Conociendo El Libro de los Espíritus | Clase 219 • Percepción y Autoconocimiento
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Muy buenas tardes, muy buenas noches y bienvenidos a una aula más de Conociendo el libro de los espíritus. Mi nombre es Manuel Señer y es un placer estar una semana más con todos vosotros. Hola a todos, yo soy Dolores Martínez y os doy las gracias por estar un día más con nosotros. y tocaremos el tema de percepción y el autoconocimiento, sobre todo por lo que perciben los espíritus y cómo podemos eh ver más a través de este autoconocimiento. Con todo lo que explicamos la semana pasada, ya entendimos la verdadera profundidad de la pregunta 246. Porque necesitan los espíritus que haya luz para ver. La pregunta es corta, ¿no? Pero, ¿qué queremos hacerlo? Vamos a mirarla desde otra perspectiva, la del autoconocimiento. Esta pregunta vamos a recordar la respuesta de los espíritus. Ven por sí mismos y no precisan luz exterior. Para ellos no hay tinieblas, excepto aquellas que pueden encontrarse por expiación. Y este por expiación debemos dejarlo claro y entenderlo en toda su profundidad. Vimos como una simple pregunta de Kardec es mucho más compleja de lo que se puede apreciar en una primera lectura. Aquí en esta pregunta y la respuesta se revela una verdad moralmente profunda. La luz del espíritu no se mide en lúmenes, sino en pureza. Cuando el alma es iluminada por el amor, por la comprensión, por el conocimiento, irradia claridad en cualquier plano. Las tinieblas entonces no son exteriores, son estados del alma. Cuando habla Jesús de echarnos las tinieblas exteriores en algunos pasajes que nos cuestan, que nos cuentan, no está hablando de eso, sino esos estados del alma. Y vamos a recordar lo que nos interesa de Ávila en las moradas, ese libro que hemos aconsejado. Dice, "Es gran cosa entender lo que pasa por dentro." Y es muy importante entender lo que pasa por dentro nuestro. Es lo más que importante para esa luz. La verdadera visión esa que no depende la luz física, solo se abre cuando el espíritu empieza a encender su propia llama interior. El espíritu elevado ver por sí mismo, no
que importante para esa luz. La verdadera visión esa que no depende la luz física, solo se abre cuando el espíritu empieza a encender su propia llama interior. El espíritu elevado ver por sí mismo, no porque tenga ojos más perfectos, sino porque esa luz interior le permite abarcar los espacios, percibir los pensamientos y comprender las realidades espirituales sin necesidad de claridad exterior. como su visión, pues es directa, instantánea, funda, pero claro, la respuesta de los espíritus introduce una excepción significativa. Para ellos no hay tinieblas, excepto aquellas que puedan encontrarse por expiación. Entonces, claro, esas que se encuentran por expiación, ¿qué son? Pues un estado del alma, no un lugar. O sea, esa expiación lo que tenemos que pagar es un estado en el que está el alma para que no veamos, ¿no? ¿Cuáles son esas tinieblas? Pues cuando un espíritu sostiene en el odio, en el remordimiento o la rebeldía, no puede ver la luz porque la ha velado dentro de sí mismo. O sea, su propia luz ya no no existe, la tiene tapada. No es que Dios lo castigue con oscuridad, es él quien se aparta de la claridad divina. ¿A qué? al cerrarse la renovación interior, a todo lo que tiene que mejorar, es una decisión de uno mismo, ¿no? Claro. Mientras vivimos en el mundo material, estamos rodeados de luces externas, lámparas, pantallas, faroles, soles, pero ninguna de ellas puede alumbrar las zonas oscuras del alma. O sea, por más que iluminemos lo de fuera, por más que blanqueemos las casas, por más que hagamos ritos y cosas, no. Solo la luz interior puede mostrarnos el sentido de lo que vivimos. Solo esa puede darnos esa visión real. En claro, claro, decimos que encender la luz no es una un acto místico reservado a los santos, a grandes misionerios, no es en esencia un ejercicio diario. Y aquí es realmente en donde nos damos cuenta la necesidad del autoconocimiento. En ese ejercicio diario, vamos a explicar esas curiosidades que a veces os gustan. En nuestra búsqueda hemos encontrado un poema muy profundo y
onde nos damos cuenta la necesidad del autoconocimiento. En ese ejercicio diario, vamos a explicar esas curiosidades que a veces os gustan. En nuestra búsqueda hemos encontrado un poema muy profundo y complejo de Teresa de Ávila que se titula Alma buscarte de mí. Alma buscarte as de mí. Pues es una de las joyas místicas más compactas y reveladoras del pensamiento teresiano. En apenas una unos versos, Teresa expresa toda una doctrina de autoconocimiento para que veamos que no es simplemente ahora, sino que ha sido siempre. la relación entre el alma y Dios y ese camino interior hacia la verdadera identidad espiritual. Y cómo comienza el el verso pues comienza el poema alma buscarte has de mí y a ti buscarte has en mí. O sea, alma te has buscar en mí y a ti también has de buscarte en mí. Empieza así. Ya lo podéis leer vosotros. Eso lo que iba a decir. No lo vamos a leer, ¿eh? No, vamos a solamente este trocito. ¿Qué está diciendo Teresa? El alma debe buscarse en Dios y al mismo tiempo debe buscar a Dios dentro de sí misma. dentro de todo el poema va diciendo en mí, en ti, con un lenguaje antiguo. Porque eh cuando a veces dicen que el libro de los espíritus tiene una un lenguaje antiguo, ¿no? El castellano antiguo es una cosa y es este en el que habla Teresa de hoy. Cuando habla de que ha de buscarse uno a sí mismo y ha de buscar a Dios dentro de nosotros, es una intuición clave del cristianismo, del cristiano. El alma lleva la imagen de Dios en su interior. ¿Qué es lo que dice el espiritismo? O sea, las leyes divinas inscritas en la conciencia. O sea, que siempre esto que parece que estamos descubriendo ya estaba descubierto. Solamente que el espiritualismo nos lo aclara de una manera más obvia. Encontrar a Dios es encontrarse uno mismo con su esencia más pura. No es un Dios lejano, no está solo fuera, porque fuera está en muchas cosas también. Dios está también dentro. O sea, Dios sería una interioridad pura, o sea, dentro de mí. un santuario vivo dentro del alma. Claro, eso es muy
