Conociendo El Libro de los Espíritus | Clase 205 • Lo que el Espíritu Vive tras la Muerte

Mansão do Caminho 04/08/2025 (há 7 meses) 48:59 613 visualizações 89 curtidas

» Videoaula en español - Conociendo El Libro de los Espíritus • Con Manuel Sonyer e Dolores Martinez • Clase 205 • Lo que el Espíritu Vive tras la Muerte #ElLibrodelosEspíritus #EspírituVive #laMuerte *Conheça o EspiritismoPLAY — a sua plataforma espírita digital.* Acesse conteúdos exclusivos: palestras históricas com Divaldo Franco, eventos, filmes, músicas, audiolivros, revista digital e muito mais. 👉 http://www.espiritismoplay.com

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Muy buenas tardes, muy buenas noches y bienvenidos a una aula más de Conociendo el libro de los espíritus. Mi nombre es Manos Soñer y es un placer estar una semana más con todos vosotros. Hola a todos, yo soy Dolores Martínez y esta semana eh el título que hemos puesto es Lo que el espíritu vive tras la muerte. Es un título muy amplio porque toca eh muchas facetas filosóficas, religiosas, morales, científicas. Hay una pregunta que nos hacemos todos. ¿Qué nos sucede tras desencarnar? ¿Qué sucede con nuestra capacidad de sentir, percibir y comprender cuando la materia no nos retiene? Desaparece el dolor, dejamos de ser, se transforma la conciencia en algo nuevo, más libre, más sabio. ¿Qué es lo que ocurre ahí? Estas reflexiones tan profundas como inevitables nos conducen al corazón del tema que hoy vamos a hablar. las percepciones, sensaciones y sufrimientos del espíritu una vez ha cruzado el umbral de la vida corporal. Para muchos la muerte representa el final de los sentidos. César el latido del corazón, el cuerpo pierde temperatura, los ojos se cierran definitivamente. Con ello parecería que cesa también pues la vista, el oído, la memoria, la emoción, la conciencia. O sea, que cesa todo, todo, todo, todo. Pero hay diferentes puntos de vista para lo que ocurre después lo que del que el cuerpo se apague. Vamos a ver alguno de los diferentes puntos de vista, sobre todo los religiosos. Vamos a empezar a introducir un tema que ya hemos hablado muchas veces, pero que cada vez vamos a ir sabiendo más. Empecemos por las tradiciones cristianas, las ortodoxas y especialmente el catolicismo. La muerte corporal no implica el fin de la conciencia o de la percepción, aunque sí se reconoce que el cuerpo físico deja de funcionar. No hay latido, ni respiración, ni sentidos materiales. Eso es lo que dicen. Hay una conciencia. Sin embargo, según esta visión, el alma continúa viva tras la muerte, pero permanece en un estado de espera hasta la resurrección del cuerpo en el juicio final.

so es lo que dicen. Hay una conciencia. Sin embargo, según esta visión, el alma continúa viva tras la muerte, pero permanece en un estado de espera hasta la resurrección del cuerpo en el juicio final. es lo que dicen, ¿no? No es lo que yo creo, no, no se explica con claridad qué significa exactamente ese estado de sueño o cómo se experimenta la existencia un cuerpo físico mientras aguarda ese juicio. No se explica. Podríamos decir que el cuerpo muere, pero el alma vive y espera reunirse con Dios. ¿Dónde? ¿Cómo? Ahora vamos a los budistas, por ejemplo. Los sentidos físicos también censan con la muerte, según ellos. Hasta ahí bien, pero el esencial no es la desaparición del cuerpo, sino el proceso de la transición de la conciencia. Eh, choñí o mente clara lo llaman ellos. Es conciencia que va hacia una nueva existencia. Pero tampoco existe una explicación de qué ocurre con la consciencia durante este proceso. Tampoco. Por ejemplo, el bardo, el bardo todol, que es el libro tibetan de los muertos, como lo llaman ellos, se describe como la conciencia pasa por distintos estados donde percibe, recuerda y experimenta. O sea, que ellos dicen, "Bueno, la conciencia sigue estando y percibe, recuerda y experimenta." Para ellos, aunque el cuerpo ha muerto, la mente aún proyecta formas, pero proyecta formas, sonidos, sensaciones según su karma, pero no dice que las vive, sino como que las proyecta. Por otro lado, del hinduismo, especialmente dentro de del Vedanta y otras escuelas filosóficas, el cuerpo es considerado una ilusión pasajera, que por cierto lo llaman maya, ¿no? Esa ilusión pasajera. Al morir cesa los sentidos físicos, pero el atman o alma individual, que esto ya lo habíamos comentado alguna vez, continúa su viaje hacia otra encarnación o hacia la liberación final. y se llama mosha según su karma, o sea, o reencarnas o te liberas, pero dejan también un gran vacío en la explicación del proceso. También tenemos el punto de vista materialista como el que sostiene que una parte de la conciencia actual

ea, o reencarnas o te liberas, pero dejan también un gran vacío en la explicación del proceso. También tenemos el punto de vista materialista como el que sostiene que una parte de la conciencia actual desaparece porque la conciencia es producto del cerebro. Eso es lo que nos dice, una parte de la ciencia, no todo, eh, sí, una parte de la ciencia actual que dice que la conciencia es producto del cerebro, ¿vale? Al cesar la actividad cerebral, cuando el corazón deja de latir, el cuerpo se enfría y el sistema nervioso se detiene. Los sentidos y la conciencia desaparecen completamente. Para los masteristas, en general, sin cerebro funcionando, no hay percepción, emoción ni memoria. Para ellos eso es imposible, no existe. Ahora estaba viendo al Dr. Sanegarra que decía que eso ya estaba demostrado que no era así. Pero bueno, pero que él no pudo hablar por la contraposición que tenía muchos poderes eh materialistas y y de y cientistas, ¿no? Bueno, voy a seguir con el tema. Pero lo que ocurre después de la muerte sigue siendo para muchos un misterio y sobre todo para esas religiones, porque en el cristianismo, particularmente la en la tradición católica y también, bueno, en muchas otras tradiciones eh ocorrientes cristianas que todas se parecen en el final, ¿no? Como ya hemos dicho, se enseña que tras la muerte, el alma entra en un estado de espera que se conoce como el juicio particular, donde cada persona está evaluada según sus actos y más adelante con la resurrección de los cuerpos en el juicio final, que son dos cosas diferentes. Claro. El alma se reunirá con un cuerpo glorificado o transformado, pero con su mismo cuerpo. Y eso también queda como raro. Se reunirá del polvo. Hm. ¿Qué pasa ahí? y según el destino que les corresponda ir hacia la salvación o hacia una condena eterna. Pero este concepto de juicio tras la muerte, el de una evaluación moral o espiritual está presente en muchas religiones, en todas el juicio en todas, incluso en parte de algunas filosofías.

