Conociendo El Libro de los Espíritus | Clase 211 • Cómo el libre albedrío construye el mañana
» Videoaula en español - Conociendo El Libro de los Espíritus • Con Manuel Sonyer e Dolores Martinez • Clase 211 • Cómo el libre albedrío construye el mañana #ElLibrodelosEspíritus #ConocimientodelosEspíritus *Conozca EspiritismoPLAY — su plataforma espírita digital.* Acceda a contenidos exclusivos: conferencias históricas con Divaldo Franco, eventos, películas, música, audiolibros, revista digital y mucho más. 👉 http://www.espiritismoplay.com
Muy buenas tardes, muy buenas noches. y bienvenidos a una aula más de Conociendo el libro de los espíritus. Mi nombre es Manuel Soña y como siempre un placer estar con todos vosotros hoy transmitiendo desde nuestros amigos de Mansado TV en Salvador de Bahía. Hola a todos, yo soy Dolores Martínez y esta vez vamos a a tocar eh seguimos tocando el capítulo 6. Lo hemos eh lo hemos titulado como el libre albedrío Construye el mañana, porque muchas veces no somos capaces de entender que ese eh que todo nuestro futuro depende de nosotros mismos. Claro, hace dos clases estuvimos hablando del porvenir. Aquí la semana pasada estuvimos hablando de del septiembre amarillo, que es donde estamos viviendo ahora, este mes. Y sobre todo especulamos sobre si los espíritus podían conocer su futuro o el futuro de los demás, ya que la pregunta tenía estaba un poco encaminada hacia si el espíritu podía ver el futuro. Al intentar desarrollar la pregunta que era la 243, esta nos hizo reflexionar bastante. Vamos a recordar la pregunta. ¿Conocen los espíritus el porvenir? Contestación de los espíritus. También esto depende de su grado de perfección. Con frecuencia solo lo entrevén, pero no siempre se les permite revelarlo. Y cuando lo ven les parece presente. Continúa la la respuesta. El espíritu ve el porvenir con mayor claridad conforme se va acercando a Dios. Después de la muerte, el alma ve y abarca de una mirada sus pasadas emigraciones, pero no puede ver lo que Dios le prepara. Para ello precisa que esté completamente integrado con él tras muchas existencias. Y lo de muchas ahí es muy genérico y nos está diciendo que hay bastantes. Ya estuvimos hablando. Ya nos está demostrando que en pocas existencias es muy difícil llegar ahí. Sí. No he tenido 10, 15, tal vez millones, ¿no? Millones de existencias. Eh, y hablamos del tiempo, del espacio. Esto así nos deja muy claro que el futuro no está escrito al detalle, que solo Dios conoce todo el porvenir. Lo iremos todavía reafirmando esta idea
xistencias. Eh, y hablamos del tiempo, del espacio. Esto así nos deja muy claro que el futuro no está escrito al detalle, que solo Dios conoce todo el porvenir. Lo iremos todavía reafirmando esta idea para que se quede bien clara a la hora de que nosotros tengamos que contestar. Los espíritus desencarnados lo perciben según su grado de evolución y cuando lo ven lo sienten como un presente. También estuvimos aclarando esto. Es como un presente que se despliega delante de su conciencia como si ya estuviera ocurriendo. Y Manolo puso el ejemplo del doctor Strin cuando ve todos los futuros posibles. No, no hay nada como traer una buena película para que os animéis a leer el libro de los espíritus. Entonces, eh es como como se ve, es como si lo estuvieran viviendo. Un espíritu elevado al contemplar un hecho por venir, no lo siente como algo lejano, sino como una realidad inmediata. Cuando lo está viendo es lo nota, lo sabe. Es más bien todo simultáneo donde el futuro ya está contenido en el presente y con el ejemplo que dijo que dijimos la semana pasada, igual que la semilla, ya contiene el árbol que será. Esto ocurre con los espíritus más adelantados. Lo más normal es que solo no lo entrevean el resto de los espíritus. O sea, los más adelantados pueden ver mucho más allá, pero otros solamente los van a entrever. Algunas veces, mientras estamos encarnados, recibimos intuiciones o advertencias de los espíritus. Eso todo nos ha ocurrido en algún momento, pero siempre es con un propósito moral, nunca para la curiosidad. Si no es un para un propósito moral, ¿para qué sería? Claro, es que entonces es adivinar el futuro. Vamos a hablar después más adelante. A veces mientras estamos encarnados recibimos intuiciones o advertencias que vienen de los espíritus. Y aquí hay algo muy importante. Esas intuiciones siempre tienen un propósito y ese propósito ha de ser moral y nunca son dadas esas respuestas o ese futuro para satisfacer la simple curiosidad. ¿Y por qué? Porque si fuera solo para curiosear, ¿de
es siempre tienen un propósito y ese propósito ha de ser moral y nunca son dadas esas respuestas o ese futuro para satisfacer la simple curiosidad. ¿Y por qué? Porque si fuera solo para curiosear, ¿de qué nos sirve? ¿De qué nos serviría hoy? Yo quiero saber qué me va a pasar mañana y por qué lo quiero saber. Saber cosas sin un fin útil sería como una llevar cargar un libro lleno de páginas, pero un idioma que no comprendemos. Lo tendríamos en las manos, pero no nos aportaría nada a nuestra vida ni a nuestro crecimiento. Imaginaros un un libro que no que no supiéramos eh que no entendemos, que en un idioma que no entendemos y vamos con el libro bien grandecito y vamos llevándolo, ¿no? Las advertencias que recibimos no solo son un spoiler, ¿no? Del futuro, son guías para que podamos actuar mejor. Por ejemplo, vamos a poner un ejemplo práctico. Cuando sentimos una voz interior que nos dice, "No tomes ese camino." Y nosotros pues vamos por otro camino y evitamos un accidente. Esto es es esa voz interior o puede ser un espíritu que nos ayuda. Normalmente es un espíritu. O cuando surge una idea repentina de llamar a alguien querido, ay, me he acordado lo que Yun habla de sincronicidad, resulta que esa persona necesita justo ese apoyo. Ay, pues estaba pensando en ti, me siento triste. En ambos casos, el objetivo no es despertar nuestra curiosidad. Oy, ¿por qué me ha ocurrido esto? Sino ayudarnos a ejercitar la solidaridad, la prudencia, la empatía y a la y la reflexión. Y hay una frase que dice, "Pero no siempre se les permite revelarlo." Eso es en la contestación de los espíritus que dan. en la 2 dice, "Pero no siempre se les permite". Esta frase que en el libro de los espíritus se encuentra remarcada, o sea, está en cursiva, es muy amplia, ya que también puede referirse a esos ciertos conocimientos espirituales, no solamente al futuro de uno solo. Hm. o verdades trascendentes o mensajes que no pueden transmitirse en cualquier momento, ya sea porque laidad aún no está preparada, porque hay leyes
