Conociendo El Libro de los Espíritus | Clase 230 • Resonancias del Alma
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Muy buenas tardes, muy buenas noches y bienvenidos a una ola más de Conociendo el libro de los espíritus. Mi nombre es Manuel Soñer y un placer más estar una semana con todos vosotros. Hola a todos, yo soy Dolores Martínez y os doy las gracias también porque estáis todas las semanas con nosotros. Hoy vamos a hablar de las resonancias del alma. La resonancia es algo muy importante y nos daremos cuenta a lo largo de de esta charla que es algo que que va con nosotros. Hoy eh vamos a detenernos en algo que es necesario. Cuando el contenido ha sido especialmente denso y en especial la semana pasada y las otras, ha sido mucho contenido donde abordamos ideas profundas, conceptos que no solo se entienden con la cabeza, sino que necesitan asentarse la psique, decantarse, resonar eh internamente, porque si no sería simplemente una lectura que creemos entender. Por eso, antes de seguir avanzando, necesitamos hacer un pequeño desdoblamiento del contenido, ajustarlo, recolocarlo, sobre todo dentro de nosotros. No se trata de repetir lo que se ha dicho, sino permitir que lo que hemos trabajado empiece a ocupar su lugar en nuestro y en nosotros. Porque cuando un conocimiento no se integra, se queda en la superficie y esto es peligroso. ¿Por qué? pues porque lo dejamos afuera y después podemos malinterpretarlo o o acordarnos de algo como que no es así, ¿no? Y sin embargo, cuando lo integramos, lo transformamos, entonces transformamos la forma en la que miramos y comprendemos lo que viene después. Y eso es importante. Hoy vamos a hablar de la resonancia del alma, precisamente por eso, porque no todo se capta de manera inmediata, ni todo se comprende desde el plano intelectual. Hay contenidos que necesitan vibrar primero, encontrar eh eco en nuestra experiencia interna para luego convertirse en una comprensión real. Este espacio nos sirve para ir entendiendo poco a poco cómo los sentidos físicos son herramientas del espíritu durante la encarnación, pero no son el espíritu en sí, son instrumentos
comprensión real. Este espacio nos sirve para ir entendiendo poco a poco cómo los sentidos físicos son herramientas del espíritu durante la encarnación, pero no son el espíritu en sí, son instrumentos de traducción, de adaptación a la materia, que muchas veces tenemos ese como ese concepto, ¿no?, de que esos sentidos son el espíritu que está oyendo, que está viendo, ¿no? Y al mismo tiempo, estos sentidos nos nos permiten empezar a intuir como a una vez librado de esas limitaciones del cuerpo, el espíritu percibe una manera diferente, más directa, más amplia, menos fragmentada que con los sentidos. No se trata solo de saber si tiene órganos o no, sino de cómo se utilizan. Claro, por eso hoy vamos a abordar la pregunta 249 complementando la semana pasada, no de manera presurada ni parcial, sino entrando en todo lo que esta pregunta implica. Está desdoblada en 249 y 249a. Al final ya también acabaremos con la A, pero todo irá todo en complemento. Porque esta pregunta no solo habla de sensaciones o percepciones, habla de cómo el espíritu experimenta, como recuerda, como siente y cómo se relaciona con lo que rodea más allá del cuerpo, con todo el ambiente, con todo. Mi pregunta 249 actúa casi como un puente. Nos ayuda a cerrar lo que veníamos trabajando sobre la percepción y al mismo tiempo abre eh abre el camino para comprender mejor cómo funcionan los sentidos del espíritu cuando ya no dependen de los órganos físicos. Y esto nos va a ayudar a comprenderlo mucho mejor. Así que hoy no venimos a acumular información, sino a permitir que lo que ya hemos estudiado encuentre coherencia, continuidad y profundidad en nosotros, que es solamente así como vamos creciendo, ¿no? Leyendo, leyendo, "Es que me he leído tres veces el libro de los espíritus, que me he leído cinco, no importa." Hay que profundizar dentro de uno, ir construyendo. Eh, vamos a dejar que el contenido se asiente, que resuene y que nos prepare para seguir avanzando con una comprensión más clara y más consciente.
" Hay que profundizar dentro de uno, ir construyendo. Eh, vamos a dejar que el contenido se asiente, que resuene y que nos prepare para seguir avanzando con una comprensión más clara y más consciente. Por eso, solo cuando profundicemos y entendemos entendamos de verdad la codificación, es cuando esta esta resonará en nosotros. En el plano espiritual nada es rígido ni puramente decorativo. Eso ya lo sabemos. Las formas, los colores y los sonidos son expresiones vivas de la conciencia, una manifestación vibratoria del pensamiento y del estado íntimo del ser. Y vamos a hacer como una especie de pequeño resumen por la complejidad de este tema. Como estamos tocando la cuestión 249 y esta va avanzando con una coherencia admirable porque después de la visión pregunta por otro sentido, no como un cambio de tema, sino como una ampliación natural de de la reflexión de los sentidos del espíritu. Primero entendimos cómo el espíritu ve. Ahora empezamos a preguntarnos cómo percibe el sonido. Hay que saber por qué tarde hace cada pregunta, cada cuestión, ¿no? Claro. Y Tarde pregunta sobre todos los sentidos, pero no pero no siempre de una forma tan directa o aislada como la vista o el oído. ¿Por qué? Porque si recordamos hace algunas semanas al iniciar este ítem, para que veamos que todo tiene una coherencia, este ítem tres, Cardec hace la siguiente consulta, la 237. Una vez en el mundo de los espíritus tiene todavía el alma las percepciones que poseía cuando se llaba encarnada. Es lo de las percepciones del general. Entonces contesta los espírus, sí, además de otras que no tenía. Entonces, ¿qué significa que hay otras percepciones que son las que ahora estamos desdoblando, continúa la la respuesta? Porque su cuerpo era como un velo que las oscurecía. La inteligencia es un atributo del espíritu, pero que se manifiesta con más libertad cuando este no tiene trabas. Y ya ahí nos está hablando de conciencia, de inteligencia y ya nos está dando el principio de lo la coherencia que continuaremos más