na eterna. Pero este concepto de juicio tras la muerte, el de una evaluación moral o espiritual está presente en muchas religiones, en todas el juicio en todas, incluso en parte de algunas filosofías. Sin embargo, como hemos visto, no todas enseñan que la conciencia desaparece o que Dan está en by, o sea, en pausa después de morir. Testigos de Je de Jehová te dicen que están dormidos. Dormir es una es un algo físico, es necesario para el cuerpo. Dormir también es necesario para el espíritu. O sea, al contrario, en muchas doctrinas la conciencia permanece activa, ya sea en el cielo, en el infierno, en el purgatorio, el barz islámico, el bardo budista o en el proceso de reencarnación hindú, ¿no? Ahí esas eso quedan una conciencia que que está ahí activa, no nos explican de qué manera está activa, sino de una manera eh muy muy genérica, muy genérica, muy muy laxa. En el Islam, por ejemplo, el alma entra en un estado intermedio donde donde aún es consciente y puede experimentar sufrimiento, paz según sus actos hasta el día del juicio. Ahí queda otro gran vacío. El día de ¿Qué juicio? No, volvemos. En el hinduismo y el budismo, la conciencia no se apaga, sino que sigue un proceso de transformación o renacimiento condicionado por el karma. Eso deíamos respirar. Pues sí, porque te dicen, "No, es que yo hm creo en el budismo, ¿no?" Por tanto, más que desaparecer, la conciencia se traslada a otro plano y lo que varía entre las religiones es el modo en que ese tránsito es comprendido como espera, como como transformación, como castigo, como recompensa o como reencarnación. Pero no se dice que es lo que está ocurriendo con esa conciencia. Una de las diferencias importantes entre el budismo y el hinduismo, por ejemplo, es el tema de las castas. Mientras que los hinduistas no se pueden cambiar de casta, o sea, el que nace pobre y desgraciados estará siempre debajo de las castas superiores, aún después de muerto. Buda dejó claro que las castas no tienen nada que ver con la evolución

cambiar de casta, o sea, el que nace pobre y desgraciados estará siempre debajo de las castas superiores, aún después de muerto. Buda dejó claro que las castas no tienen nada que ver con la evolución del espíritu. Por eso el budismo y el hinduismo son separados y que una persona de cualquier casta al hacerse budista podía mejorar hasta hasta el nirvana, mientras que en el hinduismo estás estás condenado a pertenecer siempre a la misma casta. ¿Qué ocurrió? que muchos se pasaron al budismo en aquella época. Lógicamente, si voy a estar toda mi vida por debajo de alguien que encima me está maltratando y me voy a quedar siempre por debajo, ¿vale? Lo que tienen en común es la creencia de que la vida no termina con la muerte del cuerpo y que de algún modo cada alma será confrontada consigo misma y con las consecuencias de lo que ha vivido. Eso lo tienen todas las religiones en común. Pero en cuanto observamos esas interpretaciones tradicionales desde fuera, ¿qué nos encontramos? Muchas veces con la imagen de un Dios que castiga, que condena eternamente, que separa los buenos de los malos, sin posibilidad de evolución ni de reparación ni de nada. Pero también en casi todas las religiones del mundo, al igual que el castigo, existe la noción de recompensa. O sea, vemos que los castigos prácticamente todos son condenas eternas y punto o reencarnación eterna. O sea, tras la muerte, es decir, la idea de que las acciones realizadas durante la vida tendrán una consecuencia positiva en un plan espiritual, eso sería la recompensa. Pero claro, vamos también a mirar esas recompensas porque cada tradición entiende estas recompensas de forma muy distinta y es interesante observar cómo estas diferencias reflejan también su visión del alma, del propósito de la vida y del destino final del ser humano. Claro, repender las recompensas como nosotros estamos viviendo. o viendo el mundo actual y esto es bastante psicológico, bastante importante. Dentro de las filosofías orientales, como el hinduismo y el budismo, como hemos

ecompensas como nosotros estamos viviendo. o viendo el mundo actual y esto es bastante psicológico, bastante importante. Dentro de las filosofías orientales, como el hinduismo y el budismo, como hemos comentado antes, el concepto de recompensa está profundamente ligado a la ley del karma y al ciclo de reencarnaciones que os acordáis que la rueda del sansará. Las buenas acciones no conducen a un cielo eterno, sino una mejor reencarnación, más consciente y más elevada. Bueno, dices, "Vale, cada vez voy a ser mejor, mejor persona. Vale, te compro la idea." Vale, pero el objetivo final no es un lugar de premios en seral, sino la liberación del ciclo de nacimientos y muertes. O sea, no hay nada material, sino liberarme de de de este mundo, dejar de carnar, sí, liberarme de este mundo. En el budismo esa liberación se llama nirvana. Es un estado de conciencia plena y sin sufrimiento, que no es un lugar como tal. No hay un lugar en el cosmos ni en el buen lugar. Si no es una condición del espíritu liberado, ahí te lo dejo. Tu espíritu se ha liberado. Ahí lo dejo. La pregunta que surge es, ¿los budistas creen en Dios? Pero claro, Dios me va a cuidar, me va en general no creen en Dios, en un Dios creador personal y todopoderoso. Mucha gente cree que los budistas creen en Dios. No, Buda nunca enseñó insistencia de un ser supremo que controla el universo ni que determinara el destino de las personas. En cambio, el budismo se centra los principios como la ley del karma, causa y efecto moral, la reencarnación o renacimiento y el sufrimiento, que lo llaman duca, y cómo superarlo a través del camino hacia la iluminación. O sea, te están diciendo, "Ilumínate para dejar de reencarnar y dejar de sufrir." ¿Te puedo hacer yo una pregunta? H entonces, por lo que estás explicando ahora, existen o no existen dioses del algudismo? Vamos a ver, existir no existen como nosotros los entendemos. Sí que existen, pero no los conciben como las religiones teístas. En varias ramas del budismo, en algunas,