está solo fuera, porque fuera está en muchas cosas también. Dios está también dentro. O sea, Dios sería una interioridad pura, o sea, dentro de mí. un santuario vivo dentro del alma. Claro, eso es muy importante entender esto porque es la única manera de el autoencuentro o el autoconocimiento. Buscar dentro de ese santuario vivo, dentro del alma, buscar aquello que nos hace perdonar, que nos hace amar, que nos aleja de lo que no es bueno. Pero buscar porque sabemos que está dentro. Claro, el progreso del espíritu no es fruto del azar, sino del esfuerzo consciente por superarse a sí mismo. Consciente. Y ese esfuerzo empieza por mirarnos con sinceridad. No se trata de buscar defectos para castigarnos, de fustigarnos, no, sino de reconocer aquello que todavía oscurece nuestra percepción interior y muchas cosas pequeñas que nos oscurecen esa percepción interior. El mirar a alguien con rencor, el sentimiento de superioridad, el orgullo por lo que tenemos y lo que no tienen los demás. Hay tantas cosas. Si el espíritu ve por su propia luz, como afirma la pregunta 246, entonces esa luz depende de lo que cada uno cultiva dentro de sí, pensamientos, sentimientos e intenciones. Y ahí es donde tenemos que hacerlo de el autoconocimiento. ¿Por qué? Porque esa autoconocimiento es el aceite que va a alimentar la llama que hay dentro de nosotros. Claro, en el capítulo 6, en el ítem 3 que estamos estudiando y que habla de las percepciones, sensaciones y suficientes de los espíritus, va a hacer la pregunta 237 hasta 256. O sea, y todas esas preguntas nos están hablando de lo que vamos a encontrar desde la pureza del espíritu al más al más impuro. Entonces, ¿de qué estamos asentando aquí las bases? del por qué la necesidad del autoconocimiento, porque cuando me voy a morir voy a encontrar eso. Y se deja claro que la percepción del espíritu, ver, sentir, comprender, no depende de los órganos físicos, sino del grado de evolución íntima que posee. Entonces, ¿qué ocurre? Que la luz que permite percibir el mundo espiritual no
ón del espíritu, ver, sentir, comprender, no depende de los órganos físicos, sino del grado de evolución íntima que posee. Entonces, ¿qué ocurre? Que la luz que permite percibir el mundo espiritual no es externa, es el resultado del lo que el propio espíritu ha construido dentro de sí. Por eso es tan importante este autoconocimiento. Y aquí en todo este tramo nos lo están explicando, como dice Loli, entenderlo y comprenderlo. ¿Por qué estamos repitiendo esto continuamente, no? del autoconocimiento y no, porque la verdad es que aunque parece muy sencillo, debe ser trabajado y desarrollado. Y para eso digamos que tenemos que conocer toda la obra de Cárdec completo, no solo el libro de los espíritus. Recordamos el pentatiuco cardecista, los cinco libros. Claro, porque a veces eh creemos que con solamente con una lectura, con una mirada, ya lo sabemos todo, ¿no? Sí, sí, ya estamos viendo lo que da una pregunta. Estas ideas se explican con mucha más profundidad, la que estamos hablando hoy, la que hablamos la semana pasada en el evangelio según el espiritismo. Y dir, "Uy, ¿cómo es eso?" Muy bien. Porque el evangelio según el Espiritismo, el tema ya no se analiza desde cómo está formado espiritualmente el ser humano, que es lo que nos está diciendo el libro de los espíritus. ¿Qué ocurre? ¿Qué me va a pasar? ¿Dónde voy a ir? Aquí lo hace en el evangelio. Estamos hablando desde algo mucho más íntimo. Nos está hablando de la estructura interior que nos va a permitir esa claridad, esa comprensión profunda para que pueda manifestarse. Es decir, pasa de describir qué somos a explicar cómo dentro de nosotros surge la luz que nos permite entender y transformar nuestra vida. Uno es el libro de los espíritus, entonces el evangelio. Nos vamos a encontrar especialmente con dos capítulos. Hay muchos más, pero hemos querido traer dos de ejemplo. El autoconocimiento son bastante claves. Hablamos del capítulo 10 que se titula El deber o el 17, el hombre de bien. Podéis el que queráis. Ahí
Hay muchos más, pero hemos querido traer dos de ejemplo. El autoconocimiento son bastante claves. Hablamos del capítulo 10 que se titula El deber o el 17, el hombre de bien. Podéis el que queráis. Ahí encontramos la explicación práctica de cómo se forma esa luz, que es de la que estamos hablando, de la iluminación interior, de cómo ven los espíritus. Pues ahí es donde se forma esa luz. Habla de la explicación práctica de cómo se forma esa luz en el libro de los espíritus lo estamos mencionando de manera técnica. En el evangelio habla de cómo lo vamos a hacer. Claro, porque en uno nos está diciendo, si vas hay luz, vas a ir aquí, vas a ir allá. Pilot nos dice en estos dos capítulos, así lo vais a conseguir. Por eso el evangelio profundiza en el aprendizaje de la parte moral, mostrándonos cómo trabajarla y ayudándonos a entender que esa capacidad de ver y comprender no surge de forma automática, ¿vale? No porque yo muera, ya veo, no. se construye a través del ejercicio consciente, como decía Lori hace un momento, de observarse, de organizar la propia vida emocional y sobre todo de orientar las acciones hacia coherencias mucho más elevadas. Es decir, describe el proceso por el cual el espíritu adquiere las condiciones internas que le van a permitir percibir con claridad el plano espiritual. Eso es lo que nos dice el genio. Mientras el libro de los espíritus nos dice que esa luz, ¿qué es? Ah, pues nos explica qué es esa luz, ¿vale? Y por qué es necesaria, ¿vale? Muy bien, pero el evangelio nos complementa y nos explica cómo la podemos llegar a cultivar y lo hace señalando que el deber, la responsabilidad íntima, la autoevaluación, lo que hablamos del autoconocimiento, forman parte del mecanismo mediante el cual esa iluminación interior se va a poder establecer, haciendo que el espíritu pueda progresar en visión, en sensibilidad, en comprensión, en todas esas virtudes. Pero hay un punto que autoevaluación ha de ser continua, diaria, ese poquito a poco de cada día. Cuando el evangelio aborda el deber y la
sión, en sensibilidad, en comprensión, en todas esas virtudes. Pero hay un punto que autoevaluación ha de ser continua, diaria, ese poquito a poco de cada día. Cuando el evangelio aborda el deber y la figura del hombre de bien, no lo hace en términos de hablar de unas virtudes abstractas, ¿no? Sino como una forma de describir el mecanismo por el cual el espíritu organiza su vida entero. Por eso, si en el libro de los espíritus la claridad espiritual depende de la luz que cada uno desarrolla en el evangelio, vamos a encontrar cómo estructurar esa luz en la práctica. ¿Qué pasa? que cuando hablamos del evangelio no estamos hablando solo de un libro antiguo o de un conjunto de enseñanzas que son muy bonitas, ¿no? No, estamos hablando de un mensaje que durante siglos ha acompañado a millones de personas en los momentos más duros y también, por supuesto, en los más luminosos de su vida, desde los primeros cristianos hasta hoy. Mm. Sigue, sigue, digo, porque es de alguna manera eh vamos a ver la profundidad y la importancia de este libro que a veces dentro de espiritismo está como dejado de lado para muchos espíritas. Bueno, pues desde aquellos primeros cristianos, ¿no? Digamos que el evangelio hasta hoy, eh, ha funcionado como si fuese una brújula interior, una especie de brújula interior. En los tiempos complicados hablamos de guerra, pérdidas, injusticias, enfermedades. Hay muchísimas personas que encontraron ahí una orientación que no aparece en ningún otro lugar. ¿Por qué? Pues porque el evangelio coloca en el centro valores que nos transforman a todos. Nos habla del amor, de la misericordia, del perdón, de la justicia y la idea de que cada ser humano tiene dignidad. Todo ser humano tiene dignidad. Hay muchas personas que cuando escuchan algunas frases del evangelio, por ejemplo, como lo bienaventurados los mansos o amad a vuestros enemigos, para ellos ha sido como descubrir una manera completamente nueva de vivir. Sí, porque para muchos, para muchos esas palabras es como que están vacías. Ahora