ero que se manifiesta con más libertad cuando este no tiene trabas. Y ya ahí nos está hablando de conciencia, de inteligencia y ya nos está dando el principio de lo la coherencia que continuaremos más adelante. Más adelante también preguntará por otros sentidos, ¿no? Pero no de la forma tan directa como lo está haciendo en estas dos. Y aquí lo importante es aclarar algo desde el inicio. Cuando Kardec habla de los sentidos, no está hablando de órganos. Y a esta altura creo que ya lo hemos entendido, no le interesa el ojo, el oído, el cerebro como piezas biológicas. Le interesa la función espiritual que cumple mientras estamos encarnados. ¿Y qué sucede con ellos tras la desencarnación? ¿Por qué tenemos sentidos? sería realmente porque te un gusto un tacto y eso es lo que está preguntando. No está preguntando qué cómo funcionan, cómo los tengo, no. ¿Por qué los tengo? Porque el cuerpo no percibe por sí mismo y actúa como un intermediario entre eh entre lo que sería el cuerpo y el espíritu. Traduce, filtra, adapta. Que que la percepción real pertenece al espíritu. Y lo hemos hablado cuando hablamos de la mente, de cómo traduce cada uno ve las cosas diferentes. Por eso, los sentidos físicos no son el origen de lo que sentimos, sino el medio a través del cual el espíritu se adapta a la densidad del mundo material. Y fijaros, cuando hablamos del mundo material, no estamos hablando solamente de la Tierra, estamos hablando de los diferentes mundos espirituales que también tienen materia. ¿Qué es lo que nos eh nos ayuda esta eh estos sentidos? nos ayuden a organizar la experiencia, a hacerla manejable, comprensible. Sin ellos, la encarnación sería desordenada, sobre todo aquí en la Tierra. Si percibimos el plano espiritual y el plano físico al mismo tiempo, imaginaros de forma plena y constante, nuestros órganos materiales no estarían preparados para sostenerlo. Nuestra mente no abarcaría, no podríamos sostenerlo viendo los dos planos y y conectando los dos planos. El cerebro
ena y constante, nuestros órganos materiales no estarían preparados para sostenerlo. Nuestra mente no abarcaría, no podríamos sostenerlo viendo los dos planos y y conectando los dos planos. El cerebro físico no podría organizar correctamente esa doble información y la mente acabería en un estado de gran confusión. Ah, claro, yo quisiera ver el mundo espiritual, yo, pero esto hay que tener una preparación espiritual, mental, intelectual suficiente para no entrar en ese estado de confusión y lo vemos para que no choque una la información del plano espiritual con la del plano físico. Imaginaros conduciendo, por ejemplo. Sí. Y lo vemos en esos desórdenes mentales que que ven el otro plano. Eh, todo eso son desórdenes mentales. Por eso los órganos, los sentidos son tan importantes. Por eso la encarnación implica límites y esos límites no son un castigo, sino una protección que nos permiten centrar la experiencia, o sea, nos lo permiten en la materia. Ordenamos nuestra conciencia y vamos avanzando paso a paso. Toda esa gente que, ah, ¿por qué no me acuerdo de vidas pasadas? ¿Por qué no vemos el plano espiritual? Claro, no sé si era Divaldo, ¿no? El que no podía conducir. Divaldo no podía conducir porque veía los espíritus y no sabía si eran físicos o distinguir distinguirlo en determinados momentos. Entonces, imaginaros eh nuestra mente que fuera 24 horas viendo todo. Si esos filtros no existieran, lejos de evolucionar nos desorganizaríamos interiormente. La persona perdería el equilibrio psíquico y le sería muy difícil cumplir el propósito evolutivo de la vida encarnada. Entonces, por eso Car está preguntando por qué los necesitamos. No sería adelantarse, sería romper el ritmo natural del progreso si esto, si todos los sentidos estuvieran juntos. Desde ahí cobra sentido la pregunta que hoy nos ocupa. ¿Percibe el espíritu los sonidos? No se pregunta si oye, no se pregunta si escucha, se pregunta si percibe. Y eso ya nos está indicando que no hablamos de ondas acústicas ni de mecanismos físicos, sino
Percibe el espíritu los sonidos? No se pregunta si oye, no se pregunta si escucha, se pregunta si percibe. Y eso ya nos está indicando que no hablamos de ondas acústicas ni de mecanismos físicos, sino de vibración, o captada directamente por la conciencia. Aunque físicamente no captamos todos los sonidos, eso no significa que dejen de existir ni que pasen despertcibidos para nuestra conciencia. Ya lo dijimos que los animales oían, que los niños oían. Yo me estoy acordando de la contestación cuando dicen los espíritus que sí que se perciben los sonidos, pero además nuestra conciencia capta a otros que nuestros sentidos físicos no pueden. O sea, con la conciencia estamos cantando otros aunque estemos encarnados. Claro, aunque físicamente no cantamos todos esos sonidos, ¿vale? La conciencia capta los sonidos, tanto del plano material como de los del plano espiritual. Esa la está viendo, o sea, estamos viendo en dos planos, en el físico y el espiritual. El del plano material solo registramos una parte limitada, aquella que nuestros órganos físicos pueden traducir, pero del plano espiritual el espíritu lo capta porque no depende de un oído físico ni de un rango de frecuencia. O sea, mi espíritu se estáando todo lo que pasa, todas las frecuencias que están pasando a mi alrededor ahora mismo. Otra cosa es que no esté registrándolo de una manera consciente. Eso lo vemos a veces en las hipnosis, cuando se hace hipnosis a alguien que no se acuerda de algo y es capaz de darte detalles que de forma consciente no tiene, sin embargo, se ha dado cuenta de cosas que estaban sucediendo. Tú podrías ponerlo hacia eh mira desde arriba y puedes verlo todos los detalles. Eso no está en los órganos físicos, es son los espirituales. Eh, claro, otra cosa distinta es que todo lo que vemos esa percepción no siempre llega a la conciencia despierta. A veces para videntes, para algunas personas llega la conciencia despierta, pero normalmente no funciona así. Muchas veces no la recordamos, no la
