Clase 192 • Conociendo El Libro de los Espíritus • Aprender, esperar y evolucionar
» Videoaula en español - Conociendo El Libro de los Espíritus • Con Manuel Sonyer e Dolores Martinez • Clase 192 - Aprender, esperar y evolucionar
Muy buenas tardes, muy buenas noches y bienvenidos a un aula más Estoy conociendo el libro de los espíritus. Mi nombre es Manu Señor y un placer como siempre estar con vosotros hoy en una fecha destacada como esta. Hola a todos, mi nombre es Dolores Martínez y vamos a continuar con el capítulo 6, la vida espírita. La hemos titulado Aprender, esperar y evolucionar y probablemente la vamos a tener que dar en dos partes porque es un es son preguntas que vamos a tener que ir hablando poquito a poco de diferentes cosas. Vamos a hablar ahora de los filósofos y cómo pensaban y del sustrato que tenemos a nivel espírita y de lo que sería la vida física. Muchísimos filósofos desde la antigüedad hasta la actualidad se han cuestionado la vida después de la muerte. Y vamos a empezar por la antigua Grecia. Allí nos vamos a encontrar con Sócrates, del que hemos hablado muchas veces, quien en su juicio y condena a muerte expresó algo muy profundo. ¿Qué diréis? ¿Qué dijo? Dice, "La muerte es una de las dos cosas. O bien un sueño sin sueños o bien una migración del alma a otro lugar. O sea, tenía claro era una cosa o otra. Él creía que era una migración del alma, ¿no? Sócrates no temía morir porque creía que el alma sobrevivía y que lo importante era vivir con rectitud. Es un poco como sentimos los espíritas, ¿no? Su discípulo Platón llevó estas ideas todavía más allá. Les dio un pasito más allá. En su obra Fedón, Platón afirma que el alma es inmortal, que existe antes de nacer o que existía antes de nacer y seguirá existiendo después de la muerte. Ideas que existen dentro de nuestra filosofía. Para él el cuerpo es solo un vehículo temporal y el verdadero ser es el alma. Pero no todas las corrientes de pensamiento pensaban así. para que veamos que la filosofía no todas piensan igual, ¿no? Epicuro, por ejemplo, enseñaba que no hay vida después de la muerte y por eso no debemos temerla, porque no hay vida. O sea, para qué temerla si ya no hay nada. Según él, cuando morimos, dejamos de sentir y de
por ejemplo, enseñaba que no hay vida después de la muerte y por eso no debemos temerla, porque no hay vida. O sea, para qué temerla si ya no hay nada. Según él, cuando morimos, dejamos de sentir y de existir como si nunca hubiéramos estado. Y tenía una frase célebre que decía, "La muerte no nos concierne, como no nos importa la muerte, porque cuando morimos ya no nos enteramos de nada." Ya me explicarás. la filosofía en el concierno en la muerte. Claro, pero son diferentes puntos de vista sobre la muerte y sobre el cuerpo físico y sobre la vida. Eh, ¿qué qué pasa? Faltemos a Aristóteles, que también lo hemos mencionado muchas veces. Aunque conocía el alma como principio vital, tenía una visión más ligada a lo que era el mundo físico. Sí que existe la muerte, pero el pero de siempre. No, no habla de una supervivencia consciente como la hace para Platón. es me muero y me voy por al cielo, infierno, lo que sea. Pero cuando llega a la Edad Media, el pensamiento cristiana cristiano marca profundamente la filosofía. ¿Y de quién vamos a hablar? Pues de San Agustín, otro filósofo, pensador, doctor de la iglesia. Habla del alma como una chispa divina, eterna que retorna a Dios. Entonces siempre decimos que somos una chispa divina, ¿no? Y otro gran pensador, Santo Tomás de Aquino, afirmaba que con firmeza la resurrección y la inmortalidad del alma estaba tan convencido basándose en la fe, pero también en la razón filosófica. O sea, no es solamente que él tenía fe, sino que la filosofía lo llevaba a pensar que resuralmente existía eh todo esto, ¿no? Para estos pensadores la vida después de la muerte no solo era una realidad incuestionable, sino también el eje central de la existencia humana. Fijaros que es como nosotros el eje central de vivimos porque hay algo más. El fundamento del espiritismo se encuentra encuentra un reflejo en las ideas de estos eh filósofos cristianos. O sea, muchas veces se intenta apartar la parte cristiana de lo que sería el espiritismo y es imposible. Pero vámonos ya a la
uentra encuentra un reflejo en las ideas de estos eh filósofos cristianos. O sea, muchas veces se intenta apartar la parte cristiana de lo que sería el espiritismo y es imposible. Pero vámonos ya a la modernidad. René Descartes, famoso por su frase pienso existo, cogito, ergosum. Cogito ergosum defendía la idea de que el alma y el cuerpo eran sustancias separadas. O sea, el cuerpo y el alma se podían separar y el cuerpo moría, pero el alma podía continuar después. Pero nos vamos a ir a otros filósofos que también hemos hablado en tiempos más recientes. El filósofo francés Henri Bersón, también hemos hablado de él. O sea, veis como todo vamos relacionando a lo largo de todos estos años. Decía que la conciencia humana parece ser algo más que materia y que la muerte tal vez no sea el fin sino una transformación. O sea, él ya va viendo que hay eh, o sea, y habla del del más allá también. Y tenemos otro un poquito más reciente, Carl Jasper, que de este no hemos hablado prácticamente creo que nunca, que era un filósofo existencialista que hablaba de la trascendencia como algo que no nos podemos explicar, pero que sabemos, que sentimos, que intuimos. Pero no todos los esencialistas pensaban igual. No todos tenemos a Heidenger y Sartre, que sabemos que eran existencialistas y que vieron la muerte como el límite que da sentido a la vida. O sea, después de la muerte no hay nada y como no hay nada tengo un sentido de la vida antes de morir. Es vivir y disfrutar antes de morir, ¿no? Porque después no hay claro no afirmaban una vida después, pero sus reflexiones sobre la muerte abren un espacio para preguntarnos. Claro, ellos reflexionaban, tenemos que vivir el día y y el ahora. Si sentimos tanto temor vacío al pensar en el final, ¿no será algo en nosotros presiente que no todo termina ahí? Porque ese ese sentimiento no lo tienen los animales. O sea, significa que algo presentimos, que algo sabemos, indudablemente después de todas las pruebas que hemos tenido a lo largo de la existencia y de todos los tiempos