espirituales, no solamente al futuro de uno solo. Hm. o verdades trascendentes o mensajes que no pueden transmitirse en cualquier momento, ya sea porque laidad aún no está preparada, porque hay leyes espirituales que lo que lo rigen o porque podría producir consecuencias negativas si se revelan antes de tiempo. O sea, las razones pueden ser múltiples, pero todas razonables y con un propósito. O sea, los mensajes pueden ser muy amplios y lo vemos en la Biblia cuando se nos dan revelaciones para la el futuro más alejado, pero vemos que tienen un propósito importante, moral, pero no nos dicen cómo ni cuándo, sino para que nosotros estemos a la expectativa, para que nosotros vayamos trabajando, para cuando llegue el momento determinado que sepamos cómo actuar. Tenemos que interiorizar que nuestro destino se va construyendo día a día con nuestras decisiones y con nuestro libre albedrío. Y aunque lo sabemos muchas veces, no lo tenemos claro. Y lo más importante, el conocimiento que llega del mundo espiritual siempre busca fortalecer nuestra fe. ¿Qué más? Nuestra esperanza. Porque sabemos que hay un futuro y qué más y nuestra responsabilidad ante el futuro. El libre albedrío es, en pocas palabras, la capacidad que cada uno de nosotros tiene para elegir y la tenemos. No somos marionetas del destino. Estamos ni estamos encadenados a un futuro fijo para nada. Dios nos da la oportunidad de decidir entre distintos caminos. O sea, no nos dice este camino, no. hay muchos y amplios, de optar por el bien o por el error y de aprender de las consecuencias de esas elecciones. Si decido irme por un camino que no va eh sin agua, sin alimento, pues voy a a sufrir esa todo eh esas elecciones. Es esa libertad la que nos permite crecer, porque cada decisión, grande o pequeña, va moldeando quiénes somos y hacia dónde avanzamos. Imaginemos que somos nosotros, ¿no? Vamos a imaginarnos estas decisiones pequeñas que a veces no nos damos cuenta y que van a marcar muchas veces el rumbo de nuestra vida. Tenemos un día intenso
amos. Imaginemos que somos nosotros, ¿no? Vamos a imaginarnos estas decisiones pequeñas que a veces no nos damos cuenta y que van a marcar muchas veces el rumbo de nuestra vida. Tenemos un día intenso de trabajo, venimos cansados, con la cabeza llena de preocupaciones, solo con ganas de llegar a casa, puf, y descansar. Vamos, cogemos el autobús, estamos en la parada, llevemos una persona mayor luchando con varias bolsas pesadas. ¿Qué pensamos enseguida? ¡Uf! Qué cansada estoy, estoy agotado, no me meto, ya tengo bastante bastante tengo yo que estoy muy cansada, es que no puedo, pero hay esa voz interior, ¿no?, que surge en nosotros. Eso que a veces llamamos conciencia, ¿sí? Esa intuición que nos dice, "Ayúdala, son solo unos minutos." Y va con todo nuestro cansancio lo hacemos, nos acercamos, ofrecemos ayuda y bueno, pues claro, en el trayecto vamos a empezar a hablar con esa persona, a conversar. Esa persona nos sonríe y nos cuenta su vida, que lleva tiempo muy sola, desde que perdía su compañero de vida, que se eh que ese gesto pequeño pues le ha devuelto un poco la alegría. Mira, pues he hablado contigo, no me siento tan sola. Bueno, nosotros nos olvidamos de de eso cuando llegamos a casa cansados, pero con empezamos a tener esa alegría, ¿no? El corazón lleno, hemos hecho algo bueno. Nos damos cuenta de que esa decisión tan simple como de tenernos ayudar fue y cambió nuestro día, cambió el día de la otra persona y a lo mejor quizás incluso un nuevo rumbo en nuestra forma de de ver la vida. ¿Por qué? Porque esa experiencia tan sencilla tocó nuestro corazón. Y esa noche ya le damos vueltas al otro. Quizás podría dedicar parte de mi tiempo a acompañar a personas mayores o no, pero a lo mejor le doy vueltas y semanas después pues nos surge alguna oportunidad de empezar a colaborar como voluntarios en un centro de apoyo, hacer algo y poco a poco descubrimos una vocación que nunca imaginábamos. aquel acto, ese sensación, ese sentimiento nos despertó algo y todo empezó con una
rar como voluntarios en un centro de apoyo, hacer algo y poco a poco descubrimos una vocación que nunca imaginábamos. aquel acto, ese sensación, ese sentimiento nos despertó algo y todo empezó con una decisión mínima, quedarse sentado o levantarse a ayudar a esa persona mayor. O sea, esos pequeños detalles son los que están marcando nuestra vida, no los grandes acontecimientos. Es que no son pequeños detalles, son decisiones que no nos damos cuenta del peso que tienen en nuestra vida y en la vida de los demás. Claro. Y esa libertad que nos permite es la que nos permite crecer. Porque cada decisión grande o pequeña va moldeando quiénes somos y hacia dónde vamos a ir avanzando. Yo puedo optar por el egoísmo, decir, "Ah, pues ya no me muevo, yo estoy cansado." Otra persona lo va a hacer o esta señora ya se apaña, si no para qué tiene tantos paquetes. No cambiamos el mundo nosotros en un instante, pero sí cambia algo de nuestro mundo interior y con ello el de el de muchas personas que están cercas porque ven cómo mudamos, como cambiamos y eso también cambia. Bueno, va, ya te dejo hablar. Yo si me dejáis, aprovechando que me deja hablar, voy a hacer un impas y voy al tema que tocamos hace dos semanas cuando estuvimos hablando del doctor Strange, como ha dicho Loli, de esa idea del tiempo que hemos ido desgranando, ¿no? Ahí vamos viendo como a medida que el espíritu evoluciona, su percepción del tiempo también va cambiando. Cuando estamos encarnados vemos el futuro como algo lejano, estamos hablando de mañana, del mes que viene, de dentro de unos años, ¿no? Así es como planeamos nuestro futuro. Pero conforme el espíritu se desprende de la materia o vamos adquiriendo quizás más conciencia y vamos progresando, como hemos dicho hace un momento, empezamos a percibir los acontecimientos futuros como un presente que se abre, pero ante nuestra conciencia, ya no basado en un tiempo lineal. Y eso no significa que un espíritu más adelantado lo conozca todo, solo Dios posee el conocimiento, pero sí