ercepción no siempre llega a la conciencia despierta. A veces para videntes, para algunas personas llega la conciencia despierta, pero normalmente no funciona así. Muchas veces no la recordamos, no la identificamos o no somos capaces de traducirla de forma consciente lo que vemos. Entonces notamos algo, pero no somos capaces de traducirla. Entonces queda registrado en unos niveles más profundos de nuestra conciencia en la que podríamos llamar el inconsciente espiritual, o sea, porque queda registrado ahí y no estamos hablando del inconsciente, sino de una manera está espiritualmente está ahí registrado, pero no podemos llevarlo a la conciencia directa. Cuando nosotros dejemos la tierra, a lo mejor podemos llevarlo de una manera directa. Por eso no es que no percibamos, es que no siempre sabemos que hemos percibido. El espíritu escucha, siente y registra mucho más de lo que la mente encarnada puede organizar o recordar, pero eso ha quedado ahí y no se está quedando en el inconsciente. Después podemos llegar a los sueños o cuando nos desdoblamos o cualquier cosa. Pero eso no nos debería sorprender porque incluso en la vida física vemos que no todos percibimos lo mismo, no todos vemos lo mismo, no todos sentimos lo mismo. No tenemos animales que oyen frecuencias que para nosotros ni existen, sonidos que siguen presentes, pero fuera de lo que diríamos nuestro rango sensorial, ¿no? Y lo que cambia no es la realidad. La realidad está ahí, es la forma o el instrumento, no digamos con el que estamos captando. Pero es que eso si analizamos al ser humano en sí nos sucede también a lo largo de la vida. Nuestro oído no capta hoy lo mismo que cuando éramos niños. ¿Te has dado cuenta? Claro. Y queríamos ampliar también esto porque ha sido una cuestión que nos lo habéis eh preguntado. Una alguna de las preguntas que ha caído es eso, ¿no? El problema de la pérdida de audición. Y no es que el mundo se vuelva más silencioso a medida que nos hacemos mayores, sino que el cuerpo se va ajustando la forma de percibir las
ha caído es eso, ¿no? El problema de la pérdida de audición. Y no es que el mundo se vuelva más silencioso a medida que nos hacemos mayores, sino que el cuerpo se va ajustando la forma de percibir las cosas. Vamos a darnos cuenta de algo curioso, ¿no? A lo largo de toda nuestra vida, salvo enfermedades concretas, h algún tipo de anomalía, seguimos percibiendo normalmente los colores con la misma lidz que cuando éramos jóvenes. No es que veamos un color diferente, no, no. Si esto era de un color cuando éramos jóvenes, lo vemos igual cuando somos adultos con gafas o sin gafas. El ojo, podríamos decir en ese sentido que no envejece. Puede ver menos, puede tener que estar más cerca, pero los ojos, los ojos no envejecen, ¿vale? Sí que envejecen, no cambian los colores, ¿vale? Pero el ojo envejece, pero no cambia el color ni cambia de la misma manera que cuando tenemos cierta edad vamos perdiendo esos sonidos, como explicamos que acab acabo mi frase, los ojos no envejecen igual que el oído, perdiendo según qué sensibilidades, ¿vale? Sí que envejece, como dice Loli, pero el mundo sigue teniendo color. En eso estamos de acuerdo. Estamos de acuerdo. Menos mal. Pero con el oído no pasa lo mismo. ¿Estamos de acuerdo? Sí. Vale, gracias. Desde muy jóvenes empezamos a perder determinadas frecuencias casi sin darnos cuenta, ¿vale? Luego, a medida que nos hacemos mayores es un poco más evidente. Son sonidos que siguen existiendo, que siguen vibrando en el aire, pero que ya no llegan a nuestro oído físico. Por lo tanto, el sonido está, pero nosotros no somos capaces de captarlo. Pensemos que en la niñez, hasta los 7 años más o menos, nuestro oído está captando un rango bastante amplio. Estamos hablando desde los 20 hasta los 20,000 hercios. No se puede decir lo mismo con con el ojo. El ojo ve lo que ve desde que nace y puede ir perdiendo, pero no se puede decir lo mismo. Pero el color es el mismo. Hay una gran apertura sensorial, ¿no? Y espiritual. No se percibe mucho, aunque el niño no
ve lo que ve desde que nace y puede ir perdiendo, pero no se puede decir lo mismo. Pero el color es el mismo. Hay una gran apertura sensorial, ¿no? Y espiritual. No se percibe mucho, aunque el niño no comprenda algunas de las cosas que está escuchando, pero lo escucha. Escucha sonidos muy agudos, sonidos que muchos de nosotros ya no oímos. Después de los 7 a los 14 aproximadamente se empiezan a perder frecuencias, sobre todo las frecuencias altas. ¿Qué pasa? Que el límite, la parte alta desciende de los 7 a los 14 años. Estamos hablando según estudios científicos, hasta los 17,000 Hcios, unos 16, otros 18, pero aproximadamente 17,000 Hcios. Ahí el cuerpo ya está empezando a filtrar y la percepción deja de ser tan abierta como en un niño pequeño. Sí, porque solamente se pierden las frecuencias más altas. Daros cuenta. Es muy curioso, ¿no? Y luego hasta los 21, o sea, de los 14 a los 21 más o menos, ese rango se estabiliza y nos quedamos con una frecuencia de entre los dos y los 15,000 hercios más o menos. Por debajo, en los graves seguimos igual, en los agudos nos quedamos en 15,000 herz aproximadamente, que podríamos decir que se mantiene lo necesario para la vida práctica normal, pero lo más sutil ya no nos llega a través del oído físico. hemos perdido esa capacidad y muchos no es que nos quedemos sordos, como me decía una amiga, no que no no no nos quedamos sordos, simplemente que esas frecuencias nacen para irse perdiendo hasta eh llegar a nuestra estabilidad psicológica con los 21 más o menos. Más o menos porque sabemos que en ese momento suele ser cuando el espíritu también ha alcanzado la plenitud, digamos, de la reencarnación, ¿no? Donde ya está enganchado el espíritu espíritu al cuerpo físico. Sí. Bueno, exp expl explícame eso, por favor. Quiero que lo expliques. A ver, todos muchas veces hemos oído alguna expresión de que el niño hasta los 7 años está muy ligado al mundo espiritual, que luego en la segunda etapa, que es hasta los 14 y luego hay una tercera que es de los 14 a los 21,
