Clase 202 • Conociendo El Libro de los Espíritus • Del Olimpo a Nuestro Hogar

Mansão do Caminho 14/07/2025 (há 8 meses) 50:53 577 visualizações 85 curtidas

» Videoaula en español - Conociendo El Libro de los Espíritus • Con Manuel Sonyer e Dolores Martinez • Clase 202 - Del Olimpo a Nuestro Hogar #ElLibrodelosEspíritus #espiritismo

Transcrição

Muy buenas tardes, muy buenas noches y bienvenidos a una aula más de Conociendo el libro de los espíritus. Mi nombre es Manuel Señor y como siempre un placer estar una semana más con todos vosotros. Hola a todos, yo soy Dolores Martínez y estoy muy contenta de estar de nuevo aquí. Hoy hemos llamado o titulado del Olimpo nuestro hogar porque las ciudades espirituales tienen mucho que ver con eh esos mundos errantes de transición, los espíritus donde vamos a vivir. Entonces hoy más que una pregunta, lo que vamos a hacer va a ser eh ver históricamente un poco todo ese proceso de cómo las ciudades espirituales siempre han tenido un sentido para todos nosotros. Porque la semana pasada terminamos nuestra charla hablando de las zonas umbralinas y recordemos que estas zonas están formadas por los deseos, las pasiones, por todo aquello que aún nos ata la materia. Son creaciones mentales de todo tipo, como dijimos ya la semana pasada, fruto de las emociones, pensamientos y hábitos que el espíritu arrastra incluso después de haber dejado el cuerpo físico. No es que nos muramos y lo dejamos, no es que nos morimos y continuamos siendo los mismos. Por eso, para aquellos espíritus que no son necesariamente malos, sino que las vicios, a veces la comida, el tabaco, los hábitos mentales, hm no somos excesivamente malos, pero seguimos apegados a la materia. Tampoco somos buenos, ¿no? Claro, existen los llamados puestos de auxilio y veremos que esos puestos de auxilio han estado en todos los tiempos y en todas las épocas. Estos lugares tienen un papel fundamental porque nos ayudan a recordar que somos espíritus. Esos puestos de auxilio nos ayudan, ¿no? No, aunque seguís pensando en la materia, sois espíritus, a ir soltando poco a poco esos vínculos con la materia y a integrarnos en la vida espiritual. Esos puestos de auxilio, esas espirituales están sirviendo para eso. Es importante entender que esas zonas no son de castigo, al contrario, cumplen una función necesaria para despertar a

a espiritual. Esos puestos de auxilio, esas espirituales están sirviendo para eso. Es importante entender que esas zonas no son de castigo, al contrario, cumplen una función necesaria para despertar a muchísimos espíritus que de otro modo quedarían estancados. Y allí en medio de esa tarea también se encuentran espíritus más adelantados. O sea, los puestos de auxilio no son solamente para espíritus medianos, sino también hay adelantados que nos ayudan. Yos eh y estos espíritus que van allí, que estamos a medio a medio gas, tenemos que tener el deseo sincero de reformarnos, pero también al mismo tiempo vamos a trabajar, ayudar a los demás en esa gran labor de asistencia. O sea, no vamos a estar de brazos cruzados porque es otra escuela. Allí, ¿qué ocurre en esos puestos de auxilio en esas ciudades? pues allí les animan al cambio verdadero para poder elevarse, pues a una zona menos densa dentro de la propia corteza terrestre que no esté tan pegada a la materia. Entonces ese puesto auxilio se va a otras zonas en vibraciones más altas. Lógicamente encontraremos estas creaciones aún necesarias para la evolución de una gran mayoría de espíritus porque la estamos encontrando que es necesaria. Estas creaciones las hemos llamado ciudades espirituales, pero hemos llamado también ciudades espirituales a muchas cosas. Son lugares organizados donde el espíritu encuentra trabajo, sí, trabajo, aprendizaje y sobre todo el consuelo y la esperanza de seguir avanzando. De repente ve que sigue que hay vida, que puedes seguir, que no te quedas estancado en en el dolor, en en la pérdida. Estas creaciones mentales existen desde que el hombre tiene consciencia de sí mismo, sus deseos, de sus deseos y sus pensamientos. Entonces, en ese momento ellos, esos deseos y pensamientos, empiezan a concretizarse en el mundo espiritual. Entonces, lo creamos en el mundo espiritual y lo creamos en el mundo material porque son nuestros deseos lo que pensamos, lo que queremos, lo que creemos. Bueno, ¿y cuándo y dónde podemos

espiritual. Entonces, lo creamos en el mundo espiritual y lo creamos en el mundo material porque son nuestros deseos lo que pensamos, lo que queremos, lo que creemos. Bueno, ¿y cuándo y dónde podemos encontrar esas primeras informaciones? de esas ciudades, de esos puestos de auxilio, pues las podemos encontrar en muchos textos antiguos. Pero vamos a empezar ahora a centrarnos la ciudad de Grecia, ¿no? En Grecia. Y vamos a ir a darnos cuenta que ahí estaban una de las primeras ciudades espirituales que que ya son descritas, ¿no?, a través de la mitología. Estas nos describen las ciudades del Olimpo, donde habitan los dioses o los campos eliseos, que eran lugares donde se realizaban las mismas actividades cuando se estaba vivo y que eran, según la mitología, lugares con música, deportes, estudio y sobre todo un remanso de paz. ¿Os suena? Hoy vamos a hacer un viaje que nos va a llevar desde las ciudades de la antigua Grecia hasta las ciudades espirituales despidas por el espiritismo. Es un viaje histórico, psicológico, eh de entendimiento que puede parecer un un trayecto extraño al principio, pero os os puedo asegurar que ambos mundos comparten más de lo que imaginamos y podréis vosotros ir haciendo ese paralelismo. Ambos parten de una misma pregunta. ¿Puede una ciudad expresar el estado del alma humana? Claro, está una ciudad expresando el el almomana y más si es espiritual. Pues sí. Los antiguos griegos no concebían la ciudad simplemente como un lugar para vivir. Las polis, como llamaban las ciudades estado, eran consideradas el espacio donde el alma colectiva se expresaba. O sea, sus ciudades eran donde la sociedad, el alma colectiva de la sociedad se expresaba. Por ejemplo, Atenas, la ciudad de la filosofía y el arte, o sea, la filosofía, el arte era la ciudad de Atenas, por eso todavía conservamos tanto, tantas cosas. Esparta era la disciplina y la guerra, o sea, ahí era la disciplina para la guerra, para los soldados. Pero hoy no nos vamos a tener en la ciudad en en un en esas ciudades, sino

