Conociendo El Libro de los Espíritus | Clase 228 • Emociones que Tiñen el Alma

Mansão do Caminho 16/02/2026 (há 1 mês) 53:25 1,534 visualizações 61 curtidas

» Videoaula en español – Conociendo El Libro de los Espíritus • Con Manuel Sonyer y Dolores Martínez • Clase 228 • Emociones que Tiñen el Alma #ElLibroDeLosEspíritus #ManuelSonyer #DoloresMartínez #Espiritismo #DoctrinaEspírita #EstudioEspírita #AllanKardec #FilosofíaEspírita #ClaseEspírita #ConociendoElLibroDeLosEspíritus #EducaciónEspiritual #Espiritualidad *Conozca EspiritismoPLAY — su plataforma espírita digital.* Acceda a contenidos exclusivos: conferencias históricas con Divaldo Franco, eventos, películas, música, audiolibros, revista digital y mucho más. 👉 http://www.espiritismoplay.com

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Muy buenas tardes, muy buenas noches y bienvenidos a una aula más de Conociendo el libro de los espíritus. Mi nombre es Manuel Soñer y es un placer estar una semana más con todos vosotros. Mi nombre es Dolores Martínez y esta semana vamos a hablar de las percepciones, sensaciones y sufrimientos de los espíritus del capítulo 6 y el título es emociones que tienen que tiñen el alma. Entonces vamos a hablar una vez más y vamos a continuar hablando del color, ¿no? Yo creo que sí. Cuando hablamos de luz y de color, como queremos hacer hoy, como hicimos un poco la semana pasada dentro del ámbito espiritual, no estamos hablando de algo decorativo ni de un símbolo más. Para muchas personas estamos hablando de los sensitivos, videntes, mediums, sonambúlicos y demás. La luz y el color forma parte directa de cómo ellos perciben la realidad espiritual, de cómo se percibe. Es forma parte de como ellos describen lo que ven, lo que sienten, lo que ocurre en determinadas experiencias o en trabajos espirituales, ¿no? Y a veces creemos que todos tienen que ver lo mismo y que todo es igual. Quienes han acompañado los procesos de curación, por ejemplo, a través de imposición de manos, saben bien de lo que estamos hablando, eso que se nota, que se ve, que se percibe, porque muchas veces no es solo una sensación física de las manos, ¿vale? Ahí aparecen colores, formas, cambios de intensidad en la luz. no se desprende siempre lo mismo y es no es porque se busque esa sensación, sino tampoco es que lo esté imaginando la persona que lo está viendo, es porque esa información se está manifestando de forma natural por algún motivo. No está naciendo del capricho, sino del estado vibratorio, del equilibrio interior y también de la capacidad de percepción, por supuesto, de quién lo está viendo y observando. Por eso, antes de empezar, cuando hablamos de luz, cuando hablamos de color, estamos hablando también de aprender, de aprendizaje. Tenemos que aprender a observar bien, sin correr, a interpretar las cosas que estamos

e empezar, cuando hablamos de luz, cuando hablamos de color, estamos hablando también de aprender, de aprendizaje. Tenemos que aprender a observar bien, sin correr, a interpretar las cosas que estamos viendo, sin forzar las situaciones, a entender que todo lo que se percibe tampoco tiene por qué ser explicado en ese mismo momento. La luz y el color ahí se convierten en un lenguaje, pero un lenguaje tiene que ser interpretado, como hemos dicho, no siempre tiene que ser manifestado. Es una forma de de comprensión, ¿no? Que requiere calma, discernimiento y sobre todo mucha responsabilidad. Y entender esto nos va a colocar, por eso lo he querido explicar antes de que empiece Lori, para que estoy riendo porque me dicho un momento y el momento se está convirtiendo en todo mi espacio. Pero bueno, esto nos puede ayudar a no confundir percepción con imaginación, no absolutizar todo lo que se ve y a poder integrar las experiencias dentro de un proceso de crecimiento interior. Porque si hablamos del color, no estamos hablando solo de lo que vemos. La luz, el color en el plano espiritual no son un espectáculo, no son una demostración, tiene un significado, son una consecuencia del estado del espíritu y al mismo tiempo para los observadores una herramienta para su propia educación. Bueno, dejo que lo empiece como cada semana. A ver, entender que me hacía ilusión empezar hoy. A ver, lo que Manuel está diciendo que es lo que de alguna manera queremos transmitir. Si hablamos tanto del color es porque es muy importante cuando tú adoctrinas, cuando tú haces de medio un vidente o o estás haciendo de de medio sonambúlico, lo que ves, lo que percibes, muchas veces para las las otras personas tienen magnitudes diferentes y pensamientos diferentes que no entienden para la interpretación de los sueños, para la psique humana, para todo lo que tiene que ver con las curaciones, con lo que llaman auras, con la todo eso Es muy importante entender lo que estamos hablando. Entonces, por eso estamos machacando de alguna manera

a, para todo lo que tiene que ver con las curaciones, con lo que llaman auras, con la todo eso Es muy importante entender lo que estamos hablando. Entonces, por eso estamos machacando de alguna manera lo que sería el color. Vamos a hacer un pequeño resumen, pero muy pequeño, de la semana pasada. ¿Por qué? Porque estuvimos rompiendo esquemas y desmontando esa idea tan arriada de que el espíritu ve como nosotros, de que percibe como percibimos aquí en el plano físico. Porque muchas veces el espíritu dice, "He visto no sé qué, esto se lo ha imaginado." No, no. Y aprendimos algo muy importante, que la visión espiritual no depende de ojos ni de distancia, ni siquiera de una dirección. No es una cuestión de órganos, es una cuestión de estado, de estado del alma. Y ahora vamos a dar un paso más. Una vez hemos explicado un poco en el plano físico, sabemos que primero existe la luz externa, por ejemplo, la del sol. Esa luz incide sobre los objetos, se refleja y entonces vemos el color. distinguimos con la nitidez que dependía de nuestros ojos y de la calidad de salud. Entonces, claro, ven más nítidos los espíritus porque depende de la luz interior y esa nitidez también hacía que pudieran saber más cosas todavía. Pero en el pl espiritual, el proceso no es exactamente igual, no es exactamente ese que incide la luz sobre los objetos. En las obras de Allan Kardec, especialmente en el libro de los espíritus, se nos explica que el espíritu no necesita ojos materiales para ver. La visión es una facultad propia del espíritu y depende su grado de elevación. O sea, es una facultad que va inherente en el espíritu, no es nada externo de órgano ni nada, ¿no? Entonces, ¿qué ocurre con la luz? Porque para nosotros necesitamos unos órganos y una luz. Los espíritus más evolucionados no reciben como nosotros la luz, ellos la irradian. La luz emana de su propio estado vibratorio. No es una luz física, sino una luminosidad fluídica, una manifestación de su pureza, de su armonía interior, porque no puede tener luz si no hay