s hemos oído alguna expresión de que el niño hasta los 7 años está muy ligado al mundo espiritual, que luego en la segunda etapa, que es hasta los 14 y luego hay una tercera que es de los 14 a los 21, el ser humano ahí ya queda completamente enganchado a la materia, casi desligado del plano espiritual, ¿no? No totalmente, porque el espíritu sigue ligado, ¿vale? Esto que hemos oído muchas veces, que utilizamos en las conferencias, incluso a veces, no lo dice la codificación. La codificación no establece, hablamos del espiritismo, Alan Cardecy, espíritus, no establece de forma literal una ley que sea rígida, una división del desarrollo humano de etapa 07 14 21. No, no son fases cerradas de de unión o separación del plano espiritual. Esto lo tenemos que tener muy claro, ¿vale? Ahora, también es importante conocer, por eso hablamos de todas estas cosas, aunque no sean y formen parte de la codificación, nuestra obligación es conocer. Esta idea no surge de la nada y no es una coherencia moderna sin ninguna base, no, no. Esta visión por etapas nace, podríamos decir que una lectura integrada de varias cosas, ¿vale? De lo que explica Kardec sobre la encarnación del espíritu, ¿vale? y de la observación natural del desarrollo humano, también de tradiciones filosóficas, tradiciones pedagógicas muy antiguas, ¿no? De ahora y Kardec, por ejemplo, no pone números, pero sí deja muy claro una idea fundamental. El espíritu no se encarna o no se reencarna de golpe. Cuando nace, va enganchándose, adhiriéndose, llamémoslo lo que queramos, al cuerpo físico lentamente. Como todo es todo un proceso de venir, de marchar, es el mismo proceso. En la codificación se explica que el espíritu va tomando posesión del cuerpo de forma progresiva, que durante la infancia esa ligazón, ¿no?, al cuerpo es mucho más débil y que la materia se va imponiendo poco a poco. Esto es clave para que podamos entender todo lo que estamos explicando. El niño no está plenamente materializado desde el nacimiento. Materializado se refiere a que los lazos
a imponiendo poco a poco. Esto es clave para que podamos entender todo lo que estamos explicando. El niño no está plenamente materializado desde el nacimiento. Materializado se refiere a que los lazos con la espiritualidad no están rotos de la misma manera o están tan desligados como cuando somos los mayores. No es que el niño vaya ahí cogiendo materia. Eh, gracias por la explicación. Bueno, ya lo sé que todos lo entendéis, pero es mi obligación. Hay hay una adaptación que es progresiva, es lo que se llama la plasticidad del espíritu, ¿de acuerdo? Y es una acomodación lenta que se adapta a las exigencias de la vida corporal, ¿vale? Por eso el niño tiene una mayor sensibilidad, mayor intuición, aunque no nos demos cuenta, menos resistencia a lo que no es racional. A él hay cosas que le da igual que sea racional o no. o él lo ve o él lo dice o lo siente, ¿no? Y tiene menos filtros mentales. Eso sí, estaréis todos de acuerdo que un niño tiene menos filtros mentales, ¿no? Eso de que el niño siempre dice la verdad. Cuidado. Y no es porque sea más espiritual en términos morales, no es porque todavía no está completamente encapsulado. Te gusta más la impresión encapsulado en la materia. Tardec habla de esa adaptación progresiva del espíritu al cuerpo como si fuese algo natural. Y es algo natural, es necesario y es profundamente sabio desde el punto de vista evolutivo. Por eso, cuando hablamos de la infancia como una etapa de mayor permeabilidad espiritual, no estamos diciendo que los niños estén viviendo y viendo espíritus permanentemente o en contacto permanente con el mazo allá, no. Lo que pasa es que el niño acuerda más fácilmente lo que es espiritual. Está menos condicionado por el orgullo, por el interés, por el miedo social, porque su alma, lo llamamos alma porque ya está encarnado o su espíritu todavía no está tan aprisionado por la materia. Ahí que los niños tengan sueños muy vividos y ese mundo simbólico tan rico, esa sensibilidad emocional tan profunda, muchas veces se va perdiendo con los
odavía no está tan aprisionado por la materia. Ahí que los niños tengan sueños muy vividos y ese mundo simbólico tan rico, esa sensibilidad emocional tan profunda, muchas veces se va perdiendo con los años en la mayoría de las ocasiones. Sí, siempre. Y no es que el niño vea más, simplemente es que todavía no ha aprendido a cerrarse al mundo material y entonces aparecen esas edades, digamos, simbólicas de 7, 14 y 21, ¿vale? no es un dogma, sino una estructura simplemente pedagógica para que quede claro, porque muchas veces lo hemos en muchas conferencias, como nosotros lo hemos utilizado también y otros conferentes también. 7 14 21 Bueno, lo haces como un como un como si lo fueras marcando, como una marca simplemente. Sí, hay algunos que no a los 21, a los 40, 45 todavía son niños. Estas etapas aparecen, digamos, en tradiciones educativas clásicas. La tenemos también en la filosofía griega, en la antropología espiritual y más tarde hay algunos autores espíritas, como estaba explicando ahora, que lo se utiliza como una forma de explicar el proceso de la encarnación y materialización de la conciencia para que se pueda llegar a entender. como un ejemplo, podemos leerlo en el libro de Chico Xavier, debaldo, o sea, podemos leer este esta fase que nos lo explican los espíritus superiores y no es con ese estructura tan fija, pero lo podemos ver, podríamos decir, para que lo entendamos, que en esa primera etapa, ¿no?, hasta los 7 años, lo que predomina en un niño es la sensibilidad, porque el espíritu no está plenamente anclado aún al cuerpo y la conciencia funciona más por intuición que por razón. Luego en la etapa siguiente, 7 a 14 años, empieza ese anclaje mental, ¿no? Ahí es donde empezamos a desarrollar la razón. Aparece con más fuerza el yo como soy espiritualmente y empieza a manifestarse en la materia y la materia está empezando a ganar términos sobre la espiritual, aunque todavía no lo domina del todo, ¿vale? Y luego en la etapa que va de los 14 a los 21 aproximadamente,
manifestarse en la materia y la materia está empezando a ganar términos sobre la espiritual, aunque todavía no lo domina del todo, ¿vale? Y luego en la etapa que va de los 14 a los 21 aproximadamente, ahí ya vemos que se consolida el ego. Las madres de todos los niños que están en ese lo pueden decir y los padres. La identidad, la sexualidad que formará parte de su vida adulta también ahí empieza a dar sus primeros pasos y empieza a marcar qué camino llevaremos. la inserción social también digamos que la conciencia se vuelve más racional, más defensiva y más centrada a ella, sí, en lo que es, digamos, la vida material, ¿no? Por eso se dice que a los 21 el espíritu está plenamente encarnado y no significa que quede desligado del plano espiritual, eh, ni que antes no estuviera ligado al plano material, no. Significa que hay esa corriente eh de los dos planos que siempre va a estar y que cuando nos desligamos, cuando vamos a morir, pasa exactamente lo mismo. Desligamos lazos y vamos eh con otro ritmo. Sigo. Sí, sigue. Lo que quiere decir Loli es que ya no percibe de forma natural, espontánea, ¿vale? A partir de ahí, si quieres reconectar con el plano espiritual, necesita un trabajo consciente, un trabajo interior, un trabajo voluntario. ¿Vale? poner el esfuerzo. Ya no basta consentir, hay que buscar, hay que elegir, hay que afinar nuestra conciencia. Y algo muy importante, esta interpretación 7 14 21, lo que estamos diciendo, no debe tomarse nunca como una ley pensemos que los espíritus nos enseñan que cada uno de nosotros, cada espíritu tiene su historia y cada encarnación es totalmente distinta. Hay niños que a los seis ya estarán, que a los tres ya estarán, que a los 12 estarán. Todos somos totalmente diferentes. Hay niños muy materiales, adultos profundamente sensibles y ancianos que al desprenderse poco a poco de la materia vuelven a tener esa percepción más sutil de la vida. Entonces, estas etapas son etapas simbólicas, pero no son estructuras rígidas y lo tenemos que entender. Por