s tanto, tantas cosas. Esparta era la disciplina y la guerra, o sea, ahí era la disciplina para la guerra, para los soldados. Pero hoy no nos vamos a tener en la ciudad en en un en esas ciudades, sino en otra diferente, en la de Olimpia. Olimpia estaba ubicada en el Peleoponeso, no era una polis en el sentido clásico, o sea, no una ciudad como ellos lo veían. No tenía murallas empezando por ahí. Por eso las polis tenían sus murallas, ni tenía un gobierno propio, como otras ciudades griegas. ¿Cómo podía ser eso? Sin embargo, era un centro espiritual de gran importancia para toda Grecia. Pues porque era un centro espiritual, no podía tener murallas ni podía tener a nadie que le mandara. ¿Y qué hacía de Olimpia un lugar tan especial? Pues allí habían construido, se encontraba el gran santuario dedicado a Zeus, el padre de los dioses, como si dijéramos el dios más grande que había, el dios de los dioses, ¿no? En el interior de esa ciudad se alzaba una de las siete maravillas del mundo antiguo. Era una estatua crisoelefelefantina de Zeus, esculpida por fidias alrededor del 435 antes de Cristo, más o menos, porque las fechas sabemos que después pueden variar. una obra gigantesca de casi 12 m de altura hecha de marfil y oro. Por eso se llama criso elefantino, porque es está hecho con oro y marfil. Inspiraba respeto y recogimiento. Si os fijáis siempre era ya estaba en el centro esa obra ya entraban con magnífica solo verla totalmente con una sensación de de Dios, de un Dios poderoso. Olimpia no se construyó con un propósito militar ni en una ciudad comercial. ni era una ciudad para las artes. Su razón de ser era puramente espiritual y simbólica. Entonces, todos conocemos por los Juegos Olímpicos, que cada 4 años se celebraban los Juegos Olímpicos. Aquellos Juegos no eran como era, como ahora, no eran simples competiciones deportivas, no. Eran ante todo un acto de homenaje a los dioses. Era una expresión colectiva de la búsqueda de la armonía y de la superación. Todos los hombres que

ahora, no eran simples competiciones deportivas, no. Eran ante todo un acto de homenaje a los dioses. Era una expresión colectiva de la búsqueda de la armonía y de la superación. Todos los hombres que participaban estaban buscando la armonía y la superación. No estaban buscando eh según qué cosas. Durante los juegos todas las guerras entre ciudades griegas se detenían. Todas las guerras porque las polilis como eran independientes siempre estaban guerreando unas con otras y se proclamaba una palabra que no sé si voy a saber decirla en griega echería o tregua sagrada. O sea, era una tregua. O sea, cuando prueba prueba con tregua sagrada. Claro. Entonces se paraba que permitía a los atletas y peregrinos viajar con seguridad. O sea, todos los atletas iban allí y todos los peregrinos que habían estado trabajando para ese momento durante 4 años, o sea, durante 4 años se estaban preparando ese respeto por la paz, ¿vale? Porque en ese momento era la paz lo que había. Revela que incluso en una época marcada por rivalidades, el espíritu humano ya intuía la necesidad de valores superiores que van más allá de la competencia y el interés material. No, no vamos a parar las guerras, ahora mismo ya tenemos que parar. ¿Cuál era el verdadero premio? Era el honor, la superación personal y el reconocimiento colectivo. Eso era lo que ganaban. No ganaban oro, no ganaban dinero. Entonces, los vencedores no recibían grandes riquezas, sino una sencilla corona de ramas de olivo silvestre, conocida como cotinos. Y no se trataba de cualquier olivo para ellos, sino de uno considerado sagrado que estaba situado cerca del templo de Zeus en Olimpia. Entonces estaba ese árbol que era sagrado y ganar esa eh eh esa corona para ellos era lo más grande porque representaba que les habían dado a los dioses que se habían superado, que habían conquistado aquello que ellos estaban a nivel espiritual buscando. Esa corona no tenía valor económico ninguno, pero sí un profundo significado simbólico. Y recordad que los libros representaba y

bían conquistado aquello que ellos estaban a nivel espiritual buscando. Esa corona no tenía valor económico ninguno, pero sí un profundo significado simbólico. Y recordad que los libros representaba y representa la paz, la inmortalidad y la resistencia. Tenemos todavía olivos desde la época de Jesucristo y de antes y de antes. Entonces, el espíritu al participar en una competencia donde el premio no es material, sino simbólico, o sea, el ser humano, su espíritu, el espíritu ejercita cualidades esenciales para su progreso. Por ejemplo, la humildad sabe que puede perder el desapego de la riqueza, o sea, estoy haciéndolo por mí, no estoy haciéndolo por dinero, el esfuerzo desinteresado, la perseverancia y sobre todo para ganarse el respeto eh de los demás y tener respeto hacia los demás. O sea, porque el que ganaba, había muchos competidores, tenían también que que rendir esa eh ese homenaje. Entonces, la corona de olivo simbolizaba en realidad la victoria del ser sobre sí mismo. Porque más importante que vencer a otro es aprender a vencerse a uno mismo, a dominar el cuerpo, las pasiones, los impulsos egoístas. Así el verdadero triunfo ocurre en el interior del alma. iba y iba unido a las otras polis que tenían el arte, incluso la filosofía, incluso en las polis, aquellas que había la los militares o la guerra, también había un aprendizaje espartano de comer poco, de saber trabajar. Cada atleta alcanzaba la gloria olímpica que lo que la alcanzaba. Sabía que lo que había logrado era un reflejo de su voluntad, de su disciplina, de su capacidad de sacrificio. Por eso no limpia más que un campo de batalla se formaban espíritus más fuertes, más conscientes. Por eso todavía hoy siguen resonando esos ecos de eh de Olimpia y que nos gusta ese monte Olimpio cuando vas y lo ves tan magnífico, ¿no? Olimpia encarnaba el ideal de la armonía entre el cuerpo, mente y espíritu. Los griegos creían que cultivar el cuerpo era también un acto de elevación espiritual, siempre guiado por valores

