Conociendo El Libro de los Espíritus | Clase 212 • El Valor de Vivir
» Videoaula en español - Conociendo El Libro de los Espíritus • Con Manuel Sonyer e Dolores Martinez • Clase 212 • El Valor de Vivir #ElLibrodelosEspíritus #ConocimientodelosEspíritus *Conozca EspiritismoPLAY — su plataforma espírita digital.* Acceda a contenidos exclusivos: conferencias históricas con Divaldo Franco, eventos, películas, música, audiolibros, revista digital y mucho más. 👉 http://www.espiritismoplay.com
Muy buenas tardes, muy buenas noches y bienvenidos a una ola más de Conociendo el libro de los espíritus. Mi nombre es Manuel Soñed y como cada semana es un placer estar con todos vosotros. Hola a todos, yo soy Dolores Martínez y os doy las gracias porque estáis aquí con nosotros. Esta semana hemos cambiado un poco. Vamos a hacer la introducción un de lo que sería eh Dios, que sería la siguiente pregunta, la 244, pero eh dentro de todo ese contexto vamos a hablar de la importancia de la divulgación porque estamos en el en septiembre amarillo. Es un mes necesario donde recordemos los espíritas qué podemos hacer, cómo debemos enfrentar estas situaciones tan dolorosas para las familias y para y para las personas. Y lo más importante, ¿cómo podemos contribuir a ayudar a frenar esta pandemia? Claro, nos vamos a ir a la semana pasada porque todo en el libro de los espíritus está ligado. La semana pasada estuvimos hablando sobre el porvenir, sobre esa inquietud tan humana de querer asomarse al futuro y saber que nos depara. Reflexionamos a partir de la pregunta de los espíritus, si los espíritus conocen lo que podrá venir. Y descubrimos que la respuesta no es tan simple. El futuro no está escrito al detalle porque solo Dios conoce eh en su totalidad nuestro futuro. Los espíritus, según su grado de evolución, apenas lo entreven y cuando reciben una visión más clara, no lo sienten como algo lejano, sino como un presente que se abre ante su conciencia. Y estuvimos hablando de ese tipo de de presente que se ve a lo lejos. Pero claro, ahora vamos a hablar de ese presente en el caso del sufrimiento, en el plano espiritual, por ejemplo, que ocurre en el umbral o en determinados lugares de orden inferior. Sucede lo mismo. Lo que allí se vive, o sea, en ese momento cuando dejamos la tierra parece como un presente continuo que se repite muchas veces, pues no se le ve el fin y las situaciones se repiten y se repiten de forma constante hasta que hayamos aprendido o cambiado. Entonces,
erra parece como un presente continuo que se repite muchas veces, pues no se le ve el fin y las situaciones se repiten y se repiten de forma constante hasta que hayamos aprendido o cambiado. Entonces, fijaros que una cuando vemos el futuro hay ese espacio tiempo y ese sentido del espacio-tiempo, pero cuando nos enquistamos en un problema o en algo que hemos hecho mal también pasa lo mismo cuando dejamos la tierra. Y esa es una reflexión que hemos de hacernos todos, ¿no? Porque esas reflexiones que nos hacen los espíritus nos invitan a entender, sobre todo cuando hablamos de lo que sería el libre alberío, que no somos marionetas sujetas a un destino fijo. Porque cuando hablábamos del futuro, pero también vamos a ver que todo eso va a traer unas consecuencias de nuestros actos y que el mañana lo vamos a construir día a día. Entonces, lo que vivimos hoy, ya sea encarnados o desencarnados, es una parte de lo que hemos construido con nuestras propias decisiones, con cada gesto y cada elección que hacemos. Y es muy importante esas elecciones, son muy muy importantes para nuestro futuro como seres humanos. El libre alberío se convierte entonces en la herramienta más valiosa que tenemos para crecer. Elegir entre ayudar o ignorar, entre actuar con bondad o con indiferencia, no solo va a transformar nuestro propio mundo interior, sino también de los que nos rodean. Y ese mismo libre albedrío cuando no se encuentra bien orientado, es el que nos acerca a las tendencias que a veces parecen, nos aparecen, ¿no? Para intentar finalizar de una manera brusca nuestra existencia, porque esas tendencias hacia matarnos, hacia no querer seguir viviendo, terminar con la vida. Claro, es nuestro propio libro albedrío que cree que así suplea los problemas o dejará de sufrir. Vemos que todas nuestras decisiones van a contribuir para nuestro futuro o para nuestro presente, sea donde sea. Claro, nosotros hemos hablado de que a veces recibimos intuiciones o advertencias que llegan como pequeñas
stras decisiones van a contribuir para nuestro futuro o para nuestro presente, sea donde sea. Claro, nosotros hemos hablado de que a veces recibimos intuiciones o advertencias que llegan como pequeñas luces en medio de la de la rutina o en otros casos estamos recibiendo bombardeos mentales para llevarnos a nuestro propio desequilibrio. O sea, todas esas intuiciones de las que hablamos pueden ser en los dos sentidos, depende de dónde nos hayamos imantado. Entonces, hemos de aprender a escuchar la voz interior positiva que nos impulsa a evitar un peligro o a la arrepentina necesidad de llamar a alguien que justo en ese momento necesitamos nuestro apoyo. Vamos a hacer ese trabajo aquella señora de las bolsas que estaba la semana pasada y no centrarnos y dejarnos llevar por la parte contraria. Qué cansado estoy, qué mal, cómo todo, todo lo que es negativo. Quienes nos ayudan de verdad desde el plano espiritual siempre lo hacen con un propósito moral. O sea, todos los que nos ayudan de verdad, los que nos quieren, vamos, los que nos quieren para enseñarnos a ser más prudentes, más solidarios, más atentos al otro y no caer las caadas del materialismo o del vacío existencial. Cuando escuchamos esas voces que nos dicen, "Vete hacia delante, enfádate, no hables a esa persona." Esas voces no provienen de las intuiciones de las que hablamos. Son otro tipo de de voces que son más bien de la opresión. Pero junto a esa orientación que nos da los virus superiores, nos va a aparecer a aparecer otra cuestión, porque estábamos hablando, ¿por qué sentimos tantas veces la necesidad de saber lo que vendrá? ¿Por qué? Y aunque ya hablamos un poquito la semana pasada, la respuesta suele estar en el miedo a lo desconocido o en la o la esperanza de controlar lo que no podemos. Cuando perdemos nuestro sentido de la vida, entonces ya no tenemos miedo a lo desconocido porque pensamos que ya acaba todo. Claro, desde siempre el ser humano ha buscado en las estrellas y los oráculos o los sueños