o existen dioses del algudismo? Vamos a ver, existir no existen como nosotros los entendemos. Sí que existen, pero no los conciben como las religiones teístas. En varias ramas del budismo, en algunas, especialmente en el budismo tibetano o el budismo mahayana, existen seres espirituales superiores o dioses, debas. Pero estos seres espirituales superiores no son eternos ni todopoderosos. También están atrapados en el círculo de Sámsara, de nacimiento, muerte, renacimiento, como todos los seres. O sea, son por en nuestro lenguaje sería espíritus más superiores, no son objetos de adoración como creadores, sino que algunos se veneran por respeto, como guía o como protección, pero no creen en un Dios como tal. O sea, fijaros el concepto budista, o sea, no hay un Dios como tal, hay alguien que está por encima y tú te has de liberar de este mundo. Yo puedo asumir un poco. Sí, sí, sí, sí. Continúa tú. A ver, ¿estás diciendo que los budistas no creen en un Dios creador todopoderoso y eterno como queremos nosotros? No, no como tal, no. Vale, entonces su enfoque está más centrado al digamos el autoconocimiento, ¿vale? A la parte ética, a la meditación, como sabemos qué hacen, a la sabiduría como camino hacia el despertar interior, ¿no? Sí, pero no están teniendo un objetivo final de un Dios, sino de una liberación interna, ¿vale? Entonces, la responsabilidad del sufrimiento que ellos tienen y la liberación de uno mismo no es voluntad de un ser supremo, sino que tengo que alcanzarla yo. Tienes que alcanzarla tú, pero pero también, o sea, eh todo esa ese progreso para ellos tienen un sentido absolutamente diferente al nuestro. Por eso traer religiones eh diferentes hacia aquí también a veces es no entender como ellos piensan, ¿no? Bueno, pues entonces como no lo entendemos al 100% vamos a dejar de lado las creencias orientales y vamos a centrarnos en el cristianismo tradicional. ¿Te parece bien? Sí, sí. Sí. ¿Qué nos dice el cristianismo? que quienes viven según los mandamientos y

mos a dejar de lado las creencias orientales y vamos a centrarnos en el cristianismo tradicional. ¿Te parece bien? Sí, sí. Sí. ¿Qué nos dice el cristianismo? que quienes viven según los mandamientos y la voluntad de Dios serán recompensados en el cielo. Allí que ya no tendrán cuerpo físico, las almas gozarán de la presencia eterna de Dios. Eso es lo que se nos dice, ¿no? Y pero no sé, yo no sé qué significa gozar la presencia eterna de Dios. Claro. Bueno, hay muchas interpretaciones, ¿vale? Se dice que los buenos se convierten en ángeles o seres de luz y entonces estarán al servicio de Dios, del Señor, ¿vale? Pero claro, esta idea de convertirse en ángel, si lo analizas, si lo buscas en la Biblia, no está como tal, sino que forma parte de esa tradición popular, ¿no?, que asocia la pureza o el premio divino con esas figuras angelicales que nos ha vendido la Iglesia. Claro, estamos hablando de que ya hemos dicho que la religión es adaptada a como nosotros vivimos, pensamos. Entonces, eh piensan, por ejemplo, en quiero ser un ángel, ¿no? Es mi recompensa. Ya que no veo claro que Dios, que es eso del gozo de Dios, pues me convierto en un ángel. No está mal la idea. Pero bueno, vamos a dar un salto cuántico. Vamos a ver qué nos dice el Islam como recompensa, ¿vale? Porque el Islam creo que sí lo tiene muy claramente definido. Para todos aquellos fieles al Islam, ¿no? Seguidores del Islam que han seguido las enseñanzas del Corán, todos aquellos que han actuado conforme a los principios del del Islam, se supone que tienen un paraíso, un lugar real para ellos, sensorial. Ahora os explicaré por qué digo sensorial, donde se disfruta de paz, de belleza y de compañía, ¿vale? Entonces, para los sentidos, los sentidos los sentidos, que es el tema que estamos tocando hoy. El Corán se menciona, por ejemplo, y nos dice que los mártires o quienes han defendido sinceramente la fe recibirán, entre otros placeres, la compañía de un número determinado de vírgenes. Esas vírgenes se llaman Uries, ¿vale?

ejemplo, y nos dice que los mártires o quienes han defendido sinceramente la fe recibirán, entre otros placeres, la compañía de un número determinado de vírgenes. Esas vírgenes se llaman Uries, ¿vale? Que dicen que son de belleza extrema. Ah, bueno, son 72 vírgenes y tal, pero bueno, esto se interpreta de diferentes maneras, incluso dentro del Islam. Hay quienes lo entienden de forma literal. No son 72 vírgenes que me están esperando porque yo me voy a inmolar o voy a defender mi fe, no tienes por qué inmolarse, ¿vale? Para otros están hablando de un símbolo de pureza y de una recompensa espiritual. O sea, esas mujeres sean puras y ya lo le sacan más de estos sentidos, ¿no? Se alejan un poco de esto, de esta ya tienen un nombre que si busques la interpretación de Uri verás que quiere decir mujer de gran belleza, de ojos grandes, de ojos atractivos. Esa es la traducción de de Ulíes y virgenes. Y ahora la pregunta después de haber mirado todo lo del Islam que nos ha quedado es, ¿qué obtiene una mujer que se inmora? o muere como martir. ¿Os habéis preguntado alguna vez? Nosotros hemos estado buscando para poder responder. La tradición más conocida repetida muchas veces en los medios occidentales es eso de los mártires. Reciben 72 uríes, ¿vale? Vírgenes celestiales. Es verdad que esta idea proviene de los adices. Los adices son las palabras, las frases, todo aquello que está atribuido al profeta Mahoma, ¿vale? no está en el Corán directamente. Y también tengo que decir que no todos los eruditos musulmanes interpretan esto literalmente, ¿vale? Pero sí que forma parte de una tradición bastante arraigada en los sectores del Islam que son más literalistas y más extremistas. Al igual que el cristianismo, hay las diferentes ramas. O sea, no vamos a creer que, o sea, que solamente en cristianismo y ramas, no, no hay diferentes ramas, pero en general, eh, o sea, se les concede los placeres sensoriales. 72. Bueno, y entonces ahora sí que viene esa pregunta de por qué hemos estado