fico, ¿no? Olimpia encarnaba el ideal de la armonía entre el cuerpo, mente y espíritu. Los griegos creían que cultivar el cuerpo era también un acto de elevación espiritual, siempre guiado por valores de equilibrio y justicia. Hoy en día se ejercita para hacer a ser más guapo, más bonito, para tener lo ejercitaban como un valor de equilibrio y de justicia. Y algo era muy interesante, el espacio urbano de Olimpia estaba cuidadosamente dispuesto alrededor de los templos, o sea, había los altares, los gimnasios y las zonas de encuentro. No era un desorden de edificios, no, no era una cosa bien hecha, bien organizada, sino una organización simbólica. Fijaros como eh podemos hacer una simbología de cómo nuestro hogar también tiene todo bien colocado o todo o todas las las ciudades espirituales y cada edificio tiene una función ligada al culto, al diferente Dios, al diferente diosa, ¿no? al ejercicio también físico y a la reflexión filosófica. O sea, tenían de todo en esa en esa ciudad. Fijaros cómo ha cambiado la historia, pero ¿cuál era la función de esa ciudad? Esa primera ciudad que podemos decir que era una ciudad espiritual y también física, ¿ya? Pero si le damos una visión, digamos, espírita, que es lo que tocamos nosotros, ya estamos intuyendo que Olimpia no solamente era una ciudad material, sino era también una especie de reflejo anticipado de lo que hoy entendemos como ciudades espirituales, ¿vale? Era un espacio donde lo humano y lo divino se encuentran, donde hay un esfuerzo personal y ese esfuerzo personal se pone al servicio de algo mayor, que es lo que estaba explicando Loli. siglos después, por supuesto, a través de la codificación espírita, las obras de autores espirituales como André Luis y muchos otros, encontramos una idea semejante, pero en el otro plano, en el plano espiritual, hablándonos de esas ciudades que todos conocemos, por ejemplo, en nuestro hogar, que Andrés Luis la describe como una ciudad organizada más allá de la vida material, ¿vale?

no, en el plano espiritual, hablándonos de esas ciudades que todos conocemos, por ejemplo, en nuestro hogar, que Andrés Luis la describe como una ciudad organizada más allá de la vida material, ¿vale? Él nos dice que allí hay ministerios, hay hospitales, hay jardines, hay escuelas, que no es un simple paraíso estático, estamos viendo que es como limpia, tiene una finalidad. Nuestro hogar es un espacio de trabajo, de recuperación y de aprendizaje. Exactamente. Igual que Olimpia, ¿no? También de recuperación porque iban los peregrinos, o sea, no solamente iba la gente a hacer gimnasia los cuatro, no, no era uno una cosa que pasaba cada 4 años, pero un sitio de de pregrinaje donde estaban los dioses. Pero aunque hablemos normalmente de nuestro hogar, que quizás una de las más conocidas, no es la única ciudad en el espiritismo. Hay muchas literaturas. Se nos habla de múltiples ciudades espirituales distribuidas en diferentes niveles vibracionales, unas más luminosas, ostras menos, ligadas a vibraciones inferiores, ligadas a vibraciones interiores. Entonces, la pregunta que surge en eso es, bueno, ¿y entonces cuando a nosotros nos toque, en qué ciudad estaremos? No, eso lo hemos hablado otras veces, no es suerte, no es azar, es nuestro estado íntimo, nuestro nivel moral y espiritual, lo que vamos a ir construyendo a lo largo de nuestra existencia, lo que va a determinar dónde vamos a ir, porque las ciudades espirituales son en realidad reflejo de lo que cultivamos en el plano físico. Olimpia tendría que tener la ciudad espiritual prácticamente ligada, exactamente igual que la ciudad física. Nosotros estuvimos allí y todavía podía se podían ver los ecos incluso algunos videntes podían todavía ver esos animales mitológicos y y esos reflejos que todavía quedaron allí. Así como la polis griega, ¿no? Cuando estabas allí, el ciudadano contribuye al bienestar colectivo. En el plano espiritual, nuestra actitud, nuestras elecciones y nuestros valores construyen o transforman esos espacios en espacios

Cuando estabas allí, el ciudadano contribuye al bienestar colectivo. En el plano espiritual, nuestra actitud, nuestras elecciones y nuestros valores construyen o transforman esos espacios en espacios positivos, en negativos. Y yo quería explicaros por qué hemos llamado hoy esta charla del Olimpo a nuestro hogar, como lo he intentado explicar al principio, lo hemos hecho porque la idea de las ciudades espirituales, que es el tema que estamos tocando en el libro de los espíritus, estamos hablando, hablamos la semana pasada, ¿no? Porque no pudimos hace dos semanas de la espíritu, los de los espíritus errantes, ¿vale? Es, hoy la hemos titulado así, porque la idea de las ciudades espirituales o de los lugares donde habitan los espíritus en planos más elevados no es algo nuevo ni exclusivo de una tradición, de una cultura, de una religión, de una filosofía. Es una idea que permanece en el inconsciente colectivo de la humanidad desde tiempos remotos. dentro de ese recorrido por las ciudades y los planos espirituales que dice Lori, que vamos a intentar hacer, no podemos de mencionar un concepto que aparece dentro de quizás las tradiciones más antiguas. Es algo que algunos os sonará y otros quizás lo veis por primera vez, pero que no, que se llama el tercer cielo. O sea, es que no podíamos dejar de mencionarlo porque es que está el Pablo habla de de él, de nuestro querido Pablo y lo y encima también está en diferentes sitios solamente las epístolas. Pablo en sus cartas lo menciona y él lo dice haciendo alusión a una persona que él conoció, a un hombre que dice que fue arrebatado hasta el tercer cielo, ¿vale? en una de sus cartas no detalla mucho más, pero esa expresión cuando la lees por primera vez y tienes un poco de intuición de lo que es la vida del mundo espiritual es queda en la memoria colectiva como símbolo de un lugar superior. No ha estado en el tercer cielo. Es un estado del alma que va más allá de lo físico, más allá de lo que conocemos aquí en la tierra. Por eso habla Pablo de esa