omo un presente que se abre, pero ante nuestra conciencia, ya no basado en un tiempo lineal. Y eso no significa que un espíritu más adelantado lo conozca todo, solo Dios posee el conocimiento, pero sí que quizás podemos ver un poco más allá. el conocimiento absoluto, porque de conocimiento nosotros tenemos eh bueno, yo me baso en las personas que conozco. Ya sabemos que el espíritu cuanto más elevado, mejor puede comprender las causas que están sembradas, aquello que ya plantó, aquello que va a tener que recoger, ¿no? Lo que decimos que la cosecha es obligatorio. Por lo tanto, vamos a poder intuir con claridad los efectos de lo que estamos haciendo hoy. Recordemos que hemos explicado en muchas ocasiones que es como si fuéramos subiendo una montaña, ¿no? Cuanto más alto estamos desde abajo vemos muy poquito. Desde media montaña tenemos una capacidad de ver solo lo que la montaña nos permite y un poquito más. Pero cuando llegamos arriba del todo, nuestra visión llega más lejos en 360 gr. Entonces, cuando un espíritu desencarnado puede acceder al conocimiento de sus vidas pasadas, muchas veces lo que adquiere es eso, una visión mucho más clara de sí mismo, no de los demás. ¿Y por qué? Pero también puede ver eh de del mundo, del futuro. También, bueno, del futuro, el futuro no está escrito. Voy a continuar. ¿Por qué pasa esto? Porque ya no se mira solamente desde la experiencia limitada de una vida, que es la última vida que tuve, he desencarnado y me baso en esa vida, no, no, mi recorrido es mucho más amplio. Ahí estoy viendo dónde acerté, dónde me equivoqué, qué inclinaciones tengo, qué tendencias tengo. Y esto me da una comprensión mucho mayor de lo que puede suceder en mi futuro basándome en mis decisiones. Y no porque se me esté mostrando un futuro o un destino rígido, es que esto va a pasar así. No, no es un destino que esté escrito en piedra, sino porque conociendo cómo he reaccionado ante frente a muchas cosas que me han sucedido hacia ciertas pruebas que he tenido que pasar, como sé como ya he
no es un destino que esté escrito en piedra, sino porque conociendo cómo he reaccionado ante frente a muchas cosas que me han sucedido hacia ciertas pruebas que he tenido que pasar, como sé como ya he actuado antes, sé cuáles son mis puntos débiles y cuáles son mis fortalezas. Entonces, mi próxima decisión quizás sea un poco más acertada, no acertada al 100%, depende del aprendizaje, o no, pero sí me va a ayudar. Es como un estudiante. Imaginaros ahora que estamos en la universidad o en una aula, en una clase y he suspendido el examen y lo tengo que repetir. Si yo recuerdo las preguntas en las que me equivoqué la última vez, quizás tenga una idea bastante más clara de dónde estoy flojeando, qué es lo que tengo que estudiar más para poder prepararme mucho mejor. Vale, es eso, es como sé lo que ha pasado, voy a intentarlo. Del mismo modo, un espíritu que conoce sus vidas anteriores va a poder preveer con cierta lógica qué tipo de situaciones encontrará, cómo voy a tender a reaccionar. Pensemos que, por ejemplo, en mis vidas pasadas yo me dejé dominar por el orgullo, cosa que no sucedió nunca, por favor. Pues voy a saber que quizás en una nueva existencia probablemente voy a tener que enfrentar un toque de vanidad. Son experiencias que me van a tocar la vanidad para ver si yo he superado ese orgullo o si he conseguido desarrollar la paciencia y la y la compasión, ¿no?, en una vida anterior. Ahí voy a comprender que esos dones, esas virtudes que ya he alcanzado, me van a ayudar a superar pruebas futuras con mucha más serenidad. Esa es la importancia a veces de conocernos a nosotros mismos, cómo hemos actuado cuando estamos en el plano espiritual. Lo esencial es que ese conocimiento no se nos está dando para alimentar nuestra curiosidad, sino que se nos da para favorecer nuestro progreso moral, porque de esa forma no voy a ver solo lo que me espera, sino que también reconoceré qué es lo que necesito transformar en mí mismo. Eh, ya no hablo de los demás. Si es verdad que voy a
progreso moral, porque de esa forma no voy a ver solo lo que me espera, sino que también reconoceré qué es lo que necesito transformar en mí mismo. Eh, ya no hablo de los demás. Si es verdad que voy a saber más cosas, pero me interesa conocerme a mí para no repetir esos fallos, ¿vale? Me ayudará a superarlo. Esa es la grandeza de la reencarnación. La reencarnación nos brinda, vida tras vida, la oportunidad de conocernos mucho mejor y de poder avanzar. Por eso, cuando cualquier espíritu comprende sus caídas pasadas, ya no se siente víctima del destino. Ay, es que esto me pasa. No, no, no. Soy un aprendiz de mi propia vida. Soy constructor de mi futuro. Kardec lo mira muy bien la pregunta 243 está dividida en dos, la normal, digamos, 243 y la 243 la amplía, ¿no? La está ampliando, está haciendo es como diciendo, vamos a preguntar un poquito más, más hincapié, ahondando un poco más. Y dice, "Los espíritus llegados a la absoluta perfección, ellos sí tienen un conocimiento completo del futuro." Y los espíritus dicen que completo no es el término, por cuanto solo Dios es el soberano Señor y nadie puede igualarlo. O sea, ya están poniendo límites porque es verdad que como decía Loli, la sabiduría absoluta, ese control absoluto, ese saberlo todo, solo está en manos de Dios. Pero cuando hablamos de absoluta perfección, también tenemos que saber qué estamos hablando. Y esa absoluta perfección de la que está hablando Kardec los espíritus, nos estamos refiriendo al punto máximo de evolución al que cualquier ser creado puede llegar. Ese estado en el que el espíritu ya no necesita encarnar más porque ha superado todas las pruebas, ha corregido todos sus errores, ha desarrollado su plenitud. Sigue punto de perfección para nuestra visión terrenal y cortita. Claro, vamos a dejarlo entreal. Lo de cortita queda muy mal, pero es verdad, no no tenemos esa visión amplia de Dios y de los espíritus puros, no nos queda muchísimo para entenderlo, pero ahí es donde vamos a corregir y a poder corregir y alcanzar esa sabiduría,