en cristianismo y ramas, no, no hay diferentes ramas, pero en general, eh, o sea, se les concede los placeres sensoriales. 72. Bueno, y entonces ahora sí que viene esa pregunta de por qué hemos estado buscando y hemos encontrado, nos ha costado encontrar bastante, ¿vale? Porque cuando buscamos lo de las mujeres, entramos en un tema que es menos definido. En el Islam, el Islam clásico, no se detalla con la misma claridad cuál es la recompensa específica para una mujer que muere como mártir, pero sí que hemos encontrado algunos estudiosos musulmanes que nos dicen que las mujeres recibirán en el paraíso todo lo que su alma desee, incluyendo una vida de paz, belleza y compañía. También se dice que si estaban casadas, se les promete que podrán reunirse con su esposo siempre y cuando él también haya alcanzado el paraíso. O sea, que si no te quedas viuda. Si no te quedas viuda. Pero hay una tercera parte que si no estaban casadas, dice que Dios les concederá un espacio en el paraíso, un esposo para ese espacio en el paraíso y la mejor recompensa para su corazón. Comparando una cosa y otra. La verdad es que la promesa esta vez no está girando en torno a placeres sensoriales como en el caso masculino que eran las UIES, sino una recompensa que podríamos decir que es mucho más genérica, más emocional. Yo lo veo más parecida, o sea, más parecida ya a una relación con el espíritu, ¿no? Hemos encontrado mientras buscábamos también muchos movimientos más progresistas dentro del Islam moderno que critican esta diferencia y señalan que se está tratando la tradición como si fuese mucho más patriarcal que espiritual. Es que refleja eso. También se critica dentro del propio Islam. Este contraste que hemos visto muestra como las representaciones de una recompensa postmte, ¿no? Después de desencarnar, muchas veces está ligada a los valores socioculturales del momento en que surgieron, pero también a través de los roles de género, incluyendo los roles de género. Hemos buscado también los roles de género en

veces está ligada a los valores socioculturales del momento en que surgieron, pero también a través de los roles de género, incluyendo los roles de género. Hemos buscado también los roles de género en el cristianismo y en ningún momento la mujer se dijo que no tenía alma, sino que fue algo porque Jesús no lo dice, entonces fue algo que se generó durante la Edad Media y se conservó como una tradición también como lo de los ángeles, que era una manera de apartarlas de la sociedad, pero en ningún momento eh ningún padre de la iglesia ni nada por el estilo dicen que no tienen alma. Después si las recompensas en el cristianismo son iguales para hombres que para mujeres. Bueno, lo que hemos visto con los o sea que mientras que algunas tradiciones está hablándonos de premios concretos, como hablamos los surís en la para el varón en el Islam, las mujeres a menudo reciben esa promesa abstracta, ¿no? La compañía de su esposa o felicidad general. H no está tan centrado, no está tan concretizado, ¿no? Y esto nos lleva a pensar no solo sobre el contenido de estas promesas, sino también sobre los valores que sostiene cada una de estas promesas. Porque, ¿qué dice esto del papel espiritual que se asigna a cada género? ¿Y qué pasa cuando lo comparamos, por ejemplo, con la visión que tiene el espiritismo? Para el espiritismo, todos los espíritus, sin importar sub género, tienen igual capacidad de progresar, de amar, de elevarse. Lo decimos porque esa novedad que aunque no lo diga el cristianismo y que fuera dentro de de esa de esta sociedad patria eh patriarcal, eh sí que durante todas las religiones se ha minusvalorado la mujer, incluso eh elevándola a una categoría o rebajándola a una categoría inferior, o sea, por debajo del varón, cosa que no dice Jesucristo, pero ahí se ve y tenemos escritos de algunos bastantes clásicos con de Pablo o de o del otro que era Agustín escrito también, ¿no? Agustín no era esa no sé si era San Ignacio de Loyola o algo así que también estaban entraba dentro de esa paradigma

stantes clásicos con de Pablo o de o del otro que era Agustín escrito también, ¿no? Agustín no era esa no sé si era San Ignacio de Loyola o algo así que también estaban entraba dentro de esa paradigma de esa época. Seguimos. Sí. Sí. Todas estas visiones que estamos diciendo es verdad que están cargadas de un simbolismo moral, pero también generan temor, pueden generar incluso culpa y una idea muy limitada de lo que es la justicia divina e incluso esas formas de recompensas supermaterialistas, discriminatorias por razón de género, con el ofrecimiento de placeres totalmente sensoriales. Y es precisamente aquí donde nos acogemos al espiritismo, que es lo que conocemos, ¿no? nos da una nueva luz. Porque el espiritismo no está negando en ningún momento la justicia de Dios. La explica desde una perspectiva de la ley mucho más amplia. Habla de la ley del progreso, de la ley de causa de efecto, de la ley de amor. Perdón. Nos dice que la conciencia no se duerme tras la muerte. No estamos durmiendo, no está inmóvil esperando ese juicio eterno, sino que vive, que recuerda, que siente, que aprende, que continúa su evolución. Nos dice que los sufrimientos no son castigos infringidos por una voluntad exterior. No nos castiga Dios. Gracias. Lo siento, si no no podemos acabar. Tengo la tengo muy tomada. Nos está hablando de eso, ¿no? De que no es Dios el que nos castiga, sino que son consecuencias naturales de nuestras propias acciones y elecciones, que todos son oportunidades, aprendizaje y herramientas para nuestra propia transformación a mejor. Gracias a esas comunicaciones que tenemos con los espíritus que nos narran todo lo que ellos vivieron, lo que experimentaron el mundo espiritual y lo que experimentan cada día, que lo vemos en uniones mediúnicas, tenemos acceso a esa visión coherente, razonada y profundamente conservadora de lo que es la vida después de la muerte. Por eso ya no hablamos de Dios con temor, no hablamos de comprender y de entender por convicción, porque sabemos que es así, porque hemos

