Clase 190 • Conociendo El Libro de los Espíritus • Reeducar las pasiones para alcanzar la plenitud
» Videoaula en español - Conociendo El Libro de los Espíritus • Con Manuel Sonyer e Dolores Martinez • Clase 190 - Reeducar las pasiones para alcanzar la plenitud #ElLibrodelosEspíritus #pasiones #plenitud
Muy buenas tardes, muy buenas noches y bienvenidos a todos una aula más de conociendo el libro de los espíritus. Mi nombre es Manol y como siempre un placer estar con todos vosotros. Hola a todos, yo soy Dolores Martínez y estamos haciendo el capítulo 5co, estamos profundizando en el capítulo 5 las consideraciones sobre la pluridad de las existencias, pero hoy vamos a hablar sobre reeducar las pasiones para alcanzar la plenitud. El libro de los espíritus está todo muy entrelazado. Entonces, al final del libro de los espíritus, la pregunta 907 8 y 9, hay un ítem dedicado especialmente a las pasiones. Pero como ya hemos empezado a hablar de las pasiones, en esta ocasión nos vamos a ir adentrando dentro de de este tema. Lo primero que tenemos que hacer es adentrarnos en el contexto del siglo XIX, el momento histórico en el que Alan Kardec eh compila el libro de los espíritus. Es muy importante que nosotros tengamos ese esquema mental porque eh estamos profundizando. Para ello nos vamos a transportar aquella época. Eh, no solamente vamos a explorar los hechos que rodearon la escritura de la obra, sino también el entorno social, cultural y filosófico que lo hizo posible, porque hasta llegar a ese punto toda una serie de filósofos, la cultura, la sociedad, todo estaba cambiando. Hay todo un proceso de cambio. Claro, no es no es de repente puf sale, no, era todo un proceso que estaba allí. Durante los siglos X y XVI, el estudio de las pasiones suscitó también un notable interés entre los filósofos. Era algo que pero en ese momento ya sabemos que antes ya se estaba estudiando, pero como hemos dicho las semanas anteriores, pero aquí había un interés mucho más profundo. Y algunos pensadores como Descartes en su libro Las pasiones del alma ya habla sobre eso, dedican eh estos dedicaron obras enteras a su análisis. ¿Con qué? Con el objetivo de comprender su naturaleza y explorar y explorar posibles formas de dominio por parte del alma. O sea, cómo el alma puede realmente dominar esas
obras enteras a su análisis. ¿Con qué? Con el objetivo de comprender su naturaleza y explorar y explorar posibles formas de dominio por parte del alma. O sea, cómo el alma puede realmente dominar esas pasiones. Las pasiones, como hemos dicho, han sido temas de reflexión desde la antigüedad, influyendo en que en la ética, la moral e incluso en la legislación, como ya vimos la semana pasada, como la legislación también eh decía que la pasión podía ser eh atenuante, un atenuante para los hombres, mientras que para las mujeres, era un castigo, un agravante y y estas eh reflexiones Y estos pensamientos siguen presentes en nuestra sociedad y es crucial entenderlas para trascenderlas y qué y alcanzar un desarrollo espiritual y moral pues mucho más elevado. Claro, nos tenemos que preguntar por qué Kardec pregunta específicamente por las pasiones y no por las emociones o por los sentimientos. ¿Y por qué lo hizo separando los conceptos? porque él de alguna manera separa los conceptos a lo largo de de las cinco obras, ¿no? Vamos a ver el siglo XIX. Fue una era extraordinaria de riqueza y diversidad, sobre todo, por ejemplo, en la música, en la en la en la parte literaria, en la pictórica. Todo esto era el expresionismo, todo lo que sale en ese momento es marca una profunda intensidad emocional y una libertad expresiva sin precedentes. Hasta la época victoriana habíamos tenido ese corte, habíamos salido de lo que sería el régimen, el antiguo régimen feudalista donde los pensamientos tenían que ir una dirección, pero en ese momento se rompe todo. fue el ciclo del romanticismo, que en este momento empieza el está lleno de pasiones y también de revoluciones. O sea, el romanticismo todos los recordamos como algo lánguido, pero pero es la pasión la que llena el romanticismo. En este periodo, las pasiones y los sentimientos más arrebatadores se plasman en las obras de compositores que vivieron con la misma intensidad con las que crearon. Era lógico que Kardec entonces hiciera una indagación sobre ese
s y los sentimientos más arrebatadores se plasman en las obras de compositores que vivieron con la misma intensidad con las que crearon. Era lógico que Kardec entonces hiciera una indagación sobre ese momento. Fue un siglo de transformaciones radicales en Europa que comenzó con una estela revolucionaria que hizo Napoleón del que muchas veces en las diferentes eh en las diferentes charlas que se dan se habla de él y culminó con el esplendor del imperio astro húngngaro. O sea, en ese momento es cuando empieza ya ese eh ese final de esa época, que es el la el que nos da ahora esa libertad y expresión que tenemos hoy en día. O sea, no creamos que estamos inventando nada, sino viene de todo un proceso psicológico que hemos ido creando a lo largo de la historia. Vamos a hablar del ámbito musical y sobre todo para que vosotros podáis buscar y daros cuenta. Este tiempo queda enmarcado entre la entre la poderosa sinfonía heroica de Betoven en 1802, que os anima a escucharla con su espíritu de lucha y renovación y la terminamos con la innovadora preludio de la siesta de la siesta del fauno de Debusil, o sea, en 1894. ¿Por qué? Porque Debusi anunciaba la ruptura de las estructuras tradicionales. ¿Con qué rompe Debusí? Con el romanticismo. O sea, se acabó el romanticismo, ya se acabó todas esas pasiones, vamos a cambiar, ¿no? O sea, tenemos ahí 100 años prácticamente, son más, pero de una música a otra. Eh, tenemos ahí esa casi 90 y tantos años 92, donde eh nos vamos dando cuenta esa transformación. La la heroica la heroica empieza con mucha fuerza, no va lenta, mientras que el preludio va bajando, la sintonía sube, baja, no cambia absolutamente en sintonía con el espíritu del romanticismo que domina la literatura y el arte del siglo de ese siglo, la música se va a convertir en un vehículo para la expresión personal, la exaltación de la naturaleza y la exploración de lo sublime y lo trágico. de ahí que mucha que la música, por ejemplo, fuera una de las cosas que eh los instrumentos se tocaran por sí