ento no lo tienen los animales. O sea, significa que algo presentimos, que algo sabemos, indudablemente después de todas las pruebas que hemos tenido a lo largo de la existencia y de todos los tiempos de esa comunicabilidad. Vivimos tiempos de profunda transformación hoy en día, donde sucesos como la pandemia, la crisis climática, han revividado han revivado una inquietud íntima en todos nosotros porque es natural. ¿Qué significa la muerte que hay después de ella? A los espiritistas avivan otras preguntas, pero aquellos que no lo son o que tienen unas unos ideales también los lo avivan. Claro, en este contexto hay un profesor que se llama August Corominas, es un catedrático emérito y miembro del Senado de la Real Academia Europea de Doctores, reflexiona sobre esta cuestión en un artículo que hemos encontrado nosotros que dice la muerte según tres filósofos, Charlín, Eideger y Morín. Y nos pareció realmente una visión de de tres puntos diferentes, muy interesante para nosotros como espiritas. Y por supuesto los hemos traído, claro, lógicamente ahí conecta los desafíos actuales con las grandes preguntas del ser, porque es que parece que estén desapareciendo los filósofos. Intentan que la filosofía, que el pensamiento crítico, el pensamiento que nos eleva desaparezca. Nosotros vamos a intentar parafrasear un poco su artículo, o sea, alguna algún toquecito, porque es de totalidad. Estamos viendo en unas estamos viviendo sobre todo en una sociedad donde aún perduran las hambrunas, las guerras, como vimos hace poco las pandemias y ahora estamos enfrentando una gran crisis a nivel mundial en este momento a través de las políticas, de los miedos, de las angustias, de la caída de la bolsa, todo esto. Entonces, vamos a ver. Pierte de Chardín, Martin Heidenger y Dark Morin, que son algunos los que han dado vida literaria al tema de la muerte del hombre en el último siglo. Nosotros no traemos solamente a Kardec, sino que traemos toda la filosofía que había envuelta y que hay envuelta todavía en
han dado vida literaria al tema de la muerte del hombre en el último siglo. Nosotros no traemos solamente a Kardec, sino que traemos toda la filosofía que había envuelta y que hay envuelta todavía en el tema. Vemos que no es una cosa de antaño, de los griegos ni de la Edad Media, sino que todavía hoy en día está presente. La vida es para morir, según Eidger, quien desarrolla un concepto, el de Dasin. Dasin es enfatizar la noción de ser en el mundo, o sea, estar en el mundo. Estoy en el mundo, el ahora indicando que la existencia humana no es abstracta, sino que está profundamente arraigada en el aquí y en el ahora. Es una manera de decir, vivamos, pensemos, ¿no? Un poco como otros filósofos que hemos que hemos visto. El famoso carpien. El famoso carpenden, pero más profundo porque se lo pregunta, se lo cuestiona, lo dice Piertil Richardim y Edgar Morín son dos pensadores que han hechole reflexiones profundas sobre la vida, la muerte y el sentido del ser humano, pero lo hacen desde perspectivas muy distintas, aunque son complementarias. Entonces ahora hoy los queríamos traer aquí para que vosotros veáis esas diferencias. Me toca. Sí, sí, sí. ¿Qué dejo? Pues yo voy a empezar con Telar Charlin. Ya conocéis, lo hemos traído muchas veces. Es un sacerdote jesuita y científico también que nos propone una visión, digamos, cristiana de la vida y la muerte, ¿vale? Para él la vida humana tiene un sentido sobre todo trascendente. Y para que de charden, la vida no es, o sea, la muerte, el final, no es eso. O sea, él hay algo más. Él dice que hay un paso más hacia una evolución espiritual que nos lleva a algo mucho más alto. Su visión, sobre todo, está marcada por la fe en el alma humana como algo inmortal. Y dice que después de la muerte continúa su camino hacia Dios o hacia algún punto final de unión espiritual. ¿Cómo llama ese punto de unión? El punto omega. O sea, que nos está diciendo que seguimos evolucionando con la muerte a su manera dice, ¿no? Después de después de la
n punto final de unión espiritual. ¿Cómo llama ese punto de unión? El punto omega. O sea, que nos está diciendo que seguimos evolucionando con la muerte a su manera dice, ¿no? Después de después de la muerte, o sea, seguimos evolucionando. Es primera la primera noción cristiana más profunda que tenemos, pero claro, después de Kardec, digamos que él ve la muerte como parte de un proceso de evolución cósmica y espiritual, igual que nosotros. Por otro lado, tenemos a Garmorí. ya cambia un poco la cosa. Desde la perspectiva de de Morín es un poco más filosófica, antropológica y bastante más humanista porque él se centra sobre todo en comprender qué es el ser humano en toda su complejidad. Él habla del hombre como si fuese un ser sobre todo cultural, es lo que nos está diciendo, y formado por todo lo que es el entorno, la sociedad, el trabajo, la familia, por toda la historia que tenemos, por sus emociones, por la razón. Cuando él reflexiona sobre la muerte, Morín no está buscando respuestas religiosas como hacía Piertelard de Charben, sino que él analiza como la conciencia de la muerte, daros cuenta, la conciencia de la muerte influye en la cultura. también quiere saber cómo influye en la forma en que el ser humano da sentido a su existencia, en por qué construimos esos rituales, mitos y valores a partir de una certeza muy clara que es la finitud del cuerpo humano, o sea, la muerte. Y es muy importante esta reflexión porque hoy en día podemos eh nos damos cuenta cómo apartamos la muerte y como eh a través de la no búsqueda de esa finitud, el suicidio es una manera de de acabar con la vida porque no hay un pensamiento de finitud de qué hay después, ¿no? Entonces eh vemos que es muy importante esa propuesta que se hace Morín. No es no hay un no existe un sentimiento de trascendencia. Claro, pero es muy complejo, pero cuando hablamos de filosofía, hablamos de de una serie de pensamientos donde tú te vas a cuestionar si hay o no hay. Si y si no hay tengo que aprovechar lo que lo que