nuestro sentido de la vida, entonces ya no tenemos miedo a lo desconocido porque pensamos que ya acaba todo. Claro, desde siempre el ser humano ha buscado en las estrellas y los oráculos o los sueños alguna pista de lo que le espera. ¿Y qué sucede cuando una persona no puede representar mentalmente un futuro para sí mismo? o percibe ese futuro excesivamente doloroso o carente de perspectiva o que ahí se acaba todo. Pero claro, es muy importante visualizar el futuro, pero ¿y cuando no podemos verlo? Y cuando lo vemos muy negro o no lo vemos, simplemente no lo vemos, no es futuro. Ahí es donde puede aparecer el suicidio, ese fenómeno complejo y multicasual, porque son muchas las causas que tiene. No hay una única explicación ni una sola causa simple. Intervienen cantidad de factores personales. Por eso cuando os preguntéis qué podría haber hecho, por eso estamos hablando de la divulgación, es muy complejo lo que podríamos haber hecho. ¿Por qué? Porque los factores personales pueden ser relaciones eh sociales, culturales, biológicos, incluso todos ellos acumulados o combinados y aumenta la probabilidad de que una persona intente quitarse la vida por una cantidad de factores y tú te preguntas, ¿qué puedo hacer? ¿Cómo puedo ayudar? Pero esta complejidad no nos exime de actuar, aunque haya muchísimas cosas, porque a veces dicen, "No puedo hacer nada." Pero pues sí, ¿qué podemos hacer? Comprender las causas nos van a permitir prevenir y acompañar, comprenderlas, no juzgarlas. Si nos vamos a la Organización Mundial de la Salud, ella explica que las razones para no desear vivir son multifacéticas. influencias sociales, como hemos dicho antes, las culturales, las psicológicas y las ambientales. O sea, porque no es lo mismo vivir en un sitio que en otro, que a lo largo de la vida contribuyen a este tipo de pensamiento de para que vivir, porque no quiero, porque no sé qué, buf, estoy saciado de todo. En muchos casos hay una mezcla de problemas de salud mental, como no, como puede ser
buyen a este tipo de pensamiento de para que vivir, porque no quiero, porque no sé qué, buf, estoy saciado de todo. En muchos casos hay una mezcla de problemas de salud mental, como no, como puede ser la depresión, a veces el consumo de sustancias que nos llevan a eso porque ya no nos encontramos bien, ¿no? Situaciones de crisis, por ejemplo, cuando hemos perdido perdido a seros queridos, quiebras económicas, rupturas de amor y, como no, las enfermedades crónicas, ese dolor persistente, ese aislamiento social. Claro, todo eso puede contribuir a que nuestras ganas de vivir se vayan apagando y hablamos de todos porque esto podemos caer todos en esa falta o en esa apatía de ganas de vivir. Claro, los estudios efectuados por la salud pública agrupan factores que aumentan la vulnerabilidad entre los y entonces ellos siempre nos dicen lo mismo que entre los más relevantes está cuál, sobre todo la depresión. Después nos hablan del trastorno bipolar, trastorno por consumo de alcohol y otras sustancias, pero en sí siempre empezamos con esa depresión, con esa falta de vida. En el evangelio nos habla de esa melancolía, ¿no? Tenemos que fijarnos cuando una persona antes lo ha intentado, ha intentado ya quitarse la vida, probablemente lo vuelve a intentar. Muchas veces decimos, "Ah, no es para llamar la atención." No, no es porque está sufriendo, porque tiene dolor emocional. Entonces esta persona se siente a lo mejor aislada socialmente, mucha soledad, a lo mejor les está faltando la red de apoyo y claro, esto les hace sentir un gran dolor emocional y moral. Es como una oscuridad que entra y que no se le ve salida y que se apodera de uno lentamente. Ese es el problema, que no nos damos cuenta. Claro. Entonces las Entonces nosotros no vamos a ir cuando ya estén, sino vamos a intentar como espiritistas antes darles ese propósito. Entonces eh hoy en día las en la sociedad actual hay unas crisis agudas. Cuando despiden a algo, a alguien, que se queda la gente muy chocada. Cuando
ntar como espiritistas antes darles ese propósito. Entonces eh hoy en día las en la sociedad actual hay unas crisis agudas. Cuando despiden a algo, a alguien, que se queda la gente muy chocada. Cuando hay una quiebra económica, es como si ya jamás cuando antes nunca se pensó tanto en la economía. Bueno, ya hoy en día que el amor no lo ponen como que tiene que ser perfecto. Cuando hay una ruptura, el ser humano está fatal y sobre todo las experiencias de violencia o de abuso que estamos viviendo la sociedad continuamente. ¿Para qué vivir en esta sociedad? ¿Qué me está aportando? Eh, y si no contamos que en algunos países el acceso a los medios letales como las armas de fuego es muy fácil o la o los países más desarrollados a los medicamentos de todo tipo. Entonces, lo que realmente hace muy invalidante el deseo de vivir es el dolor crónico o las enfermedades graves que en muchas ocasiones nos hacen perder las fuerzas para seguir viviendo. Esas personas es las que tenemos que tener esa delicadeza, porque cuando la persona está continuamente con el dolor, pierde realmente ese propósito, ese esa sensación de que puedes continuar hacia delante. Todos esos factores actúan en distintos niveles, ¿no? La persona, sus relaciones, la comunidad, la sociedad. Y muchas veces es la suma de todas esas pequeñas cosas porque no estaba tan sola la comunidad. medio la apoyaba, sus relaciones estaban medio bien, pero este medio bien hace que la persona no consiga tener resilencia y entonces es derribada esa resilencia y ya no no encuentra esas fuerzas. Existe una teoría, ¿no?, con base empírica que suele explicar que algunas personas pasan de pensar en la muerte a intentar quitarse la vida y y esa eh y esa teoría se llama teoría impersonal de Joiner. Intenta explicar el por qué. Según este modelo, la deseabilidad de de morir surge cuando existen dos estados emocionales dolorosos. La percepción de ser una carga para los demás. Entonces, cuidadito con las quejas. Ay, es que siempre te estoy
delo, la deseabilidad de de morir surge cuando existen dos estados emocionales dolorosos. La percepción de ser una carga para los demás. Entonces, cuidadito con las quejas. Ay, es que siempre te estoy cuidando. Es que no sé qué. Es mucho cuidado porque es algo muy sutil que penetra en el ser humano. Dice, "Estoy siendo una carga." Y la falta de pertenencia o sensación de no encajar el rarito, la oveja negra, porque no vales para nada. Y esto es lo que puede aportar y esto es lo que puede aportar el espiritismo, ese cambio psicológico. ¿Por qué? Porque podemos aportar el sentido de pertenencia, pero es tan importante la divulgación, el encaje, que dejen de sentir que son una carga, porque la doctrina no solo consuela, sino que da sentido a la vida. Entonces, tú no vas a a ver una carga en los demás, pero ellos también los vas a tratar porque no son una carga, son algo que tú haces con amor. El espiritismo nos va a ayudar a enfocar la prevención. ¿Por qué? Porque reforzaremos la pertenencia. O sea, los grupos espíritas que se aman, que se quieren, contrarrestan la sensación de ser una carga, reducen esa ideación o monoidea que si estaba en la mente, no sirve para nada, bueno, no quiero vivir. O sea, porque de repente estamos dando un sentido, una fuerza. La soledad y la falta de apoyo social no solo están asociados a los intentos de autolesión y con y dentro de los grupos debemos tener mucho cuidado con que nadie se sienta solo ni poco apoyado, sino que van a aumentar el riesgo y tenemos la obligación de continuar esparciendo la luz. La tenemos, la doctrina para la luz de la doctrina para poder seguir iluminando la conciencia de aquellos que les falta resilencia para vivir, pero no solamente dentro de los grupos, sino fuera, en toda la sociedad. Tenemos que ir iluminando con esa eh con esa sensación de que merece la pena continuar. Gracias. Ahora mismo estamos viviendo un momento en en esta sociedad actual, ¿no?, donde hay muchísimas personas que sienten lo que estaba explicando Lorio ahora mismo,