desprenderse poco a poco de la materia vuelven a tener esa percepción más sutil de la vida. Entonces, estas etapas son etapas simbólicas, pero no son estructuras rígidas y lo tenemos que entender. Por eso cada uno tenemos unas experiencias totalmente diferentes. ¿Quieres hablar? Sí. No, ahora sigo yo. Venga. Bueno, ¿qué sentido tiene todo esto para el espíritu? No, lo que estamos hablando, pues tiene el sentido de que la encarnación no está pensada para mantenernos eternamente abiertos a todo, sino para enseñarnos a seleccionar, interiorizar y hacer consciente la percepción. En la infancia y en la juventud, el espíritu está todavía muy abierto, muy sensible, muy permeable. percibe mucho, pero no siempre sabe ordenar lo que percibe y eso lo nos damos cuenta que incluso su madurez también va adquiriendo eso de que no sabe la bien bien sus elecciones. En medida que avanzamos en la vida, el cuerpo va cerrando ciertas puertas físicas, especialmente las relacionadas con las frecuencias más altas del sonido. Volvemos al sonido y eso obliga al espíritu a cambiar la forma de percibir. ya no puede apoyarse tanto en el órgano, tiene que apoyarse más en la conciencia. Es como si la naturaleza nos dijera, "Ahora no escuches tanto hacia fuera, escucha hacia dentro." Eso sería lo que nos dice la conciencia. Otra cosa es lo que hacemos. Esta idea que plantea la pregunta del libro de los espíritus encuentra un reflejo, pero muy interesante en investigaciones actuales, porque claro, hemos buscado documentación. Hay un equipo de la Universidad de Durham que observó que en la infancia, especialmente antes de los 8 años, las respuestas emocionales de los niños están más influidas por lo que oyen que por lo que ven. Curioso, ¿no? Porque el adulto la vista se eh eh en adulto la vista se convierte en el sentido principal para interpretar la realidad. O sea, nosotros ya solamente nuestra realidad es por los ojos, es lo que vemos, lo que veo, es lo que creo. Y en cambio en el niño el canal
vierte en el sentido principal para interpretar la realidad. O sea, nosotros ya solamente nuestra realidad es por los ojos, es lo que vemos, lo que veo, es lo que creo. Y en cambio en el niño el canal dominante es el auditivo. ¿Por qué? Porque está todavía muy conectado a las otras frecuencias psicológica y mentalmente. Es decir, el sonido, el tono de voz y la vibración emocional tiene más peso que la imagen, lo que explica por qué reaccionan con tanta intensidad a palabras, músicas o sonidos, incluso sin comprenderlos del todo. ¿Por qué? Porque el niño todavía está en ese punto. Es muy interesante porque habla incluso del tono, ¿no? La emoción que ponemos en las palabras cuando hablamos con un niño es muy importante porque captan más que las palabras que les estamos diciendo. Claro. Por eso yo creo que se acostume hablar a los niños, ay, qué bonito, no sé qué, con ese tono dulce, ¿no? A medida que el ser humano crece, lo espiritual no desaparece, pero deja de imponerse de forma automática. Si queremos percibir o percibirlo, tenemos que hacerlo de manera más consciente, más voluntaria y más responsable. De este modo, el espíritu no se queda apegado a la materia ni a la sensibilidad infantil, gracias a Dios, sino que aprende a madurar la percepción, a discernirla, a integrarla, no pierde capacidades, las va transformando. Voy eh buscando todo lo que hemos buscado. Sí, voy a explicar algo que nos ha parecido muy interesante, que conecta con todo lo que estamos hablando sobre percepción. Claro, como hemos estado buscando estudios sobre este tema, nos hemos topado con el siguiente sobre la percepción y y lo que los niños escuchan y ha sido muy muy curioso. Se han realizado estudios en Holanda con casi 4,000 niños de primaria. Se observó que aproximadamente uno de cada 10 niños de 7 u 8 años afirmaba haber oído alguna voz que solo ellos podían escuchar. ¿Correcto? Sin embargo, y este punto es clave, en la gran mayoría de los casos, esas experiencias no provocaban sufrimiento,
e 7 u 8 años afirmaba haber oído alguna voz que solo ellos podían escuchar. ¿Correcto? Sin embargo, y este punto es clave, en la gran mayoría de los casos, esas experiencias no provocaban sufrimiento, interferían en la vida cotidiana de quienes las vivían. No se asociaban al deterioro funcional ni desorganización psíquica. Es pasa más de 4000 niños de menos de 8 años. De hecho, los propios investigadores que inicialmente intentaban vincular este fenómeno a algún tipo de trastorno psicológico, no encontraron evidencias que sostuvieron esa relación. Por el contrario, observaron que en casi todos los casos las experiencias tendían a desaparecer con el tiempo, sin necesidad de intervención clínica y sin dejarse cualas. Vamos, que los niños no estaban locos, ¿no? Y ahora a medida que se va perdiendo eh esos esas frecuencias altas, ¿no? Este hallazgo sugiere que no se trata de una patología, sino de procesos transitorios de percepción propios de determinadas etapas de desarrollo o de estados específicos de la conciencia. ¿Por qué es relevante esto? porque nos muestra que la percepción humana en la infancia es más amplia de lo que solemos imaginar y que no toda experiencia de este tipo implica automáticamente un trastorno. La investigación indica que solo una pequeña parte de esta experiencia acaba derivando en problemas psicóticos. Cuando hablamos de pequeña parte es una pequeña muy pequeña parte. El libro de los espíritus aporta una explicación que la ciencia todavía no ha podido formular con sus propios métodos, pero que resulta coherente con los testimonios transmitidos por los propios espíritus. No se presenta como una negación del conocimiento científico, sino como una ampliación del marco desde el que comprender estos fenómenos, situándonos un nivel que la observación material aún no alcanza. Porque nos lo está diciendo el libro de los espíritus, como oímos todavía la infancia, como todavía los sonidos más altos. Es que el estudio es mucho más amplio. Llega un momento en que no saben los científicos