amente conservadora de lo que es la vida después de la muerte. Por eso ya no hablamos de Dios con temor, no hablamos de comprender y de entender por convicción, porque sabemos que es así, porque hemos entendido, porque lo hemos comprendido. O sea, que hemos dejar atrás la idea de ese infierno eterno, reemplazarla por la noción del proceso de depuración, de reajuste, de respetar el libre albedrío del alma, porque se nos deja equivocarnos y también se nos deja volver. Eso es muy importante nos ofrece siempre nuevos caminos para aprender, para reparar, para crecer. La vida nos enseña el conocimiento de los espíritus no termina con la muerte, sino que se transforma. Y eso es muy importante que lo entendamos. Yo creo que todos lo tenemos presente, pero es que además con esa transformación las percepciones del espíritu no solo continúan después de la vida, sino que se expanden, que se depuran incluso a veces según el grado evolutivo de cada espíritu. Por supuesto, también lo podemos intensificar. Intensificaremos el dolor, la ignorancia, el amor, todo eso lo podemos intensificar al desencarnar porque nuestro cuerpo no deja de ser nada más que una herramienta, una vestidura temporal del alma que es útil para experimentar la vida en la tierra, pero que es incapaz de contener la totalidad de todo lo que es el espíritu, de todo el ser, de todo lo que somos. Por eso cuando el alma abandona esa envoltura carnal, no lo hace como quien se desprende, aunque a veces usamos esa expresión, no es como si se quitase unas ropas viejas, ¿no? No se quita unas ropas viejas y queda desnudo y vulnerable, no. Es más bien como el que se libera de una prisión, de una cárcel, que le estaba limitando su campo visual, su campo auditivo, sus emociones y su pensamiento. Esa es la diferencia. ¿Quieres hablar o vosotros? Sí, voy a seguir yo porque tú Gracias. Bueno, ahora vamos a ver la pregunta 237, que ya la hemos enmarcado, que ya la hemos más o menos entendido cuando la leamos, hemos preparado hemos preparado el camino. Y Kardec

r yo porque tú Gracias. Bueno, ahora vamos a ver la pregunta 237, que ya la hemos enmarcado, que ya la hemos más o menos entendido cuando la leamos, hemos preparado hemos preparado el camino. Y Kardec pregunta, la 237, una vez en el mundo de los espíritus, ¿tiene todavía el alma las percepciones que poseía cuando se hallaba encarnada? Ahí ya veis que hay un como un enfrentamiento con las filosofías y las religiones. Dice los espíritus, sí, además de otras que no tenían entonces porque su cuerpo era como un velo que las oscurecía. La inteligencia es un atributo del espíritu, pero que se manifiesta con más libertad cuando este no tiene trabas. Y nos habla de la inteligencia. Si nos damos cuenta, hay una gran novedad en esta pregunta. El espiritismo nos invita a mirar más allá, a entender que las percepciones no nacen del cuerpo, sino del alma, y que el cuerpo es apenas el instrumento, no la fuente, y que el alma continúa, ¿no? Y la comparación con el pelo es profundamente significativa porque claro, si nos ponemos un velo se puede opacar la luz, suavizar los contornos o impedir una visión nítida. El cuerpo físico, entonces vemos que limita y distorsiona, en cierta medida las facultades del espíritu. Y lo sabemos, las sensaciones corporales son necesarias para la vida terrenal, pero también son restrictivas. Nos distraen, nos cansan, nos sujetan estímulos inmediatos al placer inmediato, lo que necesito, lo que quiero, la comida, al dormir, al cansancio, a la sexualidad. En cambio, cuando el alma se encuentra libre de esas ataduras, su capacidad no solo se conserva, sino estas capacidades se amplifican, se afinan, se transforman. Eso explica que muchos espíritus refieren tener una conciencia más clara de sí mismos y del entorno una vez desencarnados, porque no no era tan listo, ¿vale? Pero entonces pueden recordar con mayor precisión, comprender con mayor profundidad, sentir con mayor intensidad todo, porque ese velo les ha quitado las les ha quitado muchas cosas que no

sto, ¿vale? Pero entonces pueden recordar con mayor precisión, comprender con mayor profundidad, sentir con mayor intensidad todo, porque ese velo les ha quitado las les ha quitado muchas cosas que no veían. Las percepciones ya no están filtradas por los sentidos físicos, sino que surgen directamente del ser espiritual con una lucidez proporcional a qué? A su gran devolución. Y claro, es importante, sin embargo, no idealizar este estado como una experiencia automática superior para todos. No. La libertad espiritual no garantiza claridad, igual que salir de una prisión no convierte a alguien en sabio. Hay espíritus que aun que libres del cuerpo siguen envueltos en sombras internas, en prejuicios, en odios, en egoísmo, en confusión, en vicios. Sí. Así su percepción puede estar enturbiada no por un cuerpo que ya no existe, sino por las trabas que aún cargan en su conciencia, aquello que está que las otras religiones dicen que está por ahí como pululando. Por otro lado, aquellos que han cultivado la introspección, la bondad, la sabiduría, acceden a planos más elevados de percepción y son capaces de ver más allá de las apariencias, de intuir verdades profundas, de conectar con otros espíritus por afinidad vibratoria sin necesidad de palabras. Y su inteligencia se manifiesta con libertad porque no hay cadenas interiores que la limiten, porque no hay tengo que recordar o estoy hoy agotado, hoy necesito vitaminas en diligencia, dice la respuesta. es un atributo del espíritu. Eso significa que no depende de un cerebro para existir. Y el cerebro en la encarnación actúa como un canal, una interfaz, pero es el espíritu quien piensa, quien razona, quien siende. Y cuando se ve libre de las exigencias de la biología, puede desplegar su capacidad con más autenticidad. Y una vez hemos comprendido esta pregunta, porque la hemos hecho un poquito antes y ahora, nos hacemos nosotros Card, ¿por qué ha formulado esta pregunta? Pues no la ha hecho al azar. Y cuando hace la pregunta la 237, si el alma conserva las