e que merece la pena continuar. Gracias. Ahora mismo estamos viviendo un momento en en esta sociedad actual, ¿no?, donde hay muchísimas personas que sienten lo que estaba explicando Lorio ahora mismo, ¿no? Ese sentido de no pertenecer o que sus vidas carecen de sentido. Por eso el riesgo de perder las ganas de vivir cada vez es mayor. Y esto lo que hace es conectarnos con ese concepto que más tarde os lo quiero explicar, que es el del vacío existencial. No hablamos de una tristeza, de una melancolía, no, no. Hablamos de vacío existencial. esa falta de sentido y de conexión con todo. Aquí debemos distinguir también que muchas personas que deciden quitarse la vida de manera abrupta está sucediendo en momentos de crisis cuando tienen un pico, ¿no? Cuando sientes que ya no puedes más. Es una persona que tiene problemas acumulados, que se enfrenta a un desencadenante, como decía Loli, una pérdida, una humillación, un gasto imprevisto, quizás una ruptura, ¿no? Y ahí está ya. Pero también existe la otra trayectoria larga con un deterioro acumulado, que es lo que hablaba también Loli, de una enfermedad, de una dependencia, de un aislamiento. Ahí se van acumulando poco a poco lentamente durante tiempo. No es una decisión que toma en un momento dado. Sí. y lo estamos teniendo cada vez más en las personas mayores. Por eso es tan importante mirarlas, esas personas mayores que van sintiendo esa dependencia, ese aislamiento, ¿no? Hemos de tener eh eh la juventud por un lado y por otro lado las personas más mayores, ¿no? Que que sienten que son una carga. Por eso hemos de aprender a escuchar. ¿Por qué? Porque hay muchas pistas que a veces no son evidentes, pero a veces oímos hablar a alguien y le damos importancia a lo que dice cuando dice que, "Ay, es que a mí me gustaría morir." Puede que sea una expresión sin más, pero puede que no. O cuando dicen que la vida no merece la pena. Entonces, si vemos incluso alguien que aprecia mucho algo y lo va dando, se está quitando encima pertenencias
ea una expresión sin más, pero puede que no. O cuando dicen que la vida no merece la pena. Entonces, si vemos incluso alguien que aprecia mucho algo y lo va dando, se está quitando encima pertenencias valiosas, alguien que está buscando el aislamiento social extremo, hablamos, ¿no? Esos chicos jóvenes que que se meten con la con la consola, ¿no? Exactamente. O cambios conductuales bruscos. de personas que lo que hacen es aumentar el consumo de alcohol, el consumo de drogas cambian drásticamente. Tenemos que aprender a ver esas señales porque hemos de entender que cuando llega eso ya es un aviso. Y también hemos de comprender, por supuesto, que no debemos juzgar porque el acto de una persona que enfrenta la acción de quitarse la vida no es una debilidad moral, ni un acto inexplicable, ¿no? Muchas veces, ah, es que moralmente no tenía resistencias, ¿no? Cuidado los espiritistas con esto, no es algo mucho más complejo. Por eso digo que hemos de aprender a no juzgar. Normalmente puede ser el resultado de una tensión entre el dolor psicológico, la falta de conexión, una crisis, el acceso a medios, como hemos dicho hace un momento, el tener algo a mano cuando lo quieres utilizar y no tener problemas para Entonces la prevención va a pasar por instaurar el sentido, dar ese sentido de pertenencia, reducir los estigmas, no vamos a juzgar ofrecer tratamientos. hablamos de prevenir antes de que una persona esté mal, antes de que lo cometa. Y cuando detectamos una señal, por pequeña, que sea tener un diálogo con esa persona, no tener miedo de preguntar, "Oye, ¿estás bien? ¿Pasa esto, pasa lo otro?" Cuando sí, no, que es que si nosotros divulgamos no vamos a llegar, divulgamos y llegamos, conseguimos penetrar la sociedad, no vamos a llegar a esos estados. Cuando decimos que debemos divulgar, como está explicando ahora mismo, como espíritas antes de que entre esa ideación suicida, ¿no? No después, no cuando alguien ya está en crisis, hablamos de algo muy importante. Eso sí es una prevención.
mo está explicando ahora mismo, como espíritas antes de que entre esa ideación suicida, ¿no? No después, no cuando alguien ya está en crisis, hablamos de algo muy importante. Eso sí es una prevención. No se trata de esperar a que una persona esté en crisis, sino de actuar antes de que llegue esa crisis, de sembrar esperanza, de abrir espacios de escucha, de diálogo, de difundir la información clara que es la que puede ayudar a la gente a no llegar a ese grado de desesperación. Es que y eso lo tenemos que hacer con las personas cuando están bien. Sí. Es que oír las noticias es desesperarte, deprimente. Oír la política, ya sea aquí en Brasil, ya sea en España, ya sea en Europa, es deprimente. Nos están llevando a estados muy deprimentes a todos y hemos dicho que el principio es la depresión, la falta de de esperanza. ¿Para qué si el mundo está así? No, no, no nos no os dejéis engañar. ¿Por qué insistimos en que hay que hacerlo antes de que aparezca esa idea? Porque cuando aparece esa idea, muchas veces la persona ya no ve salida, por mucho que os intentemos explicar. Por eso nuestra tarea como comunidad espírita, como doctrina espírita, como filosofía, llamémosle como queramos, no es juzgar ni minimizar, sino acompañar, educar y dar a conocer los recursos que para nosotros son importantísimos. Hemos de saber hablar del valor de la vida, de las oportunidades de crecimiento espiritual y también, por supuesto, tener conocimiento de los recursos humanos y profesionales disponibles. No tener miedo de decirle a alguien que necesita ayuda psicológica, que tiene que ir a un psiquiatra, si hace falta lo acompañamos, ¿por qué creemos que necesita dar ese tipo de apoyo? Nosotros tenemos la suerte de que tenemos la confianza, la seguridad de que la vida continúa después del proceso de la muerte y que el alma progresa siempre. Y esa certeza es la que nos impulsa a no quedarnos en silencio. La prevención es un acto de amor. Compartir la idea de que hay alternativas, de que el dolor no es eterno, de que no estamos
sa siempre. Y esa certeza es la que nos impulsa a no quedarnos en silencio. La prevención es un acto de amor. Compartir la idea de que hay alternativas, de que el dolor no es eterno, de que no estamos solos, de que con la muerte no acaba todo. Y si llegamos al corazón antes de que surja esación, si hemos sembrado ya en alguien la semilla de la duda, estaremos cumpliendo con un mandato mayor del evangelio, el de la caridad, el de cuidar, el de amparar, el de sostener a nuestros hermanos. Porque en muchas ocasiones la tenencia de un sentido religioso o de algún tipo de fe podría ayudarnos a superar ese momento. Por eso es importante que hablemos de esa búsqueda interior, pero también de la búsqueda de Dios. Y no hace falta que seas solo con el espiritismo, sino darle esa fuerza en esa búsqueda de Dios para encontrarse a sí mismo, porque Dios está dentro de nosotros y cuando lo encontramos dentro, todo eso va disminuyendo. Cuando afirmamos, nosotros hemos tenido ocasión de vivir de primera mano, ¿no? que no en una ocasión en muchas personas después de años de conocernos, de participar del Centro Espírita y luego dejarlo por motivos diferentes, han llamado diciendo que no habían dado el paso porque se habían acordado de las experiencias que habíamos explicado dentro de las filas del espiritismo. Solamente hace falta aconsejar memorias de un suicida. Ibvondo Amaral Pereira. Cuando estamos hablando de de divulgar como espíritas antes de que entre, nos referimos a sembrar esperanza, sentido antes de que la desesperanza se instale, porque no es algo extraño o ajeno al ser humano ese momento de fe, la deidad. Pensemos que desde los pueblos ancestrales, o sea, no es que estemos intentando instaurar la idea de la fe en alguien o la idea de un Dios en alguien, no, no. Desde los pueblos ancestrales en todas las culturas, a lo largo de toda la historia, siempre ha estado presente la creencia de algo superior. Esa mirada hacia lo trascendente, esa búsqueda de lo divino es una huella