ados los mansos o amad a vuestros enemigos, para ellos ha sido como descubrir una manera completamente nueva de vivir. Sí, porque para muchos, para muchos esas palabras es como que están vacías. Ahora sí, lo he leído muchas veces, pero esa profundidad que tienen para nosotros es muy importante. Cuando las leemos en el momento oportuno, cuando las necesitamos, están ahí. Muchas veces frente a sociedades muy duras, violentas, en tiempos pasados, la verdad es que el evangelio ha ofrecido un camino de paz interior, de coherencia moral, pero lo más curioso es que eso aún sigue siendo así hoy en día, porque cuando hablamos de tiempos pasados y el día de hoy que estamos viviendo, no es necesario el evangelio, no es nuestro refugio. Aquellos que tenéis redes sociales, veréis también que cada vez más personas están hablando del evangelio, de Saulo, de todo lo que está relacionado con la cristiandad. Unos de una manera, otros de otra, pero cada vez se hace más necesario poder creer en algo. Y hay algo muy importante también que nos da el evangelio y que no lo podemos olvidar es el consuelo. El evangelio ha sido un refugio emocional para innumerables personas. Recordemos que Jesús no habló solo con los poderosos, no, no habló con los pobres, con los enfermos, con los excluidos, con quienes sufrían en silencio. Y su mensaje en aquel momento decía algo completamente revolucionario para su tiempo, pero que tiene vigor hoy en día. Él decía que cada vida tiene valor, que nadie es olvidado. También explicaba que el dolor no es un castigo y que aún dentro de ese sufrimiento que muchas veces vivimos existe un sentido que nos puede conducir a una vida mucho más plena. Es muy curioso. No hablaba de que no exista el sufrimiento, sino que nos podíamos sobrellevarlo de una manera mucho mejor. No, que que es muy curioso, ¿no? Cómo simplemente el hecho de saber que existes, que hay alguien que te valora, que puedes hacer algo para ti mismo, sea en esa interioridad que nos habla Teresa, como el evangelio adquiere un
so, ¿no? Cómo simplemente el hecho de saber que existes, que hay alguien que te valora, que puedes hacer algo para ti mismo, sea en esa interioridad que nos habla Teresa, como el evangelio adquiere un valor incalculable, incalculable para el ser humano. Por eso durante momentos de crisis, pérdida de seres queridos, de familiares, de amigos, incluso en enfermedades, ¿no?, que se nos presenta en los momentos de duda. Mucha gente se apoyó en tiempos pasados y se apoya hoy día en el evangelio para poder encontrar fuerza, serenidad, esperanza, que es lo que todos queremos. Y el evangelio no se queda solo en lo personal. ¿Por qué? Porque lo que hace es impulsarnos a la acción. Nos dice cómo podemos mejorar poniéndolo en práctica. No es un libro de lectura, es un libro para luego ponerlo en práctica. No olvidemos que del evangelio han nacido movimientos emiteros superimportantísimos. Hablamos de movimientos de calidad, de hospitales, de refugios, de escuela y también muchas vocaciones a nivel personal, ¿no? De personas que han conseguido cambiar la historia y que y su propia historia, gente que estaba mal, que iban por caminos donde ellos mismos perdían su propia su propio norte. Su propio norte. A través del evangelio han conseguido grandes conquistas personales. Estamos hablando de figuras como Francisco de Asís, Teresa de Jesús, Vicente de Paula, Juan de Dios y más cerca también encontramos a otros, por poner solo un ejemplo de las más cercanas, la Madre Teresa de Calcuta, que todos conocéis. Ellos entendieron que seguir a Jesús no es solo leer, es servir. Para ellos el evangelio no era simplemente una teoría. se convirtió en un estilo de vida. Era la decisión de poder mirar al otro como a un hermano, de aliviar el dolor ajeno y, por supuesto, de vivir en coherencia con lo que estaban poniendo en práctica. De hecho, si echamos la la vista atrás, ya que he hablado de Francisco de Asís, cuando él escuchó el pasaje del Evangelio de Mateo 10, me parece que es, dice, "No llevéis oro ni plata, ni cobre
ctica. De hecho, si echamos la la vista atrás, ya que he hablado de Francisco de Asís, cuando él escuchó el pasaje del Evangelio de Mateo 10, me parece que es, dice, "No llevéis oro ni plata, ni cobre en vuestros cintos, ni alforja para el camino, ni dos túnicas, ni calzado ni bastón, porque el obrero es digno de su alimento." Cuando él escuchó esas palabras, ahí es donde él ya dijo, "Uf, parece que Jesús está hablando directamente conmigo." Él lo sintió así. Ahí es donde abandonó su antigua vida y se dedicó a ayudar a los más pobres. Teresa de Jesús repetía una y otra vez que la única base segura en la vida espiritual es volver al evangelio, porque nos decía que ahí está lo esencial, sin adornos humanos. También el evangelio nos lleva a otros aspectos, nos lleva a la transformación interior, porque no solo nos está proponiendo normas, nos propone que hagamos un cambio profundo en la manera de sentir, en la manera de pensar, en la manera de relacionarnos. consigue llegar a nuestro corazón hablando del perdón, de la humildad, del desprendimiento del ego, de ser capaces de vivir con una autenticidad y ese camino interior acompañado a personas durante siglos, dándoles las herramientas necesarias, como los ejemplos que hemos puesto, ¿no?, para poder enfrentar sus miedos, para sanar heridas, para superar conflictos. Pensemos que hay pensadores y cristianos comprometidos a lo largo de la historia que todos ellos insistieron en la necesidad del evangelio. No solo los ejemplos que hemos puesto, muchísimos cuando la gente va a cursos de autoconocimiento, de autoayuda y tenemos ahí un curso, el mejor, uno y otro como él. En la sociedad en la que vivimos nos cuenta muchas veces que las instituciones pueden cambiar, que las tradiciones van variando con el tiempo, las opiniones humanas, por supuesto, pueden incluso confundirse, pero el mensaje original de Jesús, ese sigue siendo el mismo. Es un camino hacia la paz interior, hacia la solidaridad, hacia la dignidad humana y hacia una vida consciente.