sión personal, la exaltación de la naturaleza y la exploración de lo sublime y lo trágico. de ahí que mucha que la música, por ejemplo, fuera una de las cosas que eh los instrumentos se tocaran por sí solos. Entonces, en ese momento la música era como algo fundamental. dentro de las mediunidades, dentro de aquellos fenómenos, eran importantes porque la gente estaba eh la música era como esa vía de escape. Fue una época volcánica de contrastes entre lo grandioso y lo íntimo. O sea, había algo muy grande, pero a la vez había ese intimismo de de refugiarse en uno mismo, las emociones, las pasiones, pero sobre todo las pasiones. No, eso es la época en en la que se está viviendo, en la que surgen algunas de las obras maestras más perdurables, la historia de la música, de la literatura y la pintura y Kardec va y rompe con todas estas tradiciones, sobre todo con las religiones, con sus con su codificación, rompe con todo esto. O sea, mientras que a los demás le era mucho más fácil porque la iglesia en todo esto no se acababa de meter. Él dice, "Vamos a acabar también con eso." O sea, él estaba dentro de esa época. Y vamos a adentrarnos en el papel fundamental que tuvieron las pasiones, en los discursos, sobre todo teóricos y en las retóricas profesionales. ¿En cuáles nos vamos a a introducir? en una que a nosotros nos interesa, que es la medicina, la europea, claro, en especial la española, pero también la alemana y la francesa del siglo XIX. ¿Cómo piensa la medicina en su momento en este momento? Ella intenta ampliar los recursos y explicar eh sobre todo la terapéutica frente a la enfermedad. está buscando unos recursos, unas explicaciones y hay una parte también como todo se le está escapando de las manos y como están llenos de cambio, sobre todo por consolidar su autoridad como expertos en el estudio del control de las pasiones humanas. Bueno, vosotros estáis hablando, pero los médicos tenemos esa posestad. Entonces, los médicos asumieron y difundieron una serie de ideas clave que han llegado
udio del control de las pasiones humanas. Bueno, vosotros estáis hablando, pero los médicos tenemos esa posestad. Entonces, los médicos asumieron y difundieron una serie de ideas clave que han llegado hasta hoy en día. No estamos diciendo que se equivoquen, sino tenían bastante razón. Eh, entre ellas había la necesidad de investigar las pasiones porque los médicos desde una perspectiva fisiológica pensaban que tenía ahí un algo que ver también. Y realmente sabemos, por ejemplo, que una depresión hoy en día puede faltar serotorina. Entonces ellos empiezan ahí su potencial para generar enfermedades, la las pasiones, dice, "A ver, esto genera enfermedades. El riesgo social del de su contagio, que nos quedamos un poquito así, Manolo y yo, ¿no?, cuando leímos lo del riesgo del contagio, que se podía contagiar las pasiones y qué diría Carpíus de todo esto y la importancia de analizarlas con métodos de diagnóstico diferencial y tratamientos específicos. querían esas pasiones porque la gente se vuelve loca de repente, porque se enamora, porque se suicida, ¿no? Entonces ellos ahí que tenían un gran eh un sitio donde estudiarlo. Claro, hoy en día sabemos había mucho caldo de cultivo, mucho caldo de cultivo. Desde una perspectiva psicológica, social e incluso histórica, las pasiones pueden contagiarse, aunque no en el sentido biológico, sino como un fenómeno emocional y social. Claro, en el siglo XIX los médicos y moralistas creían que las pasiones desbordadas podían infectar a otros, especialmente en un contexto sobre los manicomios, cárceles o incluso la histeria colectiva, pero ellos se daban cuenta que la histeria podía ser colectiva en la cárcel cuando uno chillaba, otro chillaban en los monicomios, ¿no? Claro, esta idea formaba parte del discurso higienista y moralizante que consideraban ciertas emociones peligrosas si se propagaban sin control. Eh, sobre todo sobre quiénes, pues sobre las mujeres, los niños o las clases más populares, pero sobre todo las mujeres, ¿no? Este enfoque no solo seó las bases
eligrosas si se propagaban sin control. Eh, sobre todo sobre quiénes, pues sobre las mujeres, los niños o las clases más populares, pero sobre todo las mujeres, ¿no? Este enfoque no solo seó las bases conceptuales para disciplinas emergentes como el alienismo, o sea, las enfermedades mentales, se entra unas bases, se enmarca en una en un cuadro, la higiene y el tratamiento moral, o sea, todo, o sea, lo que sería la parte eh psicológica y la parte moral va junta, sino que si lo miramos en retrospectiva, anticipó algunos de los principios fundamentales de las ciencias modernas de la mente. O sea, aunque nos parezca, bueno, ¿por qué estaban estudiando esto? Qué cosa más rara, no, no, no. Ellos estaban sabiendo lo que hacían. Sin embargo, con el tiempo, esta medicalización de las pasiones, porque claro, si estabas fuera de de control, que hoy en día también se hace, te vamos a dar ciertas pastillas, pero en ese momento eh era mucho más exagerado. Ahora ya diferencian la enfermedad mental de lo que sería una pasión, pero entonces todo era prácticamente junto. llevo a su progresivo descrédito, claro, todo a todo el mundo, si estás mal, si hasta quedar desplazadas por el concepto de emociones, o sea, pasamos de pasiones a la palabra emociones, o sea, empezamos a diferenciarlo considerando supuestamente más fisiológico, ¿no?, las emociones. ¿Y qué más? libre de connotaciones morales, porque las pasiones parece que tengan muchas connotaciones morales y por lo tanto más objetivo. Entonces, lo que sería una pasión pasa a ser emoción y dentro de eh y las emociones está libre de esas connotaciones morales. Entonces, parece una emoción me deja frío, eh la ira me pone rojo, ¿no? Pero claro, al final del siglo XIX las pasiones prácticamente habían desaparecido del discurso científico sobre la efectividad y el psiquismo. ¿Por qué? Porque de repente, como todo se mezcló, los médicos también, a ver, por aquí no vamos bien. Y uno de los aspectos más relevantes de este nuevo enfoque fue,
bre la efectividad y el psiquismo. ¿Por qué? Porque de repente, como todo se mezcló, los médicos también, a ver, por aquí no vamos bien. Y uno de los aspectos más relevantes de este nuevo enfoque fue, sin duda, la aspiración de los médicos a considerar a ser a ser humano en su totalidad, o sea, emoción, físico, espiritual, abarcando no solo su dimensión física, sino también lo que en la época se denominaba el hombre intelectual y moral. nos parece muy interesante ese concepto que en ese momento se estaba ya trabajando, pero que no sería hasta mucho después cuando ya se consigue ese ese control sobre todo o esa búsqueda sobre el hombre integral. Voy a seguir con tu línea de pensamiento y en consonancia con el aforismo del que está hablando del médico alemán Johan George Zimmerman. Él nos dice que quien no sea capaz de observar al hombre moral, jamás conocerá las enfermedades del cuerpo. Es bastante interesante. Entonces, nos encontramos con esa transición entre los siglos XVI o XIX que estuvo marcada por creciente interés médico, ese por saberlo todo, por esos llamados desórdenes morales, pero también por ese particular papel, ¿no?, de las pasiones dentro de la salud y dentro de la enfermedad. Ese interés se consolida hasta el punto de que muchos médicos, hablamos de muchos, empiecen a reivindicar su estudio como parte de su campo de acción. O sea, somos médicos, esto es algo médico, es fisiológico, hay que tratarlo. Y entonces lo desplazan de lo que hasta ahora lo estudiaba, que era la filosofía y también un poco la moral tradicional, ¿no? Sí, sí. lo que sería la propia religión está estudiando y no, no vamos a ver ahí las emociones o en ese momento las pasiones tienen un componente físico, nos toca a nosotros, o sea, empieza ya es como que empezamos a entenderlas un poco más. Hay un ejemplo muy significativo de esta tendencia a cogerlo la medicina, ¿no? Y a desplazarlo de la filosofía en una obra que se llama Tratado médico filosófico sobre la alienación mental.