os ancestrales en todas las culturas, a lo largo de toda la historia, siempre ha estado presente la creencia de algo superior. Esa mirada hacia lo trascendente, esa búsqueda de lo divino es una huella profunda de nuestra naturaleza y es innata, forma parte de lo que somos. Por eso solamente con un poquito que consigamos la persona va a abrir esa luz que había dentro. Ch tenemos que intentar activarla, ¿no? Por eso cuando hablamos de prevención en realidad estamos intentando e invitando a las personas a reconectar con esa chispa que ya llevan dentro, la que nuestros antepasados reconocieron ya sin tanto como nosotros. es la certeza de que la vida no se agota en lo invisible, de que existe un sentido mayor, una fuerza que nos sostiene. Por eso tenemos que ayudarles a conectar y recuperar esa conexión con la espiritualidad porque es darle al ser humano un ancla, algo a lo que acogerse, un motivo para continuar, un horizonte que le va a recordar que no está solo ni está perdido. Y ahí es donde entra la búsqueda de Dios, cada uno con su filosofía. Porque es algo que ha sido también una constante en la historia humana y lo podemos entender desde cualquier tipo de concepto. El ser humano no se conforma con existir. Siempre ha querido comprender por qué existe. De ahí la importancia de la búsqueda de Dios. Ahí es donde nace ese anhelo de encontrar un sentido mucho más profundo de la vida, mucho más allá de lo inmediato, del placer o incluso del sufrimiento. Sí. ¿Por qué esto? ¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué estoy sufriendo? ¿Por qué? Desde las antiguas civilizaciones, cuando el hombre no entendía el trueno, ni las nubes, ni la lluvia o la muerte, proyectaba en estos fenómenos esa acción de una deidad, de una fuerza superior. Por eso sabemos que la idea de algo superior siempre ha estado innata en el hombre. Con el tiempo esa necesidad de explicación se ha refinado un poco, ¿no? Y es cuando se convirtió ya en una pregunta filosófica y espiritual. y recordar que la filosofía
ha estado innata en el hombre. Con el tiempo esa necesidad de explicación se ha refinado un poco, ¿no? Y es cuando se convirtió ya en una pregunta filosófica y espiritual. y recordar que la filosofía no da respuestas, entonces siembra muchas dudas y entonces se tiene que ir a la parte religiosa del ser humano para encontrar según porque cuando tú empiezas con el por qué, el por qué estás perdiéndote. La filosofía es para ayudarnos y enseñarnos a pensar, pero la parte más religiosa, la parte de religiosidad íntima es la que debemos realmente cultivar. Sigue, sigue. Esa conciencia que tenemos de la mortalidad es lo que impulsa al ser humano a buscar algo que trascienda nuestro paso por la tierra. Ahí es donde Dios aparece como una respuesta a la inquietud de que la vida no termina con la muerte. Por eso, buscar a Dios también significa buscar un referente moral, un modelo de perfección que guíe nuestra conducta. alguien que nos oriente, alguien que podamos seguir sus pasos, porque además en lo íntimo del corazón humano nate, nace esa necesidad, todos tenemos esa necesidad, ¿no?, de ser amados, protegidos, como cuando nacemos, que necesitamos la figura materna, paterna, pues parece que nos sentimos mejor si sabemos que alguien más grande que nosotros nos protege. Y eso es lo que nos impulsa muchas veces a relacionarnos con lo divino y a verlo como si fuese un padre o una presencia muy cercana. Digamos que para nosotros, para el espiritismo, el ser humano está buscando a Dios porque lleva dentro esa chispa divina. Entonces, es conciencia, esa intuición de lo superior lo que estamos buscando y es lo que debemos darles a los demás para que reconecten con esa chispa divina. A partir de reconectar, si esa idea se vuelve a extender como los pueblos primitivos, lo que es la ideación de perder la vida ya no será tan importante o no tendrá tanto peso como lo está teniendo en esta sociedad, que cada día hay una cantidad ingente de personas que se matan. Es verdad que muchas veces nos equivocaremos de
ya no será tan importante o no tendrá tanto peso como lo está teniendo en esta sociedad, que cada día hay una cantidad ingente de personas que se matan. Es verdad que muchas veces nos equivocaremos de camino, pero esa voz interior nos va a recordar su origen espiritual y su destino. Por eso la búsqueda de Dios no es algo que se nos impone, no es algo que nosotros podamos imponer, simplemente es buscar dentro porque es una consecuencia natural de la evolución espiritual. Y es ahí donde vemos de que busquen dentro. El ser humano busca a Dios porque está buscando comprenderse a sí mismo, hallar un sentido a la vida, encontrar el camino de regreso al origen espiritual. Por eso, como decía Lori hace un momento que se equivocó de pregunta, para quien ahora esté repasando, dijiste que la pregunta 243 es, ¿qué es Dios? Ah, es la pregunta número uno del libro de los espíritus, ¿qué es Dios? 243 es que sí pueden ver a Dios. Entonces, lo digo porque seguro que hay algún comentario. Entonces, la pregunta que es Dios ha sido abordada desde muchísimas perspectivas. Primero la filosófica, la religiosa, la científica, la espírita. Entonces, podríamos decir que para los filósofos, para los clásicos, Dios entiende como ese principio primero o la causa no causada, ¿no? A mí me gusta me gusta la definición de Aristóteles mucho más. Él habla de ese motor inmóvil, aquello que es capaz de dar movimiento y ordenar todo el universo sin ser movido por nada. Así es como lo define Aristóteles y a mí esa definición me encanta. En la filosofía moderna hay personas, algunos filósofos, que lo conciben como la razón suprema o el fundamento de la existencia. Tanto para el cristianismo, para el judaísmo, para el Islam. Dios es un ser único, es eterno todopoderoso, creador del cielo y de la tierra y que también se relaciona con sus criaturas. Tenemos el hinduismo, donde se habla del Brahman. es el principio absoluto y de ahí emanan las múltiples deidades. Y por supuesto también el budismo no lo podíamos dejar de lado, que no se centra