ctiva como símbolo de un lugar superior. No ha estado en el tercer cielo. Es un estado del alma que va más allá de lo físico, más allá de lo que conocemos aquí en la tierra. Por eso habla Pablo de esa manera. En algunas tradiciones hemos encontrado que se habla del primer cielo, que es el cielo que vemos normalmente todos los humanos desde planeta, un segundo cielo que serían los astros, los planetas y ese tercer cielo que es reservado para lo divino, para las almas purificadas, para los espíritus que han recorrido un largo camino de aprendizaje y crecimiento, ese sería según la tradición del tercer cielo. Podemos hablar, estar hablando de un éxtasis como Santa Teresa, pero que llegan a un lugar físico, emocional, que para ellos es un lugar de calma y de paz. Claro, el espiritismo, analizando todo esto, vemos que el tercer cielo no es un lugar con muros o con calles de oro, sino que estamos hablando de una esfera vibratoria donde la paz, el amor, la sabiduría son una ley natural. Es allí donde pueden llegar los espíritus que ya han conquistado dentro de sí mismos el conocimiento necesario, pero no por privilegio. Estamos hablando siempre de esfuerzo propio, al igual que los atletas en Atenas. Y lo más interesante, no es un espacio inaccesible, lo explicamos también hace un par de semanas, todos podemos tener esa visión de que hay algo mejor. Entonces se nos habla de que es un destino, ese tercer cielo donde todos podemos llegar, absolutamente todos. Además, estamos llamados a llegar algún día a ese momento dentro de nuestro proceso de evolución espiritual. Es por eso que es importante lo que dice Pablo, que conoció a un hombre que fue arrebatado al tercer cielo. Eso nos está dando a entender que cualquiera puede llegar allí. nos abre la mente el entendimiento de que todos podemos llegar. Y si hablamos de lugares donde la espiritualidad y la humanidad conviven en armonía, ahora vamos a girar un poco la mirada y vamos a hablar de ese primer símbolo que nos deja la tradición

emos llegar. Y si hablamos de lugares donde la espiritualidad y la humanidad conviven en armonía, ahora vamos a girar un poco la mirada y vamos a hablar de ese primer símbolo que nos deja la tradición bíblica, el jardín del Edén. El jardín del Edén no solo es algo físico, podríamos determinar que es un estado de conciencia, es un reflejo de esa unión profunda entre el ser humano y lo divino. Y yo creo que con todas las veces que hemos hablado estamos empezando a entender un poco más qué es ese jardín del Edén. A lo largo de la historia encontramos ejemplos de ese concepto en diferentes culturas, desde el jardín del Edén, del que estamos hablando, hasta, por ejemplo, que está descrito como un paraíso perdido, hasta esa nueva Jerusalén que se menciona en la Biblia, que es un símbolo del mundo ya renovado, perfecto, Nueva Jerusalén. Sí, estamos hablando de esos estados que se nos hablan, de esos mundos. Hay muchos mundos, o sea, hay muchos dentro de de este mundo, ¿no? Que hemos hablado y fuera de este mundo. Pero estos símbolos son muy importantes en nuestro inconsciente colectivo. El jardín del Edén es ese paraíso perdido, esa pérdida de nuestra espiritualidad, ¿no?, de algo que no hemos hecho. Pues hoy vamos a hacer un pequeño recorrido por algunas de esas ciudades llamadas espirituales y que han inspirado y podríamos decir emocionado muchas veces a la humanidad, ¿no? Cuando hablamos de esos lugares, de esas ciudades especiales, descubrimos a través de diferentes tradiciones y enseñanzas que existen ciudades construidas para la vida espiritual y existen lo mismo en el plano físico, en la Tierra que en el mundo espiritual. ¿Vale? Estamos hablando de ciudades organizadas. vivas, donde o bien espíritus o bien personas físicas se reúnen para aprender, para trabajar, para seguir progresando. Pero no se trata siempre del único tipo de ciudad espiritual. No hay uno solo. Sabemos que hay muchas, que existen diferentes niveles, diferentes formas según el grado de elevación de los

progresando. Pero no se trata siempre del único tipo de ciudad espiritual. No hay uno solo. Sabemos que hay muchas, que existen diferentes niveles, diferentes formas según el grado de elevación de los espíritus que allí habitan. Por eso ha habido un momento durante la charla que hemos dicho que si la polis o si la ciudad refleja el estado del alba, el término de ciudades espirituales abarca diferentes realidades y significados y aún seguimos explorando, digamos, y definiendo en profundidad que hay tantas y tan diferentes. Sí, porque ciudad espiritual es un concepto, una simbología también, no solamente cuando hablamos siempre los espíritas nos pensamos en nuestro hogar. Pero es un concepto mucho mayor. Una ciudad espiritual no es nuestro gasolo, es algo que está reflejando el estado del alma del ser humano. Una ciudad espiritual también puede ser Olimpia, donde iban esos peregrinos y donde estaba dedicada exclusivamente a esa religiosidad que ellos tenían. Para nosotros los espiritistas, dentro de nuestra visión que tenemos del mundo, comprendemos que los planos y los mundos no son algo tan lejano ni abstracto. Hay que aprender, hay que conocerlo, hay que saber. Algunas de esas esferas o ciudades espirituales están muy cerca de nosotros, vinculadas al plano físico, acompañando al plano físico y ayudando también a los espíritus encarnados por esa proximidad. No se trata cuando hablamos de ciudades espirituales de mundos distantes. Existen planos y ciudades espirituales que coexisten con la vida material. Otras, en cambio, se encuentran en esferas mucho más elevadas, donde ahí decimos que ya reina un tipo de armonía que es mucho más plena. Por eso, cuando mencionamos el tercer cielo o cuando lo menciona Pablo, mejor dicho, por ejemplo, estamos hablando de una de esas esferas espirituales de orden superior, por lo menos por lo que Pablo explica. Estamos hablando de un lugar de paz, de luz, donde los espíritus allí ya han alcanzado un nivel de depuración moral y viven dedicados al bien común.

en superior, por lo menos por lo que Pablo explica. Estamos hablando de un lugar de paz, de luz, donde los espíritus allí ya han alcanzado un nivel de depuración moral y viven dedicados al bien común. Pero el tercer cielo no es el único modelo. A lo largo de la historia encontramos distintas formas de expresar una idea adaptada siempre a las creencias y a las culturas de cada pueblo. Entonces vamos a ver cómo esas creencias aún llegando al mismo punto están diciendo lo mismo que nosotros. Vamos a hacer un recorrido por diferentes lugares físicos y espirituales para que nuestra visión sea más amplia, para que podamos entender un poco más, porque nos hemos centrado solamente en lo que sería esa ciudad espiritual de nuestro hogar porque se hizo famosa y es muy importante. También sabemos que existe Alborada Nueva y hay otras otras ciudades muy chulas, pero por ejemplo vamos a ir a Teotihuacán en México. en su esencia una ciudad física que refleja una idea espiritual muy profunda, un lugar donde los hombres se convierten en dioses. Era esa la idea. Nosotros hemos ido allí y ves esa eh esas pirámides, pero todo tenía un sentido muy parecido a a ese ciudad Olimpia y así lo entendían los antiguos y así lo seguimos percibiendo hoy. Aunque se haya mastificado, cuando vas puedes notar esos centros de energía. No era solo un conjunto de construcciones monumentales, era un espacio consagrado, diseñado para que el ser humano pudiera elevarse, trascender su naturaleza material y acercarse a lo divino. O sea, fijaros que la idea es muy parecida, pero no es igual. Y con esa intención comprendemos que o Teotihuacán conviven los dos planos. el físico y el espiritual, siendo conscientes todos ellos los de los planos de la vida. ¿Por qué lo decimos? Porque mientras los hombres caminaban por sus calles, ofrecían rituales y meditaban juntas pirámides. Los espíritus afines, en los planos más sutiles, acompañaban y sostenían ese propósito y formaban una verdadera ciudad espiritual sobre la ciudad material.