irradian. La luz emana de su propio estado vibratorio. No es una luz física, sino una luminosidad fluídica, una manifestación de su pureza, de su armonía interior, porque no puede tener luz si no hay armonía, ¿no? Primero estaría la vibración del espíritu, ese nivel, esa vibración va a generar una irradiación y esa irradiación va a producir una luz. Y esa luz va a dar lugar al color y a una visión interior más nítida de nosotros mismos y de las lo que hay fuera. En el plano espiritual, el color entonces no es una simplemente una propiedad externa, sino una consecuencia de un estado íntimo del espíritu. No es el reflejo de la luz sobre un objeto, sino el color es algo íntimo, está dentro. Por eso, en las obras como nuestro hogar, Andre Luis, se pueden describir paisajes con colores que no existen en la tierra, tonalidades más vivas, más profundas, más armoniosas y, sin embargo, otras aparecen o parecen carentes de luminosidad, oscuras y vibratoriamente más densas, porque en el plano espiritual la materia es diferente y responde a vibraciones de diferentes niveles según su elevación. Claro, eh, no tiene nada que ver con la luz y la vibración de la tierra, que la luz, que los colores van a ser iguales aquí en la tierra y la nitidez tampoco va a depender de una retina, depende de la claridad mental y moral del espíritu, la claridad mental, no luz. Cuanto más puro, más claro ve. Cuanto más armonizado, más luminoso percibe el entorno. Y cuanto más elevado, más amplia va a ser su percepción. Entonces, ya hemos comprendido que la luz no es algo externo que ilumina el espíritu, es el espíritu quien alvarse se convierte en un foco luminoso. Fijaros cuando vosotros ya veáis a espíritus que son un foco luminoso, porque después nos van a explicar en el libro de los mediums, por ejemplo, que nos pueden engañar aparentando colores, esto, pero bueno, eso ya más adelante vamos a dejarlo para otro día. Sí, en el mundo espiritual no vemos porque no hay porque haya luz. Hay luz porque el espíritu la emana.

ngañar aparentando colores, esto, pero bueno, eso ya más adelante vamos a dejarlo para otro día. Sí, en el mundo espiritual no vemos porque no hay porque haya luz. Hay luz porque el espíritu la emana. Y vamos a seguir profundizando en el color, entendiendo su importancia tanto en el plano físico como en el plano espiritual y cómo actúa de manera diferente pero complementaria en cada uno de los diferentes planos porque va a significar algo, el color, ¿no? La importancia de los colores para el ser humano y su efecto en nuestras emociones no es algo superficial, es algo muy arraigado, que en la Tierra ya sabemos que un color puede calmarnos, divarnos, entristecernos y llenarnos de esperanza. ¿Por qué? Porque nuestro sistema nervioso responde a ellos, nuestro estado anímico también, o sea, que todo lo que son las funciones esas que eh físicas están respondiendo como parte de los instintos responden. Pero esta respuesta no se queda solo en el plano físico. Esos estímulos influyen también a nivel espiritual, cuando me pongo nerviosa, cuando algo me impacta, ¿no? Y ya hemos entendido que el espíritu percibe de una forma mucho más amplia que nosotros. No ve solo con los ojos del cuerpo, percibe con todo su ser. Entonces tú dices, "Bueno, entonces cuando yo veo un color y me pongo toda nerviosa, ¿qué pasa?" No. Entonces, cuando hablamos del panón espiritual, hablamos de otra escala de percepción, porque el espíritu no percibe el color como un fenómeno físico, sino como una expresión de las emociones, del estado interior y de la vibración del ser. O sea, no es lo mismo. Si yo percibo un un color rojo y me pongo nerviosa, no significa que a nivel espiritual me vaya a poner nerviosa, pero que si va a influir en algunas cosas de mis emociones y que tal vez voy a llevarlo más sutilmente al espíritu. Vamos a explicar esto. Lo que ocurre es que no estamos hablando del mismo proceso cuando hablamos del plano físico y el plano espiritual, aunque usamos la misma palabra, color. En el plan espiritual, el color no se

ar esto. Lo que ocurre es que no estamos hablando del mismo proceso cuando hablamos del plano físico y el plano espiritual, aunque usamos la misma palabra, color. En el plan espiritual, el color no se percibe desde fuera. No hay pigmentos, no hay luz reflejada sobre un objeto. El color emana del propio espíritu y es una expresión directa de su estado íntimo, de su grado de armonía, de claridad, de elevación moral, que incide directamente los colores del entorno. O sea, voy a incidir en los colores del entorno. Eso tiene que quedar muy claro. Primero está el ser, o sea, el espíritu, después la vibración y de esa vibración surge la luz. y de esa luz el color. Por eso es más intenso, más vivo y más verdadero. No puede fingirse porque nace de lo que el espíritu es y el conjunto de los espíritus que habitan en esa zona dan el color a las creaciones de ese plano. Si es oscuro, si es de luz, si es bonito. En el plano físico, en cambio, el proceso es al revés. Aquí no creamos el color, lo recibimos. Y ahora pensar de dónd lo podemos recibir. La luz incide sobre un objeto y el objeto refleja una longitud de onda y nuestros ojos la traducen. Pero esa traducción pasa por nuestra mente y por nuestro estado emocional, por esos dos sitios. No es el espíritu manifestándose directamente, sino el cuerpo y la sigue interpretando. Y el cuerpo sabemos que tiene unas limitaciones y que también tiene una serie de condicionamientos para nuestro propio aprendizaje. Por eso, cuando decimos que un color nos tranquiliza, nos altera o nos entristece, no es el color en sí, sino nuestro estado interior respondiendo a él. Claro, es lo que estamos diciendo, qué colores más tristes, que alegres, qué bonito. El color físico actúa como un estímulo, pero un estímulo para las emociones. Y las emociones reaccionan y ese movimiento emocional influye en el espíritu, pero de forma muy indirecta, muy indirecta. En el plano físico, el cuerpo y las emociones van por un carril, pero el espíritu va por otro.

reaccionan y ese movimiento emocional influye en el espíritu, pero de forma muy indirecta, muy indirecta. En el plano físico, el cuerpo y las emociones van por un carril, pero el espíritu va por otro. Para que lo tengáis claro, no es lo mismo. Aunque estén profundamente conectados en muchos aspectos, el color aquí no revela el espíritu, revela nuestro estado anímico momentáneo que se verá reflejado también en nuestro perespíritu, en su parte más externa. Por eso cuando un vidente que si te veo rojo, que si te veo azul, que si te veo verde, está viendo la capa más externa, pero no la íntima, sino la de la emoción del momento, está viendo. Eso sirve para que vosotros vayáis un poquito reflexionando en lo que es el color y cómo se traducen en cada diferente medium vidente o trabajador de dentro de la de la espiritualidad. En cambio, en el plan espiritual, el color no refleja un ánimo pasajero, sino una condición del ser. El color que yo estoy viendo a un espíritu de luz es una condición del ser, no es un ánimo pasajero que se enfade, que no no no tiene nada que ver. Por eso no podemos confundir ambos planos, no podemos pensar, y eso es muy importante que vestir de un color, encender una vela o rodearnos de ciertos tonos vaya a elevar automáticamente al espíritu. Eso sería invertir el orden. ¿Lo entendéis o no? Me voy a vestir de blanco porque así va va voy a armonizar con todo. En el mundo espiritual no existe únicamente los colores que conocemos aquí. Existen matices, vibraciones, tonalidades que no caben en nuestro espectro visual y material, que puede conmover mucho más al espíritu que el blanco, el rojo o el azul que podamos ver aquí. Colores que no imaginamos y que pueden conmoverlos profundamente. Son colores ligados al estado íntimo del espíritu. a su armonía, a su grado de equilibrio, cuando dicen, "Hemos visto una flor como espíritus." O sea, es que eh la actitud o la o como lo llaman o como los hace vibrar es muy diferente. Un color azul, esta tierra no va a