ras. Tenemos el hinduismo, donde se habla del Brahman. es el principio absoluto y de ahí emanan las múltiples deidades. Y por supuesto también el budismo no lo podíamos dejar de lado, que no se centra en un Dios creador sino es en el despertar de la conciencia y de la superación del sufrimiento. Por eso hablamos de que el espiritismo está dando un porqué, un pero cualquier otra religión e idea religiosa puede ayudar también a esas personas o a nosotros mismos o a la sociedad. todos los puntos de vista y el de la ciencia, por supuesto, no lo podíamos dejar de lado. ¿Qué pasa con la ciencia? Que la ciencia no es capaz de definir a Dios porque su método se centra en la observación de todo aquello que es medible, mesurable. Entonces, pero sí es verdad que si miramos, hay muchos científicos hoy día que ya han reflexionado sobre la existencia de un orden, de una armonía, de unas leyes universales que pueden sugerir una inteligencia superior. Por lo tanto, incluso la ciencia ya está de alguna manera apoyando y sugiriendo que pueda haber una inteligencia superior. Y por supuesto, no podemos evitar el nombrar la pregunta número uno del libro de los espíritus, ¿qué es Dios? que es que es muy inteligente esa pregunta. Nos dice que Dios es la inteligencia suprema, causa primera de todas las cosas y no lo define como un quién, quién es, no, sino como un cómo, como un qué. Es el principio que origina y rige y sostiene todo el universo, aunque no sepamos bien bien quién es y sí conozcamos a través del espiritismo sus atributos. El motor inmóvil, ¿no? El motor inmóvil, ¿no? El motor que no mueve, no se mueve. Imaginemos por un momento lo que significa vivir cada día sin un propósito de vida. Cuando despertamos con la certeza de que no estamos solos, de que existe una fuerza superior, o sea, que sostiene nuestras luchas, que nos anima difíciles, ahí es donde la vida va a adquirir un brillo distinto, porque si no tenemos un propósito para levantarnos cada día, luego ya explicaremos un poco
que sostiene nuestras luchas, que nos anima difíciles, ahí es donde la vida va a adquirir un brillo distinto, porque si no tenemos un propósito para levantarnos cada día, luego ya explicaremos un poco más adelante qué es lo que sucede, ¿no? Sí, es que vivir sin propósito o vivir con propósito cambia absolutamente todo. Esa fuerza que nos da Dios para levantarnos cada día no es una idea lejana. Es una presencia constante que nos impulsa a seguir adelante, aun parezca perdido. Es quien nos ofrece la fortaleza de enfrentar el dolor, la esperanza para atravesar la incertidumbre y la paz para aceptar lo que no podemos cambiar. Cuando nos dicen, cuando hablamos de Dios, no hablamos del Dios del espiritismo, hablamos del Dios que cualquiera quiera cultivar en su corazón. No, que cuando nos dicen hoy esto de creer en Dios, ¿no? Los que creemos en Dios tenemos una fortaleza muy diferente cuando hay una verdadera fe. No pensemos que con la fe en Dios o por creer en un Dios, el que sea, los obstáculos van a desaparecer. Eso no sucede, pero sí van a cobrar un sentido. Se van a transformar en oportunidades de crecimiento, de aprendizaje y va a ser capaz de reinquecer nuestra propia alma. ¿Quieres hablar un poco más? Sí. Ahora bien, vamos a ver. Cuando el ser humano se deja arrastrar únicamente por el materialismo, como está ocurriendo en esta sociedad, cuando pone su fe en lo que se compra, en lo que se toca, en lo que se consume, acaba sintiendo un vacío profundo. Porque lo material nos entretiene un rato, distrae como los videojuegos, incluso ilusiona por un momento, pero no os llena el corazón. Entonces, la ilusión se desvanece muy rápido. Pasamos de un juego a otro, de un anillo a otro y hoy se obtiene un objeto, mañana se desea otro y nunca nos va a parecer suficiente porque el materialismo roba la ilusión de la vida, porque nos está convirtiendo al ser humano en un buscador incansable de cosas que no pueden darle lo esencial, que es la paz interior, sentido y el amor. A mí un anillo no me
ba la ilusión de la vida, porque nos está convirtiendo al ser humano en un buscador incansable de cosas que no pueden darle lo esencial, que es la paz interior, sentido y el amor. A mí un anillo no me puede dar amor. Es como beber esa agua salada en medio del mar. Cuanto más bebo, más voy a sentir porque la sal me va a ir resecando por dentro. Cuanto más compro, más necesidad de cosas materiales. Entonces este mundo material nos quita el propósito, nos quita a Dios, nos vende el un mundo material y ya tenemos todo combinado. Y por mucho que se hable de la prevención del suicidio, nos están dando por otro lado todo lo contrario. O sea, te dicen, "No, no, no es que claro, qué pena." No, no, pero a la vez te están dando el materialismo, te están dando la confianza en Dios, te lo están quitando todo. Pero en cambio, cuando el ser humano se abre a Dios, descubre que no necesita acumular para ser feliz. La fe y sobre todo la fe en mayúsculas ofrece una riqueza distinta. la capacidad de agradecer, de valorar lo simple, de encontrar belleza en lo cotidiano. Cuando tú te levantas y ver a tu hijo que está bien, a tu familia, ves que te aman, no valoras eso sin necesidad de perderlo para empezar a valorarlo. Esa es la verdadera fuerza que nos permite vivir con ilusión, la certeza de que más allá de lo que pasa en la Tierra, también existe un propósito mayor que nos extiene, que es Dios. El ser humano desde el inicio de los tiempos ha buscado un propósito siempre. Por eso el por qué, el por qué, el por qué vivo. No basta con respirar y trabajar y dormir. Necesitamos aparte un para qué vivo, ¿no? Ese propósito es lo que nos va a dar sentido en nuestras experiencias, si sufro, si me río y lo que convierte los momentos de dolor en aprendizaje y los estantes de alegría en gratitud. Y eso, sobre todo los espiritistas, lo tenemos tan adentro y es tan bonito que lo volquemos los demás. Es que estoy sufriendo. ¿Por qué sonríes pese a lo que sufres? Porque estoy aprendiendo. ¿Por qué? Eh, ¿por qué estás eh con
itistas, lo tenemos tan adentro y es tan bonito que lo volquemos los demás. Es que estoy sufriendo. ¿Por qué sonríes pese a lo que sufres? Porque estoy aprendiendo. ¿Por qué? Eh, ¿por qué estás eh con alegría? Porque estoy grato con la vida. Y cuando existe un propósito, la vida deja de ser una sucesión de días iguales y transforma en un camino con dirección. Cuando ves esas personas que están todo el día viendo la tele, sentadas en un sillón, haciendo lo mismo, no es es momentos donde has perdido el propósito, estás vegetando. Eh, bueno, eh, el y el propósito puede presentarse de muchas formas, de muchas formas. El amor hacia los hijos. Ese propósito los conocemos los padres, ¿no? Que vivimos para los hijos y las personas que están en el servicio a los demás te hablan de ese amor, te hablan de esa fuerza. Eh, las personas que pasan por dolores importantes y tienen esa superación personal también, o sea, esa superación les dan un propósito de conseguir algo. Y cómo no, en la fe que nos conecta con lo eterno, ese es uno de los mayores propósitos y que nos abarca toda la humanidad. Sin propósito la existencia se vacía. Los días pasan y pesan y pesan y las pruebas parecen inútiles y el corazón se resiente. ¿Por qué estoy aquí? Con propósito, incluso las dificultades se iluminan. Ay, estoy estoy, como decimos los espiritas, estoy pagando, estoy pasando por un proceso de depuración, no pagando estoy rescatando más que pagando. No es que nos eh consuele mucho, pero es como que nos da un propósito decir, sé por qué sufro, voy para adelante. Porque entendemos que forma parte de un viaje que nos conduce hacia algo mayor. Y es aquí es donde está la fuerza de Dios que se vuelve fundamental en nosotros. Él nos ayuda a descubrir ese propósito profundo que trasciende lo material y que sostiene al espíritu en medio de todas sus incertidumbres. Que vamos a tener una tercera guerra mundial, pues bueno, que vamos a pasar esto, pues bueno, Dios sabe por qué lo hace y nosotros solamente vamos a intentar ser