ecían rituales y meditaban juntas pirámides. Los espíritus afines, en los planos más sutiles, acompañaban y sostenían ese propósito y formaban una verdadera ciudad espiritual sobre la ciudad material. Allí había curaciones, había milagros, era una convivencia. Sí. milagros. Bueno, milagros en el sentido de lo que ellos podían percibir. O sea, allí había espíritus superiores ayudándolos, una convivencia vibratoria donde lo visible y lo invisible se entrelazaban. O sea, no estamos hablando de que no no eran conscientes, iban a curarse, se hacían sanaciones, se hacían sus rituales, iban a a tras ascender, a a superarse, se dedicaban a la espiritualidad plena cuando estaban allí. Claro. Otro ejemplo podemos que no podemos dejar de mencionar es Lama Blanca que está en Puerto Madrid en Argentina. Entonces tú cuando lo ves a simple vista es solamente es como una elevación, es una pequeña montaña de tierra, una loma, una loma, pero para las comunidades originarias mapuches y teuel es, perdonad que no sepa decirlo bien, es mucho más que eso. Luma Blanca es reconocida como un sitio sagrado, la reconocían ellos y ceremonial, donde desde hace generaciones se realizan encuentros para agradecer, pedir, orientación y buscar el equilibrio con las fuerzas de la naturaleza. Fijaros qué importante pedir orientación, agradecer, es como si fuera una especie de templo, ¿no? Y ahí se se vive un verdadero intercambio mediúnnico entre el plano físico y el espiritual y son conscientes, van a pedir orientación allí, ¿no? Entonces, los propios habitantes explican que en ese lugar, en ese sitio, viven los espíritus cuidando, protegiendo, acompañando a quienes se acercan con respeto y buena intención. Y ya dicen, "Con respeto y buena intención." Cuidado como no vayas con respeto y con buena intención. Claro, tú como espiritista vas a poder entender porque a veces somos muy críticos, ¿no? Una de esto, una no, no. Que lo blanca funciona como una especie de ciudad espiritual abierta donde se encuentran encarnados y

espiritista vas a poder entender porque a veces somos muy críticos, ¿no? Una de esto, una no, no. Que lo blanca funciona como una especie de ciudad espiritual abierta donde se encuentran encarnados y desencarnados manteniendo un vínculo consciente a través de ceremonias, oraciones y pensamientos elevados. realmente mediúnnicos, ¿no? No es un espacio para la historia o la cultura, sino un verdadero foco de protección espiritual, tanto para la comunidad como para el entorno. Entonces, daros cuenta ya que tenemos una ciudad física que refleja una espiritual, una zona espiritual que probablemente estén ahí espíritus viviendo, no necesitan casas, también la podemos llamar ciudad, no necesitan nada, no necesitan ese espacio físico que que necesitamos los demás mortales, porque los espíritus están en todas partes, como nos dice el libro de los espíritus. Pero vamos a continuar con este recorrido por las ciudades espirituales que acompañan al mundo físico y vamos a compartir un ejemplo menos conocido, pero igualmente profundo. Akbit dice que esta ciudad espiritual está en las tierras altas de Guatemala. Si hemos buscado todos por Sudamérica porque sabemos que nos oí mucha gente. Entonces, no se trata de una ciudad construida con piedra o madera como el Machu Pichu o o Teotuacán, ¿no? Perdonad los mexicanos. Teucán. Además hemos estado allí. Sí, hemos estado en Machu Picchu, ¿no? A Kevit es una ciudad espiritual que según los las tradiciones y experiencias de trabajadores espirituales de la región, o sea, los mediuns vivientes, se encuentra en un plano sutil conectada con los cerros sagrados, lagos y cuevas donde aún hoy se realizan ceremonias mayas. Daros cuenta que es una ciudad espiritual, ahí no hay nada, está en las zonas sagradas, en las zonas energéticas está esa ciudad. Se dice que Akeviz es un espacio donde los espíritus protectores y guías están trabajando en conjunto con los encarnados, especialmente durante los rituales de agradecimiento, petición de lluvias o sanación.

que Akeviz es un espacio donde los espíritus protectores y guías están trabajando en conjunto con los encarnados, especialmente durante los rituales de agradecimiento, petición de lluvias o sanación. O sea, ellos saben que ahí hay una especie de ciudad, hay algo también, ven una ciudad. Volvemos a que es agradecimiento y sanación, sobre todo. Sanación, sí. Y petición de lluvias, porque es muy importante para ellos. Claro, desde nuestra visión comprendemos que lugares así funcionan como ciudades espirituales abiertas al intercambio mediúnico, donde los dos planos el material espiritual conviven y colaboran. Y no estamos hablando del mismo tipo de ciudad que puede ser eh en nuestro hogar, que puede ser absolutamente diferente. Unas estarán reflejando, otras no habrá ningún tipo de de nada parecido a lo que lo que hay aquí en la en la Tierra y otras serán solamente centros energéticos donde trabajan los espíritus. Allí en A queevid los espíritus actúan como guardianes de la sabiduría ancestral, ofreciendo orientación, protección y apoyo vibracional. El igual que ocurre en Loma Blanca o en otras ciudades espirituales más conocidas, su función es preservar el equilibrio, mantener viva la conexión entre el ser humano y lo divino, entre la Tierra y los planos superiores. Esa conexión podemos decir que es una ciudad espiritual. Sí, ¿por qué no? Son puntos espirituales donde viven espíritus que trabajan con la tierra, con nosotros. Ciudad como la comprendemos nosotros, ¿no? Pero las ciudades se comprenden de muchas maneras. Vemos que a veces podemos estar físicamente frente a una ciudad visible con templos, calles y construcciones y otras veces a simple vista no apreciamos nada porque todo se encuentra únicamente en el plano espiritual o en ese vibracional. Existen ciudades espirituales que interpenetran el mundo material compartiendo el mismo espacio, como puede ser la Olimpia, pero sin que nuestros ojos físicos puedan percibir la parte espiritual. No podemos percibirlas, ¿no? Y solo a