poco más. Hay un ejemplo muy significativo de esta tendencia a cogerlo la medicina, ¿no? Y a desplazarlo de la filosofía en una obra que se llama Tratado médico filosófico sobre la alienación mental. es de Philip Pinel, que hemos hablado a veces de él. Entonces, él ahí enfatiza la necesidad de abordar las afecciones mentales desde una perspectiva médica. Ya no es filosófico, ya no es moral, es algo médico. Es verdad que el interés por las pasiones, su potencial impacto en la salud tenía antecedentes en la antigüedad clásica, como ha dicho Loli, viene de mucho más atrás, pero ha cobrado fuerza a lo largo de los siglos X y XVI. Pero con todo y con eso fue en el umbral del siglo XIX cuando el tema adquiere una presencia central fuerte dentro del ámbito médico. Ahí es donde se convierte por fin el objetivo de innumerables estudios, de muchas disertaciones, muchas conferencias, muchos tratados y se consolida de verdad como una preocupación fundamental dentro de la medicina de aquella época. Entonces, ya estamos viendo, o sea, ya estamos viendo como la moral eh también está influyendo en el cuerpo físico y como los médicos ya deciden hacer ese hombre integral donde, bueno, sí, mucha filosofía, pero vamos a buscar los componentes físicos de lo que está ocurriendo, a ver qué está fallando. A lo largo del siglo XIX, esas pasiones fueron interpretadas de infinitas maneras, de muchas, desde el contexto filosófico, religioso, científico, literario, todo dentro de la época. Por supuesto, como ha dicho Loria hace un momento, en la música también y vemos cómo cada uno aborda ese tema. Vamos a ver cómo se separa dentro de cada uno de esos ámbitos. Dentro, por ejemplo, del pensamiento filosófico del siglo XIX, hubo una influencia muy grande por diversas corrientes que todas interpretan de muy distinta forma las pasiones. Por eso, por eso hay tres o cuatro preguntas al final y aquí entonces se habla en el libro de los espíritus de como dicho, bueno, y se habla en más sitios, ¿no? Estamos hablando también
las pasiones. Por eso, por eso hay tres o cuatro preguntas al final y aquí entonces se habla en el libro de los espíritus de como dicho, bueno, y se habla en más sitios, ¿no? Estamos hablando también que también el evangelio, pero bueno, continúo. Sí, sí, porque no podíamos abarcar tanto. El pensamiento del siglo XIX está influenciado por muchas corrientes, como decía, cada uno da su interpretación. Por un lado, dentro del idealismo, para abordar un poquito solo de cada, nos vamos a encontrar con el filósofo KH. Él nos dice que las pasiones son un obstáculo para la razón moral. Él, para él, para desde su punto de vista, él dice que son impulsos, impulsos intensos que pueden llegar a nublar el juicio racional. Dice, "Por lo tanto, deben ser dominados mediante el uso de la razón. Hay que utilizar la razón para dominar la pasión." Nos encontramos, por otro lado a Hegel, que dice que su visión es totalmente diferente. Para él las pasiones son fuerzas esenciales, sobre todo para el desarrollo de la historia. y de la evolución de la conciencia. Daros cuenta qué diferentes son los dos de una época similar, ¿no? Dentro de esta perspectiva, las pasiones podrían ser agentes de cambio de la sociedad, los dice Hegel. Y puede ser, ¿no? Diremos que no. Yo diría que sí. También nos vamos a encontrar, por otro lado el romanticismo del que ha hablado LOL y también que rompió al final con Debus en temas musicales hablamos ahí nos encontramos con Rousw, con Schopenhauer, con Nietzsche y ellos exaltan las pasiones como una expresión auténtica del ser humano, ¿vale? Sobre todo porque cuando escucháis a Dibaldo y dice todo est esto esta estos nombres, todo tiene un sentido dentro del contexto humanista y del contexto del momento que se está trabajando, que es el libro de los espíritus. ¿Qué nos dice Schopenhauer? Chopenhauer nos dice que las pasiones forman parte de la voluntad de vivir, que es una fuerza, según él, irracional que nos impulsa constantemente y es verdad, nos dejamos llevar por las pasiones, pero por otro
r nos dice que las pasiones forman parte de la voluntad de vivir, que es una fuerza, según él, irracional que nos impulsa constantemente y es verdad, nos dejamos llevar por las pasiones, pero por otro lado nos encontraremos a Nietzs que veía las pasiones como algo esencial para la autoafirmación, para la creatividad y defiende su papel dentro de la construcción del individuo para que el individuo sea fuerte, sea auténtico tiene que potenciar esas pasiones, ¿no? Autoafirmarse en ellas día y hoy en día todavía nos gusta y seguimos sintiendo esas personas que tienen una pasión por algo como es alguien fuerte y auténtico. Seguimos viéndolo. Es solo decimos lo de los tibios que nos dice que nos dice el evangelio. No nos salven de los tibios. Pero, ¿qué sucede? Que estamos hablando del siglo XIX. ¿Y qué pasa en el siglo XIX? que nos vamos a encontrar también con dos visiones muy contrapuestas, ¿no? La de la moral cristiana de la época y la recién aparecida doctrina espírita. La doctrina espírita codificada por Alen Cardec en 1857 aborda el tema de las pasiones en el libro de los espíritus en varios puntos, como ha dicho los liberos, que lo hacen durante toda la codificación. Ahí es cuando nos dicen los espíritus que las pasiones no son inherentemente malas, sino que dependen del uso que hagamos de ellas. Y eso es muy importante porque no es malo, es una herramienta como son muchas otras cosas. Son herramientas de progreso que cuando están bien dirigidas nos ayudan a progresar, pero que si están mal dirigidas nos pueden arrastrar a la desgracia, a muchos otros problemas, a la degradación si no son controladas. Por lo tanto, es un arma de doble filo. Incluso los espíritus nos ponen el ejemplo de la ambición, que si está motivada por el egoísmo puede ser destructiva. Y es verdad, una ambición egoísta, ¿no? Pero, ¿y si la ambición que tengo yo es para mi superación moral y la superación moral de todos? para el crecimiento personal, esa ambición de que pues entonces es positiva y ellos mismos nos ponen ese
ero, ¿y si la ambición que tengo yo es para mi superación moral y la superación moral de todos? para el crecimiento personal, esa ambición de que pues entonces es positiva y ellos mismos nos ponen ese ejemplo, por lo tanto es una herramienta. Pero ahí nos encontramos también y topamos con la moral cristiana más católica que cristiana, que es la que predomina en el siglo XIX, sobre todo en esa época victoriana, ¿no? que veía muchas pasiones como algo pecaminoso, sobre todo aquellas que hablan de deseos carnales, de ira, de vanidad, todas esas dice que son deseos pecaminosos, pasiones pecaminosas. Entonces, ¿qué dice la Iglesia? Uy, hay que reprimir esas pasiones para mejorar las virtudes. Hay que tener disciplina, hay que tener autocontrol. La verdad es que a medida que va avanzando el siglo, la ciencia y la medicina empiezan a interesarse de verdad por el estudio de las pasiones, pero esta vez con esa perspectiva fisiológica y psicológica, como nos comentaba Loli, es profunda, intenta ir más allá, ¿no? Ver si está vinculado, si no. Entonces, como ella explicó hace un momento, yo voy a intentar desarrollar un poco lo que tú has explicado. Me enrolles mucho. Uno de los primeros en investigar este tema fue Jean Martín Charcot, ¿vale? Él estudia las emociones y las pasiones y mira a ver cómo influyen en los trastornos muy famosos de aquella época como la histeria. Pero a finales de siglo, ¿quién aparece? Sigm Freud. Y él comenzó a desarrollar su teoría del psicoanálisis. ya le da una vuelta y dice que ahí las pasiones son interpretadas como manifestaciones del inconsciente y que muchas veces estas están ligadas al alívido. Ahí ya empezamos a a mixturar, a mezclar cosas, incluso parece que estemos hablando de la iglesia, ¿no? dentro de la medicina y la fisiología se veía en aquel momento las pasiones como fenómenos que podían afectar al cuerpo de manera tangible y lo vimos la semana pasada que efectivamente puede ser así. Se hablaba de que los excesos emocionales podían ser la causa de