lo está diciendo el libro de los espíritus, como oímos todavía la infancia, como todavía los sonidos más altos. Es que el estudio es mucho más amplio. Llega un momento en que no saben los científicos por qué los niños están escuchando cosas y luego se dejan de escuchar. Son muchos más. Y estamos hablando de sociedades materialistas. Si lo hubieran hecho en sociedades menos materialistas, probablemente hubiera sido mucho más amplia los niños que escuchan. De ahí la importancia de aprender a discernir adecuadamente o a discernir esas voces, sobre todo cuando llegan padres muy angustiados a nuestro centro espíritu porque sus hijos dicen oír voces. La primera pregunta esa, ¿qué edad tiene tu niño? Entonces, ¿es normal? Y hemos de tener claro que esto no implica que todo sea mediunidad, ni que todo venga necesariamente tenga una explicación trascendente, que sea porque le están diciendo un mensaje sobnatural, ¿no? No es imprescindible contemplar también la existencia de trastornos mentales. También el niño puede estar mal, reales, ¿no? que deben ser comprendidos y abordados desde el conocimiento clínico y el acompañamiento adecuado, que nosotros no somos nadie ahí, por mucho que sepamos que pueden estar oyendo, no, no hay que reconocer una dimensión espiritual que lo sabemos que existe y cuando la reconocemos no significa negar lo psicológico o la parte médica, sino distinguir con cuidado, evitando interpretaciones simplistas que confundan planos distintos de la experiencia humana. No, no, el niño es que eh tiene mediunidad por tiene un trastorno psíquico. Siempre que llega alguien al centro espírita tenemos que intentar nunca olvidar la medicina, ¿no? No, no podemos nunca descartar que haya un problema. Depende del problema que nos tengan los padres o los propios adultos que vengan con un problema. No descartemos nunca que pase una patología, un problema. Entonces, lo que estamos explicando es que el niño todavía no ha cerrado ciertos canales ahora perceptivos, que con la madurez y la consolidación de la
temos nunca que pase una patología, un problema. Entonces, lo que estamos explicando es que el niño todavía no ha cerrado ciertos canales ahora perceptivos, que con la madurez y la consolidación de la vida material tiende a ajustarse a limitarse, porque muchos padres no mi hijo va a ser medium porque oye, muchos de los espiritas porque oye o porque ve es una parcela natural. O sea, no nos desconectamos del plano espiritual así, ¿no? Vamos haciendo un trabajo poco a poco. La ciencia estudia desde la neurología y la psicología y el espiritismo aporta una lectura complementaria sobre la sensibilidad del espíritu en las primeras etapas de la vida. Y lo interesante es que ambas coinciden en algo. La percepción no es fija, evoluciona. Y a medida que el cuerpo limita ciertos canales, el espíritu es invitado a percibir de forma más consciente, menos automática, menos dependiente del físico. En cambio, en la forma de percibir no afecta solo a lo que vemos, sino también y de manera muy profunda a cómo entendemos el sonido y la comunicación. ¿Cómo entendemos nosotros? El sonido por el espíritu deja de ser algo que entra por el oído y se convierte en que en vibración, que siente, que resuena, que comunica. Y aquí entremos en una idea clave para esta semana en el plano espiritual. El pensamiento es vibración y todo pensamiento se mueve, emite, resuena. Esa vibración se expresa como con color, como sonido, como presencia. El espíritu no necesita hablar para comunicar, no necesita oídos para percibir, percibe por resonancia. Y claro, cuando hablamos de resonancia no estamos hablando de algo raro ni abstracto, no, no ni de un concepto complicado reservado solo para la ciencia o la espiritualidad. Resonancia, recuerda la palabra. Es algo muy sencillo la resonancia, pero profundamente revelador porque explica como una vibración puede despertar otra vibración sin necesidad de contacto directo. Sí, recordemos lo que explicamos la semana pasada sobre el diapasón, porque estamos hablando que una vibración puede
omo una vibración puede despertar otra vibración sin necesidad de contacto directo. Sí, recordemos lo que explicamos la semana pasada sobre el diapasón, porque estamos hablando que una vibración puede despertar otra vibración. Vamos a recordarlo la semana pasada. Imaginemos un diapasón. ¿Os acordáis? Si lo golpeas vibra y genera un sonido en el plano espiritual. Nuestro pensamiento es el que golpea, es el golpe del diaposón. Es así como emitimos nuestro sonido interior con ese, ¿no? Ahora imaginemos dos diapasones iguales. Ahora volver a imaginar dos. Golpeamos uno y empieza a vibrar. El otro sin que nadie lo toque empieza también a vibrar. No porque alguien lo haya empujado, no porque haya sonido y viajando de uno a otro de forma consciente, sino porque ambos están afinados en la misma frecuencia. El primero no obliga al segundo a vibrar, simplemente lo que hace es despertarlo. Eso es la resonancia. Y vamos a ponernos un vídeo que vale más que 1000 palabras y es un vídeo de 2 minutos que merece la pena ver hasta el final y ese vídeo vais a entender perfectamente lo que hablamos de la resonancia. ¿Puedes ponerlo, Manolo? Sí, un segundito. Vale, aquí lo tenéis en la pantalla. Bueno, se supone, eh, que lo que estáis lo que estáis viendo, fijaros, es cómo está sonando, como cuando son iguales. [música] Cuando veáis el de las cuerdas, os daréis cuenta cómo se transmite el la resonancia, que no el sonido de un lugar al otro, como uno se para, el otro se inicia. Vale, continuemos. Y esto mismo que acabáis de ver ocurre constantemente en nuestra vida, aunque no siempre nos demos cuenta. Fijaros que el del medio, por ejemplo, la cuerda del medio no se ha movido y los otros dos y cuando uno se paraba, el otro iniciaba o los dos a la vez, tanto en el plano físico como en el espiritual, de ahí surge la ley de afinidad. Y estas uniones que vemos muchas veces son tanto para lo bueno como para lo malo. Podríamos pensar que la cuerda es la que dio la vibración a los dos, pero la