, porque la hemos hecho un poquito antes y ahora, nos hacemos nosotros Card, ¿por qué ha formulado esta pregunta? Pues no la ha hecho al azar. Y cuando hace la pregunta la 237, si el alma conserva las percepciones que tenía durante la vida corporal, está abordando uno de los grandes interrogantes filosóficos y científicos de su tiempo y del nuestro también. Claro. La relación entre cuerpo, mente y conciencia. que se sigue estudiando hoy en día. Durante el siglo XIX, muchas corrientes materialistas defendían la idea de que la conciencia era una función del cerebro, igual que hoy en día, y que con la muerte del cuerpo y por lo tanto del sistema nervioso, todo lo que constituye el yo, memoria, emociones, proyecciones, todo eso desaparecía. Claro, en este marco la muerte implicaba el fin absoluto del ser. Kardec, como pedagogo, filósofo y observador riguroso, entendía que para hablar del alma, del mundo espiritual y de la supervivencia después de la muerte, primero había de aclarar si la conciencia realmente continuaba existiendo. Y era una de las primeras preguntas que tenía que hacerse. No bastaba con al final afirmar como nosotros que el alma sobrevive y no había que saber cómo sobrevive porque claro, no se iba a quedar ahí donde se quedan todos. No vas a decir, "La vida continúa, ¿no?" Ya está. Punto. Entonces, las preguntas sean conserva sus sentidos, recuerda, siente, tiene pensamiento, tiene identidad. O sea, fijaros si él estaba ahí adentrándose en un terreno muy muy pantanoso, eh contrastaba los puntos de vista de otras religiones e ideologías con esta pregunta, diciendo, "Vamos a ver nosotros qué extraemos aquí." Por eso esta pregunta, ¿tiene todavía el alma las percepciones que poseía cuando se llaba encarnada? O sea, sigue. Su objetivo con esta pregunta era doble. Primero era desmontar la idea de que la muerte anula el ser. Porque si el alma conserva sus percepciones, entonces no solo sobrevive, sino que sabe que sobrevive. Y eso implica una continuidad de la conciencia, de la

ontar la idea de que la muerte anula el ser. Porque si el alma conserva sus percepciones, entonces no solo sobrevive, sino que sabe que sobrevive. Y eso implica una continuidad de la conciencia, de la identidad, de la experiencia. lo que hace una parte filosófica, que entonces las religiones están ahí como eh el pez que se muerde la cola, ¿no? No no no se acaba adelantar. Si tengo conciencia, ¿qué pasa? Por eso hemos iniciado hoy la explicación como cada religión ve la vida después de la muerte y sus castigos y sus recompensas. Si el alma sobrevive a la muerte con plena conciencia, si conserva sus percepciones, su memoria, sus emociones, su identidad, entonces, ¿qué sentido tendría esperar un juicio final único, definitivo y postergado en el tiempo? ¿Qué sentido tiene? O sea, esa espera, ¿para qué? ¿Por qué? ¿O la rueda del samsara? ¿Qué sentido tiene ir reencarnando una al revés en una rueda que gira mientras no despertemos si no vamos a ningún lado, solamente a librarnos de la materia? ¿Qué representa el ciclo de nacimientos, muertes y renacimientos al que según el budismo y el hinduismo están sujetas todas las criaturas? ¿Qué representa? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Por qué pasar por la materia? ¿Por qué pasar todo eso? Pero lejos de ser un proceso de avance automático, esta rueda del samsara es una rueda de sufrimiento repetitivo causada por la ignorancia, el deseo y el apego. Claro, ahí también deja cantidad de interrogantes. Y en el espiritismo también reencarnamos muchas veces, pero no como castigo ciego, sino como oportunidad amorosa. Y aunque tropecemos, cada existencia nos empuja un poco más arriba. La clave es tomar conciencia. Cuando entendemos ya no giramos en círculos, comenzamos a elevarnos. Entonces, claro, si ellos ya están con la idea de que tienen que elevarse, pero no se elevan, eh ahí es lo que decimos, es la es realmente como una contradicción psicológica, emocional. Y de esta forma aclara también Cardecisa de los placeres sensoriales materiales y si los precisa no es por

, eh ahí es lo que decimos, es la es realmente como una contradicción psicológica, emocional. Y de esta forma aclara también Cardecisa de los placeres sensoriales materiales y si los precisa no es por una necesidad espiritual, sino por su apego a la materia. cuando empieza ya con estas preguntas. Y en el segundo punto que él también intenta eh sentar las bases es para comprender el mundo espiritual desde un enfoque racional y absolutamente novedoso. Y esta es el principio realmente donde estamos construyendo todos nosotros que la vida continúa y quién es y cómo vivimos y cómo continúa. Claro. Y cómo vivimos la vida espiritual, me refiero. Y si el alma percibe e incluso percibe mejor que antes, entonces puede interactuar, progresar, comunicarse. Esto entonces legimita legitima, legitima, legimita legitima toda la investigación eh espírita que vendrá después que hace Carden, las comunicaciones, los relatos del más allá, las pruebas de la inmortalidad, o sea, toda su experimentación. Claro, él, fijaros ya las preguntas, aunque a veces os parecen repetitivas, están en este Salazar, todas tienen un por qué. Además, Kardec hace esta pregunta no desde la especulación, sino como parte de su método, recopilar respuestas coincidentes y razonables dadas por espíritus en diferentes puntos del mundo bajo condiciones controladas. Él no busca dogmas, sino coherencia experimental. Esta pregunta es esencial porque marca el punto de partida para comprender que la muerte no rompe la continuidad del ser y si el alma percibe y aún mejor que antes, entonces podemos empezar a comprender el mundo espiritual no como algo vago simbólico, sino como una realidad concreta, viva, estructurada, donde la conciencia sigue activa y donde el destino del Espíritu continúa en función de su evolución. Fijaros qué revolución hace esta pregunta. Ya no es algo como subrealista. Al ser retirado del cuerpo físico, la conciencia se revela en todo su esplendor o en toda su miseria, según lo que el espíritu haya cultivado durante