en medio de todas sus incertidumbres. Que vamos a tener una tercera guerra mundial, pues bueno, que vamos a pasar esto, pues bueno, Dios sabe por qué lo hace y nosotros solamente vamos a intentar ser resilentes y continuar hacia delante. Y nuestro ejemplo puede ser también un ejemplo para los demás, pero cuando alguien se quita la vida, hay un arrastre de gente que también lo hace. En otro momento hablaremos de la familia y de Y cuando vivimos solo para lo material, ese propósito se va a diluir porque lo material se gasta, se rompe, se pierde. En cambio, el propósito que nace desde lo espiritual permanece y nos devuelve la ilusión de vivir. Y Alan Caret te hace una pregunta. Hace la pregunta 943 en el libro de los espíritus que se plantea, y esta vez sí que he acertado, ¿a qué se debe ese disgusto por la vida que se apodera de ciertos individuos sin que tengan para ellos motivos valederos? Fijaros que él también dice que hay motivos a veces que nos dan la fuerza para continuar viviendo, pero que otras veces son parecen motivos muy lights. Y los espíritus les van a responder con claridad efecto de la ociosidad, de la falta de fe y con frecuencia de la saciedad. daros cuenta y qué significa esto en palabras sencillas, que muchas veces ese malestar, esa tristeza sin causa aparente no viene de lo que ocurre fuera, sino de lo que dejamos de cultivar dentro. La ociosidad, es decir, la inactividad del alma, porque claro, si hablamos de una persona que no puede moverse o del alma, nos roba la ilusión. El ser humano necesita movimiento, necesita metas, necesita compromisos que le den sentido cada día. es que no las están robando esas metas. Y cuando la vida se convierte en una rutina vacía, el corazón se resiente. Nos están enseñando solamente que hemos de trabajar, que hemos de acumular, trabajar para pagar, para no sé qué. Entonces, claro, todo esto el corazón se resiente mucho y la falta de fe es otra de las raíces, ese disgusto que tenemos. ¿Cómo no tenemos fe? Porque sin fe, sin
, trabajar para pagar, para no sé qué. Entonces, claro, todo esto el corazón se resiente mucho y la falta de fe es otra de las raíces, ese disgusto que tenemos. ¿Cómo no tenemos fe? Porque sin fe, sin esa certeza íntima de que todo tiene un propósito, los problemas parecen absurdos y la existencia carece de dirección. ¿Para qué sufrir. La fe no elimina las dificultades, pero nos permite interpretarlas como peldaños hacia algo más grande. Dios mío, sabes para dónde voy? me estás de alguna manera, por ejemplo, los católicos, me estás probando, ¿no?, a ver hasta dónde llega mi fe. Entonces, podemos ver como a Abraham, por ejemplo, cuando quiso eh cuando Dios le dijo que que matara a su hijo, para probar su fe, ¿no? Entonces, eh ahí nos está hablando del un caso extremo, pero que no que en realidad un día podríamos hablar de de ese pasaje, pero bueno, que seguro lo haremos, ¿sí? Y y esa y cuando estamos tan saciados, ¿qué quiere decir esto? Que cuando el ser humano cree tener todo en lo material, descubre que aún así no es feliz, se da cuenta que ha se ha llenado las manos, pero no el alma. Entonces, cuando tú ves, tú vas a hoy en día, por ejemplo, a Hollywood y toda esa gente que tiene tanto dinero, te das cuenta como buscan sus gurús, buscan buscan gente que les de paz, están en una búsqueda constante de esa fe, la tienen, pero necesitan porque están tan saciados del materialismo. ¿Qué ocurre? que cuando están tan saciados del materialismo aparece un vacío profundo, una desgana que ni los placeres ni las posesiones pueden disipar, nada. Por eso buscan tanto, porque si no dejan de sentir ese esa pertenencia a la vida. El mensaje es muy claro. El disgusto por la vida no se vence con más cosas, sino con más sentido. Dios nos y Dios nos ofrece ese sentido. Y la ociosidad cuando se convierte en hábito es uno de los grandes problemas del ser humano. Y no hablo, no estoy hablando del descanso necesario porque todos necesitamos pausas para recuperar las fuerzas, sino de esa inactividad prolongada, de vivir
o de los grandes problemas del ser humano. Y no hablo, no estoy hablando del descanso necesario porque todos necesitamos pausas para recuperar las fuerzas, sino de esa inactividad prolongada, de vivir sin objetivos, sin compromisos, sin un rumbo definido. De eso no estamos hablando. El ocio mal entendido, vacía la mente y entristece el alma. ¿Por qué? Porque el ser humano fue creado para progresar, para aprender, para transformar el mundo a través del trabajo y del servicio. Cuando dejamos de emplear nuestras facultades, es como si apagáramos una lámpara que está destinada a brillar. Y eso es lo que hacemos. sacamos a Dios, sacamos el propósito, nos volcamos el materialismo y uno de los problemas más evidentes de la ociosidad es el aburrimiento. Yes. O sea, te aburres con todo, que poco a poco se va a convertir en apatía, ay, ya no quiero ver tele, ya estoy harta de esto, ya estoy harto del otro. Y las personas se levantan cada día sin ilusión, sin esperar nada nuevo y termina por sentir ese disgusto, ¿no? Y acaban sintiendo un disgusto por la propia vida. Es es de eso de lo que nos habla Alan Kardec cuando habla de que por qué la gente tiene un disgusto por vivir. Y otro problema es que la la ociosidad abre el espacio a pensamientos negativos. Una mente desocupada es un terreno fértil para la tristeza, para la ansiedad, para las preocupaciones excesivas. Esas personas que empiezan, ay, ¿por qué va a pasar esto? ¿Por qué mañana? ¿Qué va a pasar con una guerra? ¿Qué va a pasar? Cuando no tienes tiempo ni para pensar en eso, ahí se acaba eh esaad de lo que va a pasar mañana. Es como un jardín abandonado. Si no cultivas las flores, rápidamente van a crecer las malas hierbas. Entonces, nuestra mente, todo lo que es eh esos espacios vacíos, hemos de llenarlos con propósitos de trabajo espiritual, de trabajo físico, de trabajo emocional, de donación y también el hecho de que la ociosidad nos desconecta de los demás. Al no tener una tarea, una meta, una contribución que ofrecer, la persona se siente inútil
físico, de trabajo emocional, de donación y también el hecho de que la ociosidad nos desconecta de los demás. Al no tener una tarea, una meta, una contribución que ofrecer, la persona se siente inútil y cada vez se aisla más y laedad se hace más pesada. Podemos ver las personas mayores que si no sirvo para nada, que voy a ayudar, ¿no? Por eso el trabajo en el sentido más amplio es un remedio divino contra la ociosidad y también para nuestros jóvenes. No hablamos solo del trabajo profesional, sino de cualquier ocupación útil que estudien, que ayuden a los demás o en la misma casa, eso de dejar que todo lo haga la mamá, aprender algo nuevo siempre. Servir a los demás es el ejemplo máximo cuando tú vas a a cuando no no el niño no el niño mujer tiene 18 años. Todo aquello que activa nuestras facultades y da sentido a nuestro tiempo, es lo que hemos de ir enseñando. Y cuando el ser humano se ocupa en el bien, en lugar de caer la oscidad, encuentra alegría porque descubren cada acción, por pequeña que parezca una forma de crecer y colaborar con el plan divino, sea la pequeña acción que sea. Y Jonais nos advierte sobre lo que ella llama la hora vacía, es ese instante en que el alma se queda sin ocupación noble. sin un propósito que lo sostenga, porque podemos tener ocupaciones que no son nobles, ¿no? A simple vista parece un momento de de descanso, pero en realidad puede transformarse en una puerta peligrosa el no tener esa ocupación. ¿Por qué? Porque hoy me siento bien, mañana también y es como que nos dejamos llevar, pum, y cuando ya me encuentro mal, ya no puedo hacer nada. La hora vacía es peligrosa porque se convierte en un espacio abierto para la tristeza, la desmotivación y muchas veces para pensamientos desequilibrados. Y cuando llenamos el tiempo con actividades constructivas, lo llenamos aunque sea sin querer, con inquietudes, con ansiedades o con nostalgias estériles. Porque cuando estamos haciendo, por ejemplo, algo que que no nos está llenando el corazón y cuántas personas