iritual, de ahí surge la ley de afinidad. Y estas uniones que vemos muchas veces son tanto para lo bueno como para lo malo. Podríamos pensar que la cuerda es la que dio la vibración a los dos, pero la cuerda de arriba no daba la vibración porque si no el pequeño también se hubiera movido. El espíritu sin necesidad de órganos físicos registra cuando entramos en un lugar y sin que nadie diga nada la tensión, la incomodidad o la calma lo sabe. Nos damos cuenta en cuanto entramos en un lugar nos sentimos a gusto, nos sentimos a disgusto. Claro. No hemos recibido ninguna información clara a través de los sentidos físicos, pero algo en nosotros ha reaccionado. Lo que ha ocurrido no es mágino mágico ni imaginativo, ni imaginario, es vibratorio. Eso es lo importante. El ambiente está emitiendo una frecuencia y nuestro interior responde a ella sin necesidad de afinidad. ¿Quieres a dir algo? ¿Me dejaba alguna cosita? No, no me ha parecido muy bien lo del vídeo. Me gusta porque como está el formato, ¿no? Es cortito y es es prito, pero sí tenemos que dejar claro que la resonancia no impone nada. O sea, no es porque yo vibro de una manera, lo estoy imponiendo a la otra, no está empujando, no está forzando nada, solo actúa cuando hay una resonancia, como habéis visto con el diapasón. Si una vibración no encuentra algo a fin que esté en nosotros, va a pasar de largo. Tiene que haber una correspondencia. Si no esa correspondencia, por eso cuando hemos visto el día pasón que no tenía la misma correspondencia, no ha hecho no ha hecho sonar la bolita. Eso nos pasa con las personas también. Hay dos personas que pueden vivir exactamente la misma situación y reaccionar de forma completamente distinta. no responden al hecho en sí, a lo que ha sucedido, sino a lo que ese hecho ha despertado en mí, lo que ha hecho resonar en mi mundo interior, ya sea una emoción, es una palabra, ya sea eso es lo que resuena en mí. La resonancia, podríamos decir, es el lenguaje natural del espíritu, ¿no? Porque el pensamiento vibra, la emoción
undo interior, ya sea una emoción, es una palabra, ya sea eso es lo que resuena en mí. La resonancia, podríamos decir, es el lenguaje natural del espíritu, ¿no? Porque el pensamiento vibra, la emoción vibra, la intención vibra. Todo esto son vibraciones. Todo lo que nace del espíritu se mueve y al moverse genera una frecuencia. Y esa frecuencia no necesita palabras para ser transmitida. Se propaga y es captada directamente por otra consciencia que esté en su misma sintonía. Sí, sí. No, no voy a decir nada. No, si quieres yo te dejo participar, ¿eh? Sí, sí. Por eso hay personas que nos cansan sin decir una sola palabra y otras que su simple presencia nos alivia, nos transmite calma simplemente por estar presentes, ¿no? En un lugar, no será la mía. Estoy intentando a ver en qué lugar. Hay encuentros que nos desordenan por dentro y otros que nos armonizan, ¿no? Y sin ningún tipo de explicación aparente. Y a veces pensamos que su gestión, que es imaginación, ¿no? Eso esonancia. Yo siempre recuerdo, por ejemplo, que cuando eh la gente encontraba a Nilson Pereira, ¿no? Eh, simplemente su presencia calmaba. Un abrazo calmaba. estaba deseando darle ese abrazo, ¿no? Él no hablaba una palabra, él cogía, te daba un abrazo y ya te transmitía eso. Era la resonancia, ¿no? También hay algo que es muy importante y que deberíamos entender bastante bien, que la resonancia no es que cree un estado emocional nuevo, ¿no? La resonancia lo que hace es revelar lo que ya vive en nosotros, ¿vale? Y una presencia, como estábamos hablando ahora, Nilson de Souza nos transmitía paz, es porque esa paz ya está en nosotros, porque puede conectar con la nuestra. Y hay algo que nos altera profundamente. Si yo cuando veo a alguien me altero, es porque esa frecuencia ya está en mi interior. ¿Vale? En ese sentido, la resonancia es también una herramienta de autoconocimiento, porque si yo me analizo cómo me siento, cómo veo, cómo percibo en determinadas situaciones, eso me va a ayudar a conocerme, nos va a
tido, la resonancia es también una herramienta de autoconocimiento, porque si yo me analizo cómo me siento, cómo veo, cómo percibo en determinadas situaciones, eso me va a ayudar a conocerme, nos va a mostrar en qué frecuencia estoy vibrando realmente. Y no es porque la otra persona está emitiendo algo, es porque yo estoy en esa sintonía. Podríamos decir que cada uno de nosotros es como un instrumento afinado en una sintonía concreta, ¿no? En unos herz concretos y la vida, los encuentros que tenemos a diario, los ambientes serían como unas manos invisibles que hacen sonar ese instrumento y lo que está sonando habla de nosotros, no de los demás. Por eso, cuando hablamos de percepción espiritual, hemos de entender muy bien que el espíritu no necesita oídos físicos para escuchar ni palabras para comunicarse. Siempre os vais a acordar lo del diapasón. Percibe por resonancia. Captamos directamente la vibración del pensamiento, del estado de ánimo, de la intención. No hay un intermediario físico, no hay una traducción, no de aquella, no hay un ruido. Por eso el ejemplo del diapasón aquí se convierte en clave profunda para poder entender cómo se comunican los espíritus. Cuando decimos, "Es que se comunica, no, es que yo pienso en un árbol y demando la imagen del árbol", es algo mucho más complejo. Estamos hablando de resonancia, de cómo se perciben dos espíritus entre sí. Si hay un espíritu que no es afina a mí, está pensando en un árbol, es muy posible que yo no vea un árbol, ¿vale? Porque incluso estando encarnados estamos constantemente con esa resonancia entre todos, unos con otros. Y aunque no seamos conscientes de ello, sucede es lo que hemos dicho, entrar en un lugar, notar el ambiente o creer que estamos notando el ambiente es porque está dentro de nosotros. sino vemos que hay personas en el mismo ambiente que son completamente ajenos a lo que está sucediendo, ¿no? Y cuando hablamos de los sentidos, ¿no? Que que es en el mundo físico, ¿no? Que nos ocurre muchas veces.