Claro, pero es muy complejo, pero cuando hablamos de filosofía, hablamos de de una serie de pensamientos donde tú te vas a cuestionar si hay o no hay. Si y si no hay tengo que aprovechar lo que lo que tengo y si hay debo aprovechar también lo que tengo. O sea, es es el mismo sentido desde diferentes perspectivas. Pero para eso tengo que filosofía y tengo que cuestionarme vida. Si si quiero aprovechar la vida, la vivo a mi manera si no creo en nada, pero la vivo y si creo en que hay vida después de la muerte, la vivo con mis pensamientos y con mi manera de ver el mundo. O sea, estamos viendo que Telar de Chardén ve la vida y la muerte como parte de un camino hacia lo divino con la visión espiritual, sobre todo cristiana. de esa trascendencia. Por su lado, Morín analiza la condición humana como, sobre todo por cómo le influye la cultura, cómo enfrenta el hecho de morir y no se centra, por supuesto, en la idea religiosa. Él busca más el significado humano y simbólico de la muerte. Pero es que reflexionar sobre la muerte es, digamos, por hacerlo así en plan poético, es en esencia reflexionar sobre la vida. Claro, pero eso, o sea, eh hablamos ya hace muchos capítulos de cómo se escondía la muerte en esta sociedad. Se esconde todo de lo que es la muerte. Entonces perdemos el sentido de la muerte. La muerte no es ajena la existencia, eso lo tenemos claro. Es una de sus dimensiones. Y ahora es donde voy a los últimos filósofos que nombrabas tú, por ejemplo, a Heidenger. Para Heidenger, la muerte representa, él dice que es el acontecimiento más esencial de la existencia humana, ya que confronta al ser con su propia finitud, que es lo que estamos diciendo, pensar que hay o que no hay, pero es seguro que va a llegar el momento. Y entonces dice que lo empuja a tomar conciencia de su ser más auténtico, o sea, intentar conocerse y pensar en eso, porque no es simplemente el final biológico de la vida. hablamos de Heidenger, eh, sino una posibilidad siempre presente y que nos está
su ser más auténtico, o sea, intentar conocerse y pensar en eso, porque no es simplemente el final biológico de la vida. hablamos de Heidenger, eh, sino una posibilidad siempre presente y que nos está recordando constantemente que nuestro tiempo es limitado. Entonces, claro, hemos de vivir la vida conforme somos, sin máscaras, sin miedo, sin tapujos. ¿Qué sucede? Que él tiene una obra que se llama Ser y tiempo también, donde sostiene que solo al asumir esta realidad, o sea, la certeza de que vamos a morir, que es algo cierto en el momento que nacemos, es la única certeza que tenemos. El ser humano puede vivir con autenticidad solo si es capaz de asumir esa realidad, porque así es cuando se va a liberar de las distracciones del día a día y se va a comprometer con una existencia verdaderamente significativa. Daros cuenta qué trascendental es lo que nos está diciendo. Dentro de todo esto, la filosofía ha abordado la muerte desde la antigüedad, como decía Loli, desde mucho antes de Sócrates hasta nuestros días, ofreciendo diversas perspectivas que revelan su profunda importancia en la vida humana, pero no solo a nivel psicológico, sino también a nivel espiritual y a nivel emocional. La verdad es que, como ha dicho Lori hace un momento, se vive como un misterio, como una despedida definitiva que plantea una pregunta super existencial. ¿Por qué nacemos si vamos a morir? No hace falta nacer, ¿no? Si vamos a morir, ¿por qué nacemos? Es verdad que el cuerpo en su deterioro expresa esa transición, ¿no? Cuando nos hacemos mayores, la fragilidad, la disolución, la pérdida de todo lo que creemos poseer que no poseemos. La energía física, la vitalidad, la belleza, la juventud que creemos que no se van a acabar. No estamos hablando de cosas, incluso la memoria, no estamos hablando de cosas físicas. No me acuerdo lo que iba a decir. Ay, médicamente la muerte la podríamos definir como el cese de las funciones cardíacas, respiratorias, cerebrales, ¿vale? El doctor europeo que ha dicho
osas físicas. No me acuerdo lo que iba a decir. Ay, médicamente la muerte la podríamos definir como el cese de las funciones cardíacas, respiratorias, cerebrales, ¿vale? El doctor europeo que ha dicho hace un momento, Augus Corrominas, me parece que se llamaba, en su artículo dice que no es posible bioquímicamente la inmortalidad. ¿Por qué? Pues porque hay muchísimas reacciones metabólicas que son irreversibles. Por lo tanto, ya vemos que la inmortalidad en un cuerpo físico va a ser complicado. Y continúa diciendo, "No se acepta la muerte." Que no la aceptamos. Es verdad. Y él nos dice que hay una cultura negadora de la muerte y que todos los que así piensan se encuentran dentro de una actitud inmadura, porque la muerte no es el enemigo y la vemos como el enemigo. Dice, "No, no, no me la nombres, no me la nombres, no hablemos de No, sí que Lardy Charden, por ejemplo, decía que la muerte es una parte esencial del camino humano hacia su plenitud. ¿Qué es necesaria? Él tiene un ensayo que se llama el medio divino, donde él plantea que creación, encarnación y redención forman parte de un solo proceso y que es guiado hacia un fin último, el punto omega que hemos dicho antes, donde convergen todos, él lo llama con su visión el Cristo resucitado, ¿no? Ese punto omega. Para él la muerte asume nuestras pérdidas, nuestros límites, pero dice que no es el final, que es parte de un plan divino. Daros cuenta de la época que es y lo inspirador que estaba en ese momento, ¿no? Edgar Molín, sociólogo y pensador. Él, sin embargo, afirma que las creencias del que os he hablado hace un momentito, que esas creencias religiosas nacieron por el intento de dar un sentido a la muerte y que hoy vivimos una crisis porque hemos olvidado esas creencias religiosas y también porque hemos olvidado el sentido de la muerte, o sea, lo hemos ocultado, pero también lo hemos olvidado. Es como que somos inmortales, ¿no? vivimos, los anuncios nos hablan de esa inmortalidad continuamente. Somos inmortales, no