llenamos aunque sea sin querer, con inquietudes, con ansiedades o con nostalgias estériles. Porque cuando estamos haciendo, por ejemplo, algo que que no nos está llenando el corazón y cuántas personas al llegar esa hora vacía sienten del golpe el peso de la soledad. ¿Qué me ha pasado? Estoy solo. Antaño que yo tenía esos amigos, esas personas que me querían. Otras buscando ir del vacío, se refugian en el exceso. Bueno, pues vamos a comprar en las redes sociales. Lo vemos cómo está volcado. La gente vuelca su vida en las redes sociales, en las adicciones, en el materialismo, cualquiera que sea, no solamente la compra, ¿no? Pero al final nada de estos les llena. Entonces, la enseñanza de Johana es clara. El ser humano necesita llenar su tiempo con ocupaciones que eleven el espíritu. No se trata de vivir en un activismo febril. Vamos a vamos a a seguir enseñando el espiritismo, ¿no? No, y vamos corriendo de un lado a otro sin darle un sentido a cada hora. Porque eso también ocurre dentro del espiritismo, vamos a hacer congresos, vamos a hacer esto, vamos a hacer lo otro, sino un propósito de cómo vamos a expandir, de cómo vamos a trabajar en esa doctrina todos juntos, ¿no? O sea, darle sentido a cada hora. Claro. Puede ser leer, por ejemplo, cada día una página edificante, ayudar a alguien a aprender algo nuevo o simplemente detenernos a reflexionar. La oración, rezar por los demás. Y la hora vacía se convierte en hora fértil cuando la llenamos de propósito, cuando cada momento, por simple que parezca, se transforma en una oportunidad de crecimiento. Y entonces vamos a comprender que Dios no nos quiere inactivos ni tristes, sino participando activamente en la construcción de nuestra felicidad. Y por eso es importante compartir esta doctrina consoladora. Bueno, yo me he emocionado mucho, ¿no? Ya te he visto, te estoy dejando porque bueno, que vaya siguiendo. Aparte de la hora vacía, de lo que nos habla Johana, existen multitud de dolores, tanto físicos como emocionales,
cionado mucho, ¿no? Ya te he visto, te estoy dejando porque bueno, que vaya siguiendo. Aparte de la hora vacía, de lo que nos habla Johana, existen multitud de dolores, tanto físicos como emocionales, psicológicos, espirituales, que nos hacen en ocasiones perder ese sentido de la vida, ese querer continuar en ella. Hay un libro que hemos querido traer hoy. Estábamos hablando estos días aquí con unos amigos que es El hombre en busca de sentido, que fue escrito por Víctor Frankel. Lo habréis oído en muchas conferencias de de Adivaldo Franco. Es un psiquiatra bienes que sobrevivió a los campos de concentración nazis. Estuvo en condiciones inimaginables de hambre, de frío, de violencia, de muerte. Ahí es donde Frankel descubrió algo sorprendente, que incluso cuando no podemos controlar lo que nos pasa, siempre podemos decidir cómo enfrentar aquello que nos está sucediendo. Él cuenta como al llegar al campo de concentración lo primero que hacían era despojar a los prisioneros de todo, de las ropas, de todas sus pertenencias y lo más importante, hasta su identidad, hasta de su nombre, porque cada uno de ellos quedaba reducido a un número que era tatuado en el brazo. A partir de ahí no había nombres, no había apellidos, no había individualidad, eras un número. Él cuenta que el sufrimiento físico era brutal, pero que más destructivo aún era la desesperanza. Dice que de sus compañeros muchos se hundían porque ya no tenían motivos para vivir. Y aquí hay una observación clave de Víctor Frankel que dice que los que lograba resistir mucho mejor eran aquellos que conservaban un propósito. Él mismo encontró fuerzas pensando en su esposa. No, no sabía si estaba viva o no. Pero en su interior ella mantenía, él él mantenía diálogos cada día con ella, ¿no? Hablaba con ella como si estuviese con ella, oraba por ella y ese amor es lo que lo sostuvo. Él decía que incluso en un lugar de horror como el campo de concentración de Auswit, él recuerdo ese de un ser querido, ¿no? Podía llegar a darle
ella, oraba por ella y ese amor es lo que lo sostuvo. Él decía que incluso en un lugar de horror como el campo de concentración de Auswit, él recuerdo ese de un ser querido, ¿no? Podía llegar a darle sentido a la vida. y lo resumía utilizando una frase de Nietzs que dice que se convirtió en el eje de su pensamiento en aquel momento. La frase dice que quien tiene un porqué para vivir puede soportar casi cualquier cómo. Es muy muy importante esto. En los campos de concentración los prisioneros dicen que no podían elegir nada. No podían elegir comida, trabajo, ni siquiera podían elegir si vivían o si morían. Pero hay algo que nadie les podía quitar, la libertad interior de decidir la actitud con que enfrentar esa situación. Él dice que siempre, por muy mal que estemos, queda un espacio de libertad para que podamos elegir cómo responder. Y esa elección es la que nos hace verdaderamente humanos. Ahí es donde él después de la guerra desarrolla la teoría de la logoterapia. Si pensamos en Freud, él decía que el hombre busca placer. Adler afirmaba que lo que busca el hombre es poder. Y Frankel llega y nos dice que lo más profundo del ser humano es la necesidad de encontrar un sentido para la vida y que ese sentido se puede encontrar de tres maneras. el trabajo o la creación de algo, dejando algo en el mundo, haciendo cosas, siendo útil con el amor, con las relaciones humanas, cuidándonos o entregándonos a los demás y con la actitud que tenemos alta en sufrimiento, porque cuando no podemos cambiar lo que nos pasa, sí podemos cambiar la forma de vivirlo. Esos son tres puntos que nos da él muy importantes. Él también habla de ese problema que veía crecer en la sociedad, ¿no?, cuando ya salió, que es el vacío existencial. Personas que no saben ni para qué viven, que se sienten vacías, aburridas, atrapadas en la monotonía y la rutina de ese día a día. Ese vacío les llena muchas veces y les lleva hacia la apatía, hacia consumos excesivos, hacia desesperación. Es lo mismo que nos