e hay personas en el mismo ambiente que son completamente ajenos a lo que está sucediendo, ¿no? Y cuando hablamos de los sentidos, ¿no? Que que es en el mundo físico, ¿no? Que nos ocurre muchas veces. Sí. No, no, no, no. Que que nos ocurre. Estoy estoy intentando buscar un ejemplo para eso, ¿no? Sí. Es como lo que estuvimos hablando la semana pasada, por ejemplo, ¿no? Estuvimos hablando de los pintores que describían colores, sensaciones. Ellos no reproducen imágenes, pintores invidentes, ciegos, ciegos. Ellos lo que traducen, como dijimos, son sensaciones, estados, vibraciones. ¿Os acordáis que estuvimos hablando la semana pasada? También ha habido algunos comentarios sobre eso. Cuando falta un sentido, el cuerpo se reorganiza, pero el impulso no viene del cuerpo, viene más adentro. es el espíritu que está intentando expresarse, ¿no? Dar sus esonancias, su aprendizaje, su conciencia, sacarlo fuera para que lo perciban los demás. Y esto nos prepara también para entender, para comprender algo bastante esencial, que los sentidos no desaparecen en el plano espiritual, lo que hacen es transformarse. Dejamos de depender de órganos del oído, del olfato, del lacto, del gusto y pasan a ser facultades directas del espíritu que son recogidas por la conciencia. Y no olvidemos que esta recogerá esa información según su propia resonancia. En la siguiente pregunta, que es la 249a, veremos cómo Cardex sigue indagando en la cuestión que hemos analizado, ¿no? Y aclara los conceptos para poder llegar a entenderlo bastante claro. Por lo menos así lo hemos entendido nosotros cuando sí la la desdobla para que nuestro aprendizaje sea más un poquito vayamos un poquito más allá para que no nos quedemos en esa superficie, aunque ya la hemos tocado toda esta pregunta, la 249 y la 249a, pero es necesario que continuemos avanzando, ¿no? La facultad de oír en todo su ser. Esa es la pregunta de Kardec, al igual que la de vista. Y entonces dicen los espíritus que todas las percepciones, todas, no solo el oído
continuemos avanzando, ¿no? La facultad de oír en todo su ser. Esa es la pregunta de Kardec, al igual que la de vista. Y entonces dicen los espíritus que todas las percepciones, todas, no solo el oído y la vista, son atributos del espíritu y forman parte de su ser. Cuando se haya revestido el cuerpo material, aquellas solo llegan por los conductos, por los órganos que hablamos siempre, pero que en estado de libertad esas percepciones dejan de estar localizadas. Eso lo dicen los propios espíritus 249. Por lo tanto, estamos diciendo que dependerá también del grado de materialización del espíritu. Lo que hoy llamamos oído, oreja, como queramos, no es más que una versión limitada de una capacidad que ya tiene el espíritu, que es mucho más amplia. Es la capacidad del espíritu de percibir sobre todo una vibración determinada, un sonido, pero no a través del oído, aunque lo tengamos. Y vuelvo a decir, dependiendo de nuestro grado de materialización. En el plano espiritual podríamos decir que se captan sonidos, ¿sí? Pero se captan sonidos que nuestros oídos humanos por su limitación biológica simplemente no somos capaces de registrar. Hay frecuencias en el universo, vibraciones, armonías que están sonando justo ahora alrededor de todos nosotros, pero que nuestro cuerpo no tiene, digamos, la antena, ¿no? La antenita, [risas] ¿no? Bueno, yo había hecho la antena, pero es que la antenita no somos capaces de sintonizar con ellas. Sin embargo, el espíritu libre de la pesadez del cuerpo humano, del cuerpo físico, sí que es capaz de escuchar, llamémoslo también metafóricamente, la melodía del universo, ¿no? Todas las percepciones son, como dicen los espíritus, atributos y forman parte de su ser. Cuando estamos encarnados, esas capacidades están localizadas. Me tapo los ojos, no veo. Si me daño el oído, o me tapo el oído. Así es como los niños, veo a medias. Si me daño el oído, si me pongo auriculares, tapones para no escuchar, tampoco escucho. Estamos limitados por nuestros órganos, pero en el estado de
tapo el oído. Así es como los niños, veo a medias. Si me daño el oído, si me pongo auriculares, tapones para no escuchar, tampoco escucho. Estamos limitados por nuestros órganos, pero en el estado de libertad, en espíritu somos capaces de percibir todos los sentidos físicos que conocemos con todo nuestro ser. ¿Vale? para cuando preguntemos, "Ay, tenemos órganos, tenemos cosas en el plano espiritual, vamos a pensar en qué grado de elevación espiritual estamos hablando." Esta pregunta, sí, es una percepción total lo que tenemos en el plano espiritual. No tenemos que girar la cabeza para ver si alguien viene por detrás. El espíritu percibe en todas direcciones a la vez, pero no todos los espíritus tienen esa capacidad. Entonces, no podemos generalizar. Hay espíritus todavía limitados por su apego a la materia que si no giran la cabeza no verán más allá de lo que tienen delante. Y algunos no son capaces de ver lo que tienen delante. No se escucha en el plano espiritual con un pabellón auditivo. Se siente la vibración del sonido en toda su esencia. Es como si el espíritu fuera una esfera de conciencia donde tanto la luz como el sonido entran por todas partes. Y esto lo que hace es enseñarnos que el cuerpo humano, aunque es una herramienta muy útil para aprender cuando estamos encarnados aquí en la Tierra, es en realidad un filtro. Un filtro que reduce nuestro potencial para que, como ha dicho Lori al principio, no nos abrumemos con tanta información. Recordemos, ha puesto antes Loli, ejemplo de Divaldo. Divaldo en su trabajo físico, cuando estaba trabajando para los seguros, tenía problemas para saber cuando llegaba un espíritu y cuando llegaba una persona física. Imaginaros eso constantemente, continuamente. ¿Quién tengo en casa? ¿Quién ha entrado? ¿Quién no? ¿Quién es físico? ¿Quién es espiritual? nuestras intenciones más profundas, aquello que callamos, todo eso se transmite. Lo decimos muchas veces con la oración, ¿no? El amor que enviamos en silencio a alguien que está sufriendo
espiritual? nuestras intenciones más profundas, aquello que callamos, todo eso se transmite. Lo decimos muchas veces con la oración, ¿no? El amor que enviamos en silencio a alguien que está sufriendo llega. ¿Por qué? Porque es todo eso es visto, es escuchado con total claridad en el plano espiritual, porque es la intención, es la resonancia. Los espíritus no nos están diciendo que nuestros oídos nos engañen, simplemente nos están diciendo que están limitados por la materia y por la biología. Hay un concepto hablando de de filología que se llama Umbelt, creo que es, que es el mundo circundante, ¿no? Sí. O el ambiente circundante. El ambiente circundante de de algo. Es la idea de que cada especie vive en una burbuja sensorial totalmente diferente. Vemos una garrapata, por ejemplo, percibe el calor del animal. Aquí está un murciélago, lo hemos usado muchas veces, siempre sale el murciélago a través del eco. Un tiburón, dijimos cuando hablamos de tiburones, de ballenas, delfines, son capaces de de seguir el astro eléctrico, ¿no? Dentro del agua. Pues nosotros vivimos en una burbuja entre los 20 y los 20,000 hercios. Esa es nuestra burbuja. La garrapata, por ejemplo, eh su burbuja es el calor. H o sea, cada eh y nosotros es es el oído. Fijaros, creemos que el silencio es nada, ¿no? No, en realidad el silencio es nuestra incapacidad técnica, incapacidad técnica de sintonizar con el resto de sonidos del universo, sobre todo cuando estamos dentro de la materia física. Bueno, vamos a ir acabando que ya es momento. Esperamos que con esto vuestra, o sea, hayáis ya consolidado todo y que sea que sea más fácil para vosotros el comprender estos conceptos que los entendemos, pero a veces son difíciles de tenerlos dentro. Gracias por vuestra atención y gracias por por acompañarnos una semana más. Hemos intentado hilar algunos de vuestros emails de esas preguntas que nos habéis hecho para darles contestación dentro de la charla de hoy. Un fuerte abrazo a todos y nos vemos la semana que viene.
. Hemos intentado hilar algunos de vuestros emails de esas preguntas que nos habéis hecho para darles contestación dentro de la charla de hoy. Un fuerte abrazo a todos y nos vemos la semana que viene.
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