ueden incluso confundirse, pero el mensaje original de Jesús, ese sigue siendo el mismo. Es un camino hacia la paz interior, hacia la solidaridad, hacia la dignidad humana y hacia una vida consciente. Y lo hace proponiéndonos el autoconocimiento. Por eso no es ninguna animidad ni variedad que el espiritismo nos proponga el estudio profundo del evangelio como una herramienta terapéutica, por supuesto, también sanadora del ser. Es un libro básico para el autoconocimiento y muchas veces pensamos que simplemente es un libro más, ¿no? Que yo no puedo entender cuando no no es cada uno en su casa. cuando lo hacemos en todo el mundo, en equipo, eh nos ayuda a reflexionar y a ver muchos puntos de vista de otras personas. Todo esto es lo que el evangelio, todo lo que estamos diciendo, ha significado para los cristianos a lo largo del siglo. Estamos hablando de una guía moral, un consuelo, una fuerza interior y una inspiración para el bien. Y eso es precisamente lo que el espiritismo ahora mismo toma y también aprovecha y profundiza mucho en el evangelio según el espiritismo. No olvidemos que Kardec, con la ayuda de los espíritus superiores, no presenta un evangelio nuevo, no es un evangelio diferente, no es, ay, es que ha cambiado, es que es una, no, no lo que hace es ayudarnos a comprender el evangelio de siempre, el de toda la vida, aquel mensaje puro de Jesús, desde una visión, eso sí, mucho más amplia, mucho más razonada y cercana a nuestras vidas hoy día, a nuestra vida diaria. El espiritismo toma las enseñanzas morales de Jesús y las coloca en un lenguaje práctico sin alterarlas para nada. y nos está enseñando que tenemos que perdonar, que tenemos que aprender a convivir, que tenemos que aprender a superar el orgullo o cómo enfrentar las pruebas o cómo vivir con serenidad viendo el mundo en el que nos estamos moviendo, ¿no? Y sobre todo a cómo crecer espiritualmente. lo que durante mucho tiempo, cuando he hablado de los cristianos durante mucho, mucho tiempo intuían o
viendo el mundo en el que nos estamos moviendo, ¿no? Y sobre todo a cómo crecer espiritualmente. lo que durante mucho tiempo, cuando he hablado de los cristianos durante mucho, mucho tiempo intuían o vivían por fe, llega el espiritismo y lo explica mostrando las leyes espirituales que sostienen esas enseñanzas. ¿Por qué? Porque nos habla de la continuidad de la vida, de la encaración, de la justicia divina, de la influencia de los espíritus y nos dice, "Cuidado, porque es nuestra responsabilidad. Somos nosotros los responsables de nuestro progreso, no los demás. Todo eso nos lo está diciendo el evangelio según el espiritismo. Por eso, de alguna manera, intentando explicarlo, ¿no? El espiritismo hace lo que Teresa de Jesús y Francisco de Asís pedían, ¿no? Volver al evangelio, pero esta vez entendiendo una profundidad diferente, entendiendo su lógica y sobre todo su alcance espiritual. Por eso cuando hablamos del evangelio según el espiritismo, no añade nada. No podemos decir, "No, es que el evangelio según el espiritismo añade, no, no, no, no añade nada." Lo que hace es iluminar ese escrito, esa moral de Jesús. Nos ayuda a ver, a entender que cada enseñanza tiene un sentido, un propósito y que hay una ley detrás. Pero sobre todo nos recuerda que vivir el evangelio no es repetir palabras, no es ir por ahí pregonando el evangelio con palabras, no es ir diciendo esto, no es ir diciendo lo otro, no es usarlo para tirárselo a los demás. ¿Qué sucede muchas veces cuando hacemos el evangelio, no es que parece que lo usas como una un arma arrojadiza, no, no. El evangelio sirve para transformarnos a nosotros mismos. Yo no sé si dejarte hablar, eh. Sí, sí, porque ya llevas mucho rato, ¿eh? Porque vamos a ver, una vez hemos entendido que que el evangelio es la base de la transformación interior, del autoconocimiento, cuando tú te das cuenta que no sabes perdonar, eh, todo, tenemos que explicar la la diferencia esencial entre los cuatro evangelios tradicionales y el evangelio
rmación interior, del autoconocimiento, cuando tú te das cuenta que no sabes perdonar, eh, todo, tenemos que explicar la la diferencia esencial entre los cuatro evangelios tradicionales y el evangelio según el espiritismo. Bueno, pues entonces me da lo mismo uno que que el otro. Vamos a ver. Vamos a ver por qué no o porque sí. O porque sí. Bueno, que es importante hacer el estudio como queráis. Es importante, pero primero los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan son retratos históricos y testimoniales. ¿Cuál es su función? Es contar la vida de Jesús, lo que hizo, lo que dijo, los milagros, las parábolas, sus viajes y todo el contexto de la época. Y eso nos lo explican muy bien los cuatro evangelistas desde diferentes puntos de vista. Es como tú bien decías un relato histórico. Claro. Son, por así decirlo, cuatro biografías espirituales de Jesús vistas desde estos distintos puntos de vista y dirigidas a quién, a diferentes comunidades. Cada uno está refiriéndose a personas diferentes para llegar a todo el ámbito cristiano. En cambio, el evangelio según el espiritismo no es un evangelio nuevo y, de hecho, no narra la vida de Jesús para nada. No se centra en los hechos ni repite la historia, no nos dice cómo nació, cómo no nació, no, no, no. Su propósito es otro. Toma las enseñanzas morales de Jesús y las organiza por temas como el amor, la caridad, el perdón o las bienaventuranzas. Entonces, nos saca todo lo que es la historia, que no significa que no la aprendamos, al contrario, tenemos que seguir buscando, aprendiendo, porque todo esto es cultura. Todo, todo conocimiento es necesario. Claro. Y entiendes y cuando tú conoces todo lo que alrededor hay, comprendes y profundizas más en las cosas. ¿Qué hace más después el evangelio eh según el espiritismo? Añade explicaciones dadas por los espíritus para mostrar cómo podemos aplicar esas enseñanzas en la vida diaria. Es una guía ética, práctica y terapéutica. Y a través de estas enseñanzas que nos hacen los espíritus, nosotros podemos