ace esta pregunta. Ya no es algo como subrealista. Al ser retirado del cuerpo físico, la conciencia se revela en todo su esplendor o en toda su miseria, según lo que el espíritu haya cultivado durante su experiencia terrenal. Claro. Y las percepciones del alma después de la muerte no solo se conservan, sino que se multiplican. Aparecen nuevas formas de sensibilidad, más útiles, más penetrantes, más profundas, porque la inteligencia no depende del cuerpo, sino del espíritu. Lo que cambia entonces no es la capacidad de sentir o pensar, sino el nivel de claridad con el que se experimenta la existencia. Claro, una vez que nos hemos liberado de las trabas materiales, el alma ve más lejos, siente más hondamente, comprende de forma más inmediata si está preparado para ello. Pero esta expansión de la percepción no es automática. No todos los espíritus experimentan lo mismo al desencarnar. El conocimiento y la conciencia está directamente ligados a grado de evolución. moral e intelectual en cada ser. Así quien ha cultivado las virtudes, accede a niveles de comprensión mucho más elevados que aquel que se mantuve la ignorancia, el egoísmo o la rebeldía. No se trata de castigos ni de recompensas, es una cuestión de sintonía. Vamos, que por el hecho de morir no nos volvemos vistos, ¿no? Ven, ve más lejos quien ha escalado la montaña, ¿no? El que está más arriba, no porque el cielo premie su esfuerzo, sino porque su nueva posición le permite una perspectiva más amplia. Y este punto es esencial. En el plano espiritual no hay máscaras. El ser es lo que es, sin títulos, sin disfraces, sin apariencias. Y en esa desnudez esencial el conocimiento no se impone, se conquista. Entonces, eso de que los espíritus lo saben todo, bueno, me estoy adelantando. ¿Sabes que has introducido, no? Ya la pregunta, la siguiente pregunta de Kardec, que es la 238, que dice así: "¿Las percepciones y conocimientos de los espíritus son indefinidos?" O sea, en pocas palabras, saben ellos todas las cosas, casi casi me lo chafazas.

pregunta de Kardec, que es la 238, que dice así: "¿Las percepciones y conocimientos de los espíritus son indefinidos?" O sea, en pocas palabras, saben ellos todas las cosas, casi casi me lo chafazas. Y responden los espíritus, "Cuanto más se acercan a la perfección, tanto más saben. Si son superiores, saben mucho. En cambio, los espíritus inferiores son más o menos ignorantes acerca de todo." La verdad es que esta pregunta toca una de las grandes aspiraciones humanas, que es el conocimiento total, ¿no? Aquello que decimos, "No, es que como ha fallecido, como ha desencarnado, ya es un espíritu elevado, ya es un guía, ya lo sabe todo, ¿no? Desde los orígenes de la filosofía nos encontramos con pensadores Platón, Aristóteles, que se han preguntado si existe una sabiduría absoluta y si el alma al desprenderse del cuerpo puede acceder a esa sabiduría absoluta. Con la respuesta que nos están dando los espíritus, que es clara y coherente con una visión evolutiva de la conciencia, nos damos cuenta que el conocimiento no es un regalo automático tras la muerte. Me muero y ya lo sé todo. No es así. No se alcanza por el solo hecho de haber cruzado el umbral de la vida material. la tenemos que conquistar paso a paso con esfuerzo y entonces será fruto de ese esfuerzo. El esfuerzo, elevación moral, desarrollo intelectual, todo eso tiene que ir paralelo. En ese sentido, la verdad es que el espiritismo sí se distancia bastante de todas aquellas creencias que imaginan que el alma al desencarnar es súbitamente omnisciente. No, no, no todos los espíritus saben todo y ellos mismos nos lo han dicho. más que las religiones, la el ser humano, muchos muchas personas creen eso. También es una creencia muy arriada en nuestras sociedades, pero no todos los espíritus comprenden el universo, ni acceden de inmediato a las leyes más profundas de la vida. Hay grados, hay niveles, hay un camino, un esfuerzo para poder llegar a conocer todo eso. Así como en la Tierra no todos tenemos el mismo acceso al saber. Unos apenas

s leyes más profundas de la vida. Hay grados, hay niveles, hay un camino, un esfuerzo para poder llegar a conocer todo eso. Así como en la Tierra no todos tenemos el mismo acceso al saber. Unos apenas saben leer, escribir, otros dominan ciencias complejas, pues en el plano espiritual es totalmente igual. Ocurra lo mismo. El saber es un esfuerzo que ha realizado ese espíritu para aprender, o sea, es el desarrollo que él ha seguido. Entonces, nos encontramos con la neurociencia moderna, que ha demostrado que el aprendizaje es un proceso progresivo y que requiere repetición, comprensión y experiencia. Por lo tanto, si adquiere eso, la parte física espiritual es igual, tiene un esfuerzo. También nos dicen que aunque el cerebro físico quede atrás al desencarnar, la conciencia sigue funcionando bajo los principios del crecimiento gradual. Y Cardec, al conseguir sintetizar y sistematizar estas enseñanzas deja claro que no hay atajos evolutivos, que la sabiduría no es plaf un estado mágico, no, no es una conquista íntima. Cuanto más se depura el espíritu, cuanto más se despoja de sus pasiones, cuanto más se abra la verdad, más va a poder acceder a ese conocimiento. Y esto nos lleva también a un punto, yo voy pasando de punto en punto, eh, es bastante esencial, que no hay perfección sin conocimiento, pero tampoco hay conocimiento verdadero sin una perfección moral. Y nos lo dicen los propios espíritus, la importancia de la elevación moral. Porque el saber en el plano espiritual no es una acumulación de datos, de cosas que vamos almacenando, no, no es comprender profundamente las leyes universales, las leyes de la justicia divina. Y ahí entra en juego la parte moral. No basta con saber mucho, es necesario saber bien, saber con amor, saber con sabiduría, entender, comprender en profundidad. Por eso los espíritus superiores no solo poseen información, ellos también poseen visión, equilibrio, compasión, empatía y su saber no los separa de los demás. No es que como yo sé mucho ya soy más, no