tido de la muerte, o sea, lo hemos ocultado, pero también lo hemos olvidado. Es como que somos inmortales, ¿no? vivimos, los anuncios nos hablan de esa inmortalidad continuamente. Somos inmortales, no vamos a morir, todo va a ser bello, fácil y no se acepta el dolor, no se acepta el sufrimiento, no se acepta el la vejez, no se acepta la enfermedad. Continúo. Continú, porfa. El Carmorín introduce un concepto que viene a colación de lo que está diciendo ahora mismo, que es la amortalidad, la amortalidad celular. Y destaca, hay otros autores que también utilizan la expresión amortalidad, ¿vale? Es una expresión que destaca mucho ahora mismo en debates actuales cuando estamos hablando de criogenia, de inmortalidad tecnológica, de muchas cosas. Y os estaréis preguntando ahora mismo, o por lo menos eso espero, qué es la amortalidad, porque no es la inmortalidad. No estamos hablando de vivir para siempre sin consecuencias, sino algo un poco diferente y es un tema de totalidad. Estamos hablando de la posibilidad de vivir indefinidamente siempre que no haya un accidente, una enfermedad grave, porque el cuerpo no se deterioraría de la misma forma con el paso del tiempo. Dires, "Uy, es una idea un poco fantástica, ¿no? Esta idea se apoya en una distinción totalmente clave. Es la diferencia entre la edad cronológica y la edad biológica. La edad cronológica es hemos nacido tal día, tenemos tantos años y eso no nos lo quita nadie. Todos pasamos por el mismo ciclo. Es la que nos marca el calendario, edad cronológica. Pero, ¿qué sucede con la edad biológica? La edad biológica ya es otra cosa. Eso es como realmente nuestro cuerpo está por dentro. Dos personas pueden tener la misma edad, 40, 50, 60 años, la que queramos, en su documento nacional de identidad. Pero, ¿qué pasa? Que biológicamente uno puede estar como si tuviese 30, 35, 40 y el otro puede estar como si tuviese 70, 75, 80 cuando te levantas. Ay, ay, ay. En la edad del ay del cóndor, ¿no? Del cóndor con dolor aquí, con dolor
ente uno puede estar como si tuviese 30, 35, 40 y el otro puede estar como si tuviese 70, 75, 80 cuando te levantas. Ay, ay, ay. En la edad del ay del cóndor, ¿no? Del cóndor con dolor aquí, con dolor allí. Pero diréis, ¿cómo se puede medir eso? Bueno, es una de las formas más estudiadas ahora mismo que existe es estudiando los telómeros. En alguna ocasión creo que hemos hablado de los telómeros, pero bueno, lo vamos a tocar muy por encima, quizás demasiado técnico para ahora qué es, pero los telómeros son esos protectores que están en los extremos de nuestros cromosomas, ¿vale? Es como un capuchón que tiene el cromosoma y que se va desgastando cada vez que la célula se divide. ese capuchón, digamos que se va haciendo más pequeño, se pierde. Y cuando estos telómeros se acortan demasiado, entonces es cuando la célula deja de funcionar correctamente o incluso puede llegar a morir. Y esa es una de las razones por las que envejecemos. Una. Eh, una. Entonces, en España existe una investigadora que se llama María Blasco, que es del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas de España y ha hecho unos avances increíbles que estábamos viendo el otro día y la verdad es que son increíbles. Os traemos cosas que forman parte de nuestro día a día. Sí, claro. Es el espiritismo, es actualidad, es noticia, es dónde estamos, es conjugar todos nuestra sabiduría, todo lo que conocemos con con lo que estamos aprendiendo, ¿no? Entonces ella en laboratorio ha conseguido alargar la vida de algunos ratones modificando la actividad de la teloromasa. Me dires, ¿qué es la telomerasa? es una enzima que es capaz de restaurar esos telómeros que hemos dicho, telomerasa y telómeros. para que vayáis tomando nota, para que os hagáis una idea, esos ratones que ya ha estado investigando se ha hecho a unos con pruebas y otros sin prueba y se ha conseguido que se alarguen en un porcentaje bastante elevado, que sería como un ser humano vivir ahora mismo hasta los 140 años, pero con una buena salud, que eso es importante porque
n prueba y se ha conseguido que se alarguen en un porcentaje bastante elevado, que sería como un ser humano vivir ahora mismo hasta los 140 años, pero con una buena salud, que eso es importante porque vivir 140 años y estar hecho polvo no sirve, ¿vale? Entonces esto lo que está empezando ahora a surgir, que están investigando, visto desde nuestra perspectiva, que es por lo que lo hemos querido traer, nos muestra que estamos empezando a vivir un verdadero mundo de regeneración, que estamos evolucionando en la Tierra mucho más de lo que nos pensamos y que nuestro tiempo en ella también se puede ir alargando con un propósito. Por eso la mortalidad, que es de lo que estamos hablando, no hay que confundirla con la inmortalidad, porque no significa que no vayamos a morir nunca, sino que podríamos evitar, por decirlo de alguna manera, morir por envejecimiento si somos capaces de lograr mantener nuestro cuerpo biológicamente joven. Y es una posibilidad que puede que aún esté lejos, pero que cada día es más cercana. Ya os digo que se ha hecho con esos ratones de laboratorio y se ha conseguido alargar su vida un porcentaje bastante elevado. Estamos hablando de un 35 40% más. Todo esto gracias a la ciencia y a la comprensión profunda de nuestros propios procesos celulares. Es una prueba más de que estamos empezando a vivir ese primer segundo de mundo de generación. Y hemos de tener en cuenta que así como el cuerpo enferma por exceso de toxinas, por malos hábitos, por nuestros vicios normales, el alma también enferma por exceso de emociones destructivas. Por lo tanto, si aprendemos a sanar el espíritu, es también un camino hacia una salud en el cuerpo físico para poder conservar nuestras células bien. A medida que seamos capaces de cultivar la paz interior, caridad, perdón, amor, vibraciones positivas, nuestro organismo va a responder positivamente. seríamos capaces de reducir el estrés, de fortalecer nuestro sistema inmunológico y de equilibrar el funcionamiento general de nuestro