s espíritus para mostrar cómo podemos aplicar esas enseñanzas en la vida diaria. Es una guía ética, práctica y terapéutica. Y a través de estas enseñanzas que nos hacen los espíritus, nosotros podemos ampliarlas en las noticias de hoy, en la vida de hoy, porque vemos el camino por el cual nos están marcando. Es muy difícil porque la gente no acaba de asociar lo de la terapéutica del evangelio, ¿no? Claro. Y es terapéutica. Entonces, la diferencia fundamental es esta. Los cuatro evangelios cuentan lo que Jesús hizo y el evangelio según el espiritismo explica cómo vivir lo que Jesús enseñó. Cuando Manuel está hablando de terapéutica, ¿cuántas personas con adicciones gracias al evangelio han cambiado? No hablamos solo del evangelio según el espiritismo, hablamos del evangelio. Del evangelio en general, hablamos del evangelio, no han cambiado. Pero aquí está explicando mucho más profundamente, entendiendo mucho más. decirnos cómo hacerlo. Claro. O sea, que vamos a retomar el evangelio el espiritismo, el cual tiene explicaciones muy claras en la parte moral y dadas por los espíritus superiores para conseguir esa mejora personal. Entonces, no es casualidad que está que ha hablado hace un rato Manolo de dos capítulos. En el capítulo 10, en el eh en el deber, Lázaro define el deber como una exigencia íntima. No se refiere a una obligación impuesta desde fuera, sino un principio que nace dentro de la conciencia. Claro, primero después de de de la parábola, después vamos haciendo diferentes puntos. Y esa descripción es especialmente coherente con las preguntas de este capítulo. Si la percepción espiritual depende del estado íntimo, entonces el deber funciona como un eje que orienta en ese estado. Vamos a ver. El espíritu avanza cuando es capaz de identificar lo que debe hacer y sostenerlo. Y eso es el deber, incluso en circunstancias que ponen a prueba su estabilidad interior. Entonces, esta es la guía, esta es la brújula, no es una regla externa, es un ejercicio de coherencia interna.
Y eso es el deber, incluso en circunstancias que ponen a prueba su estabilidad interior. Entonces, esta es la guía, esta es la brújula, no es una regla externa, es un ejercicio de coherencia interna. Y ahí cuando estamos leyendo el deber, nos sale en el evangelio el deber y nos hablan los espíritus, uy aquí lo que dijo Jesús y esto que me dicen los espíritus tiene un concepto diferente. Por otro lado, por ejemplo, si vamos al capítulo 17, al hablar del hombre de bien, no presenta un ideal perfecto, sino un modelo funcional de autoconciencia de un hombre que sabe lo que tiene que hacer. se describe como alguien que aprende a interrogar a su conciencia, que he hecho bien, que he hecho mal, es decir, a observar las causas de sus actos, los móviles de sus decisiones y las consecuencias que generan sus decisiones. Es muy importante porque muchas veces no nos damos cuenta de las consecuencias de nuestras decisiones. Me ha gusta mucho también lo de los móviles de sus decisiones que acabas de decir, ¿no? que muchas veces no estamos seguros de por qué estamos haciendo algo, qué nos está motivando de está a lo mejor hablando el ego. Entonces, se trata de una metodología de autoevaluación muy cercana a lo que llamaríamos un proceso de análisis interior, psicológicamente hablando. Claro, o sea, eh hazte un análisis interior, cómo eres, ¿sabes? Pues tenemos ahí una herramienta. El progreso de esta desde esta perspectiva no consiste en actuar según una lista de virtudes, sino en desarrollar la capacidad de examinarse cada uno con claridad y ver dónde estamos fallando. Ambos conceptos, por ejemplo, el deber y el hombre de bien, funcionan como herramientas de organización interna. ¿Por qué? El deber primero marca una dirección, ¿vale? Nos marca la dirección. tu deber es este, lo otro. Y el segundo establece un método de revisión, lo estaré haciendo bien, lo estaré haciendo mal. Ahora solamente con dos capítulos para el autoconocimiento. Y ese trabajo interno es el que produce la luz
el segundo establece un método de revisión, lo estaré haciendo bien, lo estaré haciendo mal. Ahora solamente con dos capítulos para el autoconocimiento. Y ese trabajo interno es el que produce la luz que la pregunta 243 y siguientes describen como condición para ver, comprender y moverse con mayor claridad en el plano espiritual. Entonces, si queremos conseguir salud, tenemos que llegar al autoconocimiento. Y ese autoconocimiento lo tenemos a través del evangelio con las herramientas adecuadas. Cuando pedís herramientas, cuando decís, "Es mucho más complejo que un simple curso." El evangelio, por tanto, no añade moralina al tema, añade estructura, que es muy diferente. Y cuando tú haces el perdón, cuando tú haces el amor y cuando tú haces la caridad una y otra vez, estás dando la estructura mental, psicológica y emocional, porque muestra como el espíritu genera las condiciones para ampliar su percepción. y cómo esa percepción al volverse más nítida impacta directamente en su evolución, en la evolución del propio espíritu. O sea, es que sería la parte práctica de la teoría iniciada en el libro de los espíritus y en el libro de los mediuns, porque son la parte práctica, nos dice cómo, qué ocurre, qué pasa, nos empieza a hablar de de ese método, pero cuando entras en el evangelio sería la construcción íntima que hace posible la luz que después permite ver. O sea, ahí ya entramos de dentro, eh, dentro, nos tambullimos ya en ese propósito. Y es precisamente aquí donde se comprende la necesidad del evangelio dentro de este proceso, esa necesidad con estas preguntas que dices, "Bueno, y dame, no me están dando la herramienta los espíritus, me voy a ir a otro sitio a buscar un curso de de encontrarme yo a mí misma con los secretos, con los milagros, con no sé qué." No, no. El evangelio no es un conjunto de normas, no, sino un manual de organización íntima que te dice, "Aquí tienes esto, perdona, aquí tienes el amor, aquí tienes esto, aquí tienes lo otro." Una guía que permite estructurar aquello que