interpenetran el mundo material compartiendo el mismo espacio, como puede ser la Olimpia, pero sin que nuestros ojos físicos puedan percibir la parte espiritual. No podemos percibirlas, ¿no? Y solo a través de la sensibilidad espiritual o la mediunidad o el trabajo interior es posible reconocer su presencia y sentir su influencia. Por eso podemos notar esos centros, esos focos. Veamos otro ejemplo fascinante de ciudad espiritual que nos llega desde el vasto desierto del Gobi. Allí en el plano invisible, o sea, en la parte espiritual que no es el cuerpo, nos cuentan que se encuentra en Damcar, y esto ya os diremos de dónde lo hemos sacado, una comunidad de espíritus más elevados que se dedican a difundir la sabiduría de todas las religiones e intentar proteger la armonía del mundo. O sea, son espíritus que están en medio del desierto y que están ahí habitando para poder que las religiones no se perviertan mucho más. Claro, nosotros somos espíritas, pero la religión mueve muchísimas ideologías y ahí, aunque no vemos ruinas ni caminos físicos que lleven a ella, Dancar nos cuenta que es real en el mapa vibracional del universo. Dice que es un lugar donde las almas elevadas colaboran en silencio intentando sostener el equilibrio espiritual de la humanidad. No resulta raro, ya que eh estamos hablando en medio de un desierto. Claro, al igual que a Quevid en Guatemala o Dancar en el desierto del Gobi, tenemos a Decaz, que representa Rajak. es que los nombrecitos que le ponen que representa otro tipo de ciudad espiritual, una comunidad vibracional asentada también en los planos invisibles. Y dice que en este caso la ciudad no está sobre las montañas, ni frente a un lago, ni en un desierto físico que podamos recorrer. O sea, ya est ya está por encima, ya está en otro lado. Pero, ¿dónde está situado? En el remate occidental de Inglaterra. ¿Y dónde está conectada con las energías ancestrales los antiguos ruidas? Y allí por encima hay otra ciudad. Bueno, para los que queráis saber dónde

stá situado? En el remate occidental de Inglaterra. ¿Y dónde está conectada con las energías ancestrales los antiguos ruidas? Y allí por encima hay otra ciudad. Bueno, para los que queráis saber dónde hemos sacado parte de la información, algunos datos los los hemos encontrado, hemos extraído de un libro de Harold Clem titulado Vía de las ciudades espirituales, porque claro, parece que solamente sea algo del espiritismo y no, esas ciudades espirituales están descritas hace mucho tiempo en otros muchos sitios. ¿De acuerdo? Y para comprender mejor que la idea de las ciudades espirituales no es algo aislado o exclusivo de una tradición, podemos recorrer brevemente algunos ejemplos que hemos que encontramos en diferentes culturas y religiones alrededor del mundo. Hay ciudades que fueron creadas físicamente para ser consagradas a los espíritus y a la espiritualidad. Vamos a hacer un repaso, ¿no? Voy a hacer aquí un resumen. Siendo un reflejo de cómo se percibe la vida espiritual en el inconsciente colectivo de esas culturas. o limpia, como hemos dicho, como ellos el ejercicio físico de las ciudades, pero hay más. En la India, por ejemplo, tenemos ciudades como Baranasi, Matura, Brindaban consideradas sagradas por el hinduismo, o sea, que también están hechas con lo mismo. Paranasi se encuentra junto al río Gangues y es vista como un lugar de purificación de almas. Y ya lo sabemos porque lo hemos visto muchas veces las noticias, millones de personas acuden buscando una liberación espiritual y sabemos que se bañan allí. Dentro del ámbito del cristianismo y del judaísmo y del Islam encontramos, por ejemplo, Jerusalén, que para nosotros es un centro espiritual, una ciudad envenenada para por las religiones monoteístas. Entonces ahí tiene que haber una gran condensación. ¿Cómo que tiene que haber? Ahí, hay, pero como en Asís, ¿no? Con lugares eh, porque tiene los lugares santos como el muro de las lamentaciones, el Santo Sepulcro y la cúpula de la roca, que es donde se supone que está Abraham, ¿no?

hay, pero como en Asís, ¿no? Con lugares eh, porque tiene los lugares santos como el muro de las lamentaciones, el Santo Sepulcro y la cúpula de la roca, que es donde se supone que está Abraham, ¿no? Entonces es un verdadero centro de significado espiritual universal. Ahí tiene que haber espíritus superiores ayudando continuamente, porque la gente va con una fe, va con una energía absolutamente especial. Habrá probablemente por encima diferentes eh regiones. De ahí que se hable de la nueva Jerusalén, probablemente de la ciudad espiritual y no de la ciudad de la ciudad física. En Laos y y Japón, el budismo y el hinduismo nos ofrecen lugares como lo Ampravan, una antigua capital llena de templos declarada patrimonio de la humanidad y en Japón ciudades como Kioto con templos también todo lleno como Sensoyi y son espacios donde se busca la conexión profunda con lo divino y todo va alrededor de esa conexión, de esa búsqueda espiritual. Entonces, estas zonas que poseen un gran patrimonio espiritual se concentran en espíritus superiores que trabajan activamente ayudando a las necesidades de los encarnados y como tal también muchos desencarnados van allí cuando mueren y hay muchas imanaciones fluidos. Allí se construyen también cosas y en esos lugares se crean verdaderos puestos de socorro y ciudades espirituales que interpenetran el mismo espacio físico conviviendo con el mundo material de forma invisible a nuestros ojos, pero actuando de manera constante en beneficio de todos. Por eso cuando van a esos sitios, la gente se cura, mejora, ¿no? Y ya en tiempos más recientes encontramos ejemplos de ciudades físicas que han sido creadas con un propósito espiritual y comunitario desde su origen, o sea, al revés, como Aurovil en India, que es una ciudad diseñada para vivir en unidad, meditación y crecimiento personal. el tiempo sí a lo mejor será una ciudad espiritual, pero en un principio el ser humano dice, "Voy a crear una ciudad para esto." O hay propuestas más modernas como Sibora,