as pasiones como fenómenos que podían afectar al cuerpo de manera tangible y lo vimos la semana pasada que efectivamente puede ser así. Se hablaba de que los excesos emocionales podían ser la causa de muchísimas enfermedades. Estamos hablando de la neurastenia, del agotamiento nervioso. ¿Y qué pasa con estas enfermedades? Que la mayoría de ellas eran diagnosticadas con más frecuencia en mujeres que en hombres. por no decir que nombres apenas ni existían. Vale, esto nos lleva a encontrar terapias. Sí, la Nuras tenía la dama de las camelias, ¿no? Ahí con la depresión, ¿no? Esto nos lleva a ver que las terapias que surgen en ese momento son de contención, de represión de las emociones. Es el tratamiento que hay, no tienes que reprimirlas, tienes que contenerlas. Y entonces es cuando aparece Kardec, cuando aparecen los espíritus que nos proporcionan esa nueva visión. nos hablan ya no solo de que la neurocenia es algo exterior, sino puede ser interior, puede ser espiritual, nos hablan de algo que va mucho más allá. Nos hablan de las vibraciones, esas vibraciones emocionales fuertes que pueden influir en el entorno psíquico, incluso de las personas que nos acompañan. Estamos hablando de la psicosfera. Si yo me pongo histérica, lo pongo el histérico. Pasa a menudo, pero entonces nos dicen eso, que afectamos a los otros y que también sucede esto con los espíritus encarnados que pueden sintonizar desencarnados. Desencarnos. Es es un proceso que no no y que pueden sintonizar con esas pasiones e incluso amplificarlas. algo que tenemos muy asumidos nosotros ahora mismo, pero que en ese momento eh decir, si yo me pongo triste, pongo el triste al de al lado y tiene también un componente psicológico y puede ser que mi pasión la esté amplificando del alcohol o de lo que sea, lo esté amplificando un espíritu, era algo rompedor. Era muy rompedor, incluso hoy día, ¿no? decir, no es que si yo tengo más tendencia a cualquier vicio, a cualquier pasión desenfrenada, es porque me están psíquicamente desde el plano
ra algo rompedor. Era muy rompedor, incluso hoy día, ¿no? decir, no es que si yo tengo más tendencia a cualquier vicio, a cualquier pasión desenfrenada, es porque me están psíquicamente desde el plano espiritual influenciando. Es difícil de entender, pero ahí es donde Kardec y los espíritus nos hablan de ese ambiente psíquico colectivo, de cómo una emoción o un estado mental puede facilitar la influencia espiritual, porque sintonizo, igual que lo puedo hacer para bien con mis guías, con mis mentores que me aconsejen, que me den, también puede ser una influencia perturbadora, tanto a nivel individual como a nivel grupal. Vale, sabemos que existen también las perturbaciones a nivel grupal, esas influencias. Nos encontraremos también en el arte, en la literatura, como ha dicho Lol, en la música del siglo XIX, donde se reflejan muchas veces esas visiones de las pasiones. Nos vamos a encontrar dentro del romanticismo literario que todavía existía, personajes apasionados que oscilan entre la exaltación y la tragedia. Y hay muchísimos ejemplos. nos vamos a encontrar con Goet, con su personaje Werter. Es un joven que se deja consumir por una pasión amorosa hasta el punto que acaba en suicidio o Madame Bobarí. Cuando hoy estamos hablando de tantos suicidios, también vamos a a recordar esa esa pasión que nos mueve y puede ser incluso la pasión de no sentir nada. esa sensación de vacío de vacío, como iba diciendo, nos encontraremos también con Flauber y su madame Bobarí o Emma Bobarí, para quienes la conozcan, que es arrastrada por ese deseo, ¿no? De vivir una vida apasionada, idealizada y al final termina su ruina total, ¿no? Son muchos los personajes que existen de este tipo. En las sociedades victorianas que había en aquel momento se imponía una estricta moral. para intentar promover esa represión de las pasiones, sobre todo, como siempre en las mujeres, mucho más que en los hombres. No sé por qué. Se estaba intentando que las emociones intensas, sobre todo en las mujeres,
romover esa represión de las pasiones, sobre todo, como siempre en las mujeres, mucho más que en los hombres. No sé por qué. Se estaba intentando que las emociones intensas, sobre todo en las mujeres, como he dicho, fuesen controladas a través de la razón, que fuesen medidas, que existiese ese decoro social, ¿no?, que existía en aquel momento. Eso es algo que ha llegado hasta hoy día. Hoy en día nos encontramos con algunos países orientales como Japón, por ejemplo, donde se insta mucho a controlar las emociones, a no manifestarlas en público, a controlarlas. Entonces no es algo que esté en el pasado, es algo que nos encontramos hoy en día todavía. ¿Quieres hablar un poco? Sí, me toca. Bueno, vamos a ver. Yo continúo con lo mío. Como estábamos viendo cuando llega el siglo XIX, es un periodo de intensos debates sobre las pasiones, desde la filosofía hasta la ciencia, la religión y la literatura. Y hemos hecho todo ese contexto mental. Mientras algunos las veían como un obstáculo que debía ser controlado, otros la consideraban el motor del arte, la creatividad y el progreso humano. Como bien hemos hemos ido explicando, yo voy a estoy haciendo un pequeño resumen a la a la vez que adelantamos. Esta tensión entre el control y la exaltación de las pasiones deja una huella profunda en la historia del pensamiento. ¿Qué hacemos? ¿Las dejamos llevar o las controlamos? con ecosen resonando en la en la actualidad. Nos encontramos con numerosos sistemas éticos que han considerado el control de las pasiones como una requisito esencial para alcanzar la felicidad, o sea, el control atribuyendo una influencia negativa en la vida humana y exaltando en contraste la primacía de la razón y nos encontramos esa dicotomía. Pasión, razón, pasión, razón. Sin embargo, hay otros enfoques que defienden una forma de vida que reconoce el valor positivo de las pasiones, que cuestionan la supremacía de la racionalidad como guía de la existencia. ¿Por qué? Yo me puedo enamorar de alguien, pero como no tiene