de normas, no, sino un manual de organización íntima que te dice, "Aquí tienes esto, perdona, aquí tienes el amor, aquí tienes esto, aquí tienes lo otro." Una guía que permite estructurar aquello que según el libritus condiciona la percepción del espíritu. Claro, ¿qué te está condicionando? no agradeces bien las cosas, no sé qué, no sé cuánto. Entonces, las enseñanzas del evangelio cuando se leen desde la óptica propuesta por Card y los espíritus funcionan como un mapa que aclara los mecanismos internos que debemos comprender. ¿Cómo se forma el deber? ¿Cómo opera la conciencia? ¿Cómo se identifica una motivación? ¿Qué papel tienen las emociones la construcción de esa luz que nos va a permitir ver? Fijaros. Y todo eso cuando nosotros empezamos ya a trabajar con el evangelio en estructurándolo dentro de nosotros, no es la lectura del evangelio según San Lucas, no, no, no tiene otras muchas cosas. O sea, el evangelio según el espiritismo es por eso que tiene según el espiritismo quitando todas esas partes. Sin esa referencia del evangelio, el trabajo interior queda disperso y lo encontramos en muchas personas que hacen esos cursillos. ¿Por qué? Porque de repente vamos a perdonar, pero no hay una estructura, no hay un trabajo tal y como y no hay una continuidad continua eh diaria. Entonces, con esa referencia interior, el proceso de ese mejoramiento y este cambio se vuelve coherente y está orientado. Por eso el evangelio no se presta como un complemento opcional dentro del espiritismo, sino como una herramienta que ayuda al espíritu a organizarse, a ganar claridad y alcanzar las condiciones de percepción y evolución que necesitamos para seguir progresando. en el pasaje del evangelio del capítulo 17 que dice, "Interruga su conciencia sobre sus propias obras." Claro, muestra que el progreso espiritual no se basa en acumular información, sino en entender los mecanismos íntimos que determinan nuestra percepción. Mucha gente dice, "Yo es que me he leído todos los libros. Yo me he leído tres
espiritual no se basa en acumular información, sino en entender los mecanismos íntimos que determinan nuestra percepción. Mucha gente dice, "Yo es que me he leído todos los libros. Yo me he leído tres veces el libro de los espíritus, me he leído el evangelio." Pero esto no significa nada. Y no interrogamos a nuestra propia conciencia cada día. Es decir, el espíritu ve mejor cuando se conoce mejor, porque estás leyendo, acumulando información, acumulando títulos, pero no sirve para nada. Si la visión espiritual depende de la luz interior, comprender cómo funciona internamente se vuelve un requisito básico para ver con mayor claridad, pero es un requisito básico. Para eso tenemos que autoconocer. Claro, sin el autoconocimiento vamos a caminar a tias. Cuando nos mandéis cartas, nos decís, "No, ¿y cómo lo hago? ¿Cómo no lo hago?" Emails, pero sé que no son cartas. Hace tiempo que recibimos cartas, ¿no? Aunque estén rodeados de palabras hermosas, de cursos, de rituales o de conocimientos intelectuales, no sirve para nada. Jon de Angelis explica que el mayor viaje del ser humano es la conquista de sí mismo. Y no se trata de entender teorías complicadas, sino de aprender a observar nuestras reacciones, nuestras emociones, lo que nos duele y lo que nos mueve. Muchas veces no las observamos, no lo miramos, porque la sombra interior dice que no es un castigo divino, sino una parte de nosotros que aún no ha sido iluminada y cuando la evitamos, que no buscamos dentro, crece. Cuando la comprendemos se transforma y eso es lo que hace el evangelio. Jonas nos explica que la percepción, sea física o espiritual está condicionado por nuestros contenidos internos. No vemos la realidad como es, sino tamizada por las ideas, hábitos emocionales y estructuras psicológicas que se forman a lo largo de la vida. Por eso, en su enfoque, el autoconocimiento es una especie de depuración de filtros. Cuanto más identificamos los condicionamientos que arrastramos, más nítida se vuelve la percepción.
rgo de la vida. Por eso, en su enfoque, el autoconocimiento es una especie de depuración de filtros. Cuanto más identificamos los condicionamientos que arrastramos, más nítida se vuelve la percepción. El espíritu en expiación no carece de luces eh eh exterior, ¿vale? No carece carece de recursos internos para interpretarla y también la interior tampoco carece, pero está tapada. Se encuentra temporalmente restringido por los estados íntimos que distorsionan su capacidad de percepción. Por eso, las tinieblas de expiación de las que hablan los espíritus no son un pozo eterno, son estados íntimos que esperan nuestra renovación. Entonces, el autoconocimiento no surge como una exigencia ética, no es que es se exige éticamente, no, no, sino como un instrumento técnico de progreso espiritual, porque el autoconocimiento es un instrumento, es una manera, permite reconocer esos condicionamientos, reorganizar nuestras estructuras íntimas y en consecuencia ampliar la capacidad perceptiva que los espíritus nos están describiendo. De esta forma, la pregunta 246 deja de ser una descripción de la visión del espíritu. para convertirse en una invitación a estudiar lo que interfiere nuestra propia percepción. No es que no iluminemos, sino que estamos apagando y velando nuestra propia. Claro, nos describen porque pueden caminar, pueden andar, puede transportarse, puede esto, puede lo otro. Nos describen, pero a la vez que nos describen nos invitan. Cuando tú dices, "Ah, esos espíritus pueden hacer esto." Y los otros no. Entonces, comprender cómo funciona la luz interior implica comprendernos a nosotros mismos. nos permite entender una claridad que no depende del mundo, que no se apaga con las dificultades y que nos acompaña dentro y fuera de la vida física para siempre. Entonces, si comprendemos esto, entonces la pregunta 246 deja de ser una curiosidad metafísica y se convierte en un llamado íntimo y personal para hacer el cambio. Hablando de cambio, sí, sí, sí. Vamos a hacer el cambio.