ciones positivas, nuestro organismo va a responder positivamente. seríamos capaces de reducir el estrés, de fortalecer nuestro sistema inmunológico y de equilibrar el funcionamiento general de nuestro cuerpo. Por eso, cuidar de nuestra salud espiritual no solo nos va a brindar bienestar emocional, sino que estamos viendo que también es capaz de actuar como una medicina preventiva que nos va a ayudar a conservar e incluso nos está diciendo la ciencia que podríamos llegar a alargar nuestra salud física y nuestros años de vida. Importante armonizar mente, cuerpo y espíritu. Vivimos de forma cuando hacemos esto mucho más plena, mucho más consciente y mucho más saludable. Creo que llevo mucho hablando, ¿no? No sé. Bueno, lo que tenemos claro es que la salud física y la espiritual sabemos que están íntimamente ligados en nuestra evolución y que la evolución en el mundo espiritual se va a dar de una manera diferente a la que se va a dar en el mundo físico. Estamos viendo cómo se alarga la vida en el mundo físico, porque la pregunta 230 nos dice que es necesario que vivamos en el mundo físico para todo lo que tenemos que hacer. Pero vamos a ver que desde la biología hay una bióloga, Lin Margulis, que murió hace poco, y Doris Sagan, que es un divulgador científico que ese está vivo. Ese está vivo. Explican la vida como un proceso dinámico y estructurado, mientras que la muerte es el caos metabólico y desintegración solamente de la parte material. La ciencia actual a través de avances como la biología molecular y el estudio de cerebro redefine el momento de la muerte con más precisión cada vez, ¿no? Cada vez vamos saliendo más, ¿no? Es que ido por en el espejito para ver si respira o no. En síntesis, mientras la filosofía busca el sentido trascendente de la muerte, la ciencia lo estudia como un fenómeno físico. Pero ambas visiones coinciden en que morir es parte inseparable de la vida. Entonces, si es para el parab será un por qué, será por algo, ¿no? Entonces, claro, surge una inquietud
un fenómeno físico. Pero ambas visiones coinciden en que morir es parte inseparable de la vida. Entonces, si es para el parab será un por qué, será por algo, ¿no? Entonces, claro, surge una inquietud universal. Morimos por completo, pasamos a otra dimensión. Claro, esta pregunta es abordada por autores como Raymond Moody, que nos invita a reconsiderar si la muerte es realmente un final o simplemente un cambio de estado. Y actualmente nos podemos encontrar con el Dr. Manuel Sans, quien también se hace la misma cuestión en sus conferencias, ¿no? Nosotros tenemos las respuestas, los espiritistas, ¿no? Mientras que las filosofías y las ciencias han dedicado siglos a debatir si hay o no después de la muerte. Sus respuestas suelen quedarse en el plano de la duda, de la hipótesis, de la especulación teórica o una cuestión de fe, ¿no? Como eh como hemos visto a través de estos filósofos. Algunas corrientes lo niegan, Epicuro, por ejemplo, otros lo afirman, pero pocas ofrecen una visión clara, coherente y continuada. Y es precisamente aquí donde la propuesta espiritista codificada por Allan Kardec marca una diferencia esencial. No se trata de preguntarse si existe una vida más allá, sino de comprender dónde es esa vida y qué propósito cumple en nuestra evolución y cómo es. Claro, porque todos, incluidos los espíritas, en algún momento nos hemos preguntado, ¿qué ocurre con el espíritu después de la muerte física? ¿Se detiene su progreso? ¿Sufre? ¿Dansa o sigue aprendiendo? ¿No? Y ya sabemos cómo va. Pero sí que cuando empiezas a a aprender es una pregunta que te haces y cómo no cómo no iba a estar esta pregunta hecha y contestada en el libro de los espíritus, que una pregunta que es todavía tema de debate hoy en día. La 230 pregunta, progresa el espíritu en estado errante, puede mejorar mucho, pero siempre según sea su voluntad y su deseo. Más es en la existencia corpórea donde pone en práctica las nuevas ideas que ha adquirido. Por eso hemos explorado ahora los aspectos biológicos y físicos de la
empre según sea su voluntad y su deseo. Más es en la existencia corpórea donde pone en práctica las nuevas ideas que ha adquirido. Por eso hemos explorado ahora los aspectos biológicos y físicos de la vida y hemos reflexionado sobre la importancia de la dimensión espiritual y el nuevo paradigma que nos invita a vivir con mayor conciencia. si vamos a vivir más, para qué estamos en el mundo, qué tenemos que hacer. Por eso hoy profundizaremos en este tema a través de estas dos preguntas, las 230 y la 231, que probablemente no nos dé tiempo a hacer. probablemente estamos usando pistas, ¿no? Yo ya lo he dicho antemano. En ella los espíritus nos revelan que incluso en la llamada, en el llamado estado errante, cuando el alma ya no está encarnada, pero aún no ha vuelto a nacer, el progreso es posible, pero no es automático. O sea, por es posible, pero no automático. No, ya automáticamente no evoluciono, ¿no? Y la semana pasada ya hablamos de de ese esa posibilidad. Claro, cuando hablamos de espírituante no nos referimos a un alma perdida ni a un castigo, no, no. La retecidad no es un castigo en sí mismo, es simplemente el estado del alma después de desencarnar y antes de volver a encarnar. Es impaz encarnación y encarnación. Ese estado puede ser breve o largo dependiendo del mérito del del deseo del espíritu y de las condiciones necesarias para su próxima encarnación. Lo más importante es esto. El espíritu no está inactivo y eso es una idea que tenemos que tener clara. Eso de descansar, olvidarlo. Está vivo, consciente y muchas veces está más lúcido durante su existencia corporea. Sin embargo, este tiempo de espera no siempre es fácil, ¿no? Mira, soy un espíritu errante, voy a esperar a reencarnar, no. En ese estado, el alma entreve todo lo que aún le falta para alcanzar la dicha plena, como explicamos la semana pasada. Y en otras ocasiones lo podrá ver con total claridad lo que le espera, lo que tiene que hacer, lo que tiene que cambiar. Pero hay un punto clave en la contestación de los espíritus, la