forma de vida que reconoce el valor positivo de las pasiones, que cuestionan la supremacía de la racionalidad como guía de la existencia. ¿Por qué? Yo me puedo enamorar de alguien, pero como no tiene dinero, pues mi razón me dice que no. No, vamos. Entonces decimos, no, déjate llevar por tu pasión. Esta tensión entre pasión y razón constituye un tema recurrente a la tradición filosófica y cultural, la occidental, sobre todo en la nuestra. Aunque los espiritistas, ¿qué es lo que debemos tener claro? ¿Qué es lo que se nos dice sobre esta cuestión? Aunque Manolo ya lo ha dicho antes, tenemos la respuesta a la pregunta 907, donde se nos explica por parte de los espíritus que el principio de las pasiones se ha concedido al hombre para el bien. O sea, la pasión no es negativa y puede llevar la la realización de grandes cosas. Tenemos a Francisco de Asís, a Clara de Asís, a Teresa de Ávila, pero también nos avisa de lo que causa el mal es el abuso de las pasiones que hacemos las pasiones. Y aunque psicológicamente tenemos una visión negativista de ellas, no es así, están para ayudarnos a mejorar. O sea, cuando la frase eh pasión, uy, es negativa. Por ejemplo, Shape escribe, "La conciencia es la voz del alma. Las pasiones las del cuerpo. Claro. Y te quedas tú. Tiene una parte de razón, puede, pero esta frase resume de forma poética una idea que predenominaba en la psicología de su tiempo y que en muchos sentidos sigue vigente hoy en día. Aún hoy en día. Claro. La visión dualista del ser humano, donde la razón y la conciencia se asocian al alma, mientras que las pasiones se vinculan al cuerpo y a lo instintivo. Pero no es así. Es que hay pasiones que nos pueden llevar hacia lo más alto. La pasión es más que un simple entusiasmo, ¿no? Oh, quiero hacer esto. Es chispa que eh interior que nos mueve, que nos impulsa y nos conecta profundamente con lo que hacemos. Por eso tenemos hijos, por eso nos casamos, amamos, odiamos, seguimos hacia adelante. Su presencia en la vida puede marcar una
os mueve, que nos impulsa y nos conecta profundamente con lo que hacemos. Por eso tenemos hijos, por eso nos casamos, amamos, odiamos, seguimos hacia adelante. Su presencia en la vida puede marcar una diferencia significativa en múltiples dimensiones nuestras, psicológicas, emocionales, físicas y en nuestro camino del progreso moral y el espiritual estamos llamados a trabajar nuestras pasiones, no suprimiéndolas por completo, sino educándolas y redirigiéndolas hacia los fines más nobles. Las precisiones no son malas en esencia, pero cuando se desbordan y se alimentan del ego, pueden desviar al alma de la del propósito elevado. O sea, nos está ayudando a identificar el bien y el mal, a conectarnos con nuestra conciencia, a seguir hacia adelante. Hubo un un escritor francés, Bernard Lebuvier de Fontanel, tiene una frase que yo creo que resume muy bien. Bueno, porque estuve buscando frases sobre las pasiones y así y esta me encantó. dice que las pasiones son como los vientos, que son necesarios para dar movimiento a todo, aunque a menudo sean causas de huracanes. Entonces, las pasiones en el ser humano son muy necesarias. Entonces, si nosotros nos despojamos del ego y aprendemos a ceder el orgullo, la vanidad y el deseo de dominar a los demás, reconociendo que somos todos un espíritus en evolución, es cuando nosotros esa pasión la podremos marcar hacia delante. Solo cuando pulimos nuestras imperfecciones es que podemos acercarnos al self, a ese yo interior, que no es otro que el espíritu en su estado más puro, libre de las ilusiones materiales y más consciente de su misión. Entonces, la pasión por el amor a Dios, por elevarnos, va a ser algo que nos va a dominar y nos va a llevar por ese camino. Cuando sentimos pasión por algo, no necesitamos que nos obliguen o nos recuerden hacerlo. Tienes que hacer una oración, tienes que hacer esto, tienes que ser bueno, no, yo tengo que poner una alarma, si no no me acuerdo. Claro, la pasión actúa como una fuerza interna que nos motiva a avanzar.
nes que hacer una oración, tienes que hacer esto, tienes que ser bueno, no, yo tengo que poner una alarma, si no no me acuerdo. Claro, la pasión actúa como una fuerza interna que nos motiva a avanzar. Incluso cuando encontramos dificultades, la pasión nos dice, "No, no, yo voy a conseguir saltar esas dificultades." Es ese empuje el que nos lleva esforzarnos más, a perseverar más y muchas veces alcanzar logros que parecían fueran de nuestro alcance. Esto no lo voy a conseguir, pero lo conseguimos. Grandes inventos, obras de arte, descubrimientos científicos nacen gracias a personas que sentían una profunda pasión por lo que hacían. que lo digan a Madame Curí, por ejemplo, y debemos ser capaces de sentir satisfacción personal por esa actividad, en nuestro caso, que nos lleva a la búsqueda de autoconocimiento y sentirnos más próximas de a Dios. Y si no sentimos esa satisfacción personal, hay algo que está fallando. Algo falla. Claro. Entonces, las actividades que realizamos con pasión nos han de llenar, no solo no nos cansan menos, sino que nos dan energía. Al entregarnos a lo que amamos, experimentamos alegría, plenitud y un sentido de propósito, como cuando estamos con nuestros hijos, con nuestra familia, con el ser amado, ¿no? Este tiene esto tiene un impacto directo en nuestro bienestar emocional y en la percepción positiva de nuestra vida. Claro, la búsqueda del autoconocimiento y de la sedición hacia Dios nos ayuda a un desarrollo personal inimaginable si sabemos canalizar la pasión. con y canalizarlas con pasión, la y con recordemos que seguir esta pasión también nos abre puertas. O sea, cuando nosotros seguimos una pasión de lo que sea, nos lleva a descubrir talentos que no sabemos que teníamos, aprender nuevas habilidades, encontrando personas con intereses afines y nos ayudan a construir relaciones enriquecedoras. Nos damos cuenta en esta comunidad espírita que tenemos, que nos ayudan unos a otros. Es un camino que favorece el crecimiento interior y devolución
y nos ayudan a construir relaciones enriquecedoras. Nos damos cuenta en esta comunidad espírita que tenemos, que nos ayudan unos a otros. Es un camino que favorece el crecimiento interior y devolución personal. Bueno, vamos a al meollo de la cuestión. La semana pasada os comentamos que hablaríamos sobre la parte práctica, ¿no?, de cómo se puede llevar a cabo este cambio. Y no vamos a intentar hacer aplicándolo al espiritismo, lógicamente, pero se puede aplicar en todos los sentidos de la vida. Y hoy vamos a intentar hablar de algunas de las estrategias sencillas que nos hablan muchas veces que son efectivas. para ayudarnos a cultivar nuestras pasiones de una forma positiva, equilibrada y consciente, ¿no? Y vamos a ver cómo podemos manejarlas, ¿no? Significa, o sea, y vamos a a ver cómo las aplicamos dentro del espiritismo. Aunque la pasión puede ser una fuente enorme de poder personal, también es importante saber canalizarla de forma equilibrada. Entonces, vamos a intentar dar unas pequeñas pautas. Claro, para ver. Son pautas que se que nos que hemos encontrado, pero que queremos aplicarlas al espiritismo o a otras cosas de nuestra vida también para que contribuyan verdaderamente nuestro bienestar y no nos arrastre la obsesión o el agotamiento. Vamos a ver, empezamos estableciendo límites. Es fundamental saber hasta dónde entregarnos sin perder de vista otros aspectos esenciales de nuestra vida. Porque aunque el amor al prójimo, ¿vale?, La caridad y el servicio son pilares fundamentales del espiritismo. También lo es el cuidado interior del alma que necesita reposo, reflexión y equilibrio. ¿Qué pasa? Que mucha gente nos dice, "Claro, pero eso es egoísmo." No, no. Establecer límites no significa egoísmo, sino que el espíritu tiene una sabiduría de saber descansar, de saber dónde está su límite, como el Señor Jesús, ¿qué nos enseñó? Ama a tu prójimo como a ti mismo. Entonces, si no te estás amando a ti mismo, no vas a amar a tu prójimo. No se puede amar al otro verdaderamente si