ción y crecimiento personal. el tiempo sí a lo mejor será una ciudad espiritual, pero en un principio el ser humano dice, "Voy a crear una ciudad para esto." O hay propuestas más modernas como Sibora, un proyecto de ecociudad inspirada en valores indígenas donde lo comunitario y lo espiritual van de la mano. Entonces vemos cómo los proyectos van arriba, abajo y cómo se pueden elaborar diferentes maneras las ciudades espirituales. Espero que se haya entendido más o menos lo que hemos ido explicando, ¿no? Te toque, te toca. Todos estos ejemplos que está dando dolor y nos recuerdan que en cualquier cultura, cualquier época, el ser humano ha buscado siempre construir espacios que trascienden lo físico, ciudades donde se intenta cultivar el espíritu, donde sea lo sagrado y donde se fomenta el crecimiento moral y colectivo. Por eso, cuando hablamos de ciudades espirituales, no nos limitamos a una sola forma, a una única forma de ciudad, a una sola cultura, a una sola religión. La encontramos en todos los tiempos y lugares, desde lo que hemos llamado el jardín del Edén hasta el tercer cielo, desde Olimpia hasta Quevid, como decía Loli. Cada una a su manera. Todas ellas nos recuerdan que no estamos solos, que el mundo visible y el invisible trabajan juntos en este proceso de crecimiento del espíritu. Podríamos decir, en definitiva, que cuando hablamos de ciudades espirituales, podríamos distinguir esos tres tipos, ¿no?, que ha explicado antes ella, ciudades físicas que son creadas por el ser humano para reflejar lo espiritual. Estamos hablando de lugares como Baranasi, Machupichu, construidos con una intención de acercarse a lo divino, de imitar la armonía y la paz de los planes superiores, ciudades físicas también que conviven con el plano espiritual y el plano material o incluso espacios como Teotihuacán, Loma Blanca o Akevid que donde los espíritus habitan y trabajan desde lo invisible, mientras que el ser humano vive y aprende dentro de ese entorno recibiendo influencias y

espacios como Teotihuacán, Loma Blanca o Akevid que donde los espíritus habitan y trabajan desde lo invisible, mientras que el ser humano vive y aprende dentro de ese entorno recibiendo influencias y protección espiritual. Estamos hablando de ciudades completamente espirituales también que hay en diferentes grados de elevación. Estamos hablando del tercer cielo, de nuestro hogar, debadan nueva, de todas esas ciudades que se nombran. Hay infinidad de ellas, sobre todo en Brasil hay muchas ciudades que ya están identificadas y tienen nombre. Y son ciudades que son accesibles desde el plano espiritual. Solo como espíritus podemos acercarnos a ellas, unas veces depurados, otras no, otras en auxilio, ¿vale? Pero los que ahí están, los que trabajan, los que colaboran, sí están vibrando y trabajando por el equilibrio y el progreso de la humanidad. Así que cuando hablamos, por ejemplo, del símbolo del jardín del Edén, que también representa una ciudad espiritual en su sentido más esencial, es un lugar donde el ser humano y lo divino convivían en perfecta armonía. Ese jardín, ese jardín vivían, dicen que vivían allí, ¿no? Tenían jardín, árboles frutales. Es otro tipo de de ciudad, ¿no? Un tipo de ciudad que, bueno, no necesitaban ni taparse, necesitaban, podían dormir al aire libre, podían descansar. Sí, pero Dios convivía con ellos. No estamos hablando solo de un jardín físico, estamos hablando de un estado de conciencia, de una expresión de esa unión original que todos en lo profundo es lo que estamos intentando recuperar. Y es ahí donde nos vamos a detener un momento ahora para reflexionar sobre lo que el Edén significa realmente para el espíritu. Porque cuando hablamos del paraíso perdido, del jardín del Edén, quizás no siempre nos detenemos a reflexionar en su verdadero significado. Sí, pero como espiritistas sabemos que es la expulsión de de de un mundo a otro, pero también es mucho se ha hecho en el inconsciente colectivo ha quedado algo mucho más profundo porque ese paraíso

o. Sí, pero como espiritistas sabemos que es la expulsión de de de un mundo a otro, pero también es mucho se ha hecho en el inconsciente colectivo ha quedado algo mucho más profundo porque ese paraíso perdido está también en otras muchas ideologías, religiones. No hablamos solo de un jardín, hablamos de un lugar, de un lugar, como ha dicho Gloria hace un momento, haciendo spoiler, donde el ser humano convivía con Dios. Un espacio donde espiritualidad y humanidad vivían juntas, donde cada acto, eso sí, tenía consecuencia directa, pero era siempre en armonía con las leyes divinas. En el fondo podríamos decir que ese es el mundo que todos los seres humanos, consciente o no, consciente o inconscientemente, seguimos buscando un lugar de equilibrio, de plenitud, donde lo material y lo espiritual se integran. A lo largo de toda la historia, las civilizaciones han intentado reflejar esa idea aquí en la Tierra, creando ciudades especiales, como ha dicho Lul, ciudades que se crean para emular lo que hay en el espacio, templos, espacios consagrados. Algunas de esas ciudades han sido concebidas como moradas de los dioses, otras como lugares donde los seres humanos, mediante su esfuerzo y su sacrificio intentaban acercarse a lo divino. Un ejemplo claro lo tenemos en México, las pirámides de Tetocán que ha puesto Loli hace un momento sobre la mesa. Precisamente su nombre significa la ciudad donde los hombres se convierten en dioses. Allí dice que según la tradición el sol y la luna comenzaron a ser considerados deidades. Entonces hemos tenido la suerte visitarlos. Hay una pirámide construida para el sol y una pirámide para la luna, aparte de otras, ¿no? Entonces construyeron una para cada uno. Y Tetihuacán no es solo un centro cerimonial, es un lugar con reglas, con organización social y espiritual. Y ahí es donde el ser humano a través del esfuerzo, del sacrificio, buscaba elevarse, transcender su condición material. De la misma manera que en el jardín del Eden, que simboliza el inicio de esas