semana pasada. Y en otras ocasiones lo podrá ver con total claridad lo que le espera, lo que tiene que hacer, lo que tiene que cambiar. Pero hay un punto clave en la contestación de los espíritus, la voluntad. Claro, si yo entreveo, yo tengo que hacer muchos cambios y tengo que hacer muchas cosas para mí, ¿no? Pero ese punto de la voluntad, ¿qué es la qué es la voluntad? La facultad de decidir y ordenar la propia conducta. Bueno, es que me está diciendo que que pare, ¿no? Sí, sí, porque la veo como muy lanzada. Sí, la la voluntad respiremos que nos tienen que entender. Es la fuerza interior que impulsa al espíritu actuar con propósito. Y hemos hablado muchas veces de ese propósito, de esa idea que tenemos, ¿no? Es mucho más que un simple deseo o una intención pasajera, ¿no? Yo quiero estudiar, pero no abro el libro. Es la energía profunda que sostiene nuestras decisiones, la que nos permite resistir, perseverar y mantenernos firmes incluso frente a las pruebas más difíciles. La voluntad es una facultad del alma. Facultad del alma. Una manifestación directa del pensamiento nuestro, de nuestra conciencia. No se impone desde fuera. No puedo darte voluntad, sino que brota desde lo más profundo del ser. Dar voluntad se llama imposición. No, pero no puedes hacerlo. Es la herramienta con la que el espíritu se transforma y transforma sus elecciones. Es fruto del libro alberío en actos reales y constructivos o a veces destructivos, ¿no? Pero se transforma con actos reales y constructivos. Es como se transforma con la voluntad del bien. Ahora surge una pregunta esencial. ¿La voluntad es hija del libre albedrío? Si está dentro de nosotros, no podemos entender que ambas son facultades del espíritu, que está íntimamente conectadas, aunque son distintas. El libre albedrío es una capacidad que tiene el ser para elegir entre el bien y el mal, para tomar decisiones conscientes que marcan su rumbo evolutivo. Es la expresión de nuestra libertad interior. En principio, el principio del
cidad que tiene el ser para elegir entre el bien y el mal, para tomar decisiones conscientes que marcan su rumbo evolutivo. Es la expresión de nuestra libertad interior. En principio, el principio del libre albedrío tiene implicaciones religiosas, éticas, psicológicas, jurídicas, incluso científicas. Sí, también científicas. Por ejemplo, la ética puede suponer que los individuos son responsables de sus propias acciones. En cambio, la psicología implica que la mente controla algunas de las acciones del cuerpo, las cuales son conscientes, pero no todas, no. Hemos hablado de consciente e inconsciente. Ya nos estamos poniendo espesitos. La existencia del libro Albertillo ha sido un tema central a lo largo de la historia de la filosofía y de la ciencia. No es solo de la muerte, sino la de la libertad. Se diferencia de la libertad en qué, en el sentido que conlleva la potencialidad de obrar o no obrar. O sea, el libro prefrío es cuando tengo libertad, puedo elegir o no elegir. Pero elegir no basta, no basta con que elija esto, o lo otro. Es una elección que necesita una fuerza que la impulse. Quiero ser médico, quiero ser millonario, abogado. Es una energía. Claro, sí, todos queremos, pero una energía que la lleva a la acción y ahí aparece la voluntad. La voluntad es, en este sentido, la fuerza activa del alma. Es el poder de realizar, de sostener nuestras decisiones con firmeza a lo largo del tiempo. Siempre cuando hacemos un régimen decimos, "Me falta voluntad." Es la única verdad, me falta voluntad. Lo sabemos, pero no aplicamos a otras cosas de nuestra vida. todos los propósitos que hacemos de año nuevo, bueno, o de cualquier mes, nos falta voluntad. Por eso podríamos decir que la voluntad es hija del libre arbitrío en el sentido de que nace cuando la libertad interior se transforma en una acción consciente. Lo voy a hacer, lo voy a conseguir. Hablamos todo esto porque después vemos que en el plano espiritual vamos a necesitar de esa voluntad, que es lo que nos están
e transforma en una acción consciente. Lo voy a hacer, lo voy a conseguir. Hablamos todo esto porque después vemos que en el plano espiritual vamos a necesitar de esa voluntad, que es lo que nos están diciendo los espíritus. El libre albedrío decide el camino y la voluntad nos permite recorrerlo. Y cuanto más evoluciona el espíritu, más afinadas están estas dos potencias. Se elige con mayor claridad, pero vamos a actuar con mayor determinación hacia el bien. Así se forja la verdadera libertad, no solo el poder elegir, sino la capacidad de sostener con firmeza nuestras elecciones más elevadas. Y fijaros que nos han dicho que es la voluntad la importante, como acabas de decir, no importa que haya aquí una bifurcación de dos caminos y yo diga, "Yo quiero elegir el de la derecha" y me siente. Entonces vamos a ver la segunda parte de la respuesta de la pregunta 230 porque dice más es en la existencia corpórea donde pone en práctica las nuevas ideas que ha adquirido. Sobre todo muchos dicen, "No, ahí en el plano espiritual no hay mundos espirituales, no no sé qué, no sé cuánto." Entonces es algo que se dice que yo creo que tendríamos que profundizar mucho en todos esto. ¿Cómo podemos imponer nuestras ideas cada uno que crea? Ya, pero es es, o sea, nos dice que ahí es donde nosotros vamos a hacer muchas cosas. Sí, pero también estamos diciendo que aquí es donde nos van a poner a prueba. Sí. ¿Dónde y cómo vamos a hacer esas cosas? Ahí en el espacio como los angelitos. A ver, hemos estado hablando hasta ahora de lo que es la parte física, ¿no? Con todo lo que has contado, con todo lo que has estado diciendo, hay una pregunta que surge y no podemos evitar, ¿no? Entonces, evolucionamos, ¿sí? Progresamos, entonces cuando estamos en ese estado errante, ¿podemos llegar a progresar? Claro, es que es que es una pregunta necesaria. Podemosar y están diciendo los espíritus voluntad. Es que es necesaria y profunda esa pregunta, pero hay más preguntas porque entonces puede el espíritu avanzar,
que es que es una pregunta necesaria. Podemosar y están diciendo los espíritus voluntad. Es que es necesaria y profunda esa pregunta, pero hay más preguntas porque entonces puede el espíritu avanzar, puede el espíritu crecer, puede el espíritu mejorar incluso no teniendo cuerpo físico, habiendo ya muerto. A ver, contéstamela. Bueno, esa es la respuesta, ¿eh? Pero no os la voy a dar. Bueno, pues la respuesta nos las dan los espíritus es clarísima. Sí puede. Ay, pero no basta con desearlo. Falta la voluntad. Esa voluntad que es el esfuerzo interior, que es lo que va a determinar ese progreso. Yo quiero dejar un vicio. Tengo voluntad de dejarlo. Sí, pero si no lo pongo en práctica, no lo dejaré nunca. Entonces durante ese estado errante es cuando aprovechamos, ¿no?, para en espíritu poder reflexionar, asimilar todo lo que estamos aprendiendo allí, todo lo que nos dicen nuestros guías, nuestros mentores, cuando se pueden aproximar a nosotros, depende del plano en el que estemos. Aquellos que estemos en el otro lado, en el umbral, pues tendremos