ías, aburridas, atrapadas en la monotonía y la rutina de ese día a día. Ese vacío les llena muchas veces y les lleva hacia la apatía, hacia consumos excesivos, hacia desesperación. Es lo mismo que nos está diciendo Johana, ¿no? Por eso la logoterapia intenta llenar ese vacío ayudando a cada persona a descubrir su misión única en la vida. En su libro que os aconsejo, Frankel comparte historias conmovedoras. Habla de un hombre que pierde a su esposa y decide vivir para honrarla. incluso de una madre que perdió a un hijo que halló fuerzas cuidando a hijos de otras mujeres o incluso de aquel compañero suyo, ¿no?, que dio ejemplo muriendo con dignidad porque no podía elegir entre vivir y morir. Él eligió morir con dignidad. Son ejemplos que nos muestran que siempre es posible encontrar un propósito, incluso en medio de un dolor inmenso. Para Frankel, la libertad no es hacer lo que uno quiere, es la capacidad que tenemos de responder a todo aquello que la vida nos plantea. Y hemos de entender que la vida nos plantea a cada momento, ¿qué vas a hacer ahora? ¿Cómo vas a enfrentar este problema? ¿Qué harás tú? Y nuestra respuesta no está en las palabras, sino como hemos dicho en las acciones. No sirve de nada que los espíritas tengamos palabras muy buenas si no somos capaces de predicar también con el ejemplo. El mensaje del hombre que busca el sentido de la vida es muy simple y poderoso. Nos está diciendo Víctor Frankel que la vida siempre tiene un propósito. Y ya no hablo de espiritismo, hablo de un hombre que ha vivido en primera persona, que el amor es una fuerza capaz de sostenernos en la oscuridad. que el sufrimiento puede transformarse en un sentido si somos capaces de afrontarlo con dignidad. Y lo único que nunca nos pueden quitar es nuestra libertad interior. Joana en el libro El ser consciente habla de ese vacío existencial como un fenómeno del materialismo moderno, donde el alma es capaz de olvidar su inmortalidad y siente un hueco interior vacío que intenta llenar con todo lo material,
te habla de ese vacío existencial como un fenómeno del materialismo moderno, donde el alma es capaz de olvidar su inmortalidad y siente un hueco interior vacío que intenta llenar con todo lo material, pero que nunca logra llenar. En el hombre integral también habla de esto. Añade que el sentido profundo se encuentra en el autoconocimiento y en la vivencia del amor, sobre todo cuando se encuentra en armonía con las leyes divinas. No estamos hablando de religiosidad, estamos hablando de vivir en armonía con las leyes divinas. Lo que Víctor Frankel descubrió en Auswich desde la psicología, la doctrina espírita lo confirma desde la inmortalidad del alma. El amor sobrevive a la muerte y esa fuerza es la que nos eleva. El sufrimiento, cuando somos capaces de asumirlo con dignidad, se convierte en instrumento de progreso y el vacío interior solo se llena con un verdadero propósito trascendente. Y es que el espiritismo es capaz de identificar con el trabajo por el bien, con la caridad, con la evolución del espíritu y hacernos cambiar y mudar. nos explica que frente al suicidio cada caso depende de las circunstancias, de la intención, del grado de conciencia que tenía ese espíritu. No es lo mismo alguien que lo haga conscientemente a sabiendas de que después de existe una vida, sus consecuencias van a ser diferentes que alguien que de verdad pensaba que iba a acabar con todo. No es lo mismo quien se quita la vida por egoísmo, rebeldía que aquel que lo hace bajo la influencia de una enfermedad mental. o quien incluso puede perder la vida considerándolo un suicidio porque ya se ha sacrificado por otro. ¿Cuántos padres, madres no son capaces de dar la vida si hace falta por un hijo? En estos últimos casos, la misericordia divina actúa con mucha más fuerza y con una asistencia espiritual que llega mucho antes. Lo importante que tenemos que hacer es comprender que acortar la vida nunca va a resolver nuestros problemas, los va a prolongar. Y queríamos acabar hablando directamente
ritual que llega mucho antes. Lo importante que tenemos que hacer es comprender que acortar la vida nunca va a resolver nuestros problemas, los va a prolongar. Y queríamos acabar hablando directamente con esas personas que lo están viviendo en primera persona. Y les queríamos decir también a los que han perdido, ¿no?, un ser querido así. Sí, no importa. Sé que tu corazón está herido y que perder a un ser querido por suicidio deja muchas preguntas, muchas culpas y un dolor que parece no tener consuelo. Queremos deciros que tu ser querido no se ha perdido, que la vida no termina con la muerte del cuerpo y que ahora está atravesando un momento difícil en el plano espiritual, pero que sigue viviendo y que sigue siendo el mismo. Es verdad que el suicidio trae sufrimiento para el espíritu porque ha interrumpido un camino que todavía tenía que reir, pero no pienses que estás solo ni que Dios lo ha condenado. Al contrario, siempre hay manos amigas del otro lado, espíritus protectores que poco a poco lo van a sostener y lo van a guiar hacia la calma. Lo que tú puedes hacer por él ahora es algo muy valioso, es orar con amor y sin miedo. Tus pensamientos de cariño van a llegarle como un alivio, como si fueran caricias de luz en medio de la confusión. Aunque tú no lo veas, él va a recibir todo tu amor. El lazo que os estaba uniendo no se roto. El amor nunca muere. Tu ser querido tendrá nuevas oportunidades de reparación, de crecimiento, porque la misericordia de Dios nos abraza siempre a todos y tú con el tiempo también te encontrarás con él cuando sea el momento, en un plano donde ese dolor que estés viviendo ahora ya se habrá superado. Mientras tanto, recuerda, él todavía necesita de tu fuerza, de tu ternura y de tu fe. Cada vez que pienses en él con esperanzas, cada vez que le envíes un pensamiento de luz, estarás ayudándole mucho más de lo que imaginas. Yo creo que ya hoy hemos hablado mucho y la verdad es que esperamos haberos dado herramientas, unas herramientas para poder ayudar
pensamiento de luz, estarás ayudándole mucho más de lo que imaginas. Yo creo que ya hoy hemos hablado mucho y la verdad es que esperamos haberos dado herramientas, unas herramientas para poder ayudar o que os ayudéis a vosotros mismos, porque podéis estar pasando por ahí desde sentir que no queréis vivir hasta querer ayudar a los demás o haber perdido a alguien así. Entonces, esperamos que este vídeo os pueda ayudar un poquito. Recordar que en todo momento, ante cualquier pensamiento, no dudéis en pedir ayuda, ya sea estamentos oficiales, ya sea amigos, ya sea un centro espírita, siempre, siempre habrá alguien que estará dispuesto a escucharos. Hasta la semana que viene. Nos vemos la semana que viene y un fuerte abrazo a todos.
Vídeos relacionados
Clase 161 • Conociendo El Libro de los Espíritus • Estética, Belleza y la Búsqueda de la Felicidad
Mansão do Caminho · Manuel Sonyer, Dolores Martínez
Clase 177 • Conociendo El Libro de los Espíritus • La espiritualidad como soporte psicológico
Mansão do Caminho · Manuel Sonyer, Dolores Martínez
Clase 178 • Conociendo El Libro de los Espíritus • Religión y Evangelio: Caminos Distintos
Mansão do Caminho · Manuel Sonyer, Dolores Martínez
Conociendo El Libro de los Espíritus | Clase 210 • Salud Física, Mental y Espiritual
Mansão do Caminho · Manuel Sonyer, Dolores Martínez
Conociendo El Libro de los Espíritus | Clase 223 • Navidad: Historia Humana y Verdad del Espíritu
Mansão do Caminho · Manuel Sonyer, Dolores Martínez
Conociendo El Libro de los Espíritus | Clase 224 • La Visión del Espíritu
Mansão do Caminho · Manuel Sonyer, Dolores Martínez
Conociendo El Libro de los Espíritus | Clase 226 • Bilocación y Bicorporeidad: Estar Sin Haberse Ido
Mansão do Caminho · Manuel Sonyer, Dolores Martínez
Conociendo El Libro de los Espíritus | Clase 233 • La Música como Fuerza de Transformación
Mansão do Caminho · Manuel Sonyer, Dolores Martínez