ero es verdad, no no tenemos esa visión amplia de Dios y de los espíritus puros, no nos queda muchísimo para entenderlo, pero ahí es donde vamos a corregir y a poder corregir y alcanzar esa sabiduría, esas virtudes que hemos de promover en nosotros mismos, ¿no? Un espíritu en absoluta perfección. No lucha ya contra pasiones ni contra egoísmo porque lo ha superado. Vive en total armonía consigo mismo y con las leyes divinas. Esa es la importancia. No es un espíritu que se encuentra limitado como todos nosotros, sino que podríamos decir que es un colabor directo de Dios en la obra del universo. Ahora bien, tenemos que subrayar algo. Absoluta perfección no significa igualdad con Dios. No vamos a confundirnos. Dios es infinito, eterno, único. Todo lo que nos dicen los espíritus que es, que es lo que conocemos de él. Por eso un espíritu, por más perfecto que sea, siempre será una criatura creada por Dios. Así que la absoluta perfección puede ser el grado más alto que esa criatura, ese hijo de Dios, puede alcanzar, pero sin confundirse con el creador. No confundir el creador con la obra, porque la perfección absoluta solo es de él, de Dios. En otras palabras, que yo creo que ha quedado bastante claro, el espíritu absolutamente perfecto es aquel que ya ha cumplido su destino de evolución, que se ha convertido ya en guía, en protector y en servidor fiel de la voluntad divina. Pero ni siquiera los espíritus más elevados, aquellos que ya han recorrido todo lo que estamos diciendo, ese camino largo de progreso, poseen conocimiento absoluto del porvenir. Es verdad que ellos van a percibir mucho más que nosotros. Claro está, tiene una visión mucho más amplia, profunda, luminosa de las leyes que rigen la vida, pero el conocimiento total, el saber de todo lo que es, fue y será, pertenece única y exclusivamente a Dios. Por poner un ejemplo, ya que tú hoy has puesto ejemplos, vamos a imaginar que estamos en una playa frente al mar. Podríamos decir que nosotros desde la orilla apenas vemos esa ola que llega,
e a Dios. Por poner un ejemplo, ya que tú hoy has puesto ejemplos, vamos a imaginar que estamos en una playa frente al mar. Podríamos decir que nosotros desde la orilla apenas vemos esa ola que llega, que nos toca los pies. Estamos viendo la playa, las olas, ¿vale? Un espíritu más avanzado es como si fuese capaz de meterse en el agua, adentrarse muy adentro y percibir como las corrientes marinas lo pueden llevar hacia un lado o hacia el otro porque va a entender de corrientes marinas, va a saber hacia dónde lo están llevando, aunque el conocimiento total de ese océano es el que le tocaría a Dios. Yo creo que se ha entendido, ¿no? Sí. Es la totalidad del océano hasta donde llega su profundidad y todo. Solamente se de Dios. Dios, pero el espíritu elevado sí que vas a ver las corrientes, vas a ver hacia dónde le llevan. ¿Vale? Esto nos tiene que enseñar humildad porque por mucho que avancemos no vamos a estar nunca a la altura de Dios. Siempre habrá un misterio reservado a esa sabiduría divina. Por eso, cuando decimos que incluso los espíritus avanzados no lo saben todo de nuestro futuro y del futuro en general, sino únicamente aquello que es necesario para orientarnos, estamos reconociendo algo fundamental, que Dios no nos ha programado como robots. Como decía Loli hace un momento, existe el libro albedrío. Si fuésemos máquinas, nuestro camino estaría totalmente escrito. No habría lugar para equivocarnos, para aprender o para rectificar. Simplemente estaríamos siguiendo un guion fijo sin libertad. Y eso nos debería dar esperanza. Esperanza. ¿Por qué? Porque si estos espíritus que están más avanzados que nosotros no lo saben todo, pero sí tienen el conocimiento necesario para guiarnos, significa que Dios ha dispuesto que el futuro no nos sea revelado en su totalidad para preservarnos, para preservar nuestra libertad, para ayudarnos, para que nosotros seamos los que tomamos las decisiones. nuestro derecho a crecer con nuestras propias acciones, con nuestras equivocaciones, con nuestros errores y
r nuestra libertad, para ayudarnos, para que nosotros seamos los que tomamos las decisiones. nuestro derecho a crecer con nuestras propias acciones, con nuestras equivocaciones, con nuestros errores y con nuestros aciertos. Y esto nos da dos certezas muy importantes cuando llegamos a este punto, ¿no? Que no estamos condenados a un destino inamovible, ninguno de nosotros, y que tenemos la dignidad y la responsabilidad de crecer gracias a lo que elegimos en cada momento, aunque sean esas decisiones pequeñas, como ha contado Loli, ¿no? Con ayudo o no ayudo, aquellas que nos hacen mudar nuestro mundo interior, ¿no? nos llaman a la conciencia, que pensamos que son pequeñas, pero que al final definen, son más grandes, a lo mejor más grandes que comprar un gran coche, que comprar una casa. Esas decisiones pequeñas a veces son más grandes para nosotros y no sabemos qué pasa a través de esas decisiones porque el futuro sigue siendo atributo exclusivo de la divinidad. Bueno, después de todo lo que ha explicado Manolo, ya lo corto porque si no no me deja, nos preguntamos nosotros, ¿qué es lo que impulsa al ser humano a querer saber el futuro de uno, el futuro de los demás, el futuro del mundo? O sea, esa afán por saber el futuro, el futuro en general, el futuro en general de todos, incluso de nuestros hijos, de eh de nuestra trabajo, ¿no? En el fondo es una mezcla de miedo a la vez que de esperanza. Estos fijaros como psicológicamente eh funcionamos, pero también es de prepotencia. Ah, ¿cómo? ¿Cómo que es de prepotencia? Porque esta suele estar ligada a una creencia de superioridad. Si sé el futuro, sé más que los demás. Es como aquellos que dicen que la información es poder, ¿no? La persona siente que sabe más porque sabe el futuro, que domina la situación o que está por encima de los demás, sobre todo si cree que, bueno, esto va a los mediums, esto va derecho a los mediums o aquellas personas que van a a los mediums para saber si mi marido hace esto, mi hijo no. Pero, ¿por qué?