grado de equilibrio, cuando dicen, "Hemos visto una flor como espíritus." O sea, es que eh la actitud o la o como lo llaman o como los hace vibrar es muy diferente. Un color azul, esta tierra no va a influir en un espíritu, no lo va a conmover. En el plan no extrafísico, el espíritu no vive separado del entorno y crea entorno con su estado interior. Y es lo que nosotros vemos cuando dice esas ciudades espirituales que hay, que no sé qué. El pensamiento, la voluntad y el grado de armonía interior organizado o organizan el fluido espiritual. Y esa organización se traduce en formas, en claridad y finalmente en color. Todo lo que está organizado a través del fluido espiritual. Por eso decimos que si allí el entorno no se decora, sino que se manifiesta, allí no se decora el entorno, no no vamos a poner unas flores bonitas, sino que se van a manifestar como una consecuencia directa de la vibración de quienes los evitan. No es que yo voy a poner un ramo de flores o voy a sembrar de la misma manera que aquí, es otra concepción del mundo. Y eso explica por qué las obras espíritas se describen flores, construcciones y ciudades luminosas sin que exista un sol físico o pigmentos materiales. Lo podemos ver en la revista espírita como hay eh explicaciones hay muchas explicaciones de cómo ven el plan espiritual. No es que alguien pinte una flor o construya una casa como aquí. Es la armonía colectiva la que mantiene la forma, la estabilidad y la belleza del entorno. Es esa armonía colectiva. Las casas y las ciudades no están hechas de átomos pesados, sino de fluidos quintaesenciados que obedecen a la ley de la ideastia. El pensamiento modela la materia, por eso una ciudad espiritual que es una obra de ingeniería mental colectiva. Por eso es tan importante cuando estamos hablando de los colores que entendamos esa separación, sobre todo para lo que es las mediunidades y los diferentes trabajos a nivel espiritual que podamos hacer cuando tú mandas algo de amor, no sé qué. Entonces, que entendamos que

endamos esa separación, sobre todo para lo que es las mediunidades y los diferentes trabajos a nivel espiritual que podamos hacer cuando tú mandas algo de amor, no sé qué. Entonces, que entendamos que podemos estar mandando un amor de color rosa que no activa, que no activa, porque allí el rosa es otra cosa, no es lo mismo. Estoy intentando prestar atención. O sea, estás diciendo que si un espíritu está sereno, emanará una luz serena. Serena. Es un espíritu elevado y un espíritu angustiado y mal a las sombras. Claro, porque es como se está sintiendo. Entonces, no vamos eh cuando un vidente vea un espíritu eh de luz es lo va a tener que tener su cuidado dentro de los colores que vea. Pues si es algo que se está manifestando que no es verdad. Claro, ahí vamos. Vale, entonces cuando hablamos de color no estamos hablando solamente de algo que vemos. El color no es únicamente entonces un fenómeno óptico para el cuerpo físico. Sería, podríamos decir, un fenómeno vibratorio, pero también psicológico para el espíritu. Sí. Sí, vale, creo que lo he entendido. Sí. Bueno, eso es todo lo que he explicado. Si me dices que no has entendido. En el plano físico, el color constituye e influye directamente sobre nuestros estados de ánimo, que es lo que estaba explicando Loría hace un momento. Pero no estamos hablando de una idea que sea algo místico, no, no es algo que la propia psicología apoya, ha estudiado y nos muestra muchas veces. Los colores son capaces de activar nuestras respuestas emocionales, son capaces de modificar nuestra energía y sin que lo sepamos influyen también en nuestra percepción del entorno. Hay colores, sabemos, por ejemplo, el azul que dice que es nos da serenidad, ¿no? No es casual que el rojo, como decía Loli, nos active, ¿no? O que el verde no se equilibre. Es verdad, el color actúa sobre el sistema nervioso, sobre la memoria, sobre la emoción. Verdad, la percepción del color no empieza en el pensamiento. Eso es lo que tenemos que entender. Nuestro pensamiento racional no empieza,

obre el sistema nervioso, sobre la memoria, sobre la emoción. Verdad, la percepción del color no empieza en el pensamiento. Eso es lo que tenemos que entender. Nuestro pensamiento racional no empieza, sino que es una reacción inmediata de nuestro sistema emocional. Por eso decimos que influyen las emociones. Está prácticamente muy cerquita del instinto, ¿no? Antes de que la mente ponga palabras, significados, juicios, el color ya ha generado una sensación. que puede ser de calma, de tensión, de alegría, de rechazo, de recogimiento, de ira, de lo que sea, ¿vale? Y es una respuesta casi automática y está vinculada a la memoria emocional, mira, a la biología y a nuestras experiencias previas. Por eso el color se siente a veces sin darnos cuenta, sin pensar. Vemos algo de un color y ya, bum. Y si vamos a un sitio que es ese color resuena mucho, nos tiene una sensación que no da tiempo entras, tú entras en un sitio que esté todo pintado rojo, ya antes de que tú lo pienses ya está. Pero si el color es una vibración en el plano físico, ¿qué será entonces en el plano espiritual? Vamos a explicarlo, porque aquí es donde la cosa quizás se vuelva un poquito más profunda. En la materia, el color depende de la luz que se refleja. Lo ha explicado Loli muy bien. En el plano espiritual, el color va a depender de la vibración que se está inraando. Creo que que lo hemos dicho ya muchas veces, eh, para que se vaya quedando. Es decir, no es simplemente una cuestión de la visión del espíritu, es una cuestión del estado interior del espíritu. Un espíritu armonizado no solo vean a colores más sutiles, es capaz de generar armonía dentro del ambiente que lo rodea. Por otro lado, un espíritu perturbado no solo va a percibir el ambiente de manera distinta, sino que es capaz de alterar el campo vibratorio donde se encuentra. Y eso lo vemos cuando entramos en un ambiente que no nos gusta o en un ambiente que nos gusta, nos dejamos influir sin darnos ni cuenta. Y esto es lo que nos hace pensar, lo que nos da una clave, ¿no?