que pensar solos y repasar nuestros actos pasados. Bueno, sí, sí estás vivo. Aprovecha tu tiempo en la tierra. Lo estoy intentando, pero se me hace tan largo. Entonces ahí es donde tenemos que preparar nuestra próxima existencia. Preparar nuestra próxima asistencia. Porque mientras seamos espíritus quiere decir, como dijimos en su momento, que aún tenemos que encarnar. Da igual si es en este mundo o es en otro más elevado o inferior. Iba a decir no importa, pero sí importa. Vale, pero es como si miramos hacia atrás desde una montaña, como decimos siempre, y miramos el camino que ya hemos hecho. Pues cuando estamos en lacticidad podemos mirar hacia atrás mirando el camino para ver con qué piedras hemos tropezado, qué oportunidades hemos desaprovechado, qué caminos no hemos sabido elegir. Pero también vamos a mirar qué momentos supimos amar a los demás, practicar la caridad, perdonar, aprender. No vamos a ver solo lo malo, vamos a ver también lo bueno. Pues lo
s no hemos sabido elegir. Pero también vamos a mirar qué momentos supimos amar a los demás, practicar la caridad, perdonar, aprender. No vamos a ver solo lo malo, vamos a ver también lo bueno. Pues lo vamos a hacer en laidad, que es donde se nos va a mostrar todo, donde vamos a tener esa introspección con nosotros mismos para mirar hacia el pasado. Sin embargo, y esto es muy importante, los propios espíritus nos dicen que es en la vida corpórea donde el alma pone en práctica lo que ha aprendido. Por mucho que aprendamos allí, luego nos tocará. Más que aprendido, comprendido, porque tú puedes aprender muchas cosas, pero comprender es otra historia. Bueno, digamos que lo aprenderé y lo olvidaré fácil. Entonces, más vale comprender. Entonces, es aquí cuando estemos reencarnados, cuando pondremos a prueba nuestros conocimientos adquiridos, aquello que, como dice Loli, hemos comprendido en el cuerpo físico, en el día a día, en las tesituras que nos plantea la vida. Ahí es donde verdaderamente el espíritu se puede transformar en esas decisiones que tomemos, en esa voluntad que tengamos por cambiar, porque ahí no veremos lo de atrás ni lo de antes, sino que haremos como un un parón donde será realmente lo comprendido, lo que está dentro de nosotros, lo que va a formar nuestras elecciones, no lo que creemos que hemos comprendido. Cuando yo esté en el otro lado, miraré hacia atrás, diré, "Uy, tropecé con esa piedra." Pues ahora cuando vea la piedra diré, eh, para aquí hay una piedra. A ver cómo la bordeo o no si he aprendido, si no volveré a tropezar. Entonces el espíritu erante ahí va a estudiar los planos de su propia reforma, donde se va a plantear los cambios, aquello que desea evolucionar, pero el verdadero taller, por llamarlo de alguna manera, de trabajo donde lo va a poner en práctica es la vida encarnada. Creo que eso ha quedado bastante claro porque como decía Loli, no basta saber, no basta aprender lo que debo hacer, hay que hacerlo. Hay una frase importantísima y
er en práctica es la vida encarnada. Creo que eso ha quedado bastante claro porque como decía Loli, no basta saber, no basta aprender lo que debo hacer, hay que hacerlo. Hay una frase importantísima y muy al caso de lo que estamos diciendo de Einstein, que él decía que hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, más poderosa que la electricidad e incluso que la energía atómica. ¿Sabes cuál es? La voluntad. Vaya, hombre. Pues sí, es la voluntad y es precisamente esa voluntad cuando sabemos orientarle hacia el bien, hacia el crecimiento interior, la que nos va a impulsar al verdadero progreso de nuestro espíritu. Tenemos también en Manuel en el libro Roteiro que viene a complementar todo lo que estamos diciendo, que nos dice que el progreso mental es el gran dador de renovación al equipamiento del espíritu en cualquier plano de evolución. Di qué tiene que ver una frase con la otra, ¿no? Pues ambas frases, aunque estén vistas desde contextos totalmente distintos, nos recuerdan que la transformación espiritual comienza con la decisión consciente de avanzar, con ese ejercicio activo del pensamiento de ponerlo en marcha de yo quiero, reflexionando sobre nuestras cosas y con esa voluntad bien dirigida hacia ese cambio que queremos hacer. Em Manuel con esa frase nos está dejando claro que también podemos progresar sin cuerpo físico porque dice que en cualquier plano podemos evolucionar. Nos está diciendo que podemos progresar mentalmente tanto en el plano físico como en el plano espiritual. Pero no nos nos habla de la de la parte mental y cuando nos está diciendo, como dice los lilo, de la parte mental, ¿qué entendemos por parte mental? ¿Qué entendemos por ese progreso mental? ¿Qué nos estará escondiendo ahí, Manuel? No, el progreso mental es una de las formas fundamentales de desarrollo del espíritu, porque no se trata solo de adquirir conocimientos, de memorizar datos, de manejar la tecnología, el mouse, el ordenador, no. El verdadero progreso mental implica elevar la
de desarrollo del espíritu, porque no se trata solo de adquirir conocimientos, de memorizar datos, de manejar la tecnología, el mouse, el ordenador, no. El verdadero progreso mental implica elevar la capacidad de pensar con claridad, con profundidad y con conciencia. Digamos que sería como aprender a razonar, a cuestionar, aprender a imaginar bien, porque para poner en práctica algo primero lo tengo que imaginar. Aprender a discernir es despertar la inteligencia para que se convierta en una herramienta del bien. Daros cuenta qué importante. Y hemos de tener en cuenta, y lo sabemos, que el espíritu progresa en dos dimensiones más, pero bueno, en la intelectual y en la moral. Entonces, aunque el progreso mental está formando parte del primero, porque forma parte del intelectual, ambos deben caminar juntos. ¿Por qué decimos esto? Porque si desviamos alguno de los dos, tenemos un problema. Sobre todo si desviamos el intelectual, nos vamos a encontrar con una mente brillante, pero que no va a tener valores morales y eso lo puede convertir en un instrumento del egoísmo o de destrucción. Y lo estamos viendo en la sociedad actual los valores de algunas personas que consideramos muy inteligentes. Pero una mente despierta al servicio del amor, de la justicia y del bien se va a volver siempre una aliada de la evolución espiritual propia y grupal. Por eso progresar mentalmente no es solo una cuestión de estudiar, sino podríamos decir que es la expansión de nuestra propia conciencia. Y fijaros cómo se puede hacer en el plano de raticidad, mucho mejor que la Tierra. Entonces ahí estamos evolucionando. Por eso dice que se puede evolucionar mentalmente en los dos planos. La proviencia divina siempre está ahí para ayudarnos en todo lo que hace. No hay nada que se escape. Es lo que estaba diciendo. Es como cuando expandimos nuestra conciencia, ¿no? Que es un proceso de crecimiento personal que implica ampliar también la comprensión de todo lo que nos sucede, de todo lo que nos rodea, de la realidad