tá su límite, como el Señor Jesús, ¿qué nos enseñó? Ama a tu prójimo como a ti mismo. Entonces, si no te estás amando a ti mismo, no vas a amar a tu prójimo. No se puede amar al otro verdaderamente si uno mismo está agotado, frustrado o descuidado. Y esto, por ejemplo, lo teníamos en la madre Teresa de Calcuta, que hubo un momento que casi se muere porque no estaba comiendo. Entonces, no, el espiritista debe aprender a reconocer cuándo necesito una pausa. ¿Para qué? Para orar, para estudiar. es que no tengo tiempo de estudiar, entonces descansar o simplemente reconectarse con su propósito. Eh, ¿por qué estoy haciendo esto? Eh, porque estoy como espiritista, no me estoy dejando fluir simplemente porque me lleva la masa, ¿no? ¿Qué es lo que necesito? Por ejemplo, el trabajo voluntario y la cadidad deben nacer del amor, no del deber ciego. No, yo tengo que ayudar a los pobres, tengo que ir a ayudar, tengo que hacer. No, no es un deber ciego, es el amor. Establecer límites nos va a ayudar a evitar el desgaste espiritual que puede surgir cuando decimos, "Sí, a todos en desmiento, sí, voy a dar bocadillos, voy a ayudar a esto, voy a ir a a los enfermos." El evangelio según el espiritismo, en el 13, ¿no? Eh, en el capítulo 13 y íem 13 se nos dice, "La medida del sacrificio se encuentra en el desprendimiento de las cosas materiales, pero no de ti mismo. Por eso el desprendimiento también implica saber equilibrar nuestras fuerzas para que no terminemos descuidando nuestras responsabilidades familiares, laborales o incluso nuestro cuerpo, que también es instrumento sagrado del alma. Claro que sí. Establecer límites es parte del arte de vivir espiritualmente en el mundo. No, ahora lo dejo todo y me voy y dejo a mi familia. El espíritu equilibrado puede ayudar más y mejor a lo largo del a largo plazo. ¿Por qué? porque mantiene su armonía interior. Esto no, esto sí. Para eso, para todos las pasiones, para todo lo que tengamos, ¿qué hemos hacer? Establecer horarios, respetar momentos de descanso o cuidar nuestras
que mantiene su armonía interior. Esto no, esto sí. Para eso, para todos las pasiones, para todo lo que tengamos, ¿qué hemos hacer? Establecer horarios, respetar momentos de descanso o cuidar nuestras relaciones personales. En es nuestra forma de protegernos el desgaste emocional que puede causar una pasión mal gestionada, ¿no? Ahora ya como no soy espiritista, dejo a los espiritistas, como no soy matemático, dejo a los matemáticos. No, hemos de tener de todo, no se nos obliga. Entonces, las pasiones hemos de saber discernirlas y enfocarlas. Sigue tú, que llevo mucha rato hablando. Es tan importante lo que nos decía Loli como buscar el equilibrio. ¿Qué quiere decir buscar el equilibrio? Pues que una pasión, la que sea, no debe ir nunca en contra de nuestra salud, de nuestras relaciones. Hablamos de relaciones de trabajo, relaciones personales, relaciones familiares o incluso de nuestro bienestar general. Nunca. Por entonces esa pasión, lo que viene los espíritus, está mal dirigida. La pasión por la doctrina espírita, por ejemplo, el estudio de la codificación, el servicio y la divulgación es hermosa y es necesaria. Pero incluso estas pasiones de las que estoy hablando, que son pasiones en teoría nobles, ¿no? Si no las equilibramos pueden convertirse en una carga, pueden llegar a afectar en nuestra salud, a dañar nuestras relaciones con los demás y a producirnos agotamiento. Por eso el espiritista también necesita aprender a armonizar ese fuego interior, esa llama, esa pasión con la verdadera serenidad del alma. Importantísimo porque damos aquello lo que somos. Cuando nos entregamos a una causa con todo el corazón, no nos damos cuenta de que es muy fácil perder la noción de los límites. Y lo vemos muchas veces cuando alguien empieza dentro de las filas espíritas y empieza una velocidad de vértigo a leer, a estudiar, a yo quiero y al año, a los 2 años, a los 6 meses, algunos incluso abandonan el espiritismo. No abandonan el espiritismo, es que nunca han sido espiritas.
una velocidad de vértigo a leer, a estudiar, a yo quiero y al año, a los 2 años, a los 6 meses, algunos incluso abandonan el espiritismo. No abandonan el espiritismo, es que nunca han sido espiritas. Entonces tenemos que darnos cuenta si por casualidad dejamos de dormir bien, si estamos comiendo mal, si estamos descuidando a aquellos que amamos o incluso estamos forzando nuestra energía vital más allá de lo saludable, es que es algo que estamos haciendo mal, porque el bien no nos va a exigir sacrificios que nos destruyan. No somos los mártires de antaño, somos trabajadores de la nueva era. Todo lo que hagamos nos tiene que fortalecer, nos tiene que ayudar a construirnos. Eso entonces es una pasión bien dirigida. Igual que hacemos cuando alguien viene a una reunión de estudio y le preguntamos, "¿Cómo te has sentido? Ay, he estado muy bien, salgo energético y tal." Nosotros tenemos que hacer lo mismo. Tenemos que salir igual. Si vamos a unos pases y nos cansamos, quiere decir que algo estamos haciendo mal. Eso es muy importante. Cuando alguien te dice que he estado dando pases y que queda destruido, muy agotado, mm, algo está fallando. Hay que saber lo que es el equilibrio. Y el equilibrio se manifiesta en lo cotidiano. Lo cotidiano, ¿qué es? dormir lo necesario, alimentarse con conciencia, tener esos momentos tan importantes de silencio, ¿no? Para que no haya ruido en nuestra mente, para que seamos capaces de escuchar la voz de nuestros guías, pero también cuidar esos vínculos afectivos que tenemos a diario. Un espiritista, como cualquier persona desequilibrada, difícilmente va a poder ser capaz de transmitir paz o consuelo de verdad, de corazón. Y ahí podemos ver que el libro de los espíritus, por ejemplo, nos orienta porque nos dice que el abuso nunca es un bien cuando nos habla sobre esos excesos, ¿no? Incluso una pasión, si es un abuso, está mal. Y también nos dice un poquito más adelante que el exceso de cualquier cosa se convierte en un mal. Eso lo tenemos en el libro de los