Y eso lo vemos cuando entramos en un ambiente que no nos gusta o en un ambiente que nos gusta, nos dejamos influir sin darnos ni cuenta. Y esto es lo que nos hace pensar, lo que nos da una clave, ¿no? Sí. Porque si yo entro en un ambiente denso, oscuro, que me me lleva a la depresión, esos espíritus van a venir bien porque mi estado va a reaccionar mi mi papel físico, aunque yo sea una persona que tenga una mediana vibración, pero mi estado físico va a reaccionar, me voy a deprimir y voy a llamar ese tipo de espíritus. O sea, que el equilibrio, en este caso, tu equilibrio no es únicamente emocional, es vibratorio. Está en los dos planos, en los dos lados. Cuando estamos en paz o en ira, todo nuestro estado cambia, nuestro campo vibratorio cambia y esa vibración es lo que modifica nuestro entorno también, que es lo que intentando explicarlo. Y por eso en las descripciones que ella ponía de ejemplo de nuestro hogar, cuando se describen esos paisajes, André Luis no dice que ay son paisajes bonitos, no dice son armónicos. Y es más, nos llegan a decir que pueden cambiar en un instante. Sabemos que ha sucedido, ¿no? Entonces, los colores ahí llegados este momento no son simplemente colores más vivos, son coherentes con el estado moral de aquellos habitantes que están en ese lugar. Por lo tanto, el color no es una decoración del universo, que es el spoiler que tú me has hecho hace un momento. Podríamos denominarlo el lenguaje del universo. Nos habla del equilibrio, del estado interior y del nivel vibratorio que tenemos en ese momento. Y hemos de tener en cuenta que para nosotros ahora en el plano físico que muchas porque hemos de pensar ahora para nosotros nosotros los que estamos encarnados a veces buscamos un equilibrio externo. Cambiamos de lugar porque este no me gusta, cambiamos de entorno porque este no me gusta. Voy a cambiar las circunstancias. Pero es que el verdadero equilibrio empieza en la vibración íntima de uno mismo, porque el color que percibimos también va a depender de cómo

porque este no me gusta. Voy a cambiar las circunstancias. Pero es que el verdadero equilibrio empieza en la vibración íntima de uno mismo, porque el color que percibimos también va a depender de cómo nosotros estemos. Y esto nos vuelve a llevar a la psicología, porque nuestra percepción del mundo físico también cambia según nuestro estado emocional se encuentra en ese momento. El mismo paisaje puede parecer gris o luminoso, dependiendo de cómo nosotros nos encontremos. Podemos ver un paisaje los dos y uno decir, "Ay, qué bonito me evoca." Y el otro decir, "Qué triste, es que me acabo de pelear contigo y lo veo todo mal. Y es el mismo cuadro. Estamos hablando de estados de la conciencia, donde hay sí que influyen mucho las emociones no controladas y vamos a intentar que estas ideas queden claras, ¿vale? para que no se derive hacia interpretaciones que son simplistas o a veces incluso mágicas sobre el color, ¿no? Todo lo que pueda hacer el color, ¿no? Muchas veces en distintos ambientes espiritualistas espiritualistas se dice que debemos vestirnos, por ejemplo, de blanco para atraer a los buenos espíritus, que el negro es un color muy denso, ¿no? O que ciertos colores elevan la vibración y que otros lo bajan, que si el morado, que si el lila, que si el azul, ¿no? Yo he conocido muchos grupos que se llaman espiritistas que se visten de blanco para ir a las reuniones o cosas por el estilo. Ha dicho que se llaman espiritistas, ¿no? Que lo sea, ¿no? Yo he dicho que se llaman. Entonces, a veces algunas personas, como está diciendo Lori, nos dicen que los espíritus les han dicho, "No, no, es que tenéis que venir vestidos de tal color o tenéis que poner velas de cual o luces de O sea, están diciendo que el color de la ropa tiene poder espiritual por sí mismo. O sea, si todos tienen que venir de blanco y yo vengo de otro color, no. Vamos a intentar usar la lógica. Vamos a pensar con claridad. El blanco, por ejemplo, en nuestra cultura simboliza pureza y por eso todo el mundo quiere ir

enir de blanco y yo vengo de otro color, no. Vamos a intentar usar la lógica. Vamos a pensar con claridad. El blanco, por ejemplo, en nuestra cultura simboliza pureza y por eso todo el mundo quiere ir de blanco. El negro es acogimiento, duelo, introspección, pero eso son símbolos humanos, son lenguajes culturales. Y lo tenemos en el ejemplo del luto. Por ejemplo, en occidente es verdad, el luto es negro, pero en Oriente el luto es blanco. Entonces, cuando tú te viste de blanco por una reunión en en Oriente, piensas que vas va llamando algún muerto. Claro. En Tailandia, por poner algunos ejemplos, es el color morado. En Sudáfrica es el color rojo. En naranja, si no me equivoco, es en Egipto. Y luego tenemos en México y en Siria, donde es el azul cielo, ese azul clarito, ¿no? Pero estos son solo algunos ejemplos que he querido traer de los que me acordaba para que veamos las variedades que existen dentro del mundo. O sea, que el negro en un sitio es duelo y en otro no. El blanco son lenguajes culturales. La antropología nos está diciendo que el color en el plano físico es un contrato social, una herramienta para gestionar el dolor o cualquier otra emoción, no solo el dolor, ¿vale? de forma colectiva. Cuando yo me, por ejemplo, cuando estuvimos en, me parece que fue en Túnels o en Marruecos, las mujeres viudas que ya estaban preparadas para casarse se se vestían de de blanco. Estaban diciendo que eran viudas. Claro. Eh, estábamos estamos hablando de que el color es emociones colectivas. Yo sé que alguno ahora se estará preguntando, "Entonces, ¿cuál es el color correcto para el alma?" Todos. y ninguno. Todos y ninguno. Porque el amor, que es lo que verdaderamente permanece tras la muerte, no entiende de si yo voy vestido de un color o voy vestido de otro. No entiende de tintes textiles. El espíritu que ama no se siente más honrado porque tu ropa sea negra, sea blanca, ni más acompañado porque la lleves de un color o de otro. Lo que se llega a percibir del tres plano espiritual es ese vínculo de amor