os demás, sobre todo si cree que, bueno, esto va a los mediums, esto va derecho a los mediums o aquellas personas que van a a los mediums para saber si mi marido hace esto, mi hijo no. Pero, ¿por qué? porque psicológicamente se conectan con la ilusión de control. Es decir, la tendencia a creer que uno puede prever o manejar resultados que en realidad dependen del acaso o de múltiples factores externos. Lo voy a llevar a los mejores colegios. Sé que el futuro va a ser este para mi mi hijo, pero más adás si me lo dicen que cuál es el el examen, pues mi hijo va a tener un futuro tremendo. Claro, todos queremos ese tipo de futuro. Por eso ese sentimiento se convierte en prepotencia. Muchas veces, aunque no nos demos cuenta, es la creencia de que podemos dominarlo todo, incluso el futuro, como si estuviera al alcance exclusivo de nuestra propia capacidad. y no está. Mañana eh mañana podemos eh se puede caer nuestra casa, puede cambiar la dirección de la política, puede cambiar eh la ciudad donde estamos y no importa que me hayan dicho el futuro, porque no está escrito. La persona en su prepotencia se convence de que maneja su destino a voluntad, incluso que puede influir en el destino de los demás. Y ahí entonces estamos viendo muchas personas que quieren que el destino de los demás sean como ellos desean. Pero esta idea es engañosa porque nos hace olvidar que hay leyes más grandes que nuestra eh voluntad, nuestra propia voluntad y no podemos olvidarlo eso. Nadie controla al completo el rumbo de su vida y mucho menos el de los otros y mucho menos el futuro. Lo único que realmente está en nuestras manos son las decisiones morales y conscientes que tomamos hoy. Esas decisiones. La prepotencia, en cambio, alimenta el deseo de anticipar lo que vendrá, como si tuviéramos derecho a saltarnos todas las pruebas de la vida. ¿Por qué lo decimos? Porque muchas veces con esas preguntas de futuro nos creemos que vamos a a dejar de pasar las pruebas. Y al crecer eso, este sentimiento de voy
arnos todas las pruebas de la vida. ¿Por qué lo decimos? Porque muchas veces con esas preguntas de futuro nos creemos que vamos a a dejar de pasar las pruebas. Y al crecer eso, este sentimiento de voy a informarme, voy a saber, nos alejamos de la humildad necesaria para aceptar que el futuro no está hecho para ser dominado, sino para ser construido con responsabilidad y tener mucha confianza en Dios, mucha fe puesta. Por eso muchas personas que dicen que tienen mucha fe y se van al a buscar al tarot o aquí el futuro inmediato, tal vez habrían de trabajar esa confianza en Dios. En muchos casos, la prepotencia funciona como un mecanismo de defensa. La persona se muestra segura para ocultar su inseguridad o el miedo. Y uno de los miedos más profundos del ser humano es precisamente lo desconocido y el futuro. Es el miedo más grande que tenemos. ¿Qué me va a pasar? La necesidad de controlar. Claro. Y hemos hablado del control de la prepotencia en desde muchas vertientes psicológicas individuales. Lo lo he generalizado bastante para que cada uno coja su parcelita. En este sentido, la prepotencia no impulsa realmente a conocer el futuro, sino que lo bloquea. Claro, cuando ya lo sé, lo que estoy haciendo es bloquear mi futuro realmente, porque quien se siente ya por encima de todo, si salgo a la calle, me va a pillar un coche y ya me quedo en mi casa, no suele abrirse. Y entonces cuando yo conozco y no me abro a la humildad, entonces no necesito aprender porque ya me he quedado en casa, me he quedado quieta, no me va a pasar nada. Entonces, ¿qué ocurre cuando sabemos el futuro? Que nos faltará humildad, nos faltará aprender y también no sabremos aceptar la incertidumbre. Una vez que hemos entendido todo esto, vamos a dar un paso más y hablar de algo muy común. esas personas que dicen poder predecir el futuro o incluso aquellos que aseguran que pueden hacer trabajos para que ese futuro sea exactamente lo que uno desee. Lo vemos en las revistas, en los periódicos, se hacen trabajos
poder predecir el futuro o incluso aquellos que aseguran que pueden hacer trabajos para que ese futuro sea exactamente lo que uno desee. Lo vemos en las revistas, en los periódicos, se hacen trabajos amarres de amor para que te salga también un trabajo mejor, para que la persona Seguramente todos hemos escuchado estas frases porque detrás viene la frase, "Págame y atraeré al amor de tu vida". o con este ritual, este ritual que vamos a hacer, ¿no? Tendrás un éxito en los negocios. Y claro, eso suena muy tentador porque todo acá directamente nuestros miedos y nuestra esperanza. El miedo a perder algo o alguien y la esperanza de asegurarnos un futuro más feliz. O sea, si yo a traer este ritual voy a a ser más feliz, más bella, ¿no? Pero aquí hay que pararse para reflexionar. Realmente alguien puede manipular el destino a voluntad. De verdad, el futuro se compra como si fuera un producto en el mercado. Lo digo para aquellos que vais y pagáis por el medium, por el tarotista, ¿no? Por cualquier tipo de mancias. La realidad es que el verdadero futuro se construye con nuestras decisiones, con nuestro esfuerzo diario y con la ayuda de Dios y de los buenos espíritus, no con atajos mágicos. Y porque esos atajos mágicos tal vez se tengan que pagar después muy caros. Existe un atajo que hemos visto muchas veces, que es el sacrificio, el esfuerzo. Eso no es un atajo, no es una opción para cuando vas a preguntar el futuro. Cuando alguien promete cambiar tu destino a cambio de dinero, lo que hace en realidad es aprovecharse de la vulnerabilidad y de la ansiedad de las personas y más que ayudarlas, las mantiene atadas a la ilusión de que otros tienen el control de su vida. Me voy a ir al medio de una tarotista, le voy a pagar y ellos me van a decir por dónde tengo que caminar. Yo creo que esto tenéis que reflexionarlo porque podría poner muchos ejemplos, pero a lo mejor lo dejo para más adelante. Quiero que lo reflexionéis porque todos tenéis esa sensación de querer saber el futuro, de anticipar muy
e reflexionarlo porque podría poner muchos ejemplos, pero a lo mejor lo dejo para más adelante. Quiero que lo reflexionéis porque todos tenéis esa sensación de querer saber el futuro, de anticipar muy rápidamente el futuro. Por eso lo que vamos a intentar ahora es analizar y aclarar bien esta cuestión para que podamos distinguir entre lo que nace de la superstición y lo que realmente nos ayuda a crecer espiritualmente. Un vidente es una persona a la que se le atribuye la capacidad de percibir hechos que normalmente están ocultos a los sentidos comunes, ¿no? Ya sea el pasado, el presente, futuro, porque ellos no no te digo tus vidas pasadas, te digo el futuro. Eso es desde un punto de vista muy muy general, ¿no? O qué. Yo creo que sí. Como está muy callado, ¿no? Porque no me quería meter contigo. Te veo inspirada. Estamos hablando de una visión muy generalista. Hemos tocado muchas veces el tema de los videntes, de las mancias. Entonces, simplemente como venía a colación de la necesidad que tenemos conocer el futuro, por eso lo hemos traído y lo hemos puesto también sobre la mesa. ¿Vale? ¿Qué se dice el vidente? Que ve más allá de lo evidente. Percibimos percibiendo imágenes, sensaciones o mensajes que otros no pueden captar. Muchas culturas han asociado esta capacidad con dones sobrenaturales o espirituales. Y vamos a ver algunos ejemplos comunes, ¿no? Alguien que afirma prever un accidente o un encuentro importante. Y eso ha ocurrido, incluso nos ha podido ocurrir a nosotros, personas que aseguran recibir visiones en sueños o en estado de trance. quienes leen las cartas, símbolos o señales y dicen interpretar el porvenir. Tenemos que saber que el vidente no es alguien mágico, sino una persona con una facultad de mediunidad de vididad. O sea, a veces no el vidente o el curandero, no es sí, sí son mediuns. Es decir, la capacidad de percibir a los espíritus o escenas del mundo espiritual. que es también la definición que dice Kardec, que todos los que tenemos la percepción de el plano