re esos excesos, ¿no? Incluso una pasión, si es un abuso, está mal. Y también nos dice un poquito más adelante que el exceso de cualquier cosa se convierte en un mal. Eso lo tenemos en el libro de los espíritus. Tenemos que aprender a servir con pasión porque es una bendición, sí, pero hacerlo con equilibrio entonces es una virtud, es mejor que una bendición. Un espiritista equilibrado es aquel que es capaz de transmitir serenidad, de inspirar confianza, de actuar con claridad, sin fanatismo ni descuido de sí mismo o del prójimo. Por eso es importante buscar el equilibrio. No estamos hablando de apagar la pasión, sino de darle una dirección, un ritmo, una conciencia de verdad a nuestros actos. Pensemos que el fuego que ilumina, ahora hablamos de del fuego como fuego, ¿no? Las luces también es capaz de quemar y eso es lo que tenemos que tener presente si no se contiene, si no contenemos nuestro fuego interior, vamos a quemar en vez de iluminar. Pero hay más pautas que tenemos que aprender a llevar adelante. Esas reflexiones que tenemos que hacer con frecuencia, detenernos. Muy muy importante la reflexión porque mucha gente en el espiritismo va sin dirección, pam, pam, pam, voy a hacer, voy a hacer, voy a hacer, voy a hacer y no ve alarga los resultados, no, no se coloca ese esquema mental. Es como el caballo de Atila. Bum, bum, bum. Tenemos que aprender a detenernos de vez en cuando, a pensar en cómo nos está haciendo sentir nuestra pasión. Hablamos para nosotros, por ejemplo, el espiritismo es nuestra pasión, es nuestra vida, es nuestra filosofía. Seguimos disfrutando esa pasión, está cumpliendo con nuestros valores, con nuestras metas personales. Eso es muy importante, pararnos a reflexionar eso para no desviarnos del camino y asegurarnos de que este sigue siendo una fuente para nosotros mismos, para nosotros de plenitud. Si estamos y no sentimos esa plenitud con lo que estamos haciendo, algo está fallando. Vamos a reflexionar, vamos a pararnos. No es el espiritismo,
nte para nosotros mismos, para nosotros de plenitud. Si estamos y no sentimos esa plenitud con lo que estamos haciendo, algo está fallando. Vamos a reflexionar, vamos a pararnos. No es el espiritismo, somos nosotros que no estamos dirigiendo bien nuestra pasión. Entonces la gente, pa, lo dejo, ya está, ya no, porque ya no creo en Dios. Si crees en Dios, no puedes dejar de creer en Dios. O sea, no tiene lógica en sentido, enfadarte con él. Pero es que nunca has creído. En medio de muchas veces de ese entusiasmo que tenemos por servir, por hacer las cosas, sobre todo cuando empezamos por aprender, por compartir la doctrina, ¿no? Llega un momento en que a veces actuamos en automático y dejamos que la rutina o incluso el exceso de compromiso nos desconecte de lo esencial. ¿Cuál o qué es lo? Es nuestro cambio interior nuestro. Pero yo no la voy a cambiar a ella, no es nuestro cambio interior. Entonces, intenta, vamos a detenernos. Es muy difícil cambiar algo que no quiere cambiar. Por eso detenerse a reflexionar no es una pérdida de tiempo, es un acto de lucidez espiritual. Al reflexionar, ¿qué quiere decir? ¿Qué nos va a permitir? Vamos a preguntarnos. ¿Esto que estoy haciendo aún me llena de verdad el alma? ¿Estoy actuando por amor o estoy actuando por obligación? ¿Mi pasión me está acercando a mis valores o me está alejando de ellos? Solo con esas preguntas nos vamos a dar cuenta porque son faros que van a evitar que caigamos en un activismo ciego o incluso en el autoabandono. La pregunta 919 del libro de los espíritus nos aconseja conocernos a nosotros mismos. El autoexamen, como dice un sabio de la antigüedad, ¿no? Conócete a ti mismo. Es lo importantísimo. Ese es ese ejercicio constante de observarnos, de una observación íntima la que nos va a ayudar a corregir ese rombo si es que nos estamos desviando, a recuperar nuestro sentido profundo de cada paso que damos en la sienda espírita. No tenemos que tener miedo de detenernos flexionar, no dejarnos llevar por esa
rombo si es que nos estamos desviando, a recuperar nuestro sentido profundo de cada paso que damos en la sienda espírita. No tenemos que tener miedo de detenernos flexionar, no dejarnos llevar por esa monotonía, por ese automatismo. Si una actividad que antes nos llenaba ahora nos está generando angustia, es que algo hay que ajustar. Por eso reflexionar no es renunciar, es reconectar. Sí, recuperar el sentido profundo, ¿no?, de lo que estamos haciendo. Tal vez necesitemos descansar un momento, renovar motivaciones, no estamos hablando de abandonar, o simplemente recordar por qué hemos empezado este viaje espiritual, qué estois haciendo. Es que es muy complicado este viaje espiritual y si no recuperamos el sentido profundo, nos quebramos, lo dejamos, ya no me importa, ya no quiero, eh nos rebelamos contra nuestros compañeros y nos quedamos contra nuestros compañeros, todo el mundo es malo, todo el mundo me y si no, y si no es todos los demás, esto es mentira, me han engañado, me he sentido defraudado, me han defraudado, ¿no? Y es muchas veces es porque hemos perdido el sentido profundo. Lo hacemos por automatismo. Cuando nuestras acciones de verdad están alineadas con nuestros valores de verdad, nuestra alma está en paz. Pero si lo hacemos y lo estamos sintiendo que nos agotamos, que nos cansamos, que nos desconectamos, que nos genera conflictos, es ese momento. Vamos a parar, vamos a ajustar, vamos a ver qué está pasando. Y esa pauta, o sea, que tenemos que tener para poder llegar a esa pausa después de la reflexión es un acto que aunque no nos demos cuenta, de amor propio, de querer hacer las cosas bien, de responsabilidad espiritual, de analizar en qué me estoy equivocando. Por eso reflexionar con frecuencia es como limpiar un cristal, el cristal de una lámpara, de una bombilla. Cuando lo limpiamos, la luz interior brilla más. vemos con más claridad. Eso es lo que hacemos cuando hacemos esta pausa para reflexionar, pero esa pausa hay que hacerla siempre. Tenemos que ser
illa. Cuando lo limpiamos, la luz interior brilla más. vemos con más claridad. Eso es lo que hacemos cuando hacemos esta pausa para reflexionar, pero esa pausa hay que hacerla siempre. Tenemos que ser persistentes, como todo en la vida. Es ese es otro de las pautas, persistencia, persistencia y persistencia. Tendremos momentos buenos, momentos malos, pero la verdadera pasión no desaparece con los desafíos. Si algo realmente nos importa, seguimos adelante. Hay gente que practica deportes, que se lesiona y que sigue adelante. Lo único que hacen es seguir, acordar por qué he avanzado, por qué lo empecé, porque me gusta, porque es mi pasión. Y adaptan el camino. Las personas que pierden, o sea, miembros y les gustaba el deporte adaptan su camino. Nosotros no lo hacemos. Cuando algo nos va mal, normalmente tendemos a abandonar. abandonamos y es porque no fue compasión, no había dentro la llama real del espiritismo. Entonces, cuando veis un compañero lo ha dejado, no, no había esa llama real, había otras motivaciones psicológicas, pero no había la llama real que tiene que haber para poder continuar ante los fracasos. Es que creemos que ir tras los pasos de Jesús o incluso hacer las cosas bien es fácil y no no es fácil. Hay momentos de cansancio, hay momentos de duda, hay momentos de crítica, incluso de incomprensión, pero lo importante es seguir adelante, que seamos persistentes, porque esa persistencia con un propósito es la virtud fundamental para quien desee avanzar espiritualmente. No se trata de obstinarse en conseguir las cosas, sino de perseverar con sabiduría, con fe, con autoconocimiento. persistir no es repetir ciegamente una cosa hasta que salga bien, sino adaptarse. Como explicaba hace un momento, a mí me tengo un accidente, me falta un miembro, no voy a intentar hacer lo mismo que hacía, no me tengo que adaptar con conciencia a mi nueva situación porque las dificultades que se nos presentan en la vida no significa que debamos abandonar, sino que quizás es hora de revisar