ama no se siente más honrado porque tu ropa sea negra, sea blanca, ni más acompañado porque la lleves de un color o de otro. Lo que se llega a percibir del tres plano espiritual es ese vínculo de amor o de odio, porque a veces alguien desencarna y el vínculo no es precisamente de amor, puede ser de odio, de desesperación, etcétera. ¿Vale? Esa entralación entre uno y otro plano que las culturas conocen desde hace milenios y que trasciende la cualquier escenografía, es lo que perdura esa emoción. Por eso debemos de superar esa superstición sutil que no nos damos cuenta muchas veces que nos dejamos llevar por ella, que en el fondo no es más que una pereza del espíritu. Y diréis, "Ay, ¿por qué Manolo dice que una pereza?" Porque creemos que el ritual o ese rito va a hacer el trabajo por nosotros, que por mucho que te vistas de negro, de blanco, o de azul, no se va a hacer el trabajo del amor por sí mismo. ¿Alguno de vosotros cree alguien que en el mundo espiritual funciona con el mismo código que nuestra moda o nuestras convenciones sociales? Yo creo que sí, que hay gente que lo piensa y de hecho lo vemos cada día. Pues por eso vamos a intentar cambiar esa psicología. Un espíritu no se acerca porque llevemos una camisa de color blanco. Un espíritu no se aleja porque llevemos ropa oscura o porque pongamos una vela de x color. No, el espíritu lo que va a percibir son otras cosas. Va a percibir el color de nuestros sentimientos. De hecho, en el libro de los espíritus, cuando se nos habla de la percepción espiritual, se nos deja claro que el espíritu capta nuestro estado íntimo, nuestra vibración moral, nuestros pensamientos. No ve el tejido, ve la intención, no se da cuenta si el traje es de seda o de algodón. Lo que percibe es el sentimiento. Podemos vestirnos completamente de blanco y estar llenos de odio, de orgullo, de impaciencia, de resentimiento. Entonces, ahí, ¿dónde está la pureza? En la ropa que llevo. O nos podemos vestir todos de negro y ir haciendo caridad,

e de blanco y estar llenos de odio, de orgullo, de impaciencia, de resentimiento. Entonces, ahí, ¿dónde está la pureza? En la ropa que llevo. O nos podemos vestir todos de negro y ir haciendo caridad, tener un corazón humilde, sincero, dispuesto al bien. ¿Qué pasa? que porque voy de negro todos mis acciones no van a tener validez. El color exterior no crea la vibración interior, es la vibración interior la que le da un verdadero color a nuestro espíritu. Otra cosa es que psicológicamente el color nos influya. Claro que nos influye el color. Como ha dicho Loli, si entro en una habitación toda dejo intenso, me voy a quedar, ostras, ¿qué pasa? [risas] Hay una serie de colores que, por ejemplo, el blanco nos puede predisponer a la calma. El azul, como ha dicho Lori, nos va a ayudar a acelerarnos. Quizás el negro nos va a invitar un poco al cogimiento, ¿no? Por eso, digamos, podría puede existir la cromoterapia, una de esas terapias que existe, ¿no? Según sus terapeutas influyen en las emociones también la comoterapia y es verdad, pero eso solo actúa en nuestra mente y en nuestras emociones humanas. No es una llave automática que abra o cierre las puertas del mundo espiritual y no va a hacer que cambiemos nuestro espíritu por eso, mucho menos. Digamos que lo que nos eleva no es el color visible, sino la luz invisible que cultivamos dentro, ¿vale? El espiritismo. Por eso, una de las bases que tenemos dentro de esta amada doctrina es que no adopta rituales, no adopta ceremonias ni ningún tipo de forma externa de culto, porque lo que se prioriza, por decirlo de forma que lo entienda todo el mundo, es la adoración a Dios en espíritu y verdad a través de la oración y de las acciones. En el espiritismo, la verdadera práctica religiosa es interna, es moral. Por eso Kardec, él mismo nos dice que las fórmulas rituales son ejecuciones innecesarias para la evolución espiritual. Daros cuenta, por ejemplo, en las reuniones mediúnicas, aquellos que habréis participado, no hay ningún tipo de ritual. Cuando se

as rituales son ejecuciones innecesarias para la evolución espiritual. Daros cuenta, por ejemplo, en las reuniones mediúnicas, aquellos que habréis participado, no hay ningún tipo de ritual. Cuando se practica la mediunidad, no requiere rituales, túnicas, ceremonias. Es algo natural, sencillo, se basa y se fundamenta en la educación de la facultad mediúnica, en el estudio y la práctica. Kardec nos dice que los rituales son contrarios a la simplicidad de la enseñanza del espíritu y por tanto el espiritismo no los incorporará en sus centros. Y es más, ¿por qué dice esto? Porque el ritual puede convertirse en un automatismo y puede incluso llegar a sustituir la transformación moral por un gesto exterior. Ah, no, yo es que ya vengo de blanco, ¿para qué quiero estudiar? No, no, porque además eso nos va a generar una dependencia, incluso puede generar jerarquías, ¿no? Depende del color que lleves, que son jerarquías artificiales e innecesarias, como en tacondo, según el color del cinturón. Exacto. Tro negro, quinto dan. Ya tienes una mediunidad con Jesús, ¿no? Sí, claro. Sigue un poco. Bueno, vamos a seguir con esta idea del color que que es muy importante que vayamos asentándola y vamos a entrar en el terreno de los rituales porque el color está tan asentado en nuestra sique, eh, que nos creemos todos. Ponemos una vela blanca para la paz, una roja para el amor, una verde para la prosperidad. En cine tres velas, no sé qué y estamos llenas. la gente de rituales alrededor para el amor, para no sé qué. Aquí en España hay alguien que pone una bola negra, una vela, una vela negra y parece que color tuviera una fuerza espiritual automática, como si fuera un interruptor que obliga al universo a actuar según nosotros por la vela que hemos puesto. Claro, es que te he puesto dos velas negras. Claro, pero detengámonos un segundo. La cera tiene peso moral, el pigmento tiene conciencia. Evidentemente no salía, ya te digo, una como una especie de bruja o mag que decía, "Voy a poner dos velas

. Claro, pero detengámonos un segundo. La cera tiene peso moral, el pigmento tiene conciencia. Evidentemente no salía, ya te digo, una como una especie de bruja o mag que decía, "Voy a poner dos velas negras para hacer un ritual y no sé qué." Bueno, si tiene conciencia las velas, pues muy bien. Podemos observar como a lo largo de la historia el color ha sido utilizado para influir en la sociedad. Y esto que pensarlo, pero yo te digo que te voy a poner dos velas negras, probablemente tú vayas a entrar en esa vibración, en el miedo. Y entonces se va se ha convertido el color en un símbolo colectivo expresa ideas, como hemos dicho, el luto, la pureza o el amor. Si yo te digo, te voy a poner dos verlas negras, te estoy asustando. Claro, a lo largo del tiempo las sociedades han ido vistiendo sus emociones, sus creencias y sus valores a través del color, el color humano, tal vez intentando emular lo que ya han vivido y conocido en el plano espiritual. Han visto colores y han visto ciudades espirituales o colores. No se trata solo de una elección estética cuando cogemos un color. Es un lenguaje compartido, aprendido y transmitido culturalmente. Y fijaros que los colores de moda, que nosotros nos ponemos, como vestimos las casas, eso también es donde psicológicamente el color tiene un profundo arraigo y un gran peso en nuestro inconsciente y desde ahí influye directamente en dónde, pues en nuestras emociones. Por eso he dicho, yo veo un color rojo, me va a dar así una sorpresa. El negro, por ejemplo, se asoció al luto en muchas culturas como una forma visible de recogimiento y ausencia. Y el blanco, en cambio, pasó a representar la pureza. Y tal vez parece que el blanco representa más la pureza, el inicio o lo sagrado. Y el rojo quedó ligado al amor, a la pasión, a la fuerza vital. ¿Por qué? Porque vamos dándole representaciones psicológicas cada vez más impactantes. Y estos colores no nacen con ese significado en sí mismos. No nace el rojo con un significado de pasión, sino que la historia, la repetición y el