sí, sí son mediuns. Es decir, la capacidad de percibir a los espíritus o escenas del mundo espiritual. que es también la definición que dice Kardec, que todos los que tenemos la percepción de el plano espiritual en mayor o menor grado es medium. Es así de sencillo. Kardec nos explica que esta facultad existe, pero no significa que la persona conozca el futuro completo, porque Dios no permite que se revele todo. Lo que recibe son imágenes o intuicciones parciales. Y eso va a haber un accidente cuándo y cómo. No sé, lo he visto, no estoy segura. Lo curioso es que en lugar de acercarnos al futuro o a la sabiduría, la prepotencia que tenemos de creer saber el futuro tiende a qué a alejarlo. Cierra puertas siempre al aprendizaje, pero como ya me lo conozco, ya no voy a aprender. Impide escuchar otras perspectivas. Como yo sé que me va a pillar el coche, no veo otro punto de vista, no veo otra manera, sino no salir de casa. me impide que yo vaya haciendo nuevas cosas para que ese coche no me no me pille. Mantiene a la persona en una visión rígida y egocéntrica. Yo el futuro, sobre todo va por los mediuns y por las personas que van a eh a buscar todo este tipo de de mancias. En ese sentido, más que un motor, es un obstáculo para la verdadera comprensión del futuro. Hay una prepotencia psicológicamente que no impulsa conocer el futuro, no es, o sea, no es el impulso de saber el futuro, es el miedo, sino que esa prepotencia que alimenta una ilusión de ya saberlo o de poder controlarlo, lo cual en realidad frena el crecimiento. O sea, no es el miedo muchas veces, porque hay personas que es por el miedo, pero otras es continuo, continuo con una dependencia. Sí, yo voy, si sé lo que va a pasar el futuro, voy a intentar esa situación, si es negativa, intentar esquivarla cuando a lo mejor esa situación a la que tengo que enfrentar me va a ayudar a crecer. Claro. Eh, entonces el crecimiento lo que nos impulsa es al conocimiento del del porvenir es la humildad, la búsqueda sincera, porque son actitudes que abren
ngo que enfrentar me va a ayudar a crecer. Claro. Eh, entonces el crecimiento lo que nos impulsa es al conocimiento del del porvenir es la humildad, la búsqueda sincera, porque son actitudes que abren la mente y el corazón en nuevas verdades. Nosotros cuando tenemos un hijo tenemos que esperar que él crezca a su manera. Ese es nuestro futuro. Vamos a imaginar por un momento qué pasaría si todos pudiéramos conocer el futuro. A que suena bien, ¿no? Porque así sabríamos a qué político votar todo. Voy a esperar a oír qué es lo que cuentas para decir si suena bien o no. sabríamos qué decisiones tomar, qué peligros evitar, qué oportunidad aprovechar. Eso es lo que queremos, pero la realidad sería muy diferente. Saber lo que ocurrirá puede quitarnos la motivación de vivir el presente. ¿Cómo sé lo que va a pasar? ¿Para qué? Por ejemplo, si alguien supiera que dentro de 10 años tendrá éxito profesional, ¿para qué esforzarme hoy? Entonces, la persona se puede volver conformista, no hacer nada, porque yo voy a tener éxito sí o sí. Haga lo que haga, yo sé que dentro de 10 años tendréxito. Claro. O que o que si me caso esta mujer me me va a dejar o al contrario, si supiera que voy a enfermar o a perder a un ser querido, viviría siempre con la angustia anticipada que me me impediría disfrutar de la hora. Si algunos tuvieran acceso al futuro y otros no, la desigualdad también sería enorme. Imaginemos alguien que sabe cómo se moverá la la economía. Podría enriquecerse sin esfuerzo mientras otros se arruinarían. Y esto como Manuel habla de películas, si os recordáis la película Regreso al futuro, hay no sé la parte dos, tres, cuatro, no lo sé, donde aprovechan las apuestas para hacerse millonarios y entonces todo el futuro cambia. Dios y las leyes divinas nos permiten vivir el presente sin conocer el futuro para que cada experiencia sea una lección. Si supiéramos con exactitud nuestras pruebas, muchos intentarían evitarlas y con eso perderíamos la oportunidad de crecer. Es como si a un estudiante se le diera
que cada experiencia sea una lección. Si supiéramos con exactitud nuestras pruebas, muchos intentarían evitarlas y con eso perderíamos la oportunidad de crecer. Es como si a un estudiante se le diera la respuesta de un examen antes de hacerlo. Aprobaría, sí, pero no aprendería nada. Es como el que copia. Pensemos en un niño que se quiere montar en bicicleta por primera vez. Si él sabe de antemano que se caerá y se hará una herida y se va, lo mismo no se monta nunca, yo no me montaría si sé que me voy a caer. Pero gracias a esas caídas, a esa caída, aprende a mantener el equilibrio y con el tiempo a pedalear con seguridad. No hay más. Así también nosotros si supiéramos todas nuestras caídas de antemano, nunca aprenderíamos a mantenernos en pie. Por eso el futuro no está velado. Solo recibimos destellos, intuiciones o avisos cuando realmente pueden ayudarnos a progresar. Lo importante no es conocer el futuro, sino vivir el presente. Es lo importante y lo difícil muchas veces, ¿no? Por eso esa necesidad, ¿no? De ese deseo de saber el futuro, que es un deseo natural, por supuesto, pero que está motivado por el miedo a lo desconocido, miedo al sufrimiento, miedo a perder, como decía Lol hace un momento, lo que amamos, ¿no? Al mismo tiempo es un deseo de esperanza si lo sabemos enfocar bien, porque queremos encontrar la seguridad, tener certeza de las cosas que nos van a pasar, de sentir que controlamos aquello que vendrá, ¿no? Desde la antigüedad, el hombre ha levantado la mirada hacia el cielo buscando respuestas en las estrellas, en los astros. Ha consultado oráculos, ha interpretado sueños y ha buscado señales en todo lo que le rodea. Porque psicológicamente es normal que nos preocupemos por el futuro. ¿Y por qué ha hecho todo esto? Es esa incertidumbre, ¿no?, la que nos incomoda. Yo es que quiero saber qué va a pasar. Igual que queremos saber antes de salir de casa si va a llover, si no, pues parece que es lo mismo, ¿no? Esa necesidad de saber. Nos cuesta aceptar