mo que hacía, no me tengo que adaptar con conciencia a mi nueva situación porque las dificultades que se nos presentan en la vida no significa que debamos abandonar, sino que quizás es hora de revisar nuestra forma de hacer las cosas, renovar a lo mejor nuestro enfoque, pedir ayuda, que es algo que tendemos a no hacer, o detenernos para recargar bien nuestra alma. La verdadera pasión no desaparece frente a los obstáculos, sino que aprende a fluir con ellos. Es más, te da más fuerza cuando hay obstáculos. Eso es lo que nos enseña el evangelio según el espiritismo. Nos dice que los buenos espíritus vienen a sostenernos en nuestras buenas soluciones y que lo único que necesamos poner en marcha es la voluntad. Entonces esa voluntad es la que nos va a fortalecer, la que vamos a tener que llevar adelante a través de la fe, porque es la que nos va a sostener en el trabajo del bien, incluso en los momentos más desafiantes. Tenemos que pensar en por qué empezamos. Porque queríamos practicar el amor al prójimo, porque queríamos evolucionar, porque queríamos consolar a los que sufren. Vamos a ver por qué empezamos y vamos a ver cómo redirigimos nuestro camino. Las pasiones cuando son bien cultivadas van a transformarse en un propósito, nuestro propósito de vida. El propósito de vida se va a convertir en una brújula que nos va a orientar incluso en la oscuridad. Por eso lo de persistir no nos exige una velocidad de vértigo, sino una constancia, que eso es lo que a veces no entendemos. Salimos como boom y luego nos paramos. Yo siempre digo salida de caballo y parón de burro. Eso ocurre muchísima gente en esas pasiones que de repente cogen, lo dejan, cogen, lo dejan, pero no el espiritismo, en la música, en lo que hacen, no lo quieren saber todo. Es que en realidad no había raíz, no nos acordamos de practicar a veces en esos días difíciles, aunque sea una oración sincera, incluso a veces practicar una sonrisa es un acto de amor para con los demás y para contigo mismo. Persistir no
os acordamos de practicar a veces en esos días difíciles, aunque sea una oración sincera, incluso a veces practicar una sonrisa es un acto de amor para con los demás y para contigo mismo. Persistir no esforzarnos a ir más allá de lo que podemos. sino recordar que lo que nos impulsa es el amor. Eso es lo que verdaderamente importa. Yo creo que nos queda alguna que otro, ¿no? Eh, y podríamos dejarlo para la semana que viene o quieres hacerla ahora. La voy a hacer ahora. Es atrevernos a salir de nuestra zona de confort porque los espiritistas estamos muy cómodos. He dicho que lo voy a hacer, ¿no? Que lo vas a hacer. Vale, efectivamente tenemos que aprender que es importante muchas veces que salgamos de nuestra zona de confort, porque cultivar una pasión implica asumir riesgos, probar, equivocarnos, aprender y no debemos tener miedo a intentarlo. Si no sale bien, es igual, es un paso que he dado, es algo más que he aprendido. El crecimiento espiritual no ocurre en la comodidad de nuestra casa, sino cuando nos movemos, cuando hacemos cosas. Por eso es importante salir de esa zona de confort, no acostumbrarnos a estar en la poltrona sentados y hacer las cosas. Es un proceso de educación moral, emocional y ahí es donde coraje, humildad, fe. Mucha gente nos dice, "No, yo no podría hacer esto, yo no podría No, es muy cómodo no salir de tu zona de confort por el miedo. Podemos hacerlo. Podemos hacer un movimiento mucho más fuerte y dinámico del que estamos haciendo entre todos. Cuando hablamos de cultivar una pasión, ya sea en un estudio, en la divulgación, como hacemos nosotros, en un servicio, en arte espírita, eso implica aceptar que podemos equivocarnos. Cuántas veces nosotros no nosamos codazos porque nos hemos equivocado. Equivocado, ¿vale? Entonces, lo importante es parar, es seguir adelante, porque ahí es donde nos fortalecemos. Como nos dicen los buenos espíritus, el mérito real consiste en luchar sin cesar contra las dificultades. Eso lo encontramos también en el libro de los
adelante, porque ahí es donde nos fortalecemos. Como nos dicen los buenos espíritus, el mérito real consiste en luchar sin cesar contra las dificultades. Eso lo encontramos también en el libro de los espíritus. No se nos está exigiendo que seamos perfectos. Se nos está pidiendo, no se nos exige nunca nada, sinceridad de intención, voluntad de mejorar. y que si algo nos sale como esperamos, aún así lo hemos intentado, hemos aprendido, vamos a seguir adelante, no debemos paralizarnos. Intentar algo nuevo, como dar una charla, como escribir un mensaje, como ayudar a un grupo puede dar mucho miedo, pero tenemos que intentar involucrarnos. Cuando el corazón está dispuesto, la espiritualidad amiga siempre asiste, pero el primer paso lo hemos de dar nosotros. Somos son los espiritistas cómodos. Yo conozco muchos espiritistas que dicen, "No, yo en mi casa soy espiritista." No, eso es comodidad. No eres espiritista. O sea, tú crees en los principios espiritistas, pero no estás trabajando fuera. Significa que dentro estás movilizando bien poco. Es es algo que hay que reflexionar. El Evangelio según el Espiritismo nos dice que a los que hacen el bien, los buenos espíritus les tienden las manos. Ahí es donde tenemos que recordar que siempre somos asistidos. que salir de nuestra zona de confort puede ser algo tan simple como hacer una oración en voz alta cuando se lo piden al centro espírita que muchas personas se niegan, ¿no? Yo delante de la gente participar por primera vez en un estudio, compartir un mensaje de luz. ¿Cuánta gente no se expone en las redes sociales para que no sepan que es espírita o que tiene un pensamiento espírita? Cultivar la pasión espírita es un acto hoy día de valentía, pero también de humildad. Vamos a atrevernos a avanzar aunque sea con miedo. No nos quedemos quietos y tengamos la fe de que los espíritus están ahí para ayudarnos. Acabamos ya. Bueno, hemos de tropezar, equivocarnos, pero sobre todo vamos a salir de nuestra zona de confort. No digo que soy espiritista,
engamos la fe de que los espíritus están ahí para ayudarnos. Acabamos ya. Bueno, hemos de tropezar, equivocarnos, pero sobre todo vamos a salir de nuestra zona de confort. No digo que soy espiritista, estoy escondida, no salgo, no hago, no no me noy la cara y lo hago para mí. El espiritista que está h escuchando espiritismo y venga y venga, no está movilizando la pasión, no está trabajándola y no está bien direccionándola. ¿Vale? Si no puedes, bien, pero por poco que puedas hemos de salir de esa zona de confort y hemos de acabar. Hemos de acabar que ya hemos eh lo hemos alargado mucho. Espero que os haya gustado esta clase. Hasta la semana que viene. Muchas gracias por todo. Nos vemos la semana que viene. Un fuerte abrazo. Como siempre os digo, gracias por los comentarios. Os saludamos aquí a todos y os invitamos a que nos veáis otra vez la semana que viene. Un fuerte abrazo a todos.
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