epresentaciones psicológicas cada vez más impactantes. Y estos colores no nacen con ese significado en sí mismos. No nace el rojo con un significado de pasión, sino que la historia, la repetición y el acuerdo colectivo es lo que nos convierte en símbolos. Y de este modo, el color actúa como un código emocional que influye en cómo sentimos, cómo interpretamos y cómo nos relacionamos. Si a ti se te presenta, por ejemplo, un político o una política vestida de blanco, tú vas a pensar que es que tiene más pureza. Y así nos nos vamos acordando cada uno de nosotros que muchas de nuestras relaciones ante el color no son individuales, sino profundamente sociales y culturales. Es algo que tienes que tener en cuenta, esa diferenciación entre los colores de la tierra y los colores del de del espacio y de nuestra cada uno de nuestras culturas. No es lo mismo un color blanco en África que un color blanco en Europa. Y como curiosidad, para que lo veáis, os voy a hablar del rojo, que es el color que más rápidamente reacciona nuestro sistema nervioso y eso está estudiado. Se sabe que si no, antes de que pensemos, el cuerpo ya respondido, o sea, antes de que pensemos el impacto que nos ha dado el color rojo intenso es profundo, ¿no? Aumenta la atención, acelera el pulso, activa la emoción. Por eso desde siempre se ha asociado lo intenso o lo urgente a lo que quema, ¿no? El color, ese color que quema. Cuando hemos hecho eso, las ramas las llamas no las hemos printado de naranja, sino de rojo intenso. Estamos hablando, por supuesto, de que nos influencian en el plano físico. Si hablamos del amor humano, especialmente el amor pasional, se ha entendido históricamente así como algo que arde, que consume, que desborda, ¿no? El amor pasional. Por eso Cupido Boeros, no dispara flechas azules ni verdes, dispara flechas que hiereren, que alteran, que despiertan el deseo. No es el amor sereno, es el amor que sacude. Entonces, acordaros también cómo estaba Papá Noel, que al final también lo vistieron de

dispara flechas que hiereren, que alteran, que despiertan el deseo. No es el amor sereno, es el amor que sacude. Entonces, acordaros también cómo estaba Papá Noel, que al final también lo vistieron de rojo, cola. Claro, la rosa roja no nace como un símbolo del amor bonito, nace como un símbolo de vida y de sangre, porque la sangre es el color de la vida. Si la perdías la sangre, ¿no? Y en muchas culturas antiguas la sangre era vida, fuerza, fertilidad y el rojo es el color que más directamente la representa. Luego en nuestro sique ese color hace puf, nos impacta, no en nuestros ojos, en nuestra psique. Pero cuando regaléis una rosa roja o os la regalen, en el fondo sabéis lo que os están diciendo, "Te deseo, me mueves, me alteras." Algo que te están diciendo, no te están hablando de compromiso, ni de equilibrio, ni de de cuidado mutuo. Están diciendo, ostras, estoy buscando alguien. Hablo de intensidad emocional y corporal. Ese rojo no representa el amor del espíritu, sino el amor del instinto y la emoción inmediata. Acabas de matar a Cupido. Claro. Claro, la semana pasada, o sea, este sábado 14 se celebró San Valentín en muchas partes, en medio mundo, ¿no? Ese ese que estira las flechas y se ha visto como las ciudades, los comercios se llenaban de rojo, de corazones, de rosas rojas. O sea, ese amor romántico moderno, ¿de qué está lleno? Pues lo que hemos dicho de corazones, de labios rojos, blusas rojas, pasión roja, eh los escaparates de rojos con cintas rojas, ¿no? Porque apela a la reacción, no a la conciencia. Tú vas a reaccionar, vas a querer comprar esa pasión para tu novia o tu novio. El rojo despierta emociones, las enciende, las empuja, pero no las sostiene. Que es la diferencia que hablamos con el plano espiritual. Por ejemplo, la publicidad también se basa en colores. Conoce muy bien este lenguaje simbólico. Hay que saber interpretarlo. Utilice el color de forma intencionada, publicidad, para provocar emociones antes incluso que la mente racional intervenga.

lores. Conoce muy bien este lenguaje simbólico. Hay que saber interpretarlo. Utilice el color de forma intencionada, publicidad, para provocar emociones antes incluso que la mente racional intervenga. La publicidad está llena. determinados tonos despiertan en sensaciones de urgencia, confianza, calma o deseo y por eso no se eligen al azar porque son es un lenguaje compartido, pero no tiene nada que ver con lo del plano espiritual y eso tienen quedar muy claro. Un anuncio no solo nos habla con palabras o imágenes, nos habla con colores. Antes de que pensemos algo, si algo nos gusta o no, ya hemos reaccionado emocionalmente al tono que estamos viendo. Y la publicidad aprovecha este mecanismo para influir en nuestras decisiones reforzando asociaciones culturales que ya existen o crean otras nuevas. Esto demuestra una vez más que el color no actúa por sí solo, sino en diálogo con nuestra psicología, nuestra memoria y el contexto social en el que vivimos. Daros cuenta de la importancia. Si nos paráramos a reflexionar, veríamos que el amor verdadero no necesita impactar, necesita permanecer. El amor que educa, que cuida, que renuncia, que comprende, no tiene un color, aunque la publicidad nos lo venda así, y mucho menos en el plano espiritual, porque el amor en el plano espiritual es algo que crea el color, la nitad, la claridad. Luego no tiene un color el amor en el plano espíritu, sino que lo crea el mismo. Por eso es importante entender que hemos aprendido a confundir intensidad con profundidad, que las emociones están ligadas al espíritu y que los colores participan en nuestros estados de ánimo. Y el color que asociamos al amor ha reforzado su confusión. este color rojo. No es que el rojo sea el amor, es que representa una forma humana, emocional y pasajera de vivirlo. Pero bueno, a mí me gustaría continuar con los rituales. Vale. Vale. La neurociencia nos dice que el ritual tiene una función biológica. Me estoy enrollando mucho. ¿Quieres continuar tú? No, no, no. Sigue, sigue.