nos incomoda. Yo es que quiero saber qué va a pasar. Igual que queremos saber antes de salir de casa si va a llover, si no, pues parece que es lo mismo, ¿no? Esa necesidad de saber. Nos cuesta aceptar que la vida es un camino abierto, que no está todo escrito y sobre todo que no tenemos control absoluto de lo que vendrá. De hecho, muchas veces las decisiones no dependen ni de uno mismo, dependen del entorno. Entonces, queremos adelantarnos a los hechos como si al conocerlos pudiéramos evitarlos o asegurarnos un destino feliz. Loli hablaba hace un momento de si yo sé que cuando salga a la calle me va a atropellar un coche porque me lo han dicho, me voy a quedar en casa. Lo que no sabemos es que o que el novio me va a salir rana. Lo que no sabemos es que si está que me suceda algo, si no me pilla un coche, voy a tener otro tipo de accidente porque está en mi destino, porque lo he sembrado en mis vidas pasadas. Entonces, yo tengo que sufrir un accidente X por el motivo que sea y lo voy a sufrir. Salga de casa o no salga de casa. Y eso se olvida muchas veces cuando te echan las cartas, el tarot o el No, no tenemos un destino a veces que tenemos que pagar lo que sembramos recoger. Eso es inevitable. Esta búsqueda lo que hace es revelarnos algo muy profundo, ¿no? Que el ser humano no soportamos la idea de estar oscuras, que queremos luz, que queremos dirección, que queremos tener las cosas muy claras. Por eso en varias ocasiones y hoy cuando hemos hablado de las mediunidades al servicio, entre comillado lo de servicio de las mancias, nos referimos a esos casos en las que la facultad mediúnica, es algo muy serio, que se nos ha concedido por la divinidad para el bien, para utilizarlo, para poder ayudar y poder ser ayudados, que eso muchas mediuns no lo entienden. ¿Creen que porque somos mediums ya puedo colaborar con el bien del mundo y salvar a los no, perdona, los más endeudados? Y podéis escuchar muchas charlas del propio Divaldo. Somos los mediuns, tenemos mucho que rescatar y por eso se
ya puedo colaborar con el bien del mundo y salvar a los no, perdona, los más endeudados? Y podéis escuchar muchas charlas del propio Divaldo. Somos los mediuns, tenemos mucho que rescatar y por eso se utiliza de la mediunidad para ese rescate. Entonces, todos aquellos que utilizan en las prácticas como la cartomancia, la guiromancia, la lectura de objetos también, aunque no lo creamos sois mediuns. Y eso lleva un compromiso espiritual. Lo primero que debemos entender es que la mediunidad es una herramienta neutra. No es buena ni es mala. Todo depende de cómo se utilice. Eso es lo importante. El uso que se le dé. Es como un instrumento musical. Si yo ahora tengo aquí un piano, puede sonar una sinfonía armoniosa o si no sé tocarlo. A lo mejor pas son como el otro día estábamos en una reunión y nos sangraban los oídos, ¿vale? Porque alguien estaba haciendo, estaba cantando con un tambor horroroso, horroroso. Entonces depende de cómo se utilice esa herramienta. La verdad es que cuando la mediunidad se pone al servicio de las mancias, lo que ocurre es que se entremezcla con la curiosidad humana. Y entonces el medium, en vez de canalizar mensajes con un propósito moral o espiritual, está prestando esa sensibilidad mediúnica a prácticas adivinatorias, muchas veces buscando complacer la ansiedad de quien quiere saber el futuro o restablecer su economía, porque sabemos que muchas veces es por dinero. ¿Y qué riesgo tiene esto? Cada uno es libre de hacer lo que quiera así, pero hay que saber que ahí lo que se está haciendo es atraer espíritus ligeros. burlones que se divierten alimentando la credulidad de las personas. Ellos aprovechan de la facultad del medium para transmitir informaciones muchas veces confusas, banales, que son capaces de desviar a las personas de su verdadero progreso espiritual. Ay, ten cuidado que hoy te va a acontecer algo que no está bien. Te tengo todo el día en casa y yo estoy en el plano espiritual riéndome porque has sido incapaz de tener la fuerza de
greso espiritual. Ay, ten cuidado que hoy te va a acontecer algo que no está bien. Te tengo todo el día en casa y yo estoy en el plano espiritual riéndome porque has sido incapaz de tener la fuerza de voluntad para salir de casa. El espiritismo en esto es muy claro. Los buenos espíritus nunca se prestan a la adivinación caprichosa de nadie. La mediunidad tiene caminos muy distintos. Por un lado, cuando se usa bien, por supuesto, cuando está bien orientada, se convierte en un servicio al bien. Es capaz de transmitir mensajes que edifican, que iluminan, que consuelan, que nos ayudan a crecer con responsabilidad. es esa lámpara, ¿no?, que es capaz de alumbrar en medio de la oscuridad. Pero cuando esa misma facultad se utiliza el servicio de las mancias, de lo terrenal, se vuelve inestable. Ahí es cuando aparecen fácilmente esas ilusiones, esos engaños, esos autoengaños y en lugar de aportar claridad a nuestra vida, lo que hacen es confundirnos porque además muchas veces creamos dependencia porque se está mezclando la ansiedad humana de querer saberlo todo con las influencias espirituales que no siempre son confiables. Hemos de recordar que la mediunidad nos ha sido concedida para iluminar, no para entretener. que cuando se mezcla con la materialidad pierde su verdadero propósito divino y queda expuesta al error y a la manipulación espiritual. Por eso es importante saber de qué estamos hablando. La codificación es la que nos va a enseñar a reflexionar, hacerlo con calma, con conocimiento, con aprendizaje. Y una cosa que tenemos que tener muy claro, sabemos por el libre albedrío que el futuro no está totalmente escrito. No existe un futuro que esté escrito. Lo construimos día a día. Existen pruebas, existen acontecimientos previstos por la ley divina porque nos tienen que pasar determinadas cosas por x motivos. Pero eso es necesario para nuestro progreso. La mayor parte de nuestro camino, eso sí, la estamos construyendo con nuestras elecciones, esas elecciones grandes o
asar determinadas cosas por x motivos. Pero eso es necesario para nuestro progreso. La mayor parte de nuestro camino, eso sí, la estamos construyendo con nuestras elecciones, esas elecciones grandes o pequeñas que hacemos en el día a día. Por eso ningún sistema humano, ninguno puede prometer un conocimiento absoluto del porvenir, porque ni los espíritus más elevados hemos dicho que tienen conocimiento absoluto. Y en segundo lugar, los espíritus nos están advirtiendo que buscar el futuro por curiosidad, por diversión, por interés personal es un terreno muy peligroso, porque ahí es cuando van a aparecer fácilmente el autoengaño, la sugestión, la influencia de espíritus burlones. espíritus que se divierten con nuestra credulidad, que con el tiempo se pueden incluso acabar convirtiendo en obsesores. Entonces, hemos de tener mucho más cuidado de lo que creemos con estas cosas. Y el espiritismo ahí sí que diferencia claramente la adivinación banal con esa verdadera mediunidad al servicio del Cristo orientada al bien. Un espíritu serio, aquel que viene mediúnica seria, cuando nos revela algo del porvenir, nunca lo hace para entretener, sino con un fin moral. Nos está previniendo a lo mejor de un peligro. Nunca nos va a decir lo que tenemos que hacer. nos van a aconsejar, van a fortalecer nuestra fe, a orientarnos hacia mejores decisiones. Pero muy importante lo de orientarnos, nunca exigirnos, nunca ordenarnos, porque la última decisión siempre va a ser nuestra. El Espíritu nos enseña que el futuro no debe buscarse en las mancias como si fuera un espectáculo, porque Dios, por mucho que creamos, solo nos permite que sepamos lo que nos conviene para progresar. Entonces, cuando yo voy a que me lean el futuro, yo estoy pagando por un servicio y me lo van a dar, aunque sea inventado porque es un servicio. El verdadero camino es vivir con responsabilidad el presente, usar bien nuestro libre albedrío y pensar antes de reaccionar, confiar en que las pruebas necesarias van a llegar en su debido momento.