demos esto, entonces la pregunta 246 deja de ser una curiosidad metafísica y se convierte en un llamado íntimo y personal para hacer el cambio. Hablando de cambio, sí, sí, sí. Vamos a hacer el cambio. Perdón. Sí, porque me estoy yo consumiendo todo el tiempo. A ver, vamos a seguir avanzando a la siguiente pregunta. Vale, vale. Que la un poco más en tiempo ya no podemos decir la pregunta 247 dice así, dice, ¿tienen los espíritus necesidad de trasladarse para ver en dos lugares distintos? pueden ver, por ejemplo, de manera simultánea en dos hemisferios del globo. Es interesante, ¿no? Puedo ver aquí en el norte y en el sur, dicen los espíritus, como el espíritu se traslada con la velocidad del pensamiento, se puede decir que ven en todas partes a la vez. Su pensamiento puede irradiar e ir al mismo tiempo a muchos puntos diferentes, pero esa facultad depende de su grado de pureza. continúan diciendo, "Cuanto menos purificado esté, tanto menor será su vista." Solo los espíritus superiores son capaces de tener una visión en conjunto. Esto está muy relacionado con la pregunta anterior. La verdad es que los espíritus no se mueven como los otros porque no dependen de un cuerpo físico que deba desplazarse de un punto para otro. Un modo de traslado, como nos están diciendo y como nos han dicho durante toda la codificación, es el pensamiento y de nuevo el grado de pureza y nos invita al autoconocimiento. Y el pensamiento, incluso para nosotros, los que estamos encarnados se supone de lo que conocemos es lo más rápido que existe, ¿no? Por eso cuando hablamos del pensamiento, no nos referimos a la velocidad eléctrica del cerebro, no a esa comunicación que hay, ¿no? Estamos hablando de la capacidad del espíritu de proyectarse, de conectar y actuar sin ningún tipo de barrera física. En el plano espiritual, el pensamiento sería como una especie de rayo, ¿no? Llega donde tiene que llegar sin atravesar distancias, no necesita espacio, no necesita tiempo, no necesita materia, simplemente está. Por eso se
l, el pensamiento sería como una especie de rayo, ¿no? Llega donde tiene que llegar sin atravesar distancias, no necesita espacio, no necesita tiempo, no necesita materia, simplemente está. Por eso se dice que el pensamiento es la fuerza más rápida del universo, porque no viaja, se manifiesta. Así que cuando hablamos de que nada es más rápido que el pensamiento, esto se relaciona muy bien con lo que ocurre, por ejemplo, en los sueños y en lo que llaman se llama viajes astrales. Cuando nosotros dormimos, el cuerpo queda a reposo, queda tranquilo, pero el espíritu no. El espíritu no necesita dormir. En ese estado, digamos, de libertad parcial, cuando las ataduras físicas se están relajando, el espíritu continúa, se mueve, se comunica por afinidad, por pensamiento, pero no por distancia. Y eso explica algo que todos hemos vivido alguna vez en un sueño. Podemos pasar de un lugar a otro sin ningún tipo de transición, sin un camino, sin un tiempo, sin saber cómo hemos llegado allí. Simplemente estábamos en un sitio y de pronto bu hemos aparecido en otro. No, chas, me suena la canción de sí, ya ya lo sabía yo. Iba a sonar la canción. Y eso no es porque el cerebro lo está inventando, ¿no? Sino porque el espíritu se desplaza a la velocidad del pensamiento y es una velocidad que es instantánea. Y lo mismo ocurre con los viajes astrales, que no necesita recorrer un espacio como lo haría el cuerpo. No hay carreteras, no hay metros, no hay kilómetros. Lo que hay es intención, vibración y una dirección mental. Ahí donde el pensamiento se dirige, el espíritu se aproxima. Por eso es por lo que se dice que el pensamiento es más rápido que la luz, porque en realidad no viaja, se proyecta. Y cuando hablamos del plano espiritual, a veces solemos imaginarnos a los espíritus moviéndose como lo haríamos nosotros, caminando, corriendo, e incluso volando, como Peter Pan, ¿no? Cuántas veces no habéis soñado que estáis volando o cuando te hablan de un viaje astral que van, ¿no? Y sí, la verdad es que
mos nosotros, caminando, corriendo, e incluso volando, como Peter Pan, ¿no? Cuántas veces no habéis soñado que estáis volando o cuando te hablan de un viaje astral que van, ¿no? Y sí, la verdad es que algunos espíritus describen experiencias muy parecidas, pero en realidad no todos se mueven del mismo modo. Y ahí es donde aparece la diferencia entre desplazarse volando y proyectarse. Primero, imaginemos ese desplazamiento volando. Hay espíritus que al dejar el cuerpo siguen funcionando con la lógica humana. ¿Vale? Y yo ahora hago una proyección astral, me desdoblo. ¿Qué pasa? Pues que sigo funcionando como funcionaba físicamente. Estamos tan acostumbrados a tener un cuerpo, a movernos por el espacio que nuestra mente produce esos movimientos. Yo necesito ir andando, necesito como mucho ir volando. Entonces, en vez de caminar, nos impulsamos, lotamos, que es lo que conocemos, avanzamos por el aire. Y es una situación, digamos, y esa sensación muy similar a lo que veríamos en una película infantil. Hemos puesto Peter Pan por ponerlo, porque todos más o menos lo conocéis, ¿no? Extendemos los brazos, nos dejamos llevar, sentimos el viento, aunque no haya viento, ¿eh? Yum, recorremos un trayecto. Vamos de aquí a a casa de un amigo, de una amiga, de la novia, de los padres, donde queramos o simplemente a la orilla del mar. Y no es que necesitemos eso, sino porque nuestra mente todavía traduce el desplazamiento de la forma en que lo conocemos nosotros. Es un movimiento progresivo. Vamos de un punto a otro punto, se atraviesa un espacio para poder llegar al otro. Podríamos decir que es como ver el camino, ¿no? Como llevar un GPS. Tienes que pasar por aquí, pues has de pasar por aquí. Ahora pasemos al otro modo al de proyectarse. Es totalmente distinto. Digamos que en estados de mayor soltura espiritual, mayor elevación espiritual, el espíritu no vuela, no atraviesa distancias, no siente ese viaje, simplemente está, aparece en el lugar donde dirige su pensamiento. Pienso,