. Y ahí es donde el ser humano a través del esfuerzo, del sacrificio, buscaba elevarse, transcender su condición material. De la misma manera que en el jardín del Eden, que simboliza el inicio de esas primeras civilizaciones y el vínculo original entre el ser humano y lo divino, ciudades, como hemos dicho, como Totihuacán, nos muestran como esa búsqueda ha estado siempre presente en todas las culturas a lo largo de toda la historia. Y hay muchos más ejemplos. Hay ejemplos de Macho Piccho en Perú, por ejemplo, donde para muchos pueden ser ruinas. Cuando vas a verlo son unas ruinas, no es un lugar donde los antiguos buscaban la conexión entre el ser humano y la naturaleza y lo divino. Allí está todo pensado para armonizar con el cosmos, las pirámides que hay, los templos, el indihuatana, que era un calendario solar que hablaba de todo cuando había que plantar, cuando había que sembrar, cuando venía, ¿vale? Cada piedra está orientada según los astros. Es una ciudad impresionante. Es un lugar creado con propósitos elevados. Y por supuesto, cuando un lugar es creado así, su energía no desaparece. Las construcciones se deterioran, pero la vibración espiritual permanece formando eso que podríamos llamar una ciudad espiritual, un espacio en el plano invisible donde los espíritus afines y que ya han plantado ahí sus semillas siguen trabajando, siguen esforzándose también aprendiendo, protegiendo el patrimonio invisible para la mayoría. Así como en Olimpia y en otras ciudades que hoy hemos nombrado, todas esas ciudades siguen teniendo vestigios. de ese punto de encuentro entre el mundo material y el mundo espiritual. Lugares donde el alma se siente impulsada a reflexionar. Cuando pisas eso, cuando lo ves la no puedes evitar reflexionar, pensar en el más allá, buscar algo más allá de lo físico. Recordar que la verdadera grandeza no está en esas piedras que estás viendo, sino en con qué intención están puestas esas piedras. La evolución ha acompañado también, por supuesto, a las ciudades espirituales,

que la verdadera grandeza no está en esas piedras que estás viendo, sino en con qué intención están puestas esas piedras. La evolución ha acompañado también, por supuesto, a las ciudades espirituales, cambiando las culturas, las civilizaciones, dando magnificencia para asemejarse a esa concepción mental de cada una de las diversas civilizaciones. porque lo has ido cambiando porque imaginaros e los olímpicos pensaban que eran ciudades de oro, de no sé qué, o sea, cada ciudad que imaginaban eran según su concepto material y y espiritual de cómo era el mundo. Pero eso mudó, sí, mudó con el paso de Jesús por la tierra. Ahí se transmutarían esas ciudades. Ahí es donde hubo los primeros asentamientos cristianos en el plano espiritual y en el físico y ya generaron verdaderos focos de luz aclarando las tinieblas que había en aquel momento, que a veces impedían que el ser humano escuchara la espiritualidad, porque claro, se querían encontrar con ese paraíso, con ese lugar lleno de oro, ¿no? Y Jesús viene y cambia esa psicología. Empiezan a disolverse aquellas ciudades gloriosas de dioses, de héroes, de humanos, limpia, ¿no? Para dar paso a la ciudad espiritual que debe anidar en el corazón de cada ser humano que quiera alcanzar la evolución. Está dentro de nosotros. Esos puntos de luz que eran sencillos, como las casas del camino quegaba los trabajadores de Cristo. Ahí pasaron a una nueva conquista psicológica. hablamos de amor, de paz, de buena nueva. Hay un cambio total. Atrás cuando quedan esos salones de oro, aquella estatua de 12 m, esas magníficas bóvedas celestes que reflejan el imaginario de esas ciudades espirituales que el hombre en su ignorancia veía como si fuese el cielo. Ya no existe el Olimpo lleno de columnas de mármol, ni ciudades de oro o grandes y magníficas construcciones. Queda, eso sí, la parte espiritual del aprendizaje. Pero esas ciudades dieron paso a algo mucho más natural, mucho más sencillo, más humilde. Estamos hablando de las construcciones llenas de amor, de luz,

a, eso sí, la parte espiritual del aprendizaje. Pero esas ciudades dieron paso a algo mucho más natural, mucho más sencillo, más humilde. Estamos hablando de las construcciones llenas de amor, de luz, de evolución, que surgen como un punto algo mucho más natural, más proporcional psicológicamente al nuevo hombre que consigue que la espiritualidad separe al hombre ya del materialismo. Las construcciones siguen siendo magníficas, pero esta vez reflejan la naturaleza mucho más perfeccionada. Hablamos, como en nuestro hogar, por ejemplo, de construcciones acristaladas con pórticos llenos de luz provenientes de esferas superiores, parques con colores no vistos en nuestro mundo. Estas ciudades están llenas de amor, de humildad y, sobre todo de evangelio que encontramos en todos los rincones de la ciudad. A través de estas nuevas ciudades, de estos nuevos puntos de luz, empieza el verdadero despertar para el mundo de generación. La psicología humana ya ha mudado. Cuando un espíritu desencarna, puede entender que la humildad, el trabajo y el esfuerzo, esas sí son recompensas, esas sí son grandes joyas, no las mujeres, las joyas, las pasiones terrenales, que son reflejo del mundo material, todo eso ha quedado en el olvido. Por fin se puede elevar a la categoría de ciudades espirituales esas nuevas construcciones mentales dirigidas por el pensamiento de espíritus con bases a través éticoales y que están inspiradas por espíritus superiores. No quiere decir que antes no tuvieran esas bases éticomorales, pero no eran esa conciencia igual que después del paso de Jesús. Faltaba la comprensión de esa conciencia. Podríamos decir que haya nacido la ciudad espiritual crística o cristiana, aquella que será la cuna de la verdadera buena nueva, donde ayudar, servir y pacificar es la prioridad para poder reconstruir a los hombres que se encuentran perdidos dentro de la realidad espiritual. Bueno, vamos a ya porque ya estamos puesto profundo, perdón, lo siento. Habría mucho más que decir. Tal vez más

r reconstruir a los hombres que se encuentran perdidos dentro de la realidad espiritual. Bueno, vamos a ya porque ya estamos puesto profundo, perdón, lo siento. Habría mucho más que decir. Tal vez más adelante continuemos con otras con las ciudades espirituales profundizando un poco más en esta idea, eh, que tal vez lo hemos oído muchas veces, pero no nos habíamos parado, ¿no?, a pensar. Por lo pronto os damos las gracias por habernos seguido, disculparnos porque a veces pues bueno, no podemos grabar, eh, no podemos estaremos que grabar eh, o repetir más que de esto, repetir la clase en diferido. Hemos tenido una serie de problemas y no hemos podido estar en directo con vosotros. Gracias a todos por seguir escuchándonos, por aguantarnos, por aguantarnos. Muchas gracias por compartir y nos vemos la semana que viene. Os saludo a todos y a los que nos habláis, nos saludáis y nos preguntáis. Y contesto a los que puedo y a los que no, la semana que viene seguiremos. Un fuerte abrazo a todos.

Mais do canal