o. El verdadero camino es vivir con responsabilidad el presente, usar bien nuestro libre albedrío y pensar antes de reaccionar, confiar en que las pruebas necesarias van a llegar en su debido momento. Y lo más importante que debemos comprender es que cuando se nos permite tener algún destello del futuro, ese conocimiento nos se nos está dando para alimentar una curiosidad ni mucho menos para entretenernos. Hay siempre un profundo propósito muy profundo ahí para ayudarnos a progresar. ¿Y por qué? Es muy sencillo porque el espíritu cuando mira hacia delante no se está limitando a contemplar lo que vendrá como si se tratara de esa película que hemos dicho que ya está grabada. Esa visión del porvenir nunca es una sentencia inmutable, siempre la podemos variar. Sabemos que incluso personas con enfermedades terminales a las que se le ha dado un tiempo corto de vida existen esos aplazamientos. Entonces, si en un caso tan determinado como es que se te tiene que acabar la vida en un momento dado, se puede prolongar por esa meritoria, entonces no hay nada escrito. Al contrario, cuando empiezo a buscar qué pasará en el futuro, se me van a generar temores, van a condicionar todas mis decisiones porque creo que va a pasar esto. Por eso cuando se nos revelan esos pasajes de nuestras existencias pasadas también, porque estamos hablando mucho del futuro, pero ¿qué pasa cuando lo que quiero saber es el pasado? Estas memorias también van a influir en la manera en que nos percibimos y actuamos en la vida presente. Saber que hemos atravesado pruebas de dolor o que hemos cometido errores en otras encarnaciones, que hemos podido matar a alguien, que hemos podido ser víctimas de alguien. Todo eso se convierte en una carga. Y eso va a ser un peso sobre nuestros hombros en el momento en que lo sabemos. Vuelvo a decir que puede ser mentira o puede ser verdad. Depende de quién me haya dado esa información. También puede ser un impulso para la transformación si lo interpretamos bien. Uy, yo hice esto y no quiero volver a
puede ser mentira o puede ser verdad. Depende de quién me haya dado esa información. También puede ser un impulso para la transformación si lo interpretamos bien. Uy, yo hice esto y no quiero volver a hacerlo. Entonces es una lección valiosa, pero no siempre lo tomamos así. No siempre nos ayuda a crecer con más conciencia. Entonces, así como la idea de un futuro predestinado es capaz de limitar la libertad del alma, aferrarnos al pasado hace lo mismo. Hablar siempre del pasado, de yo en la otra vida es que fui, yo pertenecí, yo esto, nos está encadenando a culpas, a miedos que ya no nos pertenecen. El verdadero propósito de nuestra vida no está en quedarnos atrapados en esos recuerdos en quién fui, en qué hice. en aprender a utilizar lo que creo que fui o en aquello que me equivoqué como una guía para el futuro. Por eso, el futuro nos invita a avanzar con responsabilidad y el pasado nos enseña a reconocer nuestras tendencias y a superarlas. Ambos, cuando son bien comprendidos, pueden ser herramientas que nos ayuden a vivir el presente con mayor claridad, equilibrio y esperanza. Por lo tanto, si un espíritu, cualquiera de nosotros, descubre que en otra existencia se dejó dominar con el orgullo que tiene que hacer, debemos comprender que en esta vida debemos trabajar la humildad. Si en la otra vida caí en la impaciencia, en la intolerancia, hoy tendré que ejercitar la serenidad, la comprensión. Entonces, cualquier vislumbre que se nos dé no es un spoiler de lo que va a suceder, sino una guía para prepararnos mejor, para hacer mejores elecciones, mucho más conscientes y mucho más responsables. Es como cuando un maestro en un examen le da la pista a un niño. ¿Qué tema tenemos hoy? Hoy os voy a hacer un examen sobre este tema. Él no te está diciendo las respuestas, te está hablando en general para que tú te prepares. No te está diciendo cuál es la pregunta, te está diciendo, "Es esto, prepárate." Pues lo mismo ocurre con el plano espiritual. Esas advertencias que a veces nos dan, esas intuiciones son
te prepares. No te está diciendo cuál es la pregunta, te está diciendo, "Es esto, prepárate." Pues lo mismo ocurre con el plano espiritual. Esas advertencias que a veces nos dan, esas intuiciones son avisos para que nos preparemos para que lo aquello que nos puede o nos va a llegar a acontecer. Yo creo que ya sí, yo creo que ya ya no no se puede decir más claro. No tengáis miedo al futuro. Siempre tenemos que tener confianza en Dios. Cuando los espíritus desencarnan, según el grado de elevación saben más o menos. Pero cuando nos dan tanto futuro, cuidadito. Todo aquello que nos acontece, aunque no lo sepamos ver, nos está evitando muchas veces males mayores. Entonces, tengamos fe y confiemos. Pues hasta la semana que viene y muchas gracias por estar con nosotros. Un fuerte abrazo a todos y hasta la semana que viene.
Mais do canal
Conversando Sobre Espiritismo | Mário Sérgio, Solange Seixas e Marco Antonio
1:06:33 · 5.3K views
Em Busca do Sagrado | #193 • A Alegria
🔴 AO VIVO | Diálogo Franco: Sexualidade - Uma Visão Espírita
[EN FRANÇAIS] Nul ne meurt - Divaldo Franco
1:27:15 · 240 views
[EN FRANÇAIS] Pike et son fils toxicomane - Divaldo Franco
1:10:29 · 293 views
Estudo da Obra – Loucura e Obsessão | T7:E34 – Cap. 17: Terapia desobsessiva – Parte 2