de mayor soltura espiritual, mayor elevación espiritual, el espíritu no vuela, no atraviesa distancias, no siente ese viaje, simplemente está, aparece en el lugar donde dirige su pensamiento. Pienso, bum, estoy allí. No hay un recorrido, no hay una sensación de movimiento, es como si saltara de un punto a otro sin pasar por lo de medio. En ese momento la distancia deja de ser un obstáculo y es un proceso tan rápido desde nuestro punto de vista que sería lo más parecido a lo que vemos a veces en películas, en eso, que sería el teletransportarse, ¿no? Lo del sueño. Cierro los ojos y cuando abro ya estoy allí. Cuando leemos obras espiritistas, especialmente algunas narraciones de Andrés Luis o de Manuel Filomeno y Miranda, hay un detalle que nos llama mucho la atención. Yo creo que me da tiempo a explicarlo. Los acompañantes normalmente describen, ¿sí? Bueno, cuando viajan a las zonas umbralinas, ¿no? Explícalo. Ahora lo diré. Los acompañantes describen como que vuelan. ¿Vale? Eso pasa cuando los espíritus superiores normalmente descienden a zonas umbralinas. Casi siempre lo vemos como un viaje, ¿no? O nos los describen como un viaje. Sí, nos lo están describiendo así que atraviesan paisajes grises, que se aproximan poco a poco un lugar. Entonces surge una pregunta, una pregunta que es lógica. Claro, cuando ves todo esto y vas conociendo la codificación y cómo es el mundo espiritual, dices, "A ver, si esos espíritus elevados pueden manifestarse directamente donde quieran, ¿por qué simplemente no aparecen ahí y ya está? Porque hacen todo ese viaje para bajar, ¿no? Todo ese recorrido. Claro, porque estamos diciendo que es el poder del pensamiento. Bueno, pues la respuesta es mucho más simple de lo que parece. No lo hacen por necesidad, lo hacen por acompañamiento. Y ahora estaréis diciendo, ¿qué quiere decir por acompañami? Veamos. Un espíritu elevado realmente no necesita desplazarse paso a paso. Si quisiera podría proyectarse directamente en el lugar exacto donde va a trabajar.
ciendo, ¿qué quiere decir por acompañami? Veamos. Un espíritu elevado realmente no necesita desplazarse paso a paso. Si quisiera podría proyectarse directamente en el lugar exacto donde va a trabajar. No hace falta volar ni caminar ni atravesar largas distancias. La manifestación sería instantánea, sin trayecto. Además, ellos mismos nos dicen que es así. Pero si analizamos la literatura, prácticamente en todas estas historias, ¿quién nos está contando? El que nos está narando esta experiencia no es el espíritu elevado, sino uno que todavía mantiene una percepción muy cercana a la humana. André Luis, por ejemplo, todavía piensa en términos de espacio, de dirección, de recorrido. Él ha llegado al plano espiritual. No es un espíritu elevado tampoco aquello de máxima elevación, ¿no? Él necesita ver el camino, necesita comprender el entorno, necesita sentir que tiene a los guías al lado, ¿no? Entonces, si los mentores de los que nos habla André Luis simplemente desaparecieran plus y aparecieran a kilómetros de distancia, Andrés Luis quedaría completamente desorientado, ¿no? ¿Qué ha pasado? Hiera una proyección sin moverse, porque eso es lo que vamos a tocar la semana que viene. Eso lo tocaremos la semana que viene. No habría forma de que André Luis entendiera cómo cambian las vibraciones del entorno, cómo se transforman los paisajes, cómo se llega a determinadas regiones espirituales. Estamos hablando de zonas umbralinas, por ejemplo. Entonces, ¿qué hacen los instructores? se adaptan al nivel de percepción del espíritu que los acompaña en esa tarea y en vez de proyectarse directamente al destino, simulan ese desplazamiento, o sea, van haciendo ese desplazamiento progresivo para que su compañero vaya entendiendo paso a paso lo que está haciendo. Y Andrés Luis nos lo relata y nos lo dice. Lo podríamos comparar a cuando un adulto camina más despacio porque llevo un niño al lado y tengo que ir al la velocidad que va al niño, ¿no? podría ir corriendo, llegar pronto a un sitio,
os lo dice. Lo podríamos comparar a cuando un adulto camina más despacio porque llevo un niño al lado y tengo que ir al la velocidad que va al niño, ¿no? podría ir corriendo, llegar pronto a un sitio, incluso en segundos, a lo mejor si está cerca, pero ¿qué pasaría con el niño que va conmigo, no? Y además hay un detalle más. Analizando la literatura, cuando se desciende a zonas densas o perturbadas, zonas del umbral, los instructores suelen generar un campo de protección a medidor suyo y de quienes lo siguen. Es un campo fluído que funciona mientras ellos van avanzando. Por lo tanto, no se trata solo de aparecer aquí. Necesito al momento de aparecer aquí hacer ese manto fluídico para mí y para los que vienen conmigo. Entonces, no se trata solo de estar, por decirlo de alguna manera, en un lugar, llego y ya está, no. Se trata de conducir al espíritu que es más materializado, que es el que os va a contar luego la historia, a través de ambientes difíciles, sin que sufran un impacto emocional o energético. Por eso, aunque ellos puedan hacerlo y tengan la capacidad de manifestarse instantáneamente, eligen hacer todo el trayecto junto con el aprendiz para darle seguridad, comprensión, contexto, porque el viaje no es para ellos, es para los espíritus que los acompañan. Así que cuando vemos en esos libros a espíritus superiores volando hacia regiones que son mucho más pesadas, el movimiento no refleja una limitación de ellos, sino una forma pedagógica y afectuosa de guiar a quien aún necesita entender el espacio espiritual con todo ese recorrido. Ese desplazamiento que hacen aparente en realidad es una manera de cuidarnos y de enseñarnos cómo tienen que ser las cosas, porque si no, simplemente Andrés Luis diría, "Estábamos aquí y aparecimos allí." Aparecemos. Bueno, es ya hablaremos de de ese transporte y de la mediunidad que hay detrás de lo hablaremos ya la en las próximas clases. Ya es bastante tarde. Muchas gracias por habernos escuchado y por estar aquí con nosotros y hasta la
de ese transporte y de la mediunidad que hay detrás de lo hablaremos ya la en las próximas clases. Ya es bastante tarde. Muchas gracias por habernos escuchado y por estar aquí con nosotros y hasta la semana que viene. Un saludo a todos. Gracias por los comentarios, gracias por acompañarnos cada semana y por estar ahí.
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