a mí me gustaría continuar con los rituales. Vale. Vale. La neurociencia nos dice que el ritual tiene una función biológica. Me estoy enrollando mucho. ¿Quieres continuar tú? No, no, no. Sigue, sigue. O sea, una función biológica, sí, aunque no lo creamos. repir un gesto al observar la llama de una vela o enfocarnos en un color, nuestro cerebro baja revoluciones. Salimos de las ondas beta, las del estrés, la de la alerta constante para entrar en esas ondas alfa, en ese estado de relajación profunda, de presencia de está. Pero cuando en las ondas betas no estamos, vamos a a otras velocidades. Cuando vivimos en ondas beta, nuestra mente está en un modo supervivencia. Es el estado. ¿Cuál? Del tengo que no llego, estoy alerta, algo puede salir mal. No es malo en sí. El estado normal que tenemos todos en esta sociedad. No es malo en sí. Lo necesitamos para trabajar, decidir, reaccionar, pero cuando nos quedamos en ahí todo el tiempo, el cuerpo se tensa y la mente no descansa. Salir de esas ondas beta es bajar el volumen del mundo. Cuando entramos en ondas alfa no nos dormimos ni perdemos conciencia. Al contrario, no sé, no es que entre en un estado alfa y me duermo, no, no. contrario, entramos en un estado de calma despierta, la respiración se suaviza, el cuerpo afloja y la mente deja de saltar de un pensamiento a a otro, ¿no? Entrar en ese estado alfa, lo estoy explicando porque después ya vamos a continuar, ¿no? Entrar en ese estado alfa eh no es algo extraño ni reservado unos pocos. De hecho, todos entramos en ese estado varias veces al día, gracias a Dios, solo que casi nunca somos conscientes de de ello. Por eso el estado alfa aparece justo antes de dormir, al despertar o cuando entramos o estamos sentados mirando al vacío, sin prisa, sin nada, entramos. En cambio, en beta la mente quiere controlar, resolver, anticipar. El alfa, dejamos de exigirnos pensar, ¿vale? es lo que dejamos, ¿no? Pero no se trata de no pensar, ¿no? Digamos que lo que se trata es de no seguir siguiendo los pensamientos,

r, resolver, anticipar. El alfa, dejamos de exigirnos pensar, ¿vale? es lo que dejamos, ¿no? Pero no se trata de no pensar, ¿no? Digamos que lo que se trata es de no seguir siguiendo los pensamientos, organizando el voy aquí, voy acá, allá, no. El cerebro entra en estado alfa cuando percibe que es un lugar seguro. Bueno, regularidad, algo que hacemos a menudo que que es nos da mucha más facilidad para entrar. Como no decía hace un momento, hay muchísimas técnicas que se aconsejan para entrar en estado alfa. Estamos hablando de, por ejemplo, la respiración consciente, respiración diafragmática, la tensión plena, que sería el mindfulness pasivo, una relajación pero progresiva, una visualización tranquila, la escucha consciente de sonidos repetitivos, aquellos que nos ponemos música de olas, de la lluvia cuando cae, a los que les gusta a mí, la contemplación, por eso lo de mirar un cuadro, mirar una llama, mirar algo, pero es mirar sin buscar es como perder la mirada, ¿no? Y también hay algunos tipos de meditación, pero no todas. Entonces, las meditaciones las vamos a dejar. Y cuando llegamos a estos momentos alfa es cuando debemos tener mucho cuidado y es ahí, ¿por qué no son momentos de calma? ¿Por qué ese estado de bienestar es tan placentero que se puede convertir en una adicción? Porque mucha gente no busca la transformación, lo que busca es ese chispazo del estado alfa. Entonces yo medito, yo pienso, yo relajo, encuentro el estado alfa, pero no he hecho nada por cambiar en mi vida diaria cuando vuelva a la normalidad se vuelven adictos a esa sensación de paz momentánea que nos da ese ritual, ¿no? Pero es una paz artificial porque depende de un agente externo, de una vela, del incienso, de un amuleto, de esas luces. Pensemos una cosa, si necesitamos encender algo externo para encontrar nuestra luz interna, no somos libres. Al contrario, nos estamos convirtiendo en dependientes. Sí, nos podemos convertir en dependientes de esa necesidad de hacer esas respiraciones, de de hacer esto,

nuestra luz interna, no somos libres. Al contrario, nos estamos convirtiendo en dependientes. Sí, nos podemos convertir en dependientes de esa necesidad de hacer esas respiraciones, de de hacer esto, esa calma, porque buscamos el estado alfa de forma mecánica, como quien se toma la pastilla para evitar el esfuerzo ético de transformar nuestra realidad cotidiana a través de nuestro cambio real y de nuestras acciones. Y esto en teología tiene un nombre, sería la idolatría, que es poner el poder en un objeto y no en la fuente. Y no nos damos cuenta que estamos haciendo lo mismo cuando hacemos eso. De pocos días estábamos hablando con una persona que nos llamó pidiendo ayuda porque le cuesta entrar en meditación, que hace dos o tres meditaciones al día si no hay un cambio en tu vida. Entonces, el plano espiritual hemos de entender que no responde a la química de la combustión de una vela, no responde a la parafina de una vela, lo que responde es a la conciencia. Si encendemos una vela, aunque sea para meditar con resentimiento, con miedo, con odio, da igual que la llama sea verde, sea violeta, sea dorada, da igual que la física nos enseña que todo es vibración, todo es frecuencia y la frecuencia de un corazón desordenado no se camufla con los pigmentos de una vela, de un traje, de una luz. Y a saber lo que está viendo el espíritu desde el plano espiritual cuando tú enciendes una vela de esos colorcitos. asombrado. Seguramente no se puede cambiar, no se puede comprar, no se puede transmutar, como he dicho, cambiar con un objeto lo que no se ha trabajado con el alma, con el esfuerzo y con el cambio. Podemos encender todas las velas del mundo. Podemos vestirnos de determinados colores para llamar a los espíritus más elevados que conozcamos o meditar varias veces al día para entrar en estado alfa. Pero si al salir de ese estado seguimos siendo la misma persona egoísta, orgullosa, con ira, con resentimiento, solo hemos tenido un momento de relax que no de paz. No hemos tenido un verdadero abaz

. Pero si al salir de ese estado seguimos siendo la misma persona egoísta, orgullosa, con ira, con resentimiento, solo hemos tenido un momento de relax que no de paz. No hemos tenido un verdadero abaz espiritual, porque la transformación profunda de nuestra forma de pensar y sentir es la de la coherencia con todo lo que estamos aprendiendo a través de la codificación. Y tenemos que ser coherentes con ello, sobre todo con el libro de los espíritus. El color del espíritu no se fabrica en una tienda, se construye en el silencio de las decisiones diarias, cuando no hay público, cuando no hay velas, cuando nos quedamos a solas frente a nuestra propia verdad, cuando hacemos autoanálisis. Hoy podríamos seguir avanzando y ampliando la mirada para ir conectando ideas, porque nos hemos dado cuenta haciendo paralelismos y buscando que el espiritismo no está caminando solo hoy día, gracias a Dios, está dialogando con la ciencia, con la cultura, con la filosofía, con todo lo que nos enriquece y es lo que intentamos traer cada semana. Entonces, sí me da tiempo. Vamos a hablar un momento de un concepto que estábamos buscando el otro día y que se ha perdido un poco en el tiempo, ¿no? Y que usaban los griegos antiguamente y que casi se ha olvidado, que es la metanoia. Meta significa más allá y Noia viene de nous, que es mente o entendimiento traducido del griego, ¿no? Y dirí, ¿por qué trae esto? Porque conecta directamente con el lo que el espiritismo nos enseña. Nosotros encontramos algo y os lo decimos. No aceptar nada de forma ciega es lo que nos dice el espiritismo, sino pasar las ideas por el tamiz de la razón, cuestionarlas, comprenderlas y transformarlas en una experiencia vivida en el día a día. ir más allá de la mente no es dejar de pensar, entonces no es dejar la mente en blanco, es superar la forma limitada de pensar que tenemos hoy. Literalmente es lo que nos dice la metanoya y es el acto de transcender la mentalidad actual para dar un paso a una comprensión mucho más amplia, más