como cuando expandimos nuestra conciencia, ¿no? Que es un proceso de crecimiento personal que implica ampliar también la comprensión de todo lo que nos sucede, de todo lo que nos rodea, de la realidad en la que estamos envueltos, ya sea en un plano o ya sea en el otro. Y ahí es cuando nos enfrentamos a nuevos límites. Hemos de romper a veces con los límites que conocemos para ir un poco más allá. Hemos de pensar un poco más allá de lo que tenemos cercano, percibir el mundo con una perspectiva mayor. ¿Por qué? Porque ahí estamos ampliando nuestra conciencia. Y cuando hablamos de ampliar la conciencia, la verdad es que nos referimos a ese proceso de despertar interno, de ir más allá de los límites del yo material para ser capaz de descubrir nuestra verdadera naturaleza. ¿Cuál es nuestra verdadera naturaleza? pues que somos espíritus inmortales. Por eso podríamos decir que expandir la conciencia sería como empezar a ver la vida con otros ojos. Que pasaríamos de tener esa visión centrada en lo inmediato, en lo personal, en lo superficial, a una percepción mucho más amplia, mucho más profunda, mucho más plena de nuestra propia existencia. sería una comprensión diferente. Es comprender que no estamos separados los unos de los otros, que no estamos solos y que hay un propósito mayor guiando nuestras experiencias. Sería para asumirlo todo un poco, esa comprensión más clara de lo que son las leyes divinas que rigen el universo. Pero no creamos que va a ser un cambio repentino. Yo pienso que quiero cambiar y ya está o tengo la voluntad de cambiar y ya está. No, no es una transformación gradual, lenta de nosotros mismos, que se va reflejada en nuestras actitudes, en nuestros pensamientos y en nuestras acciones, sobre todo, porque como hemos dicho, no sirve de nada pensar que quiero hacer acciones buenas si luego no las hago. Expandir la conciencia significa también algo muy importante y que no queríamos dejar de expresar aquí, que es salir del automatismo. Eso significa dejar de
hacer acciones buenas si luego no las hago. Expandir la conciencia significa también algo muy importante y que no queríamos dejar de expresar aquí, que es salir del automatismo. Eso significa dejar de vivir en modo piloto automático. ¿Qué quiere decir? Dejar de actuar por inercia, pensar y sentir de manera al veces repetitiva, hacer las cosas porque las hacemos y ya está. de una forma inconsciente, mecánica, como si estuviésemos siguiendo un guion, ¿no? Y no nos lo cuestionamos. Hay que hacer esto, lo hacemos y ya está. Muchas veces nuestros días los pasamos así, accionando a las circunstancias sin detenernos a pensar por qué hacemos las cosas que hacemos y por qué lo hacemos. No somos capaces de pararnos, de detenernos a observar nuestras emociones. No reflexionamos nuestras decisiones a no ser que ellas nos lleven al caos y nos hagan tropezar con la piedra. Entonces, paremos un momento. Este modo automático tenemos que conocerlo porque puede estar alimentado por hábitos, por creencias nuevas o antiguas, por miedos o simplemente porque nos hemos acostumbrado a la rutina. Por eso estamos diciendo que salir de ese automatismo es empezar a vivir con conciencia, con voluntad y con responsabilidad espiritual. Y aunque no nos demos cuenta y no lo hayamos pensado, salir de ese automatismo es un paso fundamental en la expansión de la conciencia. Es vivir con esa voluntad de hacer las cosas y ponerlo en marcha. Vivir con responsabilidad espiritual. es por decirlo con frases de Divaldo Franco, despertar el espíritu y solo cuando conseguimos salir de ese piloto automático podemos realmente llegar a transformar lo que somos. Te veo muy callada, ¿no? Bueno, porque te estaba escuchando. Cuando verdaderamente cualquiera de nosotros empieza a tomar decisiones con conciencia, cuando aprendemos que somos una naturaleza inmortal, es cuando verdaderamente vamos a dar valor a cada vida y podremos ver la sabiduría que se esconde detrás de cada prueba. No la veremos ya como un castigo. Ahí es
mos que somos una naturaleza inmortal, es cuando verdaderamente vamos a dar valor a cada vida y podremos ver la sabiduría que se esconde detrás de cada prueba. No la veremos ya como un castigo. Ahí es cuando nuestra conciencia se ensancha y ahí también vamos a ganar nuestra libertad interior, porque la expansión de nuestra conciencia no es un lujo ni es el privilegio de unos pocos. Aunque no nos demos cuenta, es el llamado natural del alma. Y para conseguirla vamos a tener que aprender a reflexionar sobre nuestras acciones, sobre nuestras emociones, sobre esos patrones que tenemos de pensamiento y aprender a prestar atención en todas las situaciones que vivimos todos los días. Y eso lo podemos conseguir en el silencio de la errad. Sí, que creo que del silencio a la raticidad hablaremos la semana que viene porque si no, sí. Entonces, hablaremos de ese silencio de la raticidad de cómo vamos aprendiendo, porque es tan necesario ese proceso de de erraticidad que no nos damos ni cuenta. Hoy ya hemos hablado mucho, sabíamos que muy espeso al final y tú muy callada. necesit, te estaba escuchando por una vez, te estaba escuchando. Entonces es importante eh que continuemos profundizando en este día expansón de la No se pierdan las redes sociales. Por una vez me estabas escuchando. Muchas gracias por habernos escuchado y hasta la semana que viene. Un abrazo a todos. Muchísimas gracias y nos vemos la semana que viene. Oh.
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