or eso los espíritus superiores no solo poseen información, ellos también poseen visión, equilibrio, compasión, empatía y su saber no los separa de los demás. No es que como yo sé mucho ya soy más, no no los acerca a los demás para compartir ese conocimiento. Por otro lado, tenemos a los espíritus inferiores que aunque hayan dejado el cuerpo y nosotros decimos muchas veces que sabe mucho, siguen siendo ignorantes en muchos aspectos. Su visión, la visión todo sigue siendo limitada y sus ideas muchas veces cuando les preguntamos pueden ser confusas porque tienen una comprensión fragmentaria y fragmentada de todo lo que conocen. Pensad que algunos nos encontramos que incluso no saben ni que han muerto. Otros, como ha dicho este momento, continúan con sus prejuicios, con sus creencias rígidas, con sus pasiones, con sus vicios. Y no es porque nadie los haya condenado a esa ignorancia, no, no es porque no han salido aún de ese círculo cerrado de sus propios errores. Si no lo hacen en una vida, lo harán en otra, porque poco a poco vamos aprendiendo. Y este hecho es profundamente revelador. El conocimiento espiritual no depende del acceso a libros sagrados, ni de rituales, ni de pertenencias religiosas. Yo es que pertenezco a estas escuelas. No depende de lo que el espíritu ha hecho con su libertad, con su razón y sobre todo con sus decisiones. Por eso podemos encontrar a dos espíritus que han muerto en el mismo momento, en el mismo día y en el mismo lugar y en las mismas circunstancias y se puede encontrar cada uno de ellos en realidades espirituales totalmente distintas, simplemente porque es como ellos se encontraban íntimamente, interiormente. Por eso cada encarnación, cada desencarnación, cada experiencia para nosotros la tenemos que ver como una lección. Y los espíritus lo que hacen es irendo todas esas trayectorias que hemos dicho en busca de la perfección. Es lo que hacemos. Estamos buscando esa perfección a través del aprendizaje. Y aunque los espíritus más elevados

que hacen es irendo todas esas trayectorias que hemos dicho en busca de la perfección. Es lo que hacemos. Estamos buscando esa perfección a través del aprendizaje. Y aunque los espíritus más elevados acceden a verdades profundas, ellos admiten y nos dicen que no lo saben todo y que la sabiduría absoluta de todo solo está en Dios. Y eso es muy importante porque aparte de un grado de humildad que demuestra, quiere decir que hay algo que está por encima de todos nosotros, que es ese Dios. Un espíritu que está limitado por sus propias pasiones, pensamientos negativos, no se convierte en sabio porque, pum, ha desencarnado, no ha dejado la tierra. Al contrario, muchas veces puede permanecer envuelto en esa niebla que hemos dicho antes de confusión, sin comprender ni siquiera su nueva condición. Pero aquellos que sí han avanzado, aquellos que han aprovechado la existencia para crecer intelectual y moralmente, sí pueden acceder a verdades profundas, incluso muchas veces aquellas que se escapan completamente a nuestra comprensión actual estando encarnados. Porque lo que para nosotros son misterios, para esos espíritus más elevados, se convierten enades porque las comprenden. Y aquí los espíritus han dejado muy claro porque solo por el hecho de desencarnar el espíritu no se vuelve automáticamente ni más sabio ni inteligente. La muerte física, tengámoslo presente, no nos otorga conocimientos, no nos otorga moralidad ni elevación espiritual de forma instantánea. que muerto yas no ni que sea nuestro ser más querido. El espíritu sigue siendo quién era, con sus mismos pensamientos, sus mismas creencias, prejuicios y nivel opolutivo. Claro, si era un buen hombre, una buena mujer, una buena persona, un buen espíritu, por supuesto que encontrará, pero si no lo encontraremos tal y como era. Por eso, a veces cuando estamos en reuniones mediúnicas, todas puestas que nos llegan del mundo espiritual las tenemos que tomar con mucho cuidado porque no son verdades absolutas. Hemos de saber de parte de

, a veces cuando estamos en reuniones mediúnicas, todas puestas que nos llegan del mundo espiritual las tenemos que tomar con mucho cuidado porque no son verdades absolutas. Hemos de saber de parte de quién viene, porque la validez del mensaje dependerá en gran medida de quién nos lo transmita, de su grado de conocimiento, de su intención también, de su lucidez y, por supuesto, de su sinceridad. Pensemos que aquí estando encarnados existen personas más o menos instruidas, honestas o confundidas. Pues lo mismo pasa en el plano espiritual. Por eso Karde insiste tanto en ese criterio del control universal y del uso del razonamiento, de la coherencia moral, de comparar los mensajes, porque es una de las formas de poder discernir qué comunicaciones merecen ser tomadas en serio y qué comunicaciones no. Y creo que es muy importante porque lo que nos están diciendo los espíritus es, no cambiamos por el hecho de desencarnar. Seguimos siendo los mismos, con el mismo conocimiento, con las mismas trabas, si es que las tenemos. Entonces, no vamos a avanzar, no vamos a creer que por morir nos volvemos santos, ¿no? Y entonces también cuando en las reuniones mediúnicas vamos a tener muy en cuenta qué tipo de espíritus, el lenguaje, cómo hablan, cómo no, será muy importante este discernimiento porque ahí nos encontramos que los espíritus están en todos los órdenes y de todas las maneras. Bueno, esperamos que que hoy os haya gustado la charla. Eh, se ha tocado un poco de todo, se ha hecho un marco eh psicológico de los tiempos de ahora, de del pasado con Cárd, del porqué de las preguntas y del principio de las realidades espirituales. ¿Y qué nos diferencia? No es la moral, sino es las penas, las recompensas y en lo que creemos. Aquello que todos se quedan en esa media superficie. Nosotros como espiritistas hemos seguido avanzando ahí y ahí está la fortaleza de la creencia. Bueno, yo creo que por hoy lo podemos dejar, ¿no? Yo creo que sí. Te estoy mirando como Bueno, muchas muchas gracias por vernos

stas hemos seguido avanzando ahí y ahí está la fortaleza de la creencia. Bueno, yo creo que por hoy lo podemos dejar, ¿no? Yo creo que sí. Te estoy mirando como Bueno, muchas muchas gracias por vernos un día más y hasta la próxima semana. Un fuerte abrazo, un gran saludo a todos y nos vemos la semana que viene. Si. Dios.

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