perar la forma limitada de pensar que tenemos hoy. Literalmente es lo que nos dice la metanoya y es el acto de transcender la mentalidad actual para dar un paso a una comprensión mucho más amplia, más consciente y más responsable. Fijaros, fijaros que ya es un concepto antiguo el que se nos aconseja. O sea, que el ser humano nunca ha estado solo, siempre ha tenido esa esas ideas. De hecho, siempre ha habido personas que han seguido adelante, ¿no? Ese proceso de visión interior, de cambio profundo, de cambio, digamos, de mirada, es en esencia el mismo camino que nos propone el espiritismo, el progreso del espíritu a través del conocimiento, de la reflexión y de la transformación moral. Y ya lo decían los filósofos, como sé que vais a buscar la palabra, os vamos a explicar un poco por qué hemos dicho que está en desuso, que se ha perdido, porque este concepto ha sido maltratado a través de la historia. Cuando se pasó a la teología, la metanoia, se tradujo a menudo como arrepentimiento, pero es que no tiene nada que ver con la culpa, ni con el castigo, ni con golpearse en el pecho con remordimiento, porque además el remordimiento es como hemos ido haciendo ese cambio psicológico de los filósofos al cristianismo más doloroso, ¿no? Sí, estaba diciendo, si no me equivoco, estaba hablando de remordimiento, ¿no? Sí, sí. es mirar hacia atrás con dolor. Sin embargo, la metanoia nos dice que tenemos que mirar hacia delante con una dirección nueva. Es lo mismo que nos propone la codificación, es darnos cuenta de que el camino por el que íbamos no nos lleva a ningún lado y poder decidir conscientemente, uy, no, por aquí no es, voy a reorientarme. Es lo mismo que nos dice el espiritismo. Si lo miramos desde la psicología, la metano es ese momento clave, ¿no?, Porque se nos hace la luz. Loli tiene una palabra para eso. Eureca. Vale, [risas] eureca. Ese la manzana dijo es cuando tus viejas creencias colapsan. Es un cambio de paradigma, ¿no? Para que nuestra mente desde el punto de vista

li tiene una palabra para eso. Eureca. Vale, [risas] eureca. Ese la manzana dijo es cuando tus viejas creencias colapsan. Es un cambio de paradigma, ¿no? Para que nuestra mente desde el punto de vista psicológico, pueda ir desprendiéndose de todos esos rituales y entonces lo que tenemos que hacer es entender y reconstruir una nueva forma de pensar. De hecho, lo tenemos en el libro de los mediums del capítulo 25 cuando habla de vocaciones. Kardec es muy explícito cuando habla de esas prácticas ritualizadas. Dice, "Los espíritus son atraídos por la simpatía y no por la fuerza mental material." Material. Uy. No tienen ninguna estima por las fórmulas sacramentales ni por las prácticas exteriores. Es que estaba mirando la hora y me he despistado. Sí, ya me he dado cuenta. Y añade algo importante para nosotros. Dice, "Creer que ciertos signos, objetos o gestos tienen poder sobre los espíritus es una superstición." Por eso antes decíamos que no sirve de nada encender una vela si no hay un cambio. Talung, uno de los padres de la psicología profunda, hablaba de la metanoia, pero decía que era un proceso de curación. Incluso él decía que ante una crisis, la psique interna lo que hace es intentar transformarse a sí misma para poder sobrevivir. Es una especie de mudanza existencial. No, tienes que tirar todos los muebles viejos, esos prejuicios, esos miedos, esas adiciones emocionales que ya nos sirven para dejar espacio a una nueva forma de ser completamente nueva. A lo largo de la charla hemos intentado precisamente plantear eso. Hemos planteado el concepto de la luz, de la visión, de los espíritus, de la materia para intentar cambiar ese paradigma desde el que los tenemos que comprender, que es lo que decía Lori al principio, no para confundirlos, sino para entenderlos con mayor profundidad, qué es lo que realmente nos mueve en lo físico y qué es lo que en esencia pertenece al espíritu. En el plano espiritual es un mundo real, organizado, coherente y descrito en múltiples testimonios como un espacio

ue realmente nos mueve en lo físico y qué es lo que en esencia pertenece al espíritu. En el plano espiritual es un mundo real, organizado, coherente y descrito en múltiples testimonios como un espacio vivo, lleno de belleza y de matices que muchas veces no tienen equivalencia en nuestro plano físico. Lógicamente podríamos decir que Dios, recordar es luz, pero que esa luz no es uniforme. Cuando decimos que Dios es luz, para que veamos qué tipo de luz es, qué luz. Si somos capaces de observar las flores de una colonia espiritual, vamos, nos vamos a dar cuenta que no es botánica, no es solo botánica. Vemos la cristalización de la belleza divina a través del alma. Eso es lo que estamos viendo en una flor. Y voy a acabar ya ahora sí me paso con Pablo. Dejáis que acabe con Pablo. Pablo decía que hay cuerpos celestes y cuerpos terrestres, que los celestes tienen su propia gloria, su propio brillo. Esa gloria es la que hoy llamaríamos periespíritu. que el color de una casa o de un jardín en el espacio se reflejo del estado moral de sus habitantes. Es una teología viva, donde la virtud se vuelve luminosidad y donde el vice se vuelve opacidad. Yo creo que con esto vais a poder entender mucho mejor lo que hablamos de las ciudades espirituales, de los colores, de los espíritus, lo que ven los videntes, lo que lo que la cuando nos hablan de cromoterapia, cuando nos hablan de ritos, cuando nos hablan de de velas, evidente ha visto esta cosa, este ces creo que ya va vamos colocando bastante bien todas las cosas, ¿no? Pero es el momento de de acabar porque hoy nos hemos alargado. Muchas gracias por escucharnos una tarde y noche más y gracias por todo el cariño que nos mostráis. Un fuerte abrazo a todos. Como siempre os digo, gracias por los comentarios, los que dejáis hoy y los que luego se van quedando a lo largo de la semana. Un fuerte abrazo a todos y por los emails, que la culpa de algunos de los comentarios que hacemos aquí es porque vosotros nos guiáis hacia una un tema en

luego se van quedando a lo largo de la semana. Un fuerte abrazo a todos y por los emails, que la culpa de algunos de los comentarios que hacemos aquí es porque vosotros nos guiáis hacia una un tema en concreto. Muy buenas noches y hasta